lunes, 8 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Zen


¡Hola a todos!

Pues aquí estamos una semana más para invadir mi blog con otra entrada sobre el Mystic Messenger. Y sé que muchos os estaréis preguntando si no estoy siendo un poco cansina con el tema. Ya le he dedicado un par de entradas al jueguecito de marras, ¿acaso no es suficiente? Bueno, a estas alturas ya deberíais estar curados de espantos. Ya sabéis que soy una persona a la que le van todos los vicios frikis habidos y por haber. ¿Por qué habría de ser diferente el Mystic Messenger? ¡Si tiene todo lo que a mí me gusta! Una premisa de juego interesante, una historia que engancha cosa mala, chicos manga que quieren ligar conmigo... No sé, tampoco hay que pensárselo tanto, ¿no?

Pero bueno, a lo que vamos. La semana pasada subí una entrada en la que narraba la historia personal de uno de los personajes, concretamente de Yoosung. Esta semana vuelvo a la carga con la biografía de otro personaje. Poneos cómodos, coged vuestra bolsa de Honey Buddha Chips y disfrutad de la compañía del mejor actor de la RFA! ^^*


Zen





Hyun Ryu, más conocido por el nombre artístico de Zen, es un joven actor albino de 23 años que pertenece a la RFA. Su impresionante voz y su talento interpretativo le han granjeado mucha popularidad y le han llevado a convertirse en un conocido actor de musicales, por lo que nunca le falta trabajo. Pero si por algo destaca Zen a primera vista es por su aspecto físico. De piel pálida, ojos rojos y largo cabello blanco, Zen se ha convertido en todo un icono de la belleza masculina. Tiene una alergia tremenda a los gatos, llegando a estornudar solo con ver la foto de un felino.



Biografía

Aunque Zen da la impresión de ser un hombre decidido y seguro de sí mismo, lo cierto es que no siempre fue así. De niño, su carácter quedó fuertemente marcado por las exigencias de sus padres, quienes siempre le vieron como un problema del que había que ocuparse a todas horas. Sus padres, dos profesores severos y conservadores, querían que sus hijos crecieran como hombres de carácter humilde. Pensaban que la belleza estremecedora de Hyun le convertiría en un presumido que dejaría los estudios para frecuentar malas compañías y dedicarse al mundo del espectáculo, algo que les aterraba sobremanera por considerarlo una vida abocada al fracaso. Por eso, para templar su carácter y moldearlo, durante años se dedicaron a repetirle constantemente a Hyun lo feo y desagradable que era a la vista, con la esperanza de que acabara creyéndoselo y se centrara en labrarse un futuro como médico o abogado.

Sin embargo, había algo que al pequeño Hyun no le cuadraba. A la vez que sus padres señalaban su supuesta fealdad, el niño se daba cuenta de que el resto del mundo no lo veía de la misma manera. Cuando salía a la calle solo o con su madre, las chicas lo perseguían para besarlo, pellizcarle las mejillas y sacarse fotos con él, admiradas por su gran belleza; incluso su propia profesora particular se ruborizaba cada vez que lo miraba, algo que incomodaba profundamente al pequeño. Hyun le contó sus impresiones a su hermano mayor, y éste le dijo la verdad que siempre se le había ocultado: Que no era feo, sino muy guapo, y que sus padres habían insistido en lo contrario porque querían protegerle de aquellos que querían hacerle daño. Su hermano también le habló del temor de sus padres de que Hyun se desviara por el mal camino, pero tranquilizó al niño diciéndole que él estaría siempre de su parte. Agradecido por su sinceridad, a partir de entonces Hyun vio en su hermano a su mejor apoyo.

Con el paso de los años, Hyun se fue volviendo cada vez más atractivo, pero también más rebelde. Contra los deseos de sus padres, empezó a meterse en grupos de música y teatro, descubriendo no solo que tenía talento, sino que le encantaba el arte. Pero su rebeldía no quedó sin consecuencias. Cuando su madre se enteró de que le habían visto cantando en un grupo callejero, castigó a Hyun rapándole el pelo, considerando que así no se vería guapo y se le quitaría de la cabeza la absurda idea de dedicarse al mundo del espectáculo. Como tantas otras veces, Hyun buscó la protección de su hermano mayor pero, para su sorpresa, su hermano no solo se puso de parte de sus padres, sino que también le dijo que estaba siendo un iluso al pretender ganarse la vida como artista sin tener contactos importantes. Para su hermano, nadie tenía éxito en la vida si no contaba con buenas influencias, algo que a Hyun le dolió profundamente. Pero mucho más duro fue para él descubrir que su hermano solo lo había apoyado porque esperaba que triunfara y consiguiera fama y buenos patrocinadores, lo que supondría un hermoso impulso para su propia carrera como abogado. Decepcionado con sus padres y dolido por la traición de su hermano, Hyun se escapó de casa para no volver.




Empezó entonces para el muchacho la fase más dura de toda su vida. Al no tener más que quince años, no podía trabajar en ningún sitio ya que nadie le contrataba. Acuciado por el hambre y la falta de dinero, llegó incluso a robar a sus propios compañeros de instituto, algo de lo que siempre se sentiría avergonzado. Con todo, estaba decidido a darles una lección a sus padres y a probar suerte como actor, así que empezó a trabajar en varias compañías teatrales. Se cambió el nombre por el de Zen y, poco a poco, empezó a hacerse conocido.

La vida de Zen comenzó a cambiar para mejor. Tenía un trabajo que le apasionaba y, además, se había convertido en la fantasía de cientos de chicas que soñaban con tener una relación con él. La humildad que sus padres tanto habían querido inculcarle quedó relegada a un segundo plano; consciente de lo atractivo que era, Zen decidió explotar sus encantos al máximo y acabó convirtiéndose en un narcisista al que le encantaba hacerse selfies en las poses más sugerentes para encandilar a su público femenino. Los suspiros y atenciones de las chicas inflaron su ego hasta límites insospechados pero, curiosamente, odiaba que se pegaran demasiado a él y se portaran como fangirls histéricas. Por un lado, a Zen le gustaba que lo admiraran por su belleza, pero también ansiaba que los demás viesen que tenía talento para actuar y que no era tan solo una cara bonita.

Una noche, después de una de sus actuaciones musicales, una chica fue al camerino de Zen. La chica le entregó un ramo de flores y empezó a felicitarle ardientemente por su brillante actuación. No mencionó su aspecto físico para nada; solamente se centró en su extraordinario talento como actor. Esta prueba de admiración conmovió profundamente a Zen, y más todavía cuando la chica se presentó como Rika y le dijo que llevaba siguiendo su carrera desde sus comienzos. Como creía que tenía mucho talento, Rika le ofreció a Zen la oportunidad de ponerle en contacto con un importante hombre de negocios que podía patrocinar su carrera artística. Aunque no aceptó, Zen se sintió atraído por el entusiasmo de Rika y de V, su prometido, quienes habían fundado la RFA para recaudar fondos para la gente necesitada. Como alguien que sabía lo que era pasar necesidades, Zen no dudó en entrar en la asociación.

La vida de Zen siguió adelante sin sobresaltos. En la RFA hizo buenos amigos, aunque también tuvo sus rencillas con Jumin Han, el empresario que según Rika iba a impulsar su carrera. La relación de Zen y Jumin era bastante explosiva, ya que sus caracteres y formas tan dispares de ver la vida chocaban con frecuencia, por lo que era común verles discutir en los chats. Pero todo cambió con la llegada de MC a la RFA.



"Un selfie solo para ti"


La presencia de una nueva chica en la asociación supuso una agradable novedad para el seductor Zen, que decidió aprovechar la oportunidad. Como experto conquistador que era, Zen no tardó en empezar a coquetear con MC, a mandarle fotos suyas y a decirle frases destinadas a seducirla. Y lo consiguió. En pocos días, MC estaba lo bastante interesada en Zen como para preocupar a Jaehee, quien insistía en que no debía enamorarse de Zen; en opinión de Jaehee, el hecho de que Zen tuviera novia podía afectar a su carrera como actor, y no quería que ocurriera eso, menos aún ahora que Zen había conseguido un papel en una producción muy importante en la que compartiría protagonismo con Echo Girl, una famosa ídolo coreana.

A pesar de las protestas de Jaehee, MC no vio motivo alguno para no apoyar a Zen por su buena suerte. Estaba claro que Zen le parecía muy atractivo, pero MC era lo suficientemente madura como para saber ver más allá de las apariencias, por lo que no le resultó muy difícil percibir la sensibilidad que Zen transmitía en todas sus interpretaciones. Esa pasión fue lo que acabó haciendo que MC se enamorara de Zen, a pesar del poco tiempo que hacía que se conocían.

Pero entonces ocurrió algo inesperado para Zen. Durante los ensayos del nuevo musical, tuvo un accidente y se torció un tobillo. En el hospital, los médicos le dijeron que tendría que guardar reposo absoluto durante varias semanas, y de nada sirvieron las protestas de Zen, que argumentaba que él tenía tendencia a recuperarse muy rápido de sus lesiones. Al verse privado de movilidad y temiendo perder el papel que acababa de conseguir, Zen se sintió abatido. Para desahogarse, entró en el chat de la RFA y habló con MC sobre la frustración que sentía. Conmovida, MC le propuso ir a visitarle a su casa para hacerle compañía y Zen, que vio una buena oportunidad para conocer a la chica que le interesaba, aceptó de inmediato. Tras una serie de desacuerdos con el resto de miembros de la RFA, Jumin concedió que MC fuese a ver a Zen a su casa, siempre y cuando su propio chófer la llevase hasta la puerta y la recogiese al cabo de dos horas. Sin embargo, Zen no tenía la menor intención de hacerle caso a Jumin, así que despidió al chófer diciéndole que MC pasaría la noche en su casa.

Al principio, tanto uno como otro se sintieron un poco incómodos al estar juntos, pero la seguridad y simpatía de Zen consiguieron relajar a MC, y juntos pasaron un día muy agradable charlando y preparando juntos la cena. Entre otras cosas, Zen le contó que aquella misma tarde había visto a Echo Girl, que se había enterado de su accidente y deseaba darle su apoyo, pues también era una de sus fans. Pero lo que de verdad le interesaba era acercarse más a MC, a la que sabía que no le era indiferente. Su intención era que MC pasara la noche con él, y ella parecía más que dispuesta. Mientras le mostraba la casa, Zen llevó a MC al ático, desde donde había una maravillosa vista del cielo estrellado. Le explicó que aquel era su rincón favorito desde que se había mudado a aquella casa, donde le gustaba sentarse a pensar.

Entonces, Zen empezó a contarle a MC todos los hechos relativos a su pasado; se sentía tan cómodo a su lado que le fue muy fácil abrir su corazón a aquella chica que tanta amabilidad le había mostrado. En cierto momento, Zen le preguntó a MC si podía cogerla de la mano, y cuando lo hizo, se dio cuenta de que no podía retener a MC por más tiempo en su casa. Zen sabía que si ella se quedaba a pasar la noche, él no podría resistirse a intentar hacerle el amor; en otras palabras, que la trataría como a cualquier otra chica con la que solo quería tener sexo, y Zen no quería hacerle eso a MC, pues le importaba demasiado: se había enamorado de ella. Por eso, le pidió perdón y la mandó de vuelta a casa, con la promesa de volver a verse pronto.



"No se ve el amor con los ojos, sino con el corazón"


Pero los mayores problemas todavía estaban por llegar. Tras la marcha de MC, Zen recibió la visita inesperada de Echo Girl, quien se ofreció a él de todas las maneras posibles, a pesar de las reiteradas negativas de Zen. Haciendo gala de un cinismo estremecedor, Echo Girl llegó a decirle a Zen que si no se acostaba con ella, se encargaría de arruinar su carrera; Echo Girl era una ídolo muy famosa y admirada en el país, mientras que, en su opinión, Zen era un actor de medio pelo al que se le estaba ofreciendo una oportunidad de oro para triunfar. Asqueado, Zen echó a Echo Girl de su casa sin prestar la menor atención a sus amenazas. Indignada por el rechazo de Zen, Echo Girl anunció al día siguiente en los medios de comunicación y en las redes sociales que el actor se le había insinuado y que había abusado de ella. No contenta con esto, trató de chantajear a Jumin para desprestigiarlo y, ante su desdén, difundió el malicioso rumor de que éste era homosexual.

Zen se sentía acabado. Las palabras de Echo Girl corrieron como la pólvora y su testimonio de abusos sexuales se hizo viral. Todas las miradas se posaron en Zen, a quien señalaban con desprecio y consideraban culpable del delito, a pesar de la evidente falta de pruebas. Pensando que su carrera artística estaba acabada, Zen huyó en su moto a un lugar donde se sentía más tranquilo, un rincón situado en plena naturaleza, lejos del ruido y de las miradas ajenas. Sabiendo que le encontraría allí, Jumin fue a verle y los dos mantuvieron una charla que les ayudó a limar sus asperezas. Zen se dio cuenta de que su rencor hacia Jumin se debía a lo mucho que éste le recordaba a su hermano mayor, siempre preocupado por el dinero y las influencias, pero pensó que quizás había sido un poco injusto con él. Después de hablar con Jumin, Zen se sintió mucho mejor y decidió regresar para intentar limpiar su nombre y salvar su carrera.

Pero antes de que pudiera hacerlo, Seven apareció para dar una noticia espantosa: Había descubierto que el sistema de seguridad del apartamento de Rika había sido hackeado. La bomba que Rika había mandado instalar para proteger la información clasificada de los invitados a las fiestas de la RFA había sufrido una modificación y ahora estaba programada para estallar si MC salía del apartamento o si un intruso entraba allí. A pesar de las advertencias de sus amigos, Zen estaba decidido a proteger a MC a costa de lo que fuera, de modo que fue a buscarla al apartamento en cuanto Seven le dio la certeza de que la bomba estaba desactivada.

Ajena a las novedades, MC permanecía quieta en el apartamento, ocupada con los preparativos de la fiesta de la RFA. Pero entonces, alguien rompió un cristal y entró en el apartamento: un joven de pelo blanco y mirada perdida que había venido para llevarse a MC por la fuerza. Justo cuando estaba a punto de lograr su objetivo, Zen llegó al apartamento y se enfrentó al muchacho desconocido, que amenazó con volar por los aires el edificio entero si no le dejaba marcharse con la chica. Pero MC aprovechó un descuido del secuestrador para darle un mordisco en la mano y escapar con Zen, que la llevó a su casa jurando que jamás volvería a separarse de ella. No le importaba lo que los demás pensaran de él o las repercusiones que podría tener para su carrera artística el tener pareja: Zen no se imaginaba un futuro en el que MC no estuviera, y esa misma noche le pidió que fuese su novia.

Al día siguiente, Zen y MC asistieron juntos a la fiesta de la RFA, donde se había reunido un nutrido grupo de fotógrafos y periodistas que esperaban ansiosos la llegada del actor. Sabiendo que aquel era el mejor momento para aclarar las cosas, Zen subió al estrado para empezar la rueda de prensa, en la que defendió su inocencia y mostró pruebas de que Echo Girl había mentido a todo el mundo por despecho. Además, Zen aprovechó la ocasión para decir que él jamás podría estar con otra mujer, pues ya tenía una pareja de la que estaba locamente enamorado. Y entonces, ante el asombro de todos los presentes, le pidió a MC que subiera al estrado y la presentó como su novia oficial.



"No tienes por qué responder ahora.
Lo único que importa es que me quieres"


Dos años después, la carrera de Zen ha experimentado un crecimiento asombroso. Las cosas le van de maravilla en el mundo del espectáculo, pero la verdadera felicidad de Zen está al lado de MC, a quien ha convertido en su mánager. MC va a visitarlo al set de rodaje y es entonces cuando nos damos cuenta de lo mucho que ha cambiado Zen desde que comenzó su historia. Ya no es aquel presumido al que le encantaba coquetear con todas las chicas, sino un hombre fiel a la persona a la que ama. No llegamos a saber si se han casado o no, pero no sería de extrañar dado el inmenso amor que Zen le profesa a MC todos los días y las ganas que siempre ha tenido de casarse con la chica de sus sueños.



Personalidad

Tras la primera impresión, la personalidad de Zen suele definirse con una sola palabra: narcisista. Su obsesión por su aspecto físico y el hecho de que se pase gran parte del día haciendo ejercicio y vistiendo bien para tener un buen look, demuestra claramente que Zen vive por y para su físico. Está tan pagado de sí mismo que no duda en echarle la culpa a Dios por haberle hecho tan atractivo, y el hecho de que esté continuamente haciéndose selfies dice mucho acerca de la importancia que Zen le da a su aspecto.

Si comparamos esta actitud con la que Zen mostraba en su infancia, podemos ver que son radicalmente distintas. De niño, Zen tuvo que sufrir el pésimo sistema educativo de sus padres, quienes creían que su hijo crecería con un carácter humilde si minaban su autoestima. El aspecto físico de Zen siempre fue un problema para sus progenitores, especialmente para su madre, quien no dudó en rapar a su hijo en un intento por arrancarle parte de su atractivo físico. Es curioso que el mayor temor de los padres de Zen fuese que su hijo, al ser tan guapo, se convirtiera en un presumido que caería en vicios tan perniciosos como el tabaco y el alcohol, y que perdería su tiempo ligando con chicas, ya que es exactamente lo que hizo desde que se fue de casa. Posiblemente Zen hubiera decidido llevar ese estilo de vida como una especie de venganza contra sus padres, harto de la represión a la que estos lo sometieron en su niñez.

Pero, sin duda, el carácter de Zen ha quedado definitivamente marcado por la traición de su hermano mayor. Cuando los padres de Zen lo regañaban por atraer miradas ajenas, su hermano mayor siempre parecía estar de su parte. Con amables palabras, intentaba hacerle ver a Zen que sus padres no lo trataban así porque lo odiaran o lo consideraran un monstruo, sino porque estaban muy preocupados por él y no sabían actuar de otra manera. Incluso apoyó a Zen cuando éste le dijo que algún día le gustaría ser actor. Pero el tiempo demostró que el hermano de Zen estaba más preocupado por el dinero y las influencias que por la felicidad de su hermano pequeño. Zen sufrió un terrible varapalo cuando su hermano mayor le confesó lo que pensaba de verdad: que nunca triunfaría como actor si no tenía contactos o un buen soporte económico, ya que solo de talento y de una cara bonita no se podía vivir. Además, si le había apoyado era porque pensaba que tal vez, con un poco de suerte, su belleza atraería las miradas de algún agente que quisiera hacer famoso a Zen, algo que su hermano aprovecharía para medrar en su propia carrera. Fue la gota que colmó el vaso. Zen podría haber soportado mil y un insultos por parte de sus padres, pero el hecho de que su hermano solo viese en él una mercancía a la que explotar fue más de lo que podía aguantar.

Esta mala relación con su hermano explica en gran parte las rencillas que existen entre Zen y Jumin. El joven heredero de la C&R tiene unas ideas muy claras sobre el funcionamiento del mundo, y cree que todo en esta vida se mueve al ritmo que marca el dinero. Zen detesta la actitud capitalista de Jumin, al que acusa de ser un imbécil incapaz de mostrar la más mínima emoción. Sin embargo, es en los peores momentos cuando Zen y Jumin consiguen abrirse el uno al otro y hablar de sus sentimientos; a pesar de sus piques continuos y de sus diferentes maneras de ver la vida, ambos consiguen llegar a un entendimiento, lo que ayudará en el futuro a Zen a acercarse a su hermano mayor para intentar reconciliarse con él.

En cuanto al amor, a Zen se le puede describir como un caballero dispuesto a darlo todo por proteger a su princesa. Al ser un experto seductor, sabe qué decirle a una chica para que se ruborice o se sienta halagada. A todas las trata con delicadeza, como damiselas a las que hay que agasajar con dulces palabras y gestos galantes. Sin embargo, también hay una parte muy física en Zen, que no se ve en otros personajes como Yoosung, por poner un ejemplo. A pesar de su educado y pícaro cortejo, Zen es un hombre pleno que en sus relaciones busca satisfacer sus deseos sexuales, lo que casa con su forma de ser.

Sin embargo, a pesar de que podría tener a la chica que quisiera, cuando se enamora Zen cambia por completo y se transforma en un hombre fiel y leal a la mujer de sus sueños. Aunque odia que los demás le vean como alguien vulnerable y sensible, el amor apacigua su corazón y le trae la calma y la estabilidad que tanto había estado buscando. Se siente tan feliz que no puede hacer más que dar gracias a MC por haberle escogido para ser su novio. Sabe que MC, al contrario que otras chicas como Echo Girl, ve en él algo más que un cuerpo atlético y un rostro hermoso. La generosidad de MC, que ha corrido un gran riesgo solo para ir a verle para que no se sintiera solo, es suficiente para que Zen se dé cuenta de lo especial que es esa chica para él. MC es la primera mujer a la que le abre su corazón y le cuenta su tormentoso pasado, y también es la primera en despertar en su interior un sentimiento de protección que jamás había experimentado antes por ninguna otra persona. Por ella, Zen será capaz de enfrentarse a cualquier amenaza, a cualquier peligro, con tal de poder protegerla y estar a su lado. Por MC, Zen se siente capaz de poder volver a ser él mismo.



"Babe, let me be your knight in shining armour"


¡Y hasta aquí por hoy, amigos! Ya sabéis que para cualquier cosa tenéis abajo la caja de comentarios para dejarme  unas palabritas sobre esta entrada. ¡Espero que os haya gustado!

2 comentarios:

  1. La historia de Zen también mola, aunque debo reconocer que me cae mejor Yoosung. Sin embargo, no sé si funcionaría con ninguno de los dos; ambos tienen cosas buenas pero Yoosung me echa atrás por inmaduro y Zen por narcisista. Quizás cuando era veinteañera me habría atraído más un chico como Yoosung. Tendría que consultar con mi Yo de veintipocos años a ver qué decía sobre el tema (por lo que recuerdo de mí misma, pienso que habría elegido a Yoosung, pero nunca se sabe) ;-)

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    1. A mí también me ha gustado más la historia de Yoosung, pero creo que es porque me parece que está mejor estructurada y tiene más sentido para mí. La historia de Zen no es mala y me gusta mucho la evolución del personaje; se ve que su narcisismo es una actitud, una pose que ha adoptado tras salir del entorno represivo que había en su casa. Quizá, si sus padres no lo hubieran machacado tanto, habría podido crecer siendo humilde. Por suerte, Zen tiene un buen fondo y, aunque sea narcisista, sabe pensar en los demás antes que en sí mismo.

      Ya he dicho muchas veces que Yoosung es amor en estado puro. Es un encanto de chico, en serio, y la verdad es que hacer su ruta ha sido muy bonito e intenso. Pero si llegara a encontrarme con un chico así, creo que acabaría un poco agobiada. Para intensa y romántica ya estoy yo; si somos dos los que vamos a desmayarnos de tanto amor, eso solo puede acabar en tragedia.

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