miércoles, 5 de julio de 2017

Parejas que no son yaoi pero que deberían serlo


¡Hola a todos!

Y empezamos el mes con un artículo cargadito de emociones fuertes, sobre todo para las otakus, pues hoy vamos a hablar de yaoi. Pero no de yaoi puro, sino de parejas que no son yaoi pero que tal vez deberían serlo en sus series canon para gozo y deleite de sus numerosas seguidoras (y seguidores homosexuales, claro ^^*).

Como ya sabéis, soy una gran fan del yaoi. Me encantan las historias de erotismo en las que los protagonistas son dos hombres cuyos caracteres parecen chocar pero que, por razones inexplicables, acaban llevándose bien... demasiado bien. Ojo, he mencionado el erotismo pero tampoco le hago ascos a las escenas de sexo entre este tipo de personajes. Para mí es un acto de suprema belleza ver cómo dos tíos buenos se magrean entre sí, se abrazan, se acarician y se dan amorcito del bueno por la retaguardia. ¡Eso es hermoso, maldita sea! T_T

Por eso, y a pocos días de haberse celebrado el día mundial del Orgullo LGTBI, os ofrezco este pequeño listado de parejas de manga y videojuegos que todos hemos shipeado alguna vez y que tendrían que haber tenido una historia.

¡Espero que os guste!


Eren y Levi




Un clásico. Un must dentro de las parejas yaoizables del manga y el anime. Cualquiera que haya visto Shingeki no Kyojin, también conocida como Ataque a los Titanes, ha tenido que shipear a estos dos. Aunque en su historia original no están juntos (y no se da a entender que pudieran ser homosexuales), hacen tan buena pareja que no hay fan que no se haya hecho sus propias pajas mentales sobre un lío entre ambos. Pero, ¿qué es lo que hace a Eren y Levi tan atractivos como pareja?

Eren Jaeger es un chico al que su impulsividad y su ardiente deseo de justicia le suelen meter en más de un problema. Vivió en primera persona la invasión de su distrito por los Titanes y fue testigo directo de cómo uno de ellos devoraba a su madre; con el corazón lleno de dolor y rabia, Eren juró que algún día acabaría con todos los Titanes. Obstinado, irreflexivo e imprudente, su obsesión por matar Titanes es tan fuerte que es capaz de poner en peligro a sus compañeros y a sí mismo por ir tras un Titán para matarlo, pues la ira le ciega y no le deja pensar con claridad. Una vez fija su objetivo, Eren ataca como una bestia y no para hasta acabar con su enemigo, cueste lo que cueste. Sin embargo, su impulsividad también tiene un punto positivo, pues le otorga la fuerza de voluntad necesaria para levantarse y volver a la lucha las veces que haga falta. Aunque todo parezca perdido, Eren nunca se rinde ni deja que los demás piensen lo contrario. Él es la prueba de que se puede ganar cualquier batalla si se tiene un corazón fuerte.

Por el otro lado tenemos a Levi Ackerman, el Capitán del escuadrón de élite del Cuerpo de Exploración, un experto asesino de Titanes que cuenta con las mejores armas que puede poseer un soldado de su talla: Resolución, paciencia y frialdad. Al igual que Eren, Levi también ha sufrido pérdidas importantes y ha jurado acabar con la amenaza de los Titanes, pero su manera de hacerlo es más fría, más calculada y metódica. Siempre serio y en apariencia malhumorado, es raro que Levi se deje llevar por sus emociones. Todos sus movimientos parecen responder a un patrón que solo él conoce y al que todos deben someterse quieran o no. Es inteligente y astuto, pero su punto fuerte es la acción. Para Levi, matar Titanes es un trabajo que lleva a cabo con la precisión de un carnicero. Sus golpes son certeros y su manera de matar, impoluta. No es extraño, pues, que se le considere el ser humano más mortífero del mundo.

En el contexto de Ataque a los Titanes, tanto Eren como Levi poseen unos rasgos de carácter que aunque en numerosas ocasiones les hacen chocar entre ellos, también contribuyen a unirlos en una extraña relación de compañerismo que muchos han preferido interpretar como tensión sexual. Eren admira a Levi porque representa todo lo que él quiere llegar a ser algún día. Quiere pertenecer a su escuadrón y estar cerca de Levi para aprender a ser, a luchar y a matar como él. Por otra parte, y aunque pretende disimularlo, es evidente que Levi siente un gran interés por Eren y por sus aportaciones a la lucha contra los Titanes. Al mismo tiempo que permanece siempre a su lado para evitar que haga alguna locura, también podemos ver que se preocupa mucho por Eren. Y aunque no haya amor romántico entre ellos, yo los shipearé siempre porque creo que hacen muy buena pareja. Me encantan sus momentos juntos! ^^*



Light y L




El mejor dúo de la historia del manga. La Luz y la Oscuridad. Alfa y Omega. Las dos caras de la misma moneda. La pareja formada por Light y L, los dos personajes más importantes y carismáticos del manga Death Note, es una de las más famosas y yaoizables que jamás han existido, porque la química que hay entre estos dos es tan evidente que es imposible no emparejarlos.

Light Yagami es un chico al que podríamos describir con una sola palabra: ególatra. Inteligentísimo, brillante y obsesionado con ofrecer una imagen modélica y perfecta de sí mismo, Light es un genio de dieciocho años al que la gente y, sobre todo, la vida le aburren. Sabedor de que está por encima de los demás, Light se atreve a despreciar el mundo que le rodea, pues lo considera corrupto y podrido. El cuaderno de muerte es su gran oportunidad de impartir lo que él considera justicia, y al principio sus motivos para utilizarlo son lícitos: quiere usarlo para acabar con todos los criminales del mundo. Sin embargo, vuelve a revelar su lado ególatra al afirmar que, gracias al poder del cuaderno de muerte, podrá convertirse en el dios del nuevo mundo limpio y puro que va a crear. Egocéntrico hasta la náusea, Light no soporta que alguien se interponga en su camino para impedirle llevar a cabo su pretendida utopía. Que otra persona demuestre ser tan inteligente como él y sea capaz de adelantarse a sus movimientos y ponerle en jaque es algo que no aguanta pero, curiosamente, también es algo que luego descubre que le gusta. Por eso, L es su némesis perfecta.

L, letra tras la que se oculta un joven sin familia ni hogar llamado Ryuzaki, trabaja en el departamento de policía como detective en el más estricto anonimato. Bajo su aspecto descuidado y su actitud excéntrica se oculta otro genio que posee una ingeniosa habilidad para el razonamiento deductivo. Como Light, confía plenamente en su portentosa inteligencia y le exaspera que los demás no hayan llegado a la solución al mismo tiempo que él. Sin embargo, su aspecto es completamente diferente al de Light; si uno se esfuerza por ofrecer una imagen impoluta, el otro no muestra el menor interés por su aspecto o su forma de vestir. Pálido, ojeroso y adicto al azúcar, L se refugia en su cubículo y rehúye la compañía de otras personas para centrarse en sus investigaciones. La gran diferencia entre él y Light es que L ha decidido poner sus habilidades al servicio de los demás, lo que no quiere decir que no disfrute haciendo alarde de su inteligencia superior. Aunque desprecia el modus operandi de Light cuando actúa como Kira, también se siente entusiasmado por la oportunidad de enfrentarse por fin a un criminal tan inteligente y habilidoso como él. Como a Light, le proporciona un inmenso placer intentar adelantarse a los movimientos de su rival para poder derrotarle, aunque también se enfada cuando éste consigue esquivarle.

La relación entre Light y L, como las del resto de esta lista, está cargada de tanta tensión que se podría cortar con un cuchillo. Son el Bien y el Mal personificados pero, curiosamente, cuando se juntan forman un tándem perfecto. Ambos son inteligentes en extremo, puntillosos con cada razonamiento y quedar por encima de los demás es algo que les encanta. Son tan similares que incluso sus pensamientos están sincronizados. Por eso, no es raro que muchos fans (y yo entre ellos) les hayan shipeado como pareja. Porque, vamos, ¿quién no les ha imaginado alguna vez comiéndose la boca y solazándose entre ellos con lujuria y desenfreno? ¡Ayyy, que me ruborizo!  >////<



Zen y Jumin




Volvemos a la carga otra vez con Mystic Messenger, mi juego otome favorito. Pero antes de que me digáis que soy una cansina, dejad que os hable de la que para mí es una de las mejores parejas yaoi del juego. O, al menos, debería serla si este mundo fuera justo ¬¬. Zen y Jumin son dos personajes que han sido creados para seducir a la jugadora de Mystic Messenger, pero cualquiera que haya jugado al juego se habrá dado cuenta de que entre ellos hay tanto fuego que parece un milagro que el móvil no estalle en llamas.

Zen, nombre artístico del actor musical Hyun Ryu, está considerado uno de los hombres más atractivos del país. Albino, de rostro perfecto, ojos rojos, voz seductora y cuerpo de infarto, Zen puede presumir de ser todo un icono de la belleza masculina. Sabedor del sex appeal que tiene, este guapo artista no deja pasar la oportunidad de coquetear con todas las chicas que se le ponen a tiro. Se le podría calificar de narcisista y no nos equivocaríamos al verle como tal, ya que a Zen le encanta vanagloriarse y dedica gran parte de sus esfuerzos a cuidar su aspecto físico, que él tiene como seña de identidad. Tan grande es su preocupación por la belleza que ha llegado al punto en que cree que gracias a ella consigue audiciones y buenos papeles, lo cual no es cierto. En el fondo, bajo esa fachada de hombre seductor, Zen es un joven inseguro que ansía ser querido por su personalidad, no por su aspecto físico.

Y en la otra esquina tenemos a Jumin Han, el actual director de la C&R International, un importante hombre de negocios de talante serio y conservador que piensa que todo en esta vida gira alrededor del dinero. A pesar de que su envidiable posición económica atrae a multitud de mujeres, Jumin nunca se ha querido involucrar sentimentalmente con ninguna. Todo su amor lo ha depositado en Elizabeth Tercera, su preciosa gata persa, a la que cuida y trata como a una reina. En la RFA todos le tienen por alguien en quien se puede confiar, gracias en gran parte a su madurez. Sin embargo, sus piques con Zen son legendarios y se han convertido en una parte muy atractiva del juego. En las salas de chat de la RFA se habla de amor y de historias personales, pero también hay hueco para el humor, y tanto Jumin como Zen son los que más animan el cotarro con sus eternas discusiones. Sus caracteres son tan distintos que no pueden evitar enzarzarse en batallas dialécticas que hacen reír al resto de miembros de la organización. Zen disfruta metiéndose con Jumin, al que tilda de imbécil y de niño de papá; y Jumin hace lo propio con Zen, pero su manera de vengarse consiste en enviarle fotos de su gata Elizabeth, ya que sabe que Zen detesta a los gatos.

Puede que Mystic Messenger esté pensado para que la jugadora flirtee con chicos guapos y trate de ligar con ellos, pero sinceramente opino que los creadores del juego habrían hecho mejor al emparejar a Jumin con Zen. No sé por qué, pero a mí me encanta la pareja que hacen estos dos. Son tan diferentes que encajan a la perfección y es muy divertido verles discutir sin que por ello se pierda su amistad (y no hay que olvidar que hay momentos en los que por fin logran acercarse el uno al otro). Puede que MC haya conseguido tener una historia con Zen y otra con Jumin pero, si me dan a elegir, yo los habría emparejado entre ellos. No os podéis ni imaginar la cantidad de fanarts yaoi que hay con Zen y Jumin de protagonistas, de modo que no soy la única que piensa que hacen una buena pareja.



Ciel y Sebastian




¿Pueden un humano y un demonio tener una relación amorosa? Así, de primeras, parece la premisa inicial del argumento de una novela de romance paranormal adolescente. Pero tranquilos, que no vamos a hablar de un nuevo Crepúsculo ni nada que se le parezca, sino de Black Butler, un anime del que ya os hablé hace tiempo, y de sus protagonistas Ciel y Sebastian que, aunque no están enamorados ni por asomo, forman una pareja que ha hecho que más de uno se ponga colorado al imaginárselos juntos.

El conde Ciel Phantomhive es un chico que, a la temprana edad de doce años, tiene el deber de resolver los crímenes que asolan su Inglaterra natal para proteger a la Reina, a la que sirve como “perro guardián”. Siendo muy pequeño, vio cómo asesinaban a sus padres y le prendían fuego a su casa hasta convertirla en cenizas, motivos más que suficientes para hacer que la personalidad del joven Ciel cambiara radicalmente y pasara de ser un niño tierno y sonriente a un muchacho serio e iracundo que solo piensa en la venganza. Tan grandes fueron sus ansias de vengar la muerte de sus padres que recurrió a la ayuda de un demonio llamado Sebastian, con quien hizo un pacto aterrador: Sebastian permanecería a su lado para servirle y ayudarle a culminar su venganza; cuando llegue este momento, el alma de Ciel pasará a pertenecer a Sebastian para toda la eternidad. Sin embargo, aunque este hecho puede hacernos pensar que vamos a ver un manga oscuro, la relación entre Ciel y Sebastian aporta muchos momentos de humor. Como conde que es, Ciel está acostumbrado a mandar y ser obedecido al instante. Detesta el hecho de haber tenido que recurrir a un demonio para paliar su propia debilidad frente a los asesinos de sus padres, razón por la que trata a Sebastian con desdén y frialdad. Sin embargo, con el paso del tiempo, Ciel empezará a darse cuenta de lo indispensable que se ha hecho Sebastian para él, pues llega un momento en el que no concibe la vida sin su compañía.

Y si Ciel representa el clasismo y el encorsetamiento de la aristocracia decimonónica inglesa, Sebastian es el que se encarga de mostrar la cara amable y sonriente de la servidumbre. Para este demonio galante y educado no hay nada que pueda alterar su tranquilidad y saber estar. Para servir a Ciel y pasar desapercibido entre los mortales, ha adoptado el aspecto de un ser humano y se ha convertido en el mayordomo del joven conde, destacando por su eficacia, su elegancia y su extrema obediencia, pues debe cumplir a rajatabla el pacto que le ata a Ciel. A pesar de que a veces las órdenes que recibe de Ciel son puros caprichos del joven señor, Sebastian obedece sin vacilar y consigue que sucedan hasta las cosas que parecían más imposibles, y todo ello sin perder su sonrisa de suficiencia. No le importa obedecer a Ciel ni rebajarse a ser su sirviente, pues sabe que el premio que le aguarda al final es de lo más jugoso y apetecible. Y tal como Ciel disfruta dándole órdenes a su mayordomo, Sebastian se encargará de disfrutar de lo lindo en cuanto consiga el alma de su señor.

A diferencia de las parejas que hemos visto, la relación entre Ciel y Sebastian tiene cierta chispa que podría considerarse erótica, aunque de una manera tan suave que es prácticamente imperceptible. Pequeños detalles como el contacto físico entre ellos o la forma en la que se hablan de cerca dejan entrever una familiaridad y una cercanía que no tienen las parejas anteriores. Esto no quiere decir que sean homosexuales (de hecho, Sebastian puede acostarse con mujeres humanas sin ningún problema si la situación lo requiere), pero sí se puede ver el aprecio que sienten el uno por el otro, aun a sabiendas de que su relación no es más que un contrato que terminará de la peor de las maneras para Ciel. Por mi parte, quedará para siempre en mi memoria el momento en el que Sebastian ayuda a ceñir un corsé a un jadeante y sudoroso Ciel, en una escena que segundos antes nos da a entender que se refiere a otra cosa bien distinta, XD.



Phoenix y Edgeworth



Y pasamos del mundo sobrenatural a las salas de los juzgados, lugar que en principio no se presta para situaciones yaoi, a menos que una mente retorcida y perversa como la mía empiece a imaginarse lo que no es. Pero diré en mi descargo que no soy la única jugadora de Ace Attorney que ha flipado con Phoenix y su amigo/rival Miles Edgeworth imaginándose una historia entre ellos, pues pocos personajes hacen tan buena pareja como estos dos.

Phoenix Wright es un joven abogado defensor que suele ser objeto de bromas y burlas tanto por parte de sus amigos como de sus rivales, ya que le consideran torpe e inexperto. Sin embargo, y a pesar de todo, Phoenix es de los pocos abogados que acepta casos tan variopintos como los que se dejan caer por su bufete, pues le guían un fuerte sentido de la justicia y la creencia firme e irrevocable de que sus clientes son inocentes, tal como aprendió de su maestra, la abogada Mia Fey. Phoenix ha tenido varios encontronazos con la justicia que, sin él pretenderlo, le llevaron por la senda de la abogacía. Estando en la universidad, fue acusado de haber asesinado a un amigo por creerle enamorado de su novia, aunque más tarde se demostró que Phoenix era inocente. Pero de niño también vivió los sinsabores de la injusticia cuando se le acusó de haber robado el dinero del almuerzo de un compañero de clase. En el “juicio” que se celebró en la clase, todos cargaron contra él excepto dos compañeros: Larry Butz y Miles Edgeworth. Por él, Phoenix acabaría decantándose por estudiar la carrera de Derecho, ya que creía que era la manera de volver a encontrarle para darle las gracias.

Miles Edgeworth, el fiscal más prestigioso del distrito, un hombre para el que todos los acusados son culpables a menos que se demuestre lo contrario. Como fiscal es implacable, soberbio y altivo. Está tan convencido de la culpabilidad de los acusados que llega al extremo de manipular pruebas y tergiversar los hechos para perjudicarles y hacer ver que son culpables del delito que se les imputa. Sin embargo, Edgeworth es así por el adiestramiento que recibió de su maestro, el fiscal Manfred von Karma, quien le hizo creer que ganar un veredicto de culpabilidad era la meta a la que siempre debía aspirar. Aunque a primera vista se le puede considerar un esnob debido a su naturaleza escéptica y despiadada, en el fondo es un hombre justo que sabe diferenciar entre lo que es correcto y lo que no, actuando de la manera que él considera más equitativa. Además, se preocupa por sus seres queridos y hace cualquier cosa por ayudarles cuando éstos lo requieren.

¿Y por qué emparejar a Phoenix con Miles? Pues porque estos dos no pueden hacer una pareja mejor. Da gusto verles en un tribunal enfrentándose por demostrar que cada uno lleva razón. Amigos y rivales hasta la eternidad, a ambos les cuesta abrirse al otro cuando se trata de revelar confidencias o inseguridades pero, de alguna manera, consiguen entenderse y apoyarse mutuamente. Así que, ¿cómo podéis pensar que alguien no les iba a proponer como pareja homosexual? ¡Venga ya! ¡Phoenix tiene más feeling con Edgeworth del que jamás tuvo con Dahlia Hawthorne!


¡Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado y, si veis que me he dejado en el tintero alguna pareja susceptible de ser yaoizada, decídmelo en los comentarios.

domingo, 2 de julio de 2017

La Barbie del mes: Princesa de Portugal


¡Hola a todos!

¡Y hemos llegado por fin al verano, esta vez sí! No sé en otros lugares, pero aquí en Galicia las cosas están funcionando un poco a la inversa: en casi todo el invierno y en toda la primavera no ha llovido prácticamente nada, pero el primer día del verano lo hemos celebrado con lluvia y frío, de modo que hemos tenido que recuperar las mantas para la cama. En fin, aquí ya estamos acostumbrados a estos cambios temporales. Además, no hay mal que por bien no venga: la lluvia ha refrescado la tierra y ha reverdecido los bosques, además de disminuir el riesgo de incendios.

En otro orden de cosas, también nos estamos preparando para el inminente festival Resurrection Fest!! Ya están montados los escenarios, las zonas de comida, los alojamientos, las tiendas de merchandising... Todo está listo para recibir a los fans de la música heavy que vengan a visitarnos. Además, este año tenemos en cartel nada menos que a Rammstein. Puede parecer una tontería, pero que un grupo tan grande esté en un pueblo tan pequeño como el mío es toda una novedad. Eso sí, me temo que no voy a poder ir al festival, ya que me toca trabajar y, además, no tengo entrada. Pero como la música se oye a diez kilómetros a la redonda, no me perderé mis canciones favoritas, ^^*

Mientras tanto, voy a dejaros por aquí la Barbie del mes, aunque pronto volveré a subir entrada; me ha llevado más tiempo del que pensaba pero ya está lista para que todos disfrutéis de ella. Pero eso será dentro de un par de días. ¡Nos vemos!


Princesa de Portugal




Enclavado en las costas del majestuoso Océano Atlántico se encuentra Portugal. El rey es rico y poderoso; envía a muchos navegantes a explorar el mundo. Durante esta época, llamada la Edad del Descubrimiento, su imperio se extiende desde las Indias hasta Brasil. La hija del rey, una bella princesa llamada Infanta, observa la salida de los barcos desde el balcón del palacio real. Barbie Princesa del Imperio Portugués luce un espléndido vestido largo inspirado por la moda del renacimiento. Un lazo dorado metálico es el toque final de su atuendo real.

No tengo muchas cosas que decir acerca de esta Barbie, pues no es la que más me gusta de la colección. Su vestido me recuerda un poco a la princesa del Renacimiento y el nombre que le han puesto, Infanta, me rechina un poco. Me recuerda a aquella película de Uwe Boll en la que salía un campesino que se llamaba Granjero (en serio, era su nombre). Eso sí, su pelo negro alborotado y la expresión de su cara me gustan mucho.

jueves, 15 de junio de 2017

Los escritores tenemos recursos


¡Hola a todos!

Ya pensaba que este mes no iba a haber otra entrada aparte de la del calendario. En serio, si no agilizo un poco el ritmo de escritura, a este paso acabaré por publicar solo una entrada al mes, lo que me fastidiaría bastante porque me encanta publicar en este blog. Supongo que la falta de ideas ha motivado en gran parte este retraso en subir entrada, pero también el que me haya puesto un poco las pilas a la hora de escribir.

Pues sí, llevo tiempo dándole vueltas a la idea de escribir otra novela, esta vez de fantasía. Ya tengo la idea perfilada y los personajes bastante bien estructurados, pero no quisiera decir nada todavía. Son muy pocas las personas que saben de qué va la historia y por el momento me gusta que sea así. Dicen que el primer paso para asegurarse el cumplimiento de un sueño es guardar silencio, y yo he comprobado que es verdad. A veces, cuanto más ventilas una idea o un pensamiento, más probabilidades hay de que no se cumplan tus deseos. Así que, hasta nuevo aviso, mutis.

De lo que sí me gustaría hablar es del hábito de escribir, que es el que ha motivado en gran parte la redacción de esta entrada. Stephen King dijo en una ocasión que si alguien quería ser escritor, tenía que leer y escribir mucho. Esto es inamovible: Si una persona quiere dedicarse al oficio de la escritura, tiene que escribir pero también debe leer mucho; cuanto más lea, mejor. Esto es así porque la lectura ayuda a enriquecer el vocabulario del escritor, además de ayudarle a mejorar su estilo de escritura. Ojo, estoy hablando de "mejorar", que es radicalmente distinto a "copiar" el estilo de otro autor, aunque lo más probable es que al principio, el escritor novato tenga un estilo que parece imitar al de su autor favorito. Pero, con el tiempo y la práctica, cada escritor encuentra su estilo propio.

Sin embargo, y mal que les pese a los escritores, en cuestiones argumentales siempre solemos caer en una serie de recursos (o clichés, como prefiráis) que utilizamos a menudo porque creemos que ayudan a mejorar la trama o enriquecer a los personajes... sin darnos cuenta de que muchas veces tienen el efecto contrario y dan la idea de que no tenemos ni pizca de originalidad y que tenemos que recurrir a lo que todo el mundo espera para hacer nuestra historia más interesante. En el post de hoy vamos a ver una serie de recursos que todo escritor ha utilizado en sus relatos más de una vez. Y, por si os lo estáis preguntando, yo también me incluyo en la lista ^^U



Recurso Chica conoce chico pero aparecen múltiples rivales que intentan separarlos

No estoy muy segura de que esto sea un típico recurso literario. Hay millones de novelas basadas en la premisa de dos personas que se enamoran pero tienen que enfrentarse a la oposición de parte de su entorno. De hecho, se podría decir que el recurso Chica conoce chico pero aparecen múltiples rivales que intentan separarlos es el nudo central de la historia, el conflicto, el eje en torno al cual orbitan los personajes principales y secundarios. Quitarlo sería igual a eliminar la idea inicial de la historia, y yo estoy de acuerdo con vosotros. Por eso quiero matizar: Si la historia va de eso, de los problemas que tiene una pareja para consolidar su amor, el recurso es no solo válido sino también necesario; pero si la trama de la novela promete otra cosa, este recurso acabará por estropearla.

Si hay algo que un escritor nunca debe hacer bajo ningún concepto es tratar de engañar al lector. No se puede prometer una historia de misterio y terror para luego acabar ofreciendo un romance melindroso entre dos personas cuyo mayor problema es que su madre no ve su relación con buenos ojos. No hay nada que más me joda que pillar una novela en la que me prometen una historia de amor con una trama política de fondo y que luego resulte ser un romance del montón. ¿Es que no hay mayores conflictos para una pareja que el que sus familiares y amigos no quieran verles juntos? ¿Es que siempre tienen que aparecer las exparejas de los dos enamorados para meter cizaña entre ellos? ¿No existen otros factores de fuerza mayor que intenten separar a la pareja? Siempre los malditos rivales amorosos, siempre personas que no tienen nada mejor que hacer que entrometerse en la vida de los protagonistas y a las que dan ganas de gritarles que se busquen una vida.

En serio, no tenéis ni idea de lo que me fastidia que una historia que prometía mucho acabe convirtiéndose en una piltrafa con una trama digna de una telenovela. Recurrir a los triángulos, cuadrados y pentágonos amorosos no solo está muy visto, sino que aburre hasta al más pintado. Ya sabemos cómo va a acabar esa historia. Ya sabemos que los protagonistas van a conseguir superar todos los obstáculos y triunfará su amor. Ya sabemos que la chica acabará con el chico que más le gusta al escritor, porque se nota a la legua. Así que, por favor, dejemos la trama de los rivales amorosos para que los escritores jovencitos ensayen y pasemos a otros temas más originales.


Recurso Todo lo que toco se muere


Aunque todos los recursos que aquí os desgrano me hacen rechinar los dientes, confieso que este me produce bastantes sarpullidos cuando lo detecto en alguna historia. Y lo malo es que, como escritora que soy, yo misma me doy cuenta de lo fácil que es caer en él a poco que te descuides. Pero pasemos a explicar en qué consiste el recurso Todo lo que toco se muere, porque estoy convencida de que lo reconoceréis en el acto. 

A veces, para darle dramatismo a un personaje o porque se cree que así se enriquece su personalidad, los autores deciden otorgarle el don de traer desgracias allá por donde pasan. Si de niño tenía un amiguito al que quería muchísimo, lo más probable es que el amigo muriera por un accidente que él mismo ha provocado. Si se ha enamorado de una chica, ésta se quedará ciega o paralítica por su culpa, ya que el acto mismo de sentir amor hacia otra persona es suficiente para que lluevan sobre ella toda suerte de calamidades. Y es que el sino del personaje Todo lo que toco se muere es precisamente ese: Provocar desgracias a sus allegados con su sola presencia. De ahí que se hayan alejado de sus familiares y se muestren excesivamente ariscos con la gente, ya que creen que establecer vínculos afectivos con otras personas hará que éstas sufran lo inimaginable. Y, de hecho, así ocurre muchas veces en estas historias. 

No os hacéis una idea de cuántos personajes caen en esta descripción. Muchos autores creen que montar un pasado desgraciado para su personaje hará que este sea más interesante y le dé motivos para superarse, y en parte tienen razón; las personas con un pasado difícil suelen tirarse años arrastrando las secuelas de lo que les ocurrió y tienen que luchar todos los días por superar ese lastre que les dificulta seguir avanzando. Pero lo que no se puede hacer con un personaje literario es exagerar esa maldición que les ha tocado. Vale que se sienta mal por haber provocado la muerte de una persona, pero de ahí a hacer que toooodas las personas por las que muestran un mínimo de afecto mueran o tengan aparatosos accidentes hay un abismo muy grande. Se convierte al personaje en un ser melodramático que roza el patetismo y al que dan ganas de estrangular por el bien de la humanidad y de la comunidad lectora.


Recurso Ya lo sabía todo

Otro recurso muy fácil de encontrar, sobre todo en el manga. El recurso Ya lo sabía todo tiene el mismo objetivo que los anteriores: darle dramatismo a la situación o al personaje mediante un cliché efectista. Debo reconocer que, en ciertos momentos, este recurso queda muy bien y da un buen golpe de efecto a la acción. Lo malo es que, cuantas más veces se utiliza en la narración, más fuelle va perdiendo. Al final, acaba por hacerse cansino y hasta estúpido.

Pero, ¿en qué consiste el Ya lo sabía todo? Muy fácil. La situación siempre es la misma. Hay dos o más personajes que están asistiendo a un acontecimiento para el que no estaban preparados: una revelación inesperada que involucra a uno de ellos o un enfrentamiento entre amigos son los más empleados. Pero entonces, en el momento en que el personaje principal hace la confesión que deja a todos sus compañeros atónitos, nos daremos cuenta de que el protagonista no se inmuta y mantiene una postura estoica ante tal revelación. Es entonces cuando, para sorpresa de todos, afirma que todo lo que le acaban de decir ya lo sabía desde hacía tiempo (sabía que sobre sus hombros pesaba una maldición, sabía que su hermano mató a su familia y a su gato, sabía que el chico al que amaba le había mentido varias veces…), pero no lo había dicho antes porque no quería cargar a los demás con sus preocupaciones y, además, era un asunto que debía tratar solo.

La verdad es que no es un recurso que me disguste demasiado. En su justa medida, es bastante bueno y contribuye a darte alguna sorpresa cuando ya creías que todo estaba dicho y hecho. Pero insisto: no conviene abusar de él. Una de las cosas malas del Ya lo sabía todo es que es un recurso que los lectores recuerdan muy bien; si un escritor lo utiliza en varias historias, podría dar pie a pensar que es poco original o que solo se le ocurre esta manera de arreglar un conflicto narrativo. Prestad atención y tratad de usarlo lo menos posible.


Recurso Quiero proteger tu sonrisa

Seamos sinceros: Todos nos volvemos medio imbéciles cuando nos enamoramos. Es cierto que el amor mueve montañas, consigue que seamos capaces de hacer cualquier cosa por nuestro ser amado y nos convierte en feroces guerreros cuando se trata de proteger a aquel que ha robado nuestro corazón. Grandes historias de amor llenan bibliotecas enteras en forma de novelas inmortales cuyos protagonistas han sido capaces de luchar contra viento y marea por estar con su amor, con su alma gemela. Pero qué queréis que os diga, creo que a veces los escritores se pasan un poco a la hora de hacer a sus héroes tan amorosos y abnegados.

Quizá no me esté explicando bien, pero os aseguro que pronto lo entenderéis. ¿A qué me refiero cuando hablo del recurso Quiero proteger tu sonrisa? Imaginad que hoy no es vuestro día de suerte. Imaginad que os habéis agenciado una novela que teníais muchas ganas de comprar y resulta que la protagonista es tan tonta, tan estúpida e insufrible que os dan ganas de darle un mordisco al libro. Pues para más inri resulta que esta chica tiene una historia de amor súper apasionada y acaramelada con un personaje que a vosotros os encanta: un chico de vida oscura y alma atormentada que nunca ha sabido lo que es el amor (probablemente adolece del síndrome Todo lo que toco se muere). Yo no sé qué narices les pasa a este tipo de personajes, pero ya veréis que cuando la chica diga una determinada frase que para vosotros no tiene ningún sentido, el chico experimentará una especie de iluminación que lo motivará a querer proteger a esa chica cueste lo que cueste, incluso a costa de su propia salud. ¡Lo que sea con tal de verlas sonrientes y felices! Porque lo que importa es PROTEGER SU SONRISA. Además, da la casualidad de que las chicas de este determinado tipo de historias son, además de insoportables, unas lloronas que derraman torrentes de lágrimas por cualquier tontería. Pero eso da igual, porque el chico estará ahí para secar esas lágrimas y hacer que la chica vuelva a sonreír. Porque lo único que importa es PROTEGER SU PUTA SONRISA.

Está bien, admito que todas las historias de amor deben tener un toque de este recurso para darle un poco de veracidad. Si los supuestos enamorados no muestran interés el uno por el otro o no se preocupan por su bienestar, ¿qué mierda de relación de amor es esa? Pero digo lo mismo que diré en otros apartados: No conviene abusar. A menos que queráis convertir a vuestros personajes en los Reyes del Drama, no exageréis sus emociones amorosas.


Recurso Y además maté a tu gato

¡Oh, Dios! ¡Qué ganas tenía de llegar a este recurso! Ya sabéis que cuando alguien toca a mis idolatrados antagonistas literarios saco todo mi arsenal para atacar donde más duele. Y es que no hay nada que más me toque las narices que ver cómo alguien se atreve a convertir a un villano en un malo de opereta. Me refiero a esos malos jajejijoju que son tan abundantes en las novelas de primerizos y que en vez de dar miedo o inspirar aprensión, provocan sonoras carcajadas por lo esperpénticos que pueden llegar a ser.

Crear un personaje malvado no es nada fácil. Parece que sí, pero solo quien ha intentado ahondar en el lado oscuro y cruel del ser humano se da cuenta de lo complicado que es darle vida a un ser tan vil, repugnante y despiadado como es un villano que se precie. No voy a explayarme demasiado en cómo debería ser (según mis criterios, claro está) un buen antagonista, porque el tema es lo bastante largo como para un post más nutrido, pero sí diré cómo NO debe ser un antagonista literario. Como en todas las cosas, lo poco agrada y lo mucho cansa, y el caso de los villanos no es la excepción. Cuando un escritor crea a un villano, debería tener en cuenta que ese personaje es humano y, como tal, ha de tener virtudes y defectos. ¿A vosotros no os aburre toparos con un protagonista que siempre es bueno, dulce, cariñoso, caritativo, generoso y adorable? Pues en el caso del villano ocurre lo mismo: si lo hacemos demasiado malo, se corre el riesgo de convertirlo en una parodia, una caricatura de lo que es. Nadie hallará veracidad en un personaje cruel sin motivo al que parece ponerle cachondo cebarse con el protagonista y matar a todos sus seres queridos solo porque le apetecía. Además, este tipo de villanos tienen la mala costumbre de atrapar al protagonista y revelarle todos sus planes, además de confesar que sí, ellos fueron los responsables de la muerte de sus padres, sus hermanos y su gato… para acto seguido ser derrotados por el protagonista. ¡Grrr, odio que pasen estas cosas!

Así que, como podéis comprobar, este es uno de los recursos que menos me gusta encontrar en una novela. Siempre digo que un villano debe estar a la altura del protagonista y hasta superarlo. Estropear a un villano haciéndolo excesivamente malvado es algo que los defensores de la justicia como yo no perdonamos.


Recurso ¡Oh, casualidad!

También conocido como Deus ex Machina o, en términos vulgares, Viene alguien y lo arregla, el recurrir a factores casuales para salvar una trama que no tiene una salida aparente es tan viejo y usual que se ha convertido en un cliché que todavía se sigue usando en demasía. Vale que la casualidad es la culpable de que se trunquen los grandes planes, de que las cosas cambien en lo que dura un parpadeo. En nuestra vida cotidiana, las casualidades existen y somos testigos de los cambios que traen. Pero entonces, ¿por qué no funcionan en una novela? La respuesta es muy simple: Porque no nos parecen creíbles.

Resulta curioso que algo tan habitual como la casualidad sea mal vista para solucionar un hilo argumental dentro de una novela. Las casualidades pasan a todas horas, pero ningún lector se creería que, en el momento más dramático de la novela, el asesino muere, no porque lo haya matado el protagonista, sino porque le ha dado un infarto fulminante. En una novela, la casualidad no puede existir porque a los lectores nos ofende, nos deja con tres palmos de narices y hasta parece que nos insulta. Nos hace pensar que el escritor nos toma por idiotas al pretender salvar la situación con algo que parece que se le acaba de ocurrir, no con una trama cuidadosamente pensada y desarrollada, y por eso fastidia tanto encontrar un ¡Oh, casualidad! en una novela (a menos que sea una novela histórica y las cosas hubieran sucedido así en realidad). Sin embargo, no son pocos los escritores (una vez más, los novatos tenemos una gran culpa) que, viendo que se han metido en un berenjenal argumental, no son capaces de salvar la situación sin recurrir a factores externos, léase “alguien pasaba por allí y se ocupó de todo”.

Por eso, de la utilización de la casualidad digo lo mismo que del resto de recursos: No conviene abusar. Antes de introducir una casualidad en una historia, pensad si hay ciertos factores que pudieran dar lugar a esa circunstancia. ¿Por qué tendría alguien una bomba en su casa que explota en el momento justo? ¿Por qué al malo lo atropella un coche justo cuando se acaba de proclamar vencedor? ¿Por qué la chica siempre es rescatada en el último momento por el chico que más le gusta? ¡Maldita sea, no puede haber tantas casualidades! Hay que saber racionarlas, darles a los lectores el toque justo para que vean la historia como algo real y se impliquen en ella. Aunque puede que los amantes del Deus ex Machina sean seguidores de una máxima que solía decir el Amo Clow: «No existe la casualidad. Solo existe lo inevitable».


¡Y nada más por hoy, amigos! Si os ha gustado este artículo, dejádmelo saber en los comentarios. Si os parece que me he olvidado de algún recurso al que pueda ponerle un nombre jocoso y rajar de él a gusto, también me lo podéis decir.

¡Nos vemoooos!

jueves, 1 de junio de 2017

La Barbie del mes: Princesa de Camboya


¡Hola a todos!

¡Empezamos un nuevo mes con fuerza y con más ganas que nunca! Estas últimas semanas he estado un poco alicaída por ciertas cosas que han pasado en mi ámbito personal. Pero eso ya es agua pasada y toca dejar los problemas atrás, mirar al frente y seguir avanzando con la cabeza bien alta. Tengo muchas ganas de sonreír, de ser mejor persona, de ilusionarme por las cosas, y creo que lo estoy consiguiendo día a día; espero que todo siga así durante un tiempo.

Por el momento, y sin faltar a la costumbre, os voy a dejar por aquí a la Barbie que corresponde al mes de junio. Después de tanto Mystic Messenger, supongo que os parecerá una novedad ver una muñeca por aquí, ^^U. Eso sí, no descarto seguir publicando cosas del MM, como los finales secretos, ya que la historia continúa con esos finales en los que se explican y resuelven todos los misterios. Pero ya veré, porque ahora no tengo demasiado tiempo libre y quiero dedicarlo a mi proyecto novelístico, que todavía está en pañales.

Así que, sin más dilación, disfrutad con este artículo de Barbie, Princesa de Camboya!


Princesa de Camboya




En el mundo antiguo, este era el corazón del Imperio Khmer. Ahora, en la ciudad de Phnom Penh, las palmeras oscilan a lo largo de la orilla del río Mekong. Muy cerca se encuentra el Palacio Real, donde vive la familia gobernante de Camboya y una bella princesa. Está muy feliz porque va a presenciar un baile clásico Khmer. Este patrimonio data desde hace 1.000 años. Ram Vong, el tradicional baile nacional, incluye movimientos lentos, llenos de gracia con las manos y los brazos; los pies, en contraste, permanecen casi inmóviles.

A pesar de que esta muñeca no ha llegado a mis manos, me gusta mucho el aspecto tan exótico que tiene. Su traje me parece precioso, muy original, y el rostro de la muñeca es diferente a todos los que he visto hasta ahora; no se parece tanto a Barbie, pero al verla uno se da cuenta de que es la misma muñeca. En definitiva, una muñeca muy original, elegante y diferente a otras que he visto.

martes, 23 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Seven


¡Hola a todos!

Y seguimos una semana más con las historias del Mystic Messenger, ese juego al que poco a poco conseguiré engancharos, llegando así a crear mi propio ejército de mystiquers fanáticas y locas por los chicos virtuales que... estoooo, que es muy entretenido el juego, vaya. Esta semana le toca el turno a Seven, mi personaje preferido y firme candidato a convertirse en mi nuevo amor platónico del año. Seven es el último protagonista masculino del juego, por lo que este mes de historias acabaría con él, pero estoy pensando en ampliar la lista y añadir a un quinto chico, ya que muchos detalles del argumento quedarían más claros si redacto su biografía.

Pero no os entretengo más, así que aquí os dejo la historia de Seven.


Seven




Seven es un agente secreto de 22 años al que también se le conoce como 707, Luciel o Saeyoung, siendo este su nombre real. Es un genio de los ordenadores y se gana la vida como hacker, aunque también utiliza su asombroso talento para hacer cosas buenas; de hecho, él ha creado el messenger que los miembros de la RFA utilizan para comunicarse entre ellos. Es un chico gracioso y alocado, siempre divertido, sonriente y dado a gastar bromas. Entre sus gustos están la comida basura, disfrazarse de chica y coleccionar coches deportivos.


Biografía

Si hubiera que escoger una palabra para definir a Seven, esa sería la palabra «falsedad». Todo lo que es Seven, su nombre, su personalidad alegre, sus sonrisas… todo es mentira. A lo largo de su vida, Seven ha tenido que acumular una falsedad tras otra para enmascarar la verdad triste y oscura que lleva arrastrando desde su infancia. Nació en el seno de una familia completamente desestructurada en la que su padre, un importante personaje político, está casado y tiene hijos con otra mujer. Su madre, una mujer alcohólica y con serios problemas mentales, sabía que su amante no quería que se supiera de la existencia de Saeyoung y de su hermano gemelo Saeran, de modo que le chantajeaba para que le enviara dinero a cambio de mantener su silencio.

Saeyoung y Saeran Choi crecieron como rehenes de su propia madre en una casa transmutada en prisión. Aquella mujer enferma y malvada golpeaba a sus hijos y les castigaba a pasar varios días sin comer ni beber si hacían ruido o si intentaban escapar de la casa. Para evitar que la gente supiera de la existencia de los gemelos, la madre nunca salió con ellos a la calle ni permitió que fuesen escolarizados. Incluso llegó al extremo de atar una cuerda al tobillo del pequeño y débil Saeran, con quien solía cebarse cada vez que perdía la cabeza; Saeyoung, más fuerte y propenso a proteger a su hermano, solía salir al exterior cuando su madre dormía, aunque también tenía permiso para salir de vez en cuando a comprar cosas para ella.

Cuando estaban solos, Saeyoung hacía planes con Saeran sobre su futuro. Algún día conseguirían escapar de esa casa, decía Saeyoung. Estaba seguro de que si estudiaba Informática conseguiría ganar mucho dinero para que Saeran y él pudieran salir adelante, lejos de la amenaza de sus padres. En la iglesia a la que iba a rezar siempre que podía, Saeyoung había conocido a un chico llamado Jihyun, a quien todos solían llamar V. Este chico se dio cuenta de que, cada vez que Saeyoung iba a misa, unos agentes de seguridad del gobierno le vigilaban a cierta distancia. Al trabar amistad con el chico, supo de la triste historia de los gemelos y quiso hacer algo para ayudarles. Le contó a Saeyoung que había una manera de escapar de las garras de su madre y de conseguir que su padre nunca les encontrara. Una agencia de espionaje había visto el enorme talento que Saeyoung tenía como hacker y estaban dispuestos a contratarle como agente secreto, a pesar de su juventud. Tendría un trabajo con el que ganaría más dinero del que podía imaginar y sería independiente. Pero había una condición: tendría que dejar atrás a su hermano Saeran para siempre.



Saeran y Saeyoung Choi

Saeyoung se negó en redondo a aceptar la propuesta. Una de las cosas que le había prometido a Saeran era que siempre estarían juntos, pasara lo que pasara. Pero V le hizo ver que la vida de un agente secreto conllevaba el hecho de “desaparecer” a ojos del mundo. Los espías informáticos estaban expuestos a un peligro constante debido a que manejaban datos e información muy valiosa; sus enemigos se contaban por centenares y buscaban la manera de hacerles el mayor daño posible, y esto incluía ir a por sus familiares y seres queridos. Si Saeyoung se convertía en agente secreto, sus enemigos intentarían hacerle daño a Saeran; por lo tanto, lo mejor era que se separaran. V y su novia Rika le prometieron a Saeyoung que buscarían la manera de rescatar a Saeran y cuidarían de él en algún lugar seguro. Después de pensarlo mucho, Saeyoung aceptó, pero puso como condición que se le enviasen fotos de Saeran para probarle que estaba bien y era feliz. Estas fotos las recibiría el día que cumplió veinte años, en un disquete que Rika le envió en el más estricto secreto.

Desde el día en que salió de casa para no volver, Saeyoung tuvo que empezar a acostumbrarse a no existir para el resto del mundo. Junto con su pasado, dejó atrás su verdadero nombre y se hizo llamar 707, que era su nombre de agente secreto. Sin embargo, tanto V como Rika se dirigían a él llamándole Luciel, pues era el nombre que había elegido para sí cuando pidió ser bautizado. Cuando V y Rika fundaron la RFA, entró a formar parte del elenco e incluso contribuyó a mejorar la comunicación entre los miembros creando la aplicación de mensajería para el teléfono móvil. En los chats de la RFA, Seven se mostraba como un chico extrovertido y jovial al que le encantaba cometer travesuras, gastar bromas y hacer chistes de todo. Una personalidad falsa que escondía a su verdadero yo, más frío y oscuro. Los miembros de la RFA le tenían por un tipo extraño, pero no dudaban de su buen corazón. Nadie sabía realmente quién era ni de dónde venía.

La vida de Seven dio un giro completo cuando una chica llamada MC entró en la aplicación de la RFA gracias a la intervención de un hacker desconocido que la había manipulado. A pesar de que al principio sintió desconfianza hacia la chica, al poco tiempo Seven y MC demostraron tener muchas cosas en común. Sus conversaciones en las salas de chat se caracterizaban por ser de lo más locas y estrafalarias, pues nunca se sabía qué se traerían entre manos o cuál sería la próxima gracia que iban a hacer. Incluso llegaban a terminar las frases que comenzaba el otro, como si supieran de antemano lo que iba a decir la otra persona. MC parecía comprender la mente de Seven mejor que nadie y tenía la habilidad de adelantarse a su próximo movimiento, cosa que a él le encantaba y le animaba a seguir haciendo locuras. La complicidad entre ambos era cada vez mayor y, al poco tiempo, empezó a ser bastante obvio que los sentimientos que se profesaban eran de algo más que amistad.

Pero entonces ocurrió algo que dio al traste con el leve atisbo de felicidad que Seven estaba empezando a experimentar. Por un lado, un espía llamado Vanderwood, que trabajaba con él en la misma agencia, apareció para apremiar a Seven a que terminara un trabajo que tenía pendiente y, para asegurarse de que no intentaría escapar, se quedó con él todo el tiempo. Y por otro, Seven descubrió que el sistema de seguridad del apartamento donde estaba MC había sufrido una alteración, lo que significaba que la chica corría peligro.

Mientras tanto, MC permanecía ajena al peligro que la acechaba. De pronto, un cristal del apartamento se rompió y por la ventana entró Desconocido, el hacker que había reconfigurado el sistema de seguridad del apartamento y, además, el que había guiado a MC hasta allí. Desconocido mostraba un comportamiento propio de un psicópata, ya que planeaba volar por los aires todo el edificio si MC no cooperaba y se negaba a ir con él. Seven llegó justo a tiempo para impedir que Desconocido secuestrara a MC, pero se quedó de piedra cuando se dio cuenta de que le conocía: era su hermano Saeran.



"Tú me abandonaste"

Era la primera vez en diez años que los gemelos se veían, pero el reencuentro no podría haber sido más duro para Seven. Apenas fue capaz de reconocer a aquel chico de pelo blanco y mirada perdida que no se molestaba en disimular el desprecio que sentía hacia él. Sin borrar aquella extraña sonrisa que deformaba su cara, Saeran acusó a su hermano de haber roto la promesa que le había hecho cuando ambos eran niños y de haberle abandonado a su suerte. De nada sirvieron los intentos de Seven por explicarse: Saeran estaba convencido de que su gemelo lo había dejado atrás porque lo consideraba una carga, y por ese motivo lo odiaba y deseaba su muerte. El plan de Saeran era secuestrar a MC para llevarla a la logia de Mint Eye, una secta que buscaba desesperadamente un paraíso de felicidad al que llamaban Magenta. Sin embargo, antes de que Saeran pudiera llevarse a MC, el sistema de seguridad del apartamento, que Seven había reconfigurado, reconoció a Saeran como un intruso y amenazó con eliminarlo, por lo que el chico tuvo que escapar sin conseguir su objetivo.

Seven estaba destrozado tras lo que había visto. Acababa de descubrir no solo que su hermano Saeran le odiaba, sino también que había caído en las garras de una secta. Aquello significaba que V le había mentido durante años al decirle que protegería a Saeran. Incapaz de confiar de nuevo en V y temiendo que Saeran volviese para hacerle daño a MC, Seven decidió quedarse en el apartamento para proteger a la chica.

Sin embargo, algo en él había cambiado. En los días sucesivos, Seven pareció transformarse en otra persona. Ya no era el chico alegre y divertido al que le gustaba reír y gastar bromas. Se había convertido en un joven serio y huraño que no quería hablar con nadie, ni siquiera con MC, a la que empezó a tratar primero con frialdad y luego con verdadero desprecio, llegando a gritarle, a exigirle que se alejara de él e incluso a que dejara de molestarle todo el rato. Era como si la presencia de MC le resultara agobiante pero, al mismo tiempo, se viese incapaz de apartarse de ella. Quería proteger a MC porque la amaba, pero no quería que ella se vinculase sentimentalmente a él por temor a hacerle daño, pues estaba convencido de que eso era lo que acabaría sucediendo tarde o temprano, como le había pasado con Saeran.

Con lo que no contaba era con la tenacidad de aquella chica. Seven estaba convencido de que MC estaba enamorada de 707, es decir, de la personalidad artificial que había creado para el messenger de la RFA. Pero el auténtico Saeyoung era completamente distinto: era un amargado incapaz de proteger a los seres que más amaba. Si no había sabido proteger a su hermano Saeran, ¿cómo se atrevía a merecer el amor de alguien tan dulce como MC? Pensaba que para ella era mucho mejor alejarse de él, pues así no correría el riesgo de ser desgraciada por culpa de alguien que no la merecía. Sin embargo, a pesar de los desprecios de Seven, MC no se rindió y siguió insistiendo en estar con él. Sus sentimientos por Seven eran genuinos, le quería por ser como era y ansiaba estar a su lado en aquellos momentos tan duros para él. Cansado de luchar contra sus propios sentimientos, Seven claudicó ante MC y reconoció que la quería más de lo que jamás había querido a nadie.



"Por favor... déjame quererte"

Sin embargo, todavía quedaba pendiente el asunto de Saeran. Aunque sus tratos con Mint Eye lo habían convertido en un fanático muy peligroso, Seven no quería abandonar a su hermano. Con la ayuda de MC, buscó pistas por todo el apartamento de Rika y descubrió lo que la fundadora de la RFA guardaba con tanto celo: un archivador de documentos marcados con el logotipo de Mint Eye, la secta a la que pertenecía Saeran. Esto confirmaba que tanto V como Rika habían estado ocultando un importante secreto al resto de miembros de la asociación, y que Saeran se había convertido en su principal víctima.

Pero para poder destapar todos los secretos y rescatar a Saeran, primero era necesario ir tras él. Seven sospechaba que había regresado a la logia de Mint Eye, por lo que se puso manos a la obra y utilizó sus habilidades de hacker para encontrar la ubicación de la mansión donde los adeptos celebraban sus ceremonias privadas. Siguiendo la pista de Saeran, Seven y MC encontraron la sede de Mint Eye y entraron para robar toda la información que guardaba en su sistema informático. La situación se complicó cuando Saeran apareció y amenazó con matarles a ambos. A pesar del peligro que corría, Seven y MC trataron por todos los medios de hablar con Saeran y hacerle ver que tanto V como Rika lo habían engañado. Confundido y furioso por escuchar lo que él creía que eran mentiras, Saeran encerró en aquella sala a Seven y a MC, tras lo cual escapó. Pero no llegaría muy lejos; Vanderwood había seguido a Seven para atraparle y, cuando vio a su gemelo salir de la mansión, pensó que su compañero se había disfrazado para pasar inadvertido, por lo que decidió llevárselo a la fuerza, a pesar de las protestas de Saeran.

Para cuando Seven y MC consiguieron salir de su encierro, Vanderwood y Saeran ya estaban muy lejos. Sin embargo, no se rindieron y fueron tras ellos. Mientras tanto, la fiesta de la RFA había empezado ya. Jumin, erigido ahora en cabeza de la RFA, pronunció el discurso de apertura y se lo dedicó a MC y a Saeyoung, siendo esta la primera vez que utilizaba el verdadero nombre de Seven en público. Saeyoung y MC pudieron oír este discurso a través de la radio, mientras conducían en busca de Saeran. Aunque todavía no habían conseguido dar con él, Saeyoung tenía la corazonada de que pronto le encontrarían y lograrían que volviera a ser el chico bueno y amable que era antes. Y pensaba así porque MC le había ayudado a afrontar los problemas que llevaban años atormentándole. Su beatífica presencia y la fortaleza de sus sentimientos hacia él habían conseguido sacar a Saeyoung de la oscuridad en la que él mismo se había sumido. A partir de aquel día, Saeyoung y MC no volverían a separarse. Buscarían juntos a Saeran y los tres conseguirían ser una familia.




Una noche, Saeyoung y MC se acurrucaron juntos en la cama para descansar. La persecución todavía no había llegado a su fin y Saeyoung se sentía nervioso por pasar con MC la que podía ser su última noche juntos. Quizá el miedo a morir le diera fuerzas para abrir su corazón a MC y pedirle que le permitiera dejar en ella el recuerdo imborrable de su existencia. Él quería que ambos fuesen uno para siempre, y ese era también el deseo de ella. No había nada más que decir, sobraban las palabras: Aquella noche, Saeyoung y MC hicieron el amor por primera vez. Más tarde, ya dormido entre los brazos de su chica, Saeyoung tuvo un sueño en el que sus amigos de la RFA estaban planeando ir su casa para celebrar una fiesta en honor de Saeyoung y MC; y entre ellos estaba Saeran, que por fin había perdonado a su hermano y había conseguido hacerse un hueco en aquella pequeña familia.


Personalidad

Seven es un chico cuya primera impresión hace que nos llevemos a engaño. Al conocerle, uno diría de él que es un chico alegre y feliz como cualquier otro, con su trabajo y sus aficiones. En principio, no hay nada que delate en él el menor signo de infelicidad. Pero se trata de una máscara, una personalidad que él mismo ha creado para ocultar la verdadera. Tras su encuentro con el hacker Desconocido, que en realidad es su hermano gemelo Saeran, esa fachada se resquebraja y cae en pedazos, revelando al auténtico Saeyoung: un chico serio, frío y amargado.

Para averiguar el porqué de esta dualidad, es necesario retrotraerse a los años de su infancia. Saeyoung fue un niño que nació, según sus propias palabras, en la oscuridad. Su padre, que actualmente está sumido en la campaña electoral para ocupar el puesto de presidente del gobierno, mantuvo una relación extramatrimonial con su madre, de la que nació Saeyoung y su hermano gemelo Saeran. Fue un padre ausente que jamás se preocupó por los hijos que tuvo con su amante; más bien le resultaban una molestia ya que, si se llegaba a saber que estos niños existían, su carrera política se iría al traste. En cuanto a la madre, ésta no era mucho mejor, ya que se dedicó a chantajear a su amante durante años para que le diera dinero a cambio de no revelar que había tenido dos hijos con ella. Por eso, no resulta extraño que Saeyoung se viese a sí mismo como alguien que no debería haber existido nunca.

Saeyoung tuvo que crecer sin la presencia de un padre que, según palabras de su madre, un día aparecería para llevárselo y hacerle daño. Sin embargo, la vida con su madre tampoco fue fácil. La señora Choi, una mujer mentalmente inestable y con graves problemas de alcoholismo, no sentía el menor cariño por sus hijos, a los que maltrataba a menudo. De los gemelos, se puede decir que Saeyoung fue el que tuvo la mejor suerte, ya que su madre le permitía salir de casa de vez en cuando, pero haciéndole prometer que volvería lo antes posible si no quería ver cómo castigaba a su hermano Saeran sin comer. La señora Choi parecía tenerle una especial ojeriza a Saeran, a quien mantenía encerrado en un cuartucho con una cuerda atada al tobillo para que no se escapara, y como Saeyoung no quería que le hiciese daño a su hermano, se aseguraba de obedecer a su madre.

Cuando la mujer no estaba en casa, Saeyoung acudía al lugar donde Saeran estaba atrapado y se quedaba con él para hacerle compañía. Es de sobra sabido lo fuertes que son los vínculos que unen a los hermanos gemelos, y en este caso el compartir una misma historia de maltrato y soledad contribuyó a unir todavía más a estos hermanos. Saeyoung, más fuerte que el enfermizo Saeran, tomó para sí la responsabilidad de protegerle y velar por él. En la oscuridad de aquel cubículo, Saeyoung y Saeran empezaron a planear un futuro en el que estarían los dos juntos para siempre; como responsable del bienestar de Saeran, Saeyoung empezó a estudiar Informática para convertirse en hacker, pues había oído decir que los hackers ganaban mucho dinero, y eso era precisamente lo que necesitaba si quería mantener a su hermano. Sabía que ser hacker no era fácil y que además iba a cometer muchas ilegalidades, pero cualquier cosa le valía con tal de poder cuidar y proteger a Saeran.

Pero las cosas no salieron como Saeyoung había previsto. Aunque su amigo V le consiguió un trabajo como hacker en una agencia de espionaje, el hecho de tener que dejar atrás a Saeran le provocó un gran dolor del que nunca se recuperaría. Saeyoung era un muchacho ingenuo que estaba desesperado por escapar del infierno en el que se había criado; por eso confió en las palabras de V y aceptó su propuesta. Esta fue la decisión más dura que tuvo que tomar en toda su vida, y siempre se arrepentiría de haberlo hecho. Pero estaba tan convencido de que se había convertido en un peligro para Saeran que al final acabó por asimilarlo; lo malo es que ese sentimiento de culpa se extendió en el trato hacia otras personas.

Con el paso del tiempo, Saeyoung empezó a desarrollar un temor irracional a la cercanía de la gente. Estaba tan aterrado por poner en peligro a las personas que le eran queridas que, en vez de abrirse a ellas, levantaba un muro a su alrededor para mantenerlas alejadas. Podía mostrarse jovial y simpático pero siempre mantenía las distancias. El miedo de querer a otra persona y desarrollar un vínculo afectivo hacia ella era demasiado poderoso, y Saeyoung no estaba seguro de poder volver a hacer lo mismo que había hecho con Saeran, es decir, alejarse de las personas a las que quería.

La aparición repentina de MC acabaría por romper todos los esquemas de Saeyoung. La simpatía y vitalidad de esta chica, con quien Saeyoung chateaba a menudo de forma jocosa, consiguieron bajar las defensas del hacker y hacer que se tambalearan los pilares sobre los que había basado toda su existencia. Aquella chica se parecía mucho a Seven, la fachada que Saeyoung había creado para sí, y descubrió que le resultaba muy fácil conectar con ella y divertirse. En realidad, era muy sencillo: MC representaba la parte feliz y hermosa de Saeyoung, la parte de su personalidad que se había obligado a ocultar para proteger a sus allegados. Por eso, no resulta extraño que Saeyoung acabara enamorándose de MC, a quien quería proteger a toda costa de la locura de su hermano Saeran. Sin embargo, obcecado en su idea de ser un peligro para ella, Saeyoung trataba de mantenerla alejada de él a fuerza de tratarla mal. Cada grito, cada impertinencia que le lanzaba estaba destinada a que MC enfriara sus sentimientos por él, a que se apartara de su lado antes de que resultara herida por su culpa. Pero MC no se dejó derrotar y le demostró que sus sentimientos por él eran auténticos: Estaba enamorada de Saeyoung tal como era, con sus virtudes y sus defectos.

La presencia de MC fue muy beneficiosa para Saeoyung, ya que le permitió darse cuenta de que él no había tenido la culpa de lo que le había pasado a Saeran. Ella se convirtió en su fuerza y le dio el empujón que necesitaba para abrir su corazón a los demás. Al experimentar con MC lo que era el amor, Saeyoung comprendió que tendría que luchar sin descanso si quería rescatar a su hermano de las garras de Mint Eye. Por fortuna, Saeyoung es más fuerte de lo que cree y estaba seguro de que conseguiría recuperar a Saeran si tomaba a MC como ejemplo de tenacidad y fortaleza.



"I wanted to get married
at a space station... honey"


¡Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado. Dejadme vuestras opiniones en los comentarios, ¿vale? Anhyoooo! ^^

lunes, 15 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Jumin


¡Hola a todos!

Y volvemos a la carga una semana más con Mystic Messenger, el fabuloso juego otome que ha hecho las delicias de cientos de chicas y de una servidora, que está más obsesionada de lo que cabría esperar (sin ir más lejos, hoy mismo me he comprado una camiseta de Seven, ^^). No me voy a explayar mucho con la introducción porque sería repetir lo mismo que he dicho en las anteriores semanas. Ya sabéis qué es el Mystic Messenger, ya conocéis a sus personajes y ya habéis leído las dos historias anteriores (o eso espero, caramba). Esta semana es más de lo mismo, así que poneos cómodos y disfrutad, porque hoy le toca el turno a Jumin.


Jumin





Jumin Han es un joven empresario que, a la temprana edad de 27 años, ya está considerado uno de los hombres de negocios más importantes del país. Su padre es el presidente de la C&R International, pero es Jumin el que se encarga de dirigir y hacer crecer la empresa, lo que le ha reportado múltiples beneficios económicos y una posición social envidiable. Tiene un carácter serio y maduro, y suele hablar con mucha educación, provocando el desconcierto de los miembros de la RFA y las burlas de Zen, con quien tiene una relación un poco tirante.



Biografía

Se podría decir que Jumin es el resultado de una vida en la que el amor ha estado ausente. Nació entre algodones, en el seno de una familia rica y poderosa que tenía el dinero suficiente para cumplir todas sus necesidades y caprichos. Eso sí, desde muy pequeño a Jumin se le enseñó que las cosas no venían de la nada y que para tenerlo todo era necesario estudiar, aplicarse y trabajar muy duro todos los días. Con el objeto de prepararle para que en el futuro se hiciera cargo de la empresa familiar, el señor Han se encargó de que su hijo recibiera una educación esmerada en los mejores colegios y sin reparar en gastos. Sin embargo, al mismo tiempo que preparaba a Jumin para ser su sucesor, fue también el causante de la total apatía sentimental de su hijo.

Cuando era pequeño, Jumin tuvo que enfrentarse a un suceso muy duro en la vida de todo niño: el divorcio de sus padres. En lugar de hablar con él y ayudarle a sobrellevar los cambios que se estaban llevando a cabo en el seno familiar, Jumin tuvo que ver cómo su madre se marchaba de casa sin que se preocupara en lo más mínimo por él. Y fue todavía peor cuando su padre, después de pasar por un nuevo matrimonio que le acarreó otro divorcio, empezó a salir con otras mujeres, la mayoría mucho más jóvenes que él, que solo querían aprovecharse de su inmensa fortuna. Jumin se sentía asqueado cada vez que veía a su padre babeando por su novia de turno y concediéndole todos los caprichos que ésta exigía, aunque fuesen cosas que pudieran afectar al rendimiento de la C&R. En su interior, Jumin concibió la idea de que dejarse llevar por los sentimientos, como estaba haciendo su padre, era perjudicial y no aportaba ningún beneficio. Siempre pensando en términos prácticos, Jumin no veía ventaja alguna en el amor, puesto que afectaba al rendimiento laboral, impedía ver la realidad y no constituía más que una fuente de problemas. Por ese motivo, desterró el amor de su vida y se concentró en sacar adelante la empresa familiar.

Sin embargo, tanto V como su prometida Rika estaban preocupados por Jumin. V y Jumin eran amigos desde niños, vivían en el mismo vecindario y habían ido a la escuela juntos. V conocía la situación y los pensamientos de Jumin mejor que nadie, y por eso le preocupaba el bienestar emocional de su mejor amigo. Rika también se dio cuenta de que había algo extraño tras la aparente indiferencia de Jumin en lo tocante a las mujeres, y pensó que lo que le ocurría era que todavía no había encontrado a alguien a quien querer de verdad. Jumin necesitaba experimentar el amor incondicional que se puede sentir por otra criatura y, como no podía buscarle una novia, le regaló a Elizabeth Tercera, una preciosa gata blanca.




Fue amor a primera vista. En cuanto Jumin contempló los grandes ojos azules de Elizabeth, quedó prendado de ella y se consagró por entero a su bienestar. Elizabeth Tercera podía considerarse una gata con suerte, pues Jumin se desvivía por cuidarla y hacer que se sintiera feliz: la alimentaba con la comida más nutritiva, mandó instalar cámaras de seguridad para observar sus movimientos a cualquier hora del día, se encargaba de que no se quedara sola si él tenía que hacer algún viaje de negocios, dormía con ella en la misma cama e incluso la convirtió en la imagen de su empresa. El amor de Jumin hacia su gata empezó a cobrar tintes de insania, ya que él mismo se confesaba «enamorado» de ella. Elizabeth era el único ser vivo al que Jumin podía abrirse, entregarle su corazón y amar sin reservas, pues sabía que nunca lo abandonaría. Al contrario que las novias de su padre, Elizabeth Tercera buscaba la compañía de Jumin porque le agradaba, no porque tuviera dinero. Por eso, para Jumin fue fácil darle la espalda a las mujeres y entregarse con devoción a su amada gata.

Que Elizabeth Tercera era el gran amor de Jumin no era un secreto para nadie, y mucho menos para los integrantes de la RFA, lo que no quiere decir que todos le tuvieran aprecio. Zen, siempre contrario a cualquier cosa que hiciera Jumin, detestaba que le impusiera la presencia de Elizabeth o que le mostrara fotos para fastidiarlo, pues Jumin sabía de sobra que Zen tenía alergia a los gatos. Jaehee, la asistente personal de Jumin, odiaba que su jefe la obligara a cuidar de Elizabeth cada vez que necesitaba viajar, ya que la gata se revolcaba en su sofá y lo dejaba lleno de pelos. En cuanto a Seven, sus chifladuras y su obsesión por coger a “Elly”, abrazarla y jugar con ella a lo loco consiguieron que Jumin amenazase a su compañero con ponerle una orden de alejamiento si osaba rozarle un solo pelo a su gata.

La soltería de Jumin era algo que preocupaba bastante a su padre. El señor Han veía a su hijo y consideraba que tenía que buscar a alguien con quien casarse, establecerse y ser feliz. Pensaba así porque volvía a tener novia, nada más y nada menos que la famosa Glam Choi, una celebridad dentro de los círculos de la alta sociedad, con la que pensaba contraer matrimonio en cuanto pudiera. En la comida de presentación, Jumin fue incapaz de compartir la alegría de su padre por el compromiso, pues estaba cansado de verle pasar por lo mismo una y otra vez. Pero se llevó una sorpresa mayúscula cuando el señor Han le informó de que había arreglado un matrimonio para él.

La candidata elegida para ser la futura esposa de Jumin era Sarah, una joven y bella mujer que parecía más interesada en la fortuna de su “prometido” que en él mismo, por mucho que se empeñara en aparentar lo contrario. El señor Han le contó a Jumin que Sarah poseía una importante empresa y que la unión entre ambos favorecería el crecimiento de la C&R International; y agregó, para más inri, que había sido Glam Choi la que había sugerido el enlace, asegurando que sería beneficioso para todos. A pesar de sus reiteradas negativas, la opinión de Jumin no se tuvo en cuenta y en los medios de comunicación se empezó a divulgar el rumor (extendido por la propia Sarah) de que estaba comprometido.

Jumin siempre se había mantenido alejado de los chismes y cotilleos propios de la prensa rosa, pero la presencia de Sarah se hizo tan pesada que hasta él empezó a perder la paciencia. Aquella mujer no dejaba de aparecer de improviso en mitad de sus reuniones de empresa e incluso en su propia casa, algo que le incomodaba sobremanera. Pero Jumin sintió miedo de verdad cuando Jaehee le informó de que Sarah y Glam Choi se habían presentado en su apartamento para interrogarla acerca de su relación con él; y añadió, para mayor preocupación de Jumin, que sabían de la existencia de Elizabeth Tercera y de lo mucho que significaba para él.



Elizabeth Tercera

A pesar de que su apariencia externa sugería lo contrario, Jumin comenzó a ponerse muy nervioso. Una cosa era que él tuviera que lidiar con una mujer caprichosa y un padre que pretendía imponerle un matrimonio de conveniencia, pero la situación era muy distinta si se trataba de Elizabeth Tercera. Ofuscado por terribles pensamientos, Jumin tuvo la corazonada de que su padre se aliaría con Sarah y Glam para secuestrar a su querida Elizabeth y así obligarle a casarse. Perder a Elizabeth era algo que Jumin no podría soportar, y por eso hizo todo cuanto estuvo en su mano para protegerla. No solo reforzó la seguridad en su casa, sino que también le prohibió la entrada a cualquier persona no autorizada, incluido su propio padre. Finalmente, a modo de medida de seguridad extrema y a pesar de que se le rompía el corazón al hacerlo, encerró a Elizabeth en una jaula para que no pudiera escapar.

Los miembros de la RFA, que seguían la situación de Jumin a través de los medios de comunicación y las redes sociales, estaban bastante preocupados por lo que estaba sucediendo. Jaehee no tenía manera de ponerse en contacto con Jumin para saber cómo estaba, pues éste no respondía a sus llamadas ni contestaba a sus correos electrónicos. Por eso, Jaehee le pidió a MC, la nueva coordinadora de la fiesta benéfica de la RFA, que fuese a ver a Jumin; como MC llevaba varios días hablando con Jumin a través del chat y le parecía un hombre muy agradable, aceptó la propuesta de Jaehee.

Jumin nunca se habría imaginado que MC viniera a hacerle una visita a su propia casa pero, en medio del caos emocional por el que estaba pasando, la presencia de aquella educada y adorable chica fue como un bálsamo para él. Jumin había hablado varias veces con MC en el messenger de la RFA, pero se dio cuenta de que hasta ahora no le había prestado la suficiente atención. Tener la oportunidad de estar a solas con ella, escucharla hablar y ser testigo de su genuina preocupación por él y por Elizabeth Tercera, supuso una experiencia completamente nueva para Jumin. Con su carácter dulce y sus amables palabras, MC había conseguido lo que para otras mujeres había sido imposible: llegar hasta el corazón de Jumin y hacerse un hueco en él. Ansioso por retenerla junto a él un poco más, Jumin le pidió a MC que se quedara a cenar y a pasar la noche en su casa.

Al día siguiente, MC consiguió convencer a Jumin de que no podía dejar de lado sus obligaciones en el trabajo por culpa del miedo que le habían infundido personas que solo querían molestarlo. Por eso, para tranquilizarle, MC se ofreció a quedarse para cuidar de Elizabeth mientras él iba a trabajar. Jumin aceptó la propuesta y le mostró a MC cómo tenía que abrir la jaula para dejar salir a Elizabeth, pero en ese momento uno de los agentes de seguridad entró en la habitación y la gata aprovechó la ocasión para escapar del edificio antes de que nadie pudiera cogerla.

El disgusto que sufrió Jumin al ver cómo su adorada Elizabeth huía de él fue indescriptible. Estaba atónito, desolado. Él solo había querido que Elizabeth fuera feliz, y ella se lo pagaba escapando como si él fuera un monstruo. De repente, se le antojó que todos los años que había consagrado al bienestar de Elizabeth no habían valido para nada. Traicionado por la criatura a la que más amaba, Jumin se dejó consolar por MC y le pidió que se quedara junto a él un poco más, al menos hasta que encontraran a Elizabeth.

Pero entonces, Jumin recibió otra visita inesperada. Los agentes de seguridad le dijeron que Sarah había venido para traerle noticias sobre Elizabeth Tercera, información que solo le daría si le dejaba entrar en el apartamento. Por consejo de MC, Jumin accedió a ver a Sarah y escuchar lo que tuviera que decirle. Se produjo entonces una situación muy incómoda, ya que Sarah no esperaba encontrar a otra mujer allí. Intentó que Jumin le diera explicaciones, pero él solo quería saber si Elizabeth estaba bien. Sarah le mostró entonces la foto de una gata, pero estaba claro que aquella no era Elizabeth, por mucho que ella insistiera. Sarah acusó a Jumin de estarse dejando influenciar por MC, a quien consideraba una chica del montón y una aprovechada. Jumin no iba a permitir que alguien como Sarah insultara a MC, así que le ofreció una enorme suma de dinero a Sarah a cambio de que les dejase en paz, a lo que ella no tardó en aceptar; al ver sus intenciones, Jumin le confesó que le había tomado el pelo y que no tenía intención de dejarse chantajear por ella. Con todo, Sarah no parecía dispuesta a marcharse, de modo que Jumin tuvo que tomar medidas drásticas. Se acercó a MC y le pidió perdón por lo que iba a hacer a continuación. Acto seguido, la besó en los labios.



"Tus labios son tan cálidos y suaves..."

MC se quedó tan sorprendida por lo ocurrido que apenas se dio cuenta de que Sarah se había marchado hecha una furia. Trató de pedirle explicaciones a Jumin sobre lo ocurrido, a lo que él respondió que había deseado besarla desde el primer momento en que la vio y que no se arrepentía de haberlo hecho. Aquel beso parecía haber transformado a Jumin en otra persona. De repente, toda su preocupación por Elizabeth Tercera se desvaneció y desde entonces solo tuvo ojos para MC. Parecía haberse dado cuenta de que para ser feliz no necesitaba tener una mascota, sino a alguien como MC: una mujer con la que compartir sus alegrías y sus penas, que le acompañase en los buenos y en los malos momentos y, sobre todo, que le quisiera por ser como era. Jumin se había pasado toda la vida evitando expresar sus sentimientos por considerarlos una pérdida de tiempo, pero ahora que había encontrado a MC no estaba dispuesto a renunciar al amor. Valiéndose de súplicas, le pidió a MC que se quedara en su casa un día más.

Los miembros de la RFA observaron el cambio que se había operado en Jumin y empezaron a sospechar que le ocurría algo raro. Estaba pendiente hasta del más pequeño movimiento de MC, llegando a un punto que rozaba lo malsano. Cada vez que MC le sugería que salieran a buscar a Elizabeth, Jumin ponía excusas para que ella no abandonase su casa; la cosa empeoró cuando Seven dio la noticia de que un hacker había modificado el sistema de seguridad del apartamento donde MC vivía provisionalmente, por lo que volver allí podía ser peligroso. Jumin estaba tan ansioso por proteger a MC que le ordenó que no saliese de casa hasta que todo se solucionara. Un poco agobiada por estar todo el día encerrada, MC le dijo a Jumin que agradecía su amabilidad, pero que ella sabía cómo protegerse.

Entonces, algo se torció dentro de Jumin. En el momento en que MC hizo ademán de irse, Jumin le cerró la puerta y le bloqueó el paso. Enfadado por lo que él consideraba un capricho de la muchacha, le dijo que no iba a permitir que huyera de él como había hecho Elizabeth Tercera. La amaba y solo quería protegerla de los peligros del mundo exterior. ¿Tan difícil era de entender? MC se dio cuenta de que Jumin estaba demasiado ofuscado como para pensar con claridad, así que decidió quedarse en su casa hasta que se calmara. Aquella misma noche, Jumin organizó para ella una cena especial en la que cuidó hasta del más pequeño detalle, incluyendo su vestido y su peinado. Encandilado por la presencia de MC, Jumin se deshizo en halagos y le habló de las maravillas de quedarse con él en aquel apartamento, que se había convertido en una especie de jaula de oro. En el edificio donde vivía Jumin, MC podía encontrar todos los lujos y comodidades que pudiera desear, por lo que no necesitaba salir al exterior para nada. Jumin llegó a impedirle la entrada a Jaehee para que no interrumpiera su cita con MC, lo que demostró que estaba actuando de una manera muy extraña.



"Quiero protegerte a como dé lugar.
¿Por qué estás intentando escapar de mí?"

En el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que del comportamiento de Jumin. Aunque MC hizo todo lo posible por calmar los ánimos, los demás sabían que Jumin estaba obrando mal al retener a MC contra su voluntad. De todos los miembros, Zen era el que más preocupado estaba por la chica, por lo que no se recató en decirle a Jumin todo lo que pensaba acerca de su forma de obrar. Entre otras cosas, le acusó de estar utilizando a MC para suplir la pérdida de su gata, y que con esa actitud posesiva no estaba protegiendo a MC, sino obligándola a estar con él; y añadió que, si tanto la quería, no tenía derecho a tratarla como si fuera de su propiedad. Sin embargo, Jumin hizo caso omiso de las palabras de Zen y decidió seguir haciendo las cosas a su manera.

Al día siguiente, Jumin fue a hablar con su padre acerca de lo ocurrido con Sarah. A pesar de que le confesó que estaba enamorado de otra mujer y, además, le mostró pruebas de que Sarah solo quería casarse con él para mejorar su situación económica, su padre no le hizo caso e insistió en que siguiera adelante con el compromiso, algo que le haría muy feliz tanto a él como a su novia Glam. Jumin no podía creer lo que su padre le estaba pidiendo y le acusó de actuar movido por la ceguera. Según él, su padre estaba tan deslumbrado por Glam que actuaba sin pensar y se comportaba de una manera egoísta. Y entonces, cayó en la cuenta de que era exactamente lo mismo que había hecho él: al retener a MC en su casa contra su voluntad, Jumin creía que la estaba protegiendo de un peligro desconocido, pero lo cierto es que había actuado así porque tenía miedo de perderla como había perdido a Elizabeth. Aquella forma de ser no era propia de él y comprendió que, aunque sus sentimientos por MC eran buenos, había actuado mal con ella. Una vez en casa, Jumin se disculpó con MC y le abrió su corazón. Para él, MC era lo mejor que le había en la vida y lo último que quería era hacerle daño, así que le prometió que la mandaría de vuelta a casa en cuanto todo volviera a la normalidad.

Mientras tanto, los miembros de la RFA no habían estado ociosos. Siguiendo las indicaciones de un sueño premonitorio de Zen, Seven y Yoosung encontraron una extraña mansión en las montañas, y en las cercanías hallaron a Elizabeth Tercera. Por supuesto, se apresuraron a darle la buena noticia a Jumin, pero él no la recibió con tanta alegría como esperaban. Arrepentido por no haber sabido tratar bien a Elizabeth, Jumin decidió que devolvería la gata a V para que se hiciera cargo de ella en su lugar. Pero V, que sabía del drama interno por el que estaba pasando su mejor amigo, acudió personalmente a su casa para llevarle a Elizabeth y hacerle entender que su gata no encontraría mejor dueño que él. Además, iba a necesitar la compañía de alguien ahora que Seven y Yoosung se habían encargado de neutralizar la amenaza del hacker misterioso, permitiendo que MC pudiera regresar a su apartamento. Jumin tuvo que aceptar que había llegado el momento de dejar marchar a MC, pero las dulces palabras de la muchacha, quien le dijo que sus corazones siempre estarían juntos a pesar de la distancia, le ayudaron a sobrellevar la separación.

A pesar de las dificultades, la organización de la fiesta de la RFA se llevó a cabo de manera satisfactoria. Sin embargo, en la sala se había concentrado una masa de periodistas y fotógrafos que sabían de la presencia del señor Han, de su novia Glam Choi y de Sarah, la supuesta prometida de Jumin; de hecho, había sido el propio Jumin el que los había invitado a la fiesta, momento que aprovecharía para aclarar las cosas ante los medios de comunicación. Y lo hizo, pero no de la manera que todos esperaban. Como anfitrión que era, Jumin inauguró la fiesta benéfica con un discurso en el que habló de las virtudes del amor, que él había descubierto recientemente gracias a una mujer maravillosa que estaba entre los presentes. Pensando que hablaba de Sarah, Glam alentó a su amiga a que se acercara a Jumin, pero se llevó un chasco cuando éste anunció que la mujer a la que amaba era MC, la coordinadora de la fiesta.

Ante esas declaraciones, el señor Han y Glam Choi se sintieron engañados, pero eso no fue nada en comparación con la indignación de Sarah. A pesar de que se le recomendó que se alejara de los medios de comunicación, Sarah le exigió una explicación a Jumin, a lo que él no tuvo reparo en dársela. Delante de todo el mundo, Jumin reveló que Sarah y Glam eran unas farsantes que se habían hecho pasar por profesora y alumna, cuando en realidad eran hermanas; desde el principio, la intención de Glam había sido la de vincularse sentimentalmente con el señor Han para, una vez conseguido su objetivo, ayudar a su hermana a atrapar a Jumin con el fin de que el matrimonio entre ambos mejorara su posición económica. Gracias a Seven, quien le había proporcionado la información sobre las hermanas, Jumin consiguió apartarlas de su vida para siempre. Feliz por poder estar con MC y sintiéndose más enamorado que nunca, Jumin se acercó a su amada y, ante todos los presentes, se arrodilló a sus pies y le pidió que se casara con él.



"¿Me permitirías ser el compañero de tu vida?"

Unos meses después, en el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que no fuera Jumin. Después de celebrar una apoteósica fiesta de compromiso y una boda con una pompa y boato dignos de la realeza, Jumin y MC regresaban aquel mismo día de su luna de miel. Sus amigos de la RFA fueron al aeropuerto a recibirles, pero se quedaron sorprendidos al ver que una multitud se había reunido en la terminal con pancartas y mensajes de apoyo para la pareja recién casada, pues veían su unión como el triunfo del amor. Ante tal recibimiento, Jumin ordenó que las medidas de protección se reforzaran, especificando que se redoblara la seguridad sobre MC. Jumin, que solo tenía ojos para su esposa, le pidió a MC que no se preocupara por nadie más que por sí misma, ya que si ella estaba a salvo, él siempre sería feliz.




Personalidad


Jumin es la personificación de la abundancia y de la prosperidad económica. Fue criado como un príncipe, rodeado de lujos y con la premisa de que no había nada material que el dinero no pudiera comprar. Pero lejos de crecer como un joven caprichoso o un niño de papá, a Jumin se le inculcó muy pronto la idea de que para tener tanto dinero era necesario entregarse en cuerpo y alma al trabajo. La C&R International era la empresa que la familia Han había conseguido mantener en pie durante años, y ahora era su turno de hacer que siguiera siendo así. Jumin, fiel a su carácter responsable y a su deseo de honrar a su familia, se mantuvo a la altura de las expectativas y consiguió que el negocio siguiese creciendo y expandiéndose.

Jumin es un hombre que vive entregado al trabajo. Serio, cabal, muy maduro para su edad, Jumin se pasa la vida celebrando reuniones de trabajo y viajando de un lado a otro por negocios. Planifica su horario al milímetro todos los días, y cualquier hora le parece buena para arreglar asuntos de trabajo. Sin embargo, Jumin también tiene un punto caprichoso, ya que a veces se aprovecha de su elevada posición para dejar sus deberes laborales a un lado mientras se dedica a otras cosas que le gustan más, como cuando va a visitar a Jaehee a medianoche para llevarle a su gata y obligarla a que la cuide, o cuando deja de ir a trabajar para pasar más tiempo junto a MC. Jumin es capaz de moderarse cuando quiere pero por lo general no es un hombre que se prive de nada, llegando a gastar enormes sumas de dinero en auténticos caprichos, como el de poner agentes de seguridad para proteger un recinto en el que hace dos años se celebró un evento que le gustaba. Está acostumbrado a tener todo lo que desea y a conseguirlo al instante, por mucho que cueste. Para él, el dinero mueve el mundo.

El carácter materialista de Jumin se ha ido gestando desde su infancia. De niño, vivió de manera bastante dramática la separación de sus padres, probablemente porque éstos no se preocuparon demasiado por sus sentimientos. Tras el divorcio, aparte de tener que crecer con la permanente ausencia de su madre, Jumin tuvo que ver los superficiales intentos de su padre por rehacer su vida con otras mujeres. Después de pasar por un segundo matrimonio y su consiguiente divorcio, el señor Han se dedicó a saltar de una novia a otra. Al contrario que su hijo, el señor Han se enamoriscaba con facilidad de mujeres más jóvenes que él que solo buscaban beneficiarse de su inmensa fortuna. De talante más conservador que su padre, Jumin se mantuvo alejado de las mujeres y puso todo su amor en Elizabeth Tercera, la gata que Rika y V le habían regalado tiempo atrás.

Pero bajo esa fachada de seriedad, Jumin oculta un corazón ardiente y apasionado que, como las fuerzas de un volcán, una vez desatado ya no puede ser contenido. Acostumbrado a reprimir sus sentimientos más recónditos, cuando estos salen a la luz lo hacen de manera desbordada y a veces bastante desproporcionada. El amor que Jumin siente por MC es tan grande que, cuando este se manifiesta, se ve incapaz de controlarlo. Se siente feliz, emocionado, lleno de vida… pero también ansioso y atemorizado. La huida de Elizabeth Tercera, la única criatura a la que Jumin había mostrado verdadero amor, provocó en él un terror inconcebible al abandono. Por eso, cuando MC intenta marcharse, el miedo de Jumin a perderla para siempre es tan grande que llega al extremo de desear meterla en una jaula para poder controlarla. Si para el resto del mundo amar significa querer proteger, en el caso de Jumin se llega al extremo: él demuestra su amor acaparando (y casi secuestrando) a la persona que ama para que no huya, sin darse cuenta de que no es necesario que haga eso. Por fortuna, el propio Jumin se da cuenta de lo que está haciendo y tiene tiempo de rectificar; sabe que su derroche de sentimientos responde a un impulso del momento y que pronto volverá a estar cómodo consigo mismo, lo suficiente como para desear establecerse con MC y tener una relación de pareja normal con ella.



"I'm ready to do whatever it takes to satisfy you... my lady."

De todos los chicos de Mystic Messenger, Jumin es uno de los que más cambia su manera de ser tras conocer al amor de su vida. Una vez que ha descubierto el gran poder que ejerce sobre él el amor, tiene prisa por experimentarlo en su mayor grado. En un determinado momento, Zen comenta que Jumin es tan impulsivo que no le parecería extraño que hoy besase a MC y que mañana le pidiera que se casara con él; esto es bastante aproximado a lo que al final ocurre, ya que a los pocos días de conocer a MC, Jumin ya está pensando en pedirle matrimonio. Conservador y hombre de ideas fijas, a Jumin no le agrada la idea de que un hombre y una mujer vivan juntos sin estar casados y, como no quiere que MC se le escape, tiene prisa por prometerse y casarse con ella. Y aunque nunca ha sido muy partidario de hablar demasiado ni de mostrar sus emociones, Jumin no escatima halagos y demostraciones de cariño para su esposa, a la que ama por encima de todas las cosas.