jueves, 15 de junio de 2017

Los escritores tenemos recursos


¡Hola a todos!

Ya pensaba que este mes no iba a haber otra entrada aparte de la del calendario. En serio, si no agilizo un poco el ritmo de escritura, a este paso acabaré por publicar solo una entrada al mes, lo que me fastidiaría bastante porque me encanta publicar en este blog. Supongo que la falta de ideas ha motivado en gran parte este retraso en subir entrada, pero también el que me haya puesto un poco las pilas a la hora de escribir.

Pues sí, llevo tiempo dándole vueltas a la idea de escribir otra novela, esta vez de fantasía. Ya tengo la idea perfilada y los personajes bastante bien estructurados, pero no quisiera decir nada todavía. Son muy pocas las personas que saben de qué va la historia y por el momento me gusta que sea así. Dicen que el primer paso para asegurarse el cumplimiento de un sueño es guardar silencio, y yo he comprobado que es verdad. A veces, cuanto más ventilas una idea o un pensamiento, más probabilidades hay de que no se cumplan tus deseos. Así que, hasta nuevo aviso, mutis.

De lo que sí me gustaría hablar es del hábito de escribir, que es el que ha motivado en gran parte la redacción de esta entrada. Stephen King dijo en una ocasión que si alguien quería ser escritor, tenía que leer y escribir mucho. Esto es inamovible: Si una persona quiere dedicarse al oficio de la escritura, tiene que escribir pero también debe leer mucho; cuanto más lea, mejor. Esto es así porque la lectura ayuda a enriquecer el vocabulario del escritor, además de ayudarle a mejorar su estilo de escritura. Ojo, estoy hablando de "mejorar", que es radicalmente distinto a "copiar" el estilo de otro autor, aunque lo más probable es que al principio, el escritor novato tenga un estilo que parece imitar al de su autor favorito. Pero, con el tiempo y la práctica, cada escritor encuentra su estilo propio.

Sin embargo, y mal que les pese a los escritores, en cuestiones argumentales siempre solemos caer en una serie de recursos (o clichés, como prefiráis) que utilizamos a menudo porque creemos que ayudan a mejorar la trama o enriquecer a los personajes... sin darnos cuenta de que muchas veces tienen el efecto contrario y dan la idea de que no tenemos ni pizca de originalidad y que tenemos que recurrir a lo que todo el mundo espera para hacer nuestra historia más interesante. En el post de hoy vamos a ver una serie de recursos que todo escritor ha utilizado en sus relatos más de una vez. Y, por si os lo estáis preguntando, yo también me incluyo en la lista ^^U



Recurso Chica conoce chico pero aparecen múltiples rivales que intentan separarlos

No estoy muy segura de que esto sea un típico recurso literario. Hay millones de novelas basadas en la premisa de dos personas que se enamoran pero tienen que enfrentarse a la oposición de parte de su entorno. De hecho, se podría decir que el recurso Chica conoce chico pero aparecen múltiples rivales que intentan separarlos es el nudo central de la historia, el conflicto, el eje en torno al cual orbitan los personajes principales y secundarios. Quitarlo sería igual a eliminar la idea inicial de la historia, y yo estoy de acuerdo con vosotros. Por eso quiero matizar: Si la historia va de eso, de los problemas que tiene una pareja para consolidar su amor, el recurso es no solo válido sino también necesario; pero si la trama de la novela promete otra cosa, este recurso acabará por estropearla.

Si hay algo que un escritor nunca debe hacer bajo ningún concepto es tratar de engañar al lector. No se puede prometer una historia de misterio y terror para luego acabar ofreciendo un romance melindroso entre dos personas cuyo mayor problema es que su madre no ve su relación con buenos ojos. No hay nada que más me joda que pillar una novela en la que me prometen una historia de amor con una trama política de fondo y que luego resulte ser un romance del montón. ¿Es que no hay mayores conflictos para una pareja que el que sus familiares y amigos no quieran verles juntos? ¿Es que siempre tienen que aparecer las exparejas de los dos enamorados para meter cizaña entre ellos? ¿No existen otros factores de fuerza mayor que intenten separar a la pareja? Siempre los malditos rivales amorosos, siempre personas que no tienen nada mejor que hacer que entrometerse en la vida de los protagonistas y a las que dan ganas de gritarles que se busquen una vida.

En serio, no tenéis ni idea de lo que me fastidia que una historia que prometía mucho acabe convirtiéndose en una piltrafa con una trama digna de una telenovela. Recurrir a los triángulos, cuadrados y pentágonos amorosos no solo está muy visto, sino que aburre hasta al más pintado. Ya sabemos cómo va a acabar esa historia. Ya sabemos que los protagonistas van a conseguir superar todos los obstáculos y triunfará su amor. Ya sabemos que la chica acabará con el chico que más le gusta al escritor, porque se nota a la legua. Así que, por favor, dejemos la trama de los rivales amorosos para que los escritores jovencitos ensayen y pasemos a otros temas más originales.


Recurso Todo lo que toco se muere


Aunque todos los recursos que aquí os desgrano me hacen rechinar los dientes, confieso que este me produce bastantes sarpullidos cuando lo detecto en alguna historia. Y lo malo es que, como escritora que soy, yo misma me doy cuenta de lo fácil que es caer en él a poco que te descuides. Pero pasemos a explicar en qué consiste el recurso Todo lo que toco se muere, porque estoy convencida de que lo reconoceréis en el acto. 

A veces, para darle dramatismo a un personaje o porque se cree que así se enriquece su personalidad, los autores deciden otorgarle el don de traer desgracias allá por donde pasan. Si de niño tenía un amiguito al que quería muchísimo, lo más probable es que el amigo muriera por un accidente que él mismo ha provocado. Si se ha enamorado de una chica, ésta se quedará ciega o paralítica por su culpa, ya que el acto mismo de sentir amor hacia otra persona es suficiente para que lluevan sobre ella toda suerte de calamidades. Y es que el sino del personaje Todo lo que toco se muere es precisamente ese: Provocar desgracias a sus allegados con su sola presencia. De ahí que se hayan alejado de sus familiares y se muestren excesivamente ariscos con la gente, ya que creen que establecer vínculos afectivos con otras personas hará que éstas sufran lo inimaginable. Y, de hecho, así ocurre muchas veces en estas historias. 

No os hacéis una idea de cuántos personajes caen en esta descripción. Muchos autores creen que montar un pasado desgraciado para su personaje hará que este sea más interesante y le dé motivos para superarse, y en parte tienen razón; las personas con un pasado difícil suelen tirarse años arrastrando las secuelas de lo que les ocurrió y tienen que luchar todos los días por superar ese lastre que les dificulta seguir avanzando. Pero lo que no se puede hacer con un personaje literario es exagerar esa maldición que les ha tocado. Vale que se sienta mal por haber provocado la muerte de una persona, pero de ahí a hacer que toooodas las personas por las que muestran un mínimo de afecto mueran o tengan aparatosos accidentes hay un abismo muy grande. Se convierte al personaje en un ser melodramático que roza el patetismo y al que dan ganas de estrangular por el bien de la humanidad y de la comunidad lectora.


Recurso Ya lo sabía todo

Otro recurso muy fácil de encontrar, sobre todo en el manga. El recurso Ya lo sabía todo tiene el mismo objetivo que los anteriores: darle dramatismo a la situación o al personaje mediante un cliché efectista. Debo reconocer que, en ciertos momentos, este recurso queda muy bien y da un buen golpe de efecto a la acción. Lo malo es que, cuantas más veces se utiliza en la narración, más fuelle va perdiendo. Al final, acaba por hacerse cansino y hasta estúpido.

Pero, ¿en qué consiste el Ya lo sabía todo? Muy fácil. La situación siempre es la misma. Hay dos o más personajes que están asistiendo a un acontecimiento para el que no estaban preparados: una revelación inesperada que involucra a uno de ellos o un enfrentamiento entre amigos son los más empleados. Pero entonces, en el momento en que el personaje principal hace la confesión que deja a todos sus compañeros atónitos, nos daremos cuenta de que el protagonista no se inmuta y mantiene una postura estoica ante tal revelación. Es entonces cuando, para sorpresa de todos, afirma que todo lo que le acaban de decir ya lo sabía desde hacía tiempo (sabía que sobre sus hombros pesaba una maldición, sabía que su hermano mató a su familia y a su gato, sabía que el chico al que amaba le había mentido varias veces…), pero no lo había dicho antes porque no quería cargar a los demás con sus preocupaciones y, además, era un asunto que debía tratar solo.

La verdad es que no es un recurso que me disguste demasiado. En su justa medida, es bastante bueno y contribuye a darte alguna sorpresa cuando ya creías que todo estaba dicho y hecho. Pero insisto: no conviene abusar de él. Una de las cosas malas del Ya lo sabía todo es que es un recurso que los lectores recuerdan muy bien; si un escritor lo utiliza en varias historias, podría dar pie a pensar que es poco original o que solo se le ocurre esta manera de arreglar un conflicto narrativo. Prestad atención y tratad de usarlo lo menos posible.


Recurso Quiero proteger tu sonrisa

Seamos sinceros: Todos nos volvemos medio imbéciles cuando nos enamoramos. Es cierto que el amor mueve montañas, consigue que seamos capaces de hacer cualquier cosa por nuestro ser amado y nos convierte en feroces guerreros cuando se trata de proteger a aquel que ha robado nuestro corazón. Grandes historias de amor llenan bibliotecas enteras en forma de novelas inmortales cuyos protagonistas han sido capaces de luchar contra viento y marea por estar con su amor, con su alma gemela. Pero qué queréis que os diga, creo que a veces los escritores se pasan un poco a la hora de hacer a sus héroes tan amorosos y abnegados.

Quizá no me esté explicando bien, pero os aseguro que pronto lo entenderéis. ¿A qué me refiero cuando hablo del recurso Quiero proteger tu sonrisa? Imaginad que hoy no es vuestro día de suerte. Imaginad que os habéis agenciado una novela que teníais muchas ganas de comprar y resulta que la protagonista es tan tonta, tan estúpida e insufrible que os dan ganas de darle un mordisco al libro. Pues para más inri resulta que esta chica tiene una historia de amor súper apasionada y acaramelada con un personaje que a vosotros os encanta: un chico de vida oscura y alma atormentada que nunca ha sabido lo que es el amor (probablemente adolece del síndrome Todo lo que toco se muere). Yo no sé qué narices les pasa a este tipo de personajes, pero ya veréis que cuando la chica diga una determinada frase que para vosotros no tiene ningún sentido, el chico experimentará una especie de iluminación que lo motivará a querer proteger a esa chica cueste lo que cueste, incluso a costa de su propia salud. ¡Lo que sea con tal de verlas sonrientes y felices! Porque lo que importa es PROTEGER SU SONRISA. Además, da la casualidad de que las chicas de este determinado tipo de historias son, además de insoportables, unas lloronas que derraman torrentes de lágrimas por cualquier tontería. Pero eso da igual, porque el chico estará ahí para secar esas lágrimas y hacer que la chica vuelva a sonreír. Porque lo único que importa es PROTEGER SU PUTA SONRISA.

Está bien, admito que todas las historias de amor deben tener un toque de este recurso para darle un poco de veracidad. Si los supuestos enamorados no muestran interés el uno por el otro o no se preocupan por su bienestar, ¿qué mierda de relación de amor es esa? Pero digo lo mismo que diré en otros apartados: No conviene abusar. A menos que queráis convertir a vuestros personajes en los Reyes del Drama, no exageréis sus emociones amorosas.


Recurso Y además maté a tu gato

¡Oh, Dios! ¡Qué ganas tenía de llegar a este recurso! Ya sabéis que cuando alguien toca a mis idolatrados antagonistas literarios saco todo mi arsenal para atacar donde más duele. Y es que no hay nada que más me toque las narices que ver cómo alguien se atreve a convertir a un villano en un malo de opereta. Me refiero a esos malos jajejijoju que son tan abundantes en las novelas de primerizos y que en vez de dar miedo o inspirar aprensión, provocan sonoras carcajadas por lo esperpénticos que pueden llegar a ser.

Crear un personaje malvado no es nada fácil. Parece que sí, pero solo quien ha intentado ahondar en el lado oscuro y cruel del ser humano se da cuenta de lo complicado que es darle vida a un ser tan vil, repugnante y despiadado como es un villano que se precie. No voy a explayarme demasiado en cómo debería ser (según mis criterios, claro está) un buen antagonista, porque el tema es lo bastante largo como para un post más nutrido, pero sí diré cómo NO debe ser un antagonista literario. Como en todas las cosas, lo poco agrada y lo mucho cansa, y el caso de los villanos no es la excepción. Cuando un escritor crea a un villano, debería tener en cuenta que ese personaje es humano y, como tal, ha de tener virtudes y defectos. ¿A vosotros no os aburre toparos con un protagonista que siempre es bueno, dulce, cariñoso, caritativo, generoso y adorable? Pues en el caso del villano ocurre lo mismo: si lo hacemos demasiado malo, se corre el riesgo de convertirlo en una parodia, una caricatura de lo que es. Nadie hallará veracidad en un personaje cruel sin motivo al que parece ponerle cachondo cebarse con el protagonista y matar a todos sus seres queridos solo porque le apetecía. Además, este tipo de villanos tienen la mala costumbre de atrapar al protagonista y revelarle todos sus planes, además de confesar que sí, ellos fueron los responsables de la muerte de sus padres, sus hermanos y su gato… para acto seguido ser derrotados por el protagonista. ¡Grrr, odio que pasen estas cosas!

Así que, como podéis comprobar, este es uno de los recursos que menos me gusta encontrar en una novela. Siempre digo que un villano debe estar a la altura del protagonista y hasta superarlo. Estropear a un villano haciéndolo excesivamente malvado es algo que los defensores de la justicia como yo no perdonamos.


Recurso ¡Oh, casualidad!

También conocido como Deus ex Machina o, en términos vulgares, Viene alguien y lo arregla, el recurrir a factores casuales para salvar una trama que no tiene una salida aparente es tan viejo y usual que se ha convertido en un cliché que todavía se sigue usando en demasía. Vale que la casualidad es la culpable de que se trunquen los grandes planes, de que las cosas cambien en lo que dura un parpadeo. En nuestra vida cotidiana, las casualidades existen y somos testigos de los cambios que traen. Pero entonces, ¿por qué no funcionan en una novela? La respuesta es muy simple: Porque no nos parecen creíbles.

Resulta curioso que algo tan habitual como la casualidad sea mal vista para solucionar un hilo argumental dentro de una novela. Las casualidades pasan a todas horas, pero ningún lector se creería que, en el momento más dramático de la novela, el asesino muere, no porque lo haya matado el protagonista, sino porque le ha dado un infarto fulminante. En una novela, la casualidad no puede existir porque a los lectores nos ofende, nos deja con tres palmos de narices y hasta parece que nos insulta. Nos hace pensar que el escritor nos toma por idiotas al pretender salvar la situación con algo que parece que se le acaba de ocurrir, no con una trama cuidadosamente pensada y desarrollada, y por eso fastidia tanto encontrar un ¡Oh, casualidad! en una novela (a menos que sea una novela histórica y las cosas hubieran sucedido así en realidad). Sin embargo, no son pocos los escritores (una vez más, los novatos tenemos una gran culpa) que, viendo que se han metido en un berenjenal argumental, no son capaces de salvar la situación sin recurrir a factores externos, léase “alguien pasaba por allí y se ocupó de todo”.

Por eso, de la utilización de la casualidad digo lo mismo que del resto de recursos: No conviene abusar. Antes de introducir una casualidad en una historia, pensad si hay ciertos factores que pudieran dar lugar a esa circunstancia. ¿Por qué tendría alguien una bomba en su casa que explota en el momento justo? ¿Por qué al malo lo atropella un coche justo cuando se acaba de proclamar vencedor? ¿Por qué la chica siempre es rescatada en el último momento por el chico que más le gusta? ¡Maldita sea, no puede haber tantas casualidades! Hay que saber racionarlas, darles a los lectores el toque justo para que vean la historia como algo real y se impliquen en ella. Aunque puede que los amantes del Deus ex Machina sean seguidores de una máxima que solía decir el Amo Clow: «No existe la casualidad. Solo existe lo inevitable».


¡Y nada más por hoy, amigos! Si os ha gustado este artículo, dejádmelo saber en los comentarios. Si os parece que me he olvidado de algún recurso al que pueda ponerle un nombre jocoso y rajar de él a gusto, también me lo podéis decir.

¡Nos vemoooos!

jueves, 1 de junio de 2017

La Barbie del mes: Princesa de Camboya


¡Hola a todos!

¡Empezamos un nuevo mes con fuerza y con más ganas que nunca! Estas últimas semanas he estado un poco alicaída por ciertas cosas que han pasado en mi ámbito personal. Pero eso ya es agua pasada y toca dejar los problemas atrás, mirar al frente y seguir avanzando con la cabeza bien alta. Tengo muchas ganas de sonreír, de ser mejor persona, de ilusionarme por las cosas, y creo que lo estoy consiguiendo día a día; espero que todo siga así durante un tiempo.

Por el momento, y sin faltar a la costumbre, os voy a dejar por aquí a la Barbie que corresponde al mes de junio. Después de tanto Mystic Messenger, supongo que os parecerá una novedad ver una muñeca por aquí, ^^U. Eso sí, no descarto seguir publicando cosas del MM, como los finales secretos, ya que la historia continúa con esos finales en los que se explican y resuelven todos los misterios. Pero ya veré, porque ahora no tengo demasiado tiempo libre y quiero dedicarlo a mi proyecto novelístico, que todavía está en pañales.

Así que, sin más dilación, disfrutad con este artículo de Barbie, Princesa de Camboya!


Princesa de Camboya




En el mundo antiguo, este era el corazón del Imperio Khmer. Ahora, en la ciudad de Phnom Penh, las palmeras oscilan a lo largo de la orilla del río Mekong. Muy cerca se encuentra el Palacio Real, donde vive la familia gobernante de Camboya y una bella princesa. Está muy feliz porque va a presenciar un baile clásico Khmer. Este patrimonio data desde hace 1.000 años. Ram Vong, el tradicional baile nacional, incluye movimientos lentos, llenos de gracia con las manos y los brazos; los pies, en contraste, permanecen casi inmóviles.

A pesar de que esta muñeca no ha llegado a mis manos, me gusta mucho el aspecto tan exótico que tiene. Su traje me parece precioso, muy original, y el rostro de la muñeca es diferente a todos los que he visto hasta ahora; no se parece tanto a Barbie, pero al verla uno se da cuenta de que es la misma muñeca. En definitiva, una muñeca muy original, elegante y diferente a otras que he visto.

martes, 23 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Seven


¡Hola a todos!

Y seguimos una semana más con las historias del Mystic Messenger, ese juego al que poco a poco conseguiré engancharos, llegando así a crear mi propio ejército de mystiquers fanáticas y locas por los chicos virtuales que... estoooo, que es muy entretenido el juego, vaya. Esta semana le toca el turno a Seven, mi personaje preferido y firme candidato a convertirse en mi nuevo amor platónico del año. Seven es el último protagonista masculino del juego, por lo que este mes de historias acabaría con él, pero estoy pensando en ampliar la lista y añadir a un quinto chico, ya que muchos detalles del argumento quedarían más claros si redacto su biografía.

Pero no os entretengo más, así que aquí os dejo la historia de Seven.


Seven




Seven es un agente secreto de 22 años al que también se le conoce como 707, Luciel o Saeyoung, siendo este su nombre real. Es un genio de los ordenadores y se gana la vida como hacker, aunque también utiliza su asombroso talento para hacer cosas buenas; de hecho, él ha creado el messenger que los miembros de la RFA utilizan para comunicarse entre ellos. Es un chico gracioso y alocado, siempre divertido, sonriente y dado a gastar bromas. Entre sus gustos están la comida basura, disfrazarse de chica y coleccionar coches deportivos.


Biografía

Si hubiera que escoger una palabra para definir a Seven, esa sería la palabra «falsedad». Todo lo que es Seven, su nombre, su personalidad alegre, sus sonrisas… todo es mentira. A lo largo de su vida, Seven ha tenido que acumular una falsedad tras otra para enmascarar la verdad triste y oscura que lleva arrastrando desde su infancia. Nació en el seno de una familia completamente desestructurada en la que su padre, un importante personaje político, está casado y tiene hijos con otra mujer. Su madre, una mujer alcohólica y con serios problemas mentales, sabía que su amante no quería que se supiera de la existencia de Saeyoung y de su hermano gemelo Saeran, de modo que le chantajeaba para que le enviara dinero a cambio de mantener su silencio.

Saeyoung y Saeran Choi crecieron como rehenes de su propia madre en una casa transmutada en prisión. Aquella mujer enferma y malvada golpeaba a sus hijos y les castigaba a pasar varios días sin comer ni beber si hacían ruido o si intentaban escapar de la casa. Para evitar que la gente supiera de la existencia de los gemelos, la madre nunca salió con ellos a la calle ni permitió que fuesen escolarizados. Incluso llegó al extremo de atar una cuerda al tobillo del pequeño y débil Saeran, con quien solía cebarse cada vez que perdía la cabeza; Saeyoung, más fuerte y propenso a proteger a su hermano, solía salir al exterior cuando su madre dormía, aunque también tenía permiso para salir de vez en cuando a comprar cosas para ella.

Cuando estaban solos, Saeyoung hacía planes con Saeran sobre su futuro. Algún día conseguirían escapar de esa casa, decía Saeyoung. Estaba seguro de que si estudiaba Informática conseguiría ganar mucho dinero para que Saeran y él pudieran salir adelante, lejos de la amenaza de sus padres. En la iglesia a la que iba a rezar siempre que podía, Saeyoung había conocido a un chico llamado Jihyun, a quien todos solían llamar V. Este chico se dio cuenta de que, cada vez que Saeyoung iba a misa, unos agentes de seguridad del gobierno le vigilaban a cierta distancia. Al trabar amistad con el chico, supo de la triste historia de los gemelos y quiso hacer algo para ayudarles. Le contó a Saeyoung que había una manera de escapar de las garras de su madre y de conseguir que su padre nunca les encontrara. Una agencia de espionaje había visto el enorme talento que Saeyoung tenía como hacker y estaban dispuestos a contratarle como agente secreto, a pesar de su juventud. Tendría un trabajo con el que ganaría más dinero del que podía imaginar y sería independiente. Pero había una condición: tendría que dejar atrás a su hermano Saeran para siempre.



Saeran y Saeyoung Choi

Saeyoung se negó en redondo a aceptar la propuesta. Una de las cosas que le había prometido a Saeran era que siempre estarían juntos, pasara lo que pasara. Pero V le hizo ver que la vida de un agente secreto conllevaba el hecho de “desaparecer” a ojos del mundo. Los espías informáticos estaban expuestos a un peligro constante debido a que manejaban datos e información muy valiosa; sus enemigos se contaban por centenares y buscaban la manera de hacerles el mayor daño posible, y esto incluía ir a por sus familiares y seres queridos. Si Saeyoung se convertía en agente secreto, sus enemigos intentarían hacerle daño a Saeran; por lo tanto, lo mejor era que se separaran. V y su novia Rika le prometieron a Saeyoung que buscarían la manera de rescatar a Saeran y cuidarían de él en algún lugar seguro. Después de pensarlo mucho, Saeyoung aceptó, pero puso como condición que se le enviasen fotos de Saeran para probarle que estaba bien y era feliz. Estas fotos las recibiría el día que cumplió veinte años, en un disquete que Rika le envió en el más estricto secreto.

Desde el día en que salió de casa para no volver, Saeyoung tuvo que empezar a acostumbrarse a no existir para el resto del mundo. Junto con su pasado, dejó atrás su verdadero nombre y se hizo llamar 707, que era su nombre de agente secreto. Sin embargo, tanto V como Rika se dirigían a él llamándole Luciel, pues era el nombre que había elegido para sí cuando pidió ser bautizado. Cuando V y Rika fundaron la RFA, entró a formar parte del elenco e incluso contribuyó a mejorar la comunicación entre los miembros creando la aplicación de mensajería para el teléfono móvil. En los chats de la RFA, Seven se mostraba como un chico extrovertido y jovial al que le encantaba cometer travesuras, gastar bromas y hacer chistes de todo. Una personalidad falsa que escondía a su verdadero yo, más frío y oscuro. Los miembros de la RFA le tenían por un tipo extraño, pero no dudaban de su buen corazón. Nadie sabía realmente quién era ni de dónde venía.

La vida de Seven dio un giro completo cuando una chica llamada MC entró en la aplicación de la RFA gracias a la intervención de un hacker desconocido que la había manipulado. A pesar de que al principio sintió desconfianza hacia la chica, al poco tiempo Seven y MC demostraron tener muchas cosas en común. Sus conversaciones en las salas de chat se caracterizaban por ser de lo más locas y estrafalarias, pues nunca se sabía qué se traerían entre manos o cuál sería la próxima gracia que iban a hacer. Incluso llegaban a terminar las frases que comenzaba el otro, como si supieran de antemano lo que iba a decir la otra persona. MC parecía comprender la mente de Seven mejor que nadie y tenía la habilidad de adelantarse a su próximo movimiento, cosa que a él le encantaba y le animaba a seguir haciendo locuras. La complicidad entre ambos era cada vez mayor y, al poco tiempo, empezó a ser bastante obvio que los sentimientos que se profesaban eran de algo más que amistad.

Pero entonces ocurrió algo que dio al traste con el leve atisbo de felicidad que Seven estaba empezando a experimentar. Por un lado, un espía llamado Vanderwood, que trabajaba con él en la misma agencia, apareció para apremiar a Seven a que terminara un trabajo que tenía pendiente y, para asegurarse de que no intentaría escapar, se quedó con él todo el tiempo. Y por otro, Seven descubrió que el sistema de seguridad del apartamento donde estaba MC había sufrido una alteración, lo que significaba que la chica corría peligro.

Mientras tanto, MC permanecía ajena al peligro que la acechaba. De pronto, un cristal del apartamento se rompió y por la ventana entró Desconocido, el hacker que había reconfigurado el sistema de seguridad del apartamento y, además, el que había guiado a MC hasta allí. Desconocido mostraba un comportamiento propio de un psicópata, ya que planeaba volar por los aires todo el edificio si MC no cooperaba y se negaba a ir con él. Seven llegó justo a tiempo para impedir que Desconocido secuestrara a MC, pero se quedó de piedra cuando se dio cuenta de que le conocía: era su hermano Saeran.



"Tú me abandonaste"

Era la primera vez en diez años que los gemelos se veían, pero el reencuentro no podría haber sido más duro para Seven. Apenas fue capaz de reconocer a aquel chico de pelo blanco y mirada perdida que no se molestaba en disimular el desprecio que sentía hacia él. Sin borrar aquella extraña sonrisa que deformaba su cara, Saeran acusó a su hermano de haber roto la promesa que le había hecho cuando ambos eran niños y de haberle abandonado a su suerte. De nada sirvieron los intentos de Seven por explicarse: Saeran estaba convencido de que su gemelo lo había dejado atrás porque lo consideraba una carga, y por ese motivo lo odiaba y deseaba su muerte. El plan de Saeran era secuestrar a MC para llevarla a la logia de Mint Eye, una secta que buscaba desesperadamente un paraíso de felicidad al que llamaban Magenta. Sin embargo, antes de que Saeran pudiera llevarse a MC, el sistema de seguridad del apartamento, que Seven había reconfigurado, reconoció a Saeran como un intruso y amenazó con eliminarlo, por lo que el chico tuvo que escapar sin conseguir su objetivo.

Seven estaba destrozado tras lo que había visto. Acababa de descubrir no solo que su hermano Saeran le odiaba, sino también que había caído en las garras de una secta. Aquello significaba que V le había mentido durante años al decirle que protegería a Saeran. Incapaz de confiar de nuevo en V y temiendo que Saeran volviese para hacerle daño a MC, Seven decidió quedarse en el apartamento para proteger a la chica.

Sin embargo, algo en él había cambiado. En los días sucesivos, Seven pareció transformarse en otra persona. Ya no era el chico alegre y divertido al que le gustaba reír y gastar bromas. Se había convertido en un joven serio y huraño que no quería hablar con nadie, ni siquiera con MC, a la que empezó a tratar primero con frialdad y luego con verdadero desprecio, llegando a gritarle, a exigirle que se alejara de él e incluso a que dejara de molestarle todo el rato. Era como si la presencia de MC le resultara agobiante pero, al mismo tiempo, se viese incapaz de apartarse de ella. Quería proteger a MC porque la amaba, pero no quería que ella se vinculase sentimentalmente a él por temor a hacerle daño, pues estaba convencido de que eso era lo que acabaría sucediendo tarde o temprano, como le había pasado con Saeran.

Con lo que no contaba era con la tenacidad de aquella chica. Seven estaba convencido de que MC estaba enamorada de 707, es decir, de la personalidad artificial que había creado para el messenger de la RFA. Pero el auténtico Saeyoung era completamente distinto: era un amargado incapaz de proteger a los seres que más amaba. Si no había sabido proteger a su hermano Saeran, ¿cómo se atrevía a merecer el amor de alguien tan dulce como MC? Pensaba que para ella era mucho mejor alejarse de él, pues así no correría el riesgo de ser desgraciada por culpa de alguien que no la merecía. Sin embargo, a pesar de los desprecios de Seven, MC no se rindió y siguió insistiendo en estar con él. Sus sentimientos por Seven eran genuinos, le quería por ser como era y ansiaba estar a su lado en aquellos momentos tan duros para él. Cansado de luchar contra sus propios sentimientos, Seven claudicó ante MC y reconoció que la quería más de lo que jamás había querido a nadie.



"Por favor... déjame quererte"

Sin embargo, todavía quedaba pendiente el asunto de Saeran. Aunque sus tratos con Mint Eye lo habían convertido en un fanático muy peligroso, Seven no quería abandonar a su hermano. Con la ayuda de MC, buscó pistas por todo el apartamento de Rika y descubrió lo que la fundadora de la RFA guardaba con tanto celo: un archivador de documentos marcados con el logotipo de Mint Eye, la secta a la que pertenecía Saeran. Esto confirmaba que tanto V como Rika habían estado ocultando un importante secreto al resto de miembros de la asociación, y que Saeran se había convertido en su principal víctima.

Pero para poder destapar todos los secretos y rescatar a Saeran, primero era necesario ir tras él. Seven sospechaba que había regresado a la logia de Mint Eye, por lo que se puso manos a la obra y utilizó sus habilidades de hacker para encontrar la ubicación de la mansión donde los adeptos celebraban sus ceremonias privadas. Siguiendo la pista de Saeran, Seven y MC encontraron la sede de Mint Eye y entraron para robar toda la información que guardaba en su sistema informático. La situación se complicó cuando Saeran apareció y amenazó con matarles a ambos. A pesar del peligro que corría, Seven y MC trataron por todos los medios de hablar con Saeran y hacerle ver que tanto V como Rika lo habían engañado. Confundido y furioso por escuchar lo que él creía que eran mentiras, Saeran encerró en aquella sala a Seven y a MC, tras lo cual escapó. Pero no llegaría muy lejos; Vanderwood había seguido a Seven para atraparle y, cuando vio a su gemelo salir de la mansión, pensó que su compañero se había disfrazado para pasar inadvertido, por lo que decidió llevárselo a la fuerza, a pesar de las protestas de Saeran.

Para cuando Seven y MC consiguieron salir de su encierro, Vanderwood y Saeran ya estaban muy lejos. Sin embargo, no se rindieron y fueron tras ellos. Mientras tanto, la fiesta de la RFA había empezado ya. Jumin, erigido ahora en cabeza de la RFA, pronunció el discurso de apertura y se lo dedicó a MC y a Saeyoung, siendo esta la primera vez que utilizaba el verdadero nombre de Seven en público. Saeyoung y MC pudieron oír este discurso a través de la radio, mientras conducían en busca de Saeran. Aunque todavía no habían conseguido dar con él, Saeyoung tenía la corazonada de que pronto le encontrarían y lograrían que volviera a ser el chico bueno y amable que era antes. Y pensaba así porque MC le había ayudado a afrontar los problemas que llevaban años atormentándole. Su beatífica presencia y la fortaleza de sus sentimientos hacia él habían conseguido sacar a Saeyoung de la oscuridad en la que él mismo se había sumido. A partir de aquel día, Saeyoung y MC no volverían a separarse. Buscarían juntos a Saeran y los tres conseguirían ser una familia.




Una noche, Saeyoung y MC se acurrucaron juntos en la cama para descansar. La persecución todavía no había llegado a su fin y Saeyoung se sentía nervioso por pasar con MC la que podía ser su última noche juntos. Quizá el miedo a morir le diera fuerzas para abrir su corazón a MC y pedirle que le permitiera dejar en ella el recuerdo imborrable de su existencia. Él quería que ambos fuesen uno para siempre, y ese era también el deseo de ella. No había nada más que decir, sobraban las palabras: Aquella noche, Saeyoung y MC hicieron el amor por primera vez. Más tarde, ya dormido entre los brazos de su chica, Saeyoung tuvo un sueño en el que sus amigos de la RFA estaban planeando ir su casa para celebrar una fiesta en honor de Saeyoung y MC; y entre ellos estaba Saeran, que por fin había perdonado a su hermano y había conseguido hacerse un hueco en aquella pequeña familia.


Personalidad

Seven es un chico cuya primera impresión hace que nos llevemos a engaño. Al conocerle, uno diría de él que es un chico alegre y feliz como cualquier otro, con su trabajo y sus aficiones. En principio, no hay nada que delate en él el menor signo de infelicidad. Pero se trata de una máscara, una personalidad que él mismo ha creado para ocultar la verdadera. Tras su encuentro con el hacker Desconocido, que en realidad es su hermano gemelo Saeran, esa fachada se resquebraja y cae en pedazos, revelando al auténtico Saeyoung: un chico serio, frío y amargado.

Para averiguar el porqué de esta dualidad, es necesario retrotraerse a los años de su infancia. Saeyoung fue un niño que nació, según sus propias palabras, en la oscuridad. Su padre, que actualmente está sumido en la campaña electoral para ocupar el puesto de presidente del gobierno, mantuvo una relación extramatrimonial con su madre, de la que nació Saeyoung y su hermano gemelo Saeran. Fue un padre ausente que jamás se preocupó por los hijos que tuvo con su amante; más bien le resultaban una molestia ya que, si se llegaba a saber que estos niños existían, su carrera política se iría al traste. En cuanto a la madre, ésta no era mucho mejor, ya que se dedicó a chantajear a su amante durante años para que le diera dinero a cambio de no revelar que había tenido dos hijos con ella. Por eso, no resulta extraño que Saeyoung se viese a sí mismo como alguien que no debería haber existido nunca.

Saeyoung tuvo que crecer sin la presencia de un padre que, según palabras de su madre, un día aparecería para llevárselo y hacerle daño. Sin embargo, la vida con su madre tampoco fue fácil. La señora Choi, una mujer mentalmente inestable y con graves problemas de alcoholismo, no sentía el menor cariño por sus hijos, a los que maltrataba a menudo. De los gemelos, se puede decir que Saeyoung fue el que tuvo la mejor suerte, ya que su madre le permitía salir de casa de vez en cuando, pero haciéndole prometer que volvería lo antes posible si no quería ver cómo castigaba a su hermano Saeran sin comer. La señora Choi parecía tenerle una especial ojeriza a Saeran, a quien mantenía encerrado en un cuartucho con una cuerda atada al tobillo para que no se escapara, y como Saeyoung no quería que le hiciese daño a su hermano, se aseguraba de obedecer a su madre.

Cuando la mujer no estaba en casa, Saeyoung acudía al lugar donde Saeran estaba atrapado y se quedaba con él para hacerle compañía. Es de sobra sabido lo fuertes que son los vínculos que unen a los hermanos gemelos, y en este caso el compartir una misma historia de maltrato y soledad contribuyó a unir todavía más a estos hermanos. Saeyoung, más fuerte que el enfermizo Saeran, tomó para sí la responsabilidad de protegerle y velar por él. En la oscuridad de aquel cubículo, Saeyoung y Saeran empezaron a planear un futuro en el que estarían los dos juntos para siempre; como responsable del bienestar de Saeran, Saeyoung empezó a estudiar Informática para convertirse en hacker, pues había oído decir que los hackers ganaban mucho dinero, y eso era precisamente lo que necesitaba si quería mantener a su hermano. Sabía que ser hacker no era fácil y que además iba a cometer muchas ilegalidades, pero cualquier cosa le valía con tal de poder cuidar y proteger a Saeran.

Pero las cosas no salieron como Saeyoung había previsto. Aunque su amigo V le consiguió un trabajo como hacker en una agencia de espionaje, el hecho de tener que dejar atrás a Saeran le provocó un gran dolor del que nunca se recuperaría. Saeyoung era un muchacho ingenuo que estaba desesperado por escapar del infierno en el que se había criado; por eso confió en las palabras de V y aceptó su propuesta. Esta fue la decisión más dura que tuvo que tomar en toda su vida, y siempre se arrepentiría de haberlo hecho. Pero estaba tan convencido de que se había convertido en un peligro para Saeran que al final acabó por asimilarlo; lo malo es que ese sentimiento de culpa se extendió en el trato hacia otras personas.

Con el paso del tiempo, Saeyoung empezó a desarrollar un temor irracional a la cercanía de la gente. Estaba tan aterrado por poner en peligro a las personas que le eran queridas que, en vez de abrirse a ellas, levantaba un muro a su alrededor para mantenerlas alejadas. Podía mostrarse jovial y simpático pero siempre mantenía las distancias. El miedo de querer a otra persona y desarrollar un vínculo afectivo hacia ella era demasiado poderoso, y Saeyoung no estaba seguro de poder volver a hacer lo mismo que había hecho con Saeran, es decir, alejarse de las personas a las que quería.

La aparición repentina de MC acabaría por romper todos los esquemas de Saeyoung. La simpatía y vitalidad de esta chica, con quien Saeyoung chateaba a menudo de forma jocosa, consiguieron bajar las defensas del hacker y hacer que se tambalearan los pilares sobre los que había basado toda su existencia. Aquella chica se parecía mucho a Seven, la fachada que Saeyoung había creado para sí, y descubrió que le resultaba muy fácil conectar con ella y divertirse. En realidad, era muy sencillo: MC representaba la parte feliz y hermosa de Saeyoung, la parte de su personalidad que se había obligado a ocultar para proteger a sus allegados. Por eso, no resulta extraño que Saeyoung acabara enamorándose de MC, a quien quería proteger a toda costa de la locura de su hermano Saeran. Sin embargo, obcecado en su idea de ser un peligro para ella, Saeyoung trataba de mantenerla alejada de él a fuerza de tratarla mal. Cada grito, cada impertinencia que le lanzaba estaba destinada a que MC enfriara sus sentimientos por él, a que se apartara de su lado antes de que resultara herida por su culpa. Pero MC no se dejó derrotar y le demostró que sus sentimientos por él eran auténticos: Estaba enamorada de Saeyoung tal como era, con sus virtudes y sus defectos.

La presencia de MC fue muy beneficiosa para Saeoyung, ya que le permitió darse cuenta de que él no había tenido la culpa de lo que le había pasado a Saeran. Ella se convirtió en su fuerza y le dio el empujón que necesitaba para abrir su corazón a los demás. Al experimentar con MC lo que era el amor, Saeyoung comprendió que tendría que luchar sin descanso si quería rescatar a su hermano de las garras de Mint Eye. Por fortuna, Saeyoung es más fuerte de lo que cree y estaba seguro de que conseguiría recuperar a Saeran si tomaba a MC como ejemplo de tenacidad y fortaleza.



"I wanted to get married
at a space station... honey"


¡Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado. Dejadme vuestras opiniones en los comentarios, ¿vale? Anhyoooo! ^^

lunes, 15 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Jumin


¡Hola a todos!

Y volvemos a la carga una semana más con Mystic Messenger, el fabuloso juego otome que ha hecho las delicias de cientos de chicas y de una servidora, que está más obsesionada de lo que cabría esperar (sin ir más lejos, hoy mismo me he comprado una camiseta de Seven, ^^). No me voy a explayar mucho con la introducción porque sería repetir lo mismo que he dicho en las anteriores semanas. Ya sabéis qué es el Mystic Messenger, ya conocéis a sus personajes y ya habéis leído las dos historias anteriores (o eso espero, caramba). Esta semana es más de lo mismo, así que poneos cómodos y disfrutad, porque hoy le toca el turno a Jumin.


Jumin





Jumin Han es un joven empresario que, a la temprana edad de 27 años, ya está considerado uno de los hombres de negocios más importantes del país. Su padre es el presidente de la C&R International, pero es Jumin el que se encarga de dirigir y hacer crecer la empresa, lo que le ha reportado múltiples beneficios económicos y una posición social envidiable. Tiene un carácter serio y maduro, y suele hablar con mucha educación, provocando el desconcierto de los miembros de la RFA y las burlas de Zen, con quien tiene una relación un poco tirante.



Biografía

Se podría decir que Jumin es el resultado de una vida en la que el amor ha estado ausente. Nació entre algodones, en el seno de una familia rica y poderosa que tenía el dinero suficiente para cumplir todas sus necesidades y caprichos. Eso sí, desde muy pequeño a Jumin se le enseñó que las cosas no venían de la nada y que para tenerlo todo era necesario estudiar, aplicarse y trabajar muy duro todos los días. Con el objeto de prepararle para que en el futuro se hiciera cargo de la empresa familiar, el señor Han se encargó de que su hijo recibiera una educación esmerada en los mejores colegios y sin reparar en gastos. Sin embargo, al mismo tiempo que preparaba a Jumin para ser su sucesor, fue también el causante de la total apatía sentimental de su hijo.

Cuando era pequeño, Jumin tuvo que enfrentarse a un suceso muy duro en la vida de todo niño: el divorcio de sus padres. En lugar de hablar con él y ayudarle a sobrellevar los cambios que se estaban llevando a cabo en el seno familiar, Jumin tuvo que ver cómo su madre se marchaba de casa sin que se preocupara en lo más mínimo por él. Y fue todavía peor cuando su padre, después de pasar por un nuevo matrimonio que le acarreó otro divorcio, empezó a salir con otras mujeres, la mayoría mucho más jóvenes que él, que solo querían aprovecharse de su inmensa fortuna. Jumin se sentía asqueado cada vez que veía a su padre babeando por su novia de turno y concediéndole todos los caprichos que ésta exigía, aunque fuesen cosas que pudieran afectar al rendimiento de la C&R. En su interior, Jumin concibió la idea de que dejarse llevar por los sentimientos, como estaba haciendo su padre, era perjudicial y no aportaba ningún beneficio. Siempre pensando en términos prácticos, Jumin no veía ventaja alguna en el amor, puesto que afectaba al rendimiento laboral, impedía ver la realidad y no constituía más que una fuente de problemas. Por ese motivo, desterró el amor de su vida y se concentró en sacar adelante la empresa familiar.

Sin embargo, tanto V como su prometida Rika estaban preocupados por Jumin. V y Jumin eran amigos desde niños, vivían en el mismo vecindario y habían ido a la escuela juntos. V conocía la situación y los pensamientos de Jumin mejor que nadie, y por eso le preocupaba el bienestar emocional de su mejor amigo. Rika también se dio cuenta de que había algo extraño tras la aparente indiferencia de Jumin en lo tocante a las mujeres, y pensó que lo que le ocurría era que todavía no había encontrado a alguien a quien querer de verdad. Jumin necesitaba experimentar el amor incondicional que se puede sentir por otra criatura y, como no podía buscarle una novia, le regaló a Elizabeth Tercera, una preciosa gata blanca.




Fue amor a primera vista. En cuanto Jumin contempló los grandes ojos azules de Elizabeth, quedó prendado de ella y se consagró por entero a su bienestar. Elizabeth Tercera podía considerarse una gata con suerte, pues Jumin se desvivía por cuidarla y hacer que se sintiera feliz: la alimentaba con la comida más nutritiva, mandó instalar cámaras de seguridad para observar sus movimientos a cualquier hora del día, se encargaba de que no se quedara sola si él tenía que hacer algún viaje de negocios, dormía con ella en la misma cama e incluso la convirtió en la imagen de su empresa. El amor de Jumin hacia su gata empezó a cobrar tintes de insania, ya que él mismo se confesaba «enamorado» de ella. Elizabeth era el único ser vivo al que Jumin podía abrirse, entregarle su corazón y amar sin reservas, pues sabía que nunca lo abandonaría. Al contrario que las novias de su padre, Elizabeth Tercera buscaba la compañía de Jumin porque le agradaba, no porque tuviera dinero. Por eso, para Jumin fue fácil darle la espalda a las mujeres y entregarse con devoción a su amada gata.

Que Elizabeth Tercera era el gran amor de Jumin no era un secreto para nadie, y mucho menos para los integrantes de la RFA, lo que no quiere decir que todos le tuvieran aprecio. Zen, siempre contrario a cualquier cosa que hiciera Jumin, detestaba que le impusiera la presencia de Elizabeth o que le mostrara fotos para fastidiarlo, pues Jumin sabía de sobra que Zen tenía alergia a los gatos. Jaehee, la asistente personal de Jumin, odiaba que su jefe la obligara a cuidar de Elizabeth cada vez que necesitaba viajar, ya que la gata se revolcaba en su sofá y lo dejaba lleno de pelos. En cuanto a Seven, sus chifladuras y su obsesión por coger a “Elly”, abrazarla y jugar con ella a lo loco consiguieron que Jumin amenazase a su compañero con ponerle una orden de alejamiento si osaba rozarle un solo pelo a su gata.

La soltería de Jumin era algo que preocupaba bastante a su padre. El señor Han veía a su hijo y consideraba que tenía que buscar a alguien con quien casarse, establecerse y ser feliz. Pensaba así porque volvía a tener novia, nada más y nada menos que la famosa Glam Choi, una celebridad dentro de los círculos de la alta sociedad, con la que pensaba contraer matrimonio en cuanto pudiera. En la comida de presentación, Jumin fue incapaz de compartir la alegría de su padre por el compromiso, pues estaba cansado de verle pasar por lo mismo una y otra vez. Pero se llevó una sorpresa mayúscula cuando el señor Han le informó de que había arreglado un matrimonio para él.

La candidata elegida para ser la futura esposa de Jumin era Sarah, una joven y bella mujer que parecía más interesada en la fortuna de su “prometido” que en él mismo, por mucho que se empeñara en aparentar lo contrario. El señor Han le contó a Jumin que Sarah poseía una importante empresa y que la unión entre ambos favorecería el crecimiento de la C&R International; y agregó, para más inri, que había sido Glam Choi la que había sugerido el enlace, asegurando que sería beneficioso para todos. A pesar de sus reiteradas negativas, la opinión de Jumin no se tuvo en cuenta y en los medios de comunicación se empezó a divulgar el rumor (extendido por la propia Sarah) de que estaba comprometido.

Jumin siempre se había mantenido alejado de los chismes y cotilleos propios de la prensa rosa, pero la presencia de Sarah se hizo tan pesada que hasta él empezó a perder la paciencia. Aquella mujer no dejaba de aparecer de improviso en mitad de sus reuniones de empresa e incluso en su propia casa, algo que le incomodaba sobremanera. Pero Jumin sintió miedo de verdad cuando Jaehee le informó de que Sarah y Glam Choi se habían presentado en su apartamento para interrogarla acerca de su relación con él; y añadió, para mayor preocupación de Jumin, que sabían de la existencia de Elizabeth Tercera y de lo mucho que significaba para él.



Elizabeth Tercera

A pesar de que su apariencia externa sugería lo contrario, Jumin comenzó a ponerse muy nervioso. Una cosa era que él tuviera que lidiar con una mujer caprichosa y un padre que pretendía imponerle un matrimonio de conveniencia, pero la situación era muy distinta si se trataba de Elizabeth Tercera. Ofuscado por terribles pensamientos, Jumin tuvo la corazonada de que su padre se aliaría con Sarah y Glam para secuestrar a su querida Elizabeth y así obligarle a casarse. Perder a Elizabeth era algo que Jumin no podría soportar, y por eso hizo todo cuanto estuvo en su mano para protegerla. No solo reforzó la seguridad en su casa, sino que también le prohibió la entrada a cualquier persona no autorizada, incluido su propio padre. Finalmente, a modo de medida de seguridad extrema y a pesar de que se le rompía el corazón al hacerlo, encerró a Elizabeth en una jaula para que no pudiera escapar.

Los miembros de la RFA, que seguían la situación de Jumin a través de los medios de comunicación y las redes sociales, estaban bastante preocupados por lo que estaba sucediendo. Jaehee no tenía manera de ponerse en contacto con Jumin para saber cómo estaba, pues éste no respondía a sus llamadas ni contestaba a sus correos electrónicos. Por eso, Jaehee le pidió a MC, la nueva coordinadora de la fiesta benéfica de la RFA, que fuese a ver a Jumin; como MC llevaba varios días hablando con Jumin a través del chat y le parecía un hombre muy agradable, aceptó la propuesta de Jaehee.

Jumin nunca se habría imaginado que MC viniera a hacerle una visita a su propia casa pero, en medio del caos emocional por el que estaba pasando, la presencia de aquella educada y adorable chica fue como un bálsamo para él. Jumin había hablado varias veces con MC en el messenger de la RFA, pero se dio cuenta de que hasta ahora no le había prestado la suficiente atención. Tener la oportunidad de estar a solas con ella, escucharla hablar y ser testigo de su genuina preocupación por él y por Elizabeth Tercera, supuso una experiencia completamente nueva para Jumin. Con su carácter dulce y sus amables palabras, MC había conseguido lo que para otras mujeres había sido imposible: llegar hasta el corazón de Jumin y hacerse un hueco en él. Ansioso por retenerla junto a él un poco más, Jumin le pidió a MC que se quedara a cenar y a pasar la noche en su casa.

Al día siguiente, MC consiguió convencer a Jumin de que no podía dejar de lado sus obligaciones en el trabajo por culpa del miedo que le habían infundido personas que solo querían molestarlo. Por eso, para tranquilizarle, MC se ofreció a quedarse para cuidar de Elizabeth mientras él iba a trabajar. Jumin aceptó la propuesta y le mostró a MC cómo tenía que abrir la jaula para dejar salir a Elizabeth, pero en ese momento uno de los agentes de seguridad entró en la habitación y la gata aprovechó la ocasión para escapar del edificio antes de que nadie pudiera cogerla.

El disgusto que sufrió Jumin al ver cómo su adorada Elizabeth huía de él fue indescriptible. Estaba atónito, desolado. Él solo había querido que Elizabeth fuera feliz, y ella se lo pagaba escapando como si él fuera un monstruo. De repente, se le antojó que todos los años que había consagrado al bienestar de Elizabeth no habían valido para nada. Traicionado por la criatura a la que más amaba, Jumin se dejó consolar por MC y le pidió que se quedara junto a él un poco más, al menos hasta que encontraran a Elizabeth.

Pero entonces, Jumin recibió otra visita inesperada. Los agentes de seguridad le dijeron que Sarah había venido para traerle noticias sobre Elizabeth Tercera, información que solo le daría si le dejaba entrar en el apartamento. Por consejo de MC, Jumin accedió a ver a Sarah y escuchar lo que tuviera que decirle. Se produjo entonces una situación muy incómoda, ya que Sarah no esperaba encontrar a otra mujer allí. Intentó que Jumin le diera explicaciones, pero él solo quería saber si Elizabeth estaba bien. Sarah le mostró entonces la foto de una gata, pero estaba claro que aquella no era Elizabeth, por mucho que ella insistiera. Sarah acusó a Jumin de estarse dejando influenciar por MC, a quien consideraba una chica del montón y una aprovechada. Jumin no iba a permitir que alguien como Sarah insultara a MC, así que le ofreció una enorme suma de dinero a Sarah a cambio de que les dejase en paz, a lo que ella no tardó en aceptar; al ver sus intenciones, Jumin le confesó que le había tomado el pelo y que no tenía intención de dejarse chantajear por ella. Con todo, Sarah no parecía dispuesta a marcharse, de modo que Jumin tuvo que tomar medidas drásticas. Se acercó a MC y le pidió perdón por lo que iba a hacer a continuación. Acto seguido, la besó en los labios.



"Tus labios son tan cálidos y suaves..."

MC se quedó tan sorprendida por lo ocurrido que apenas se dio cuenta de que Sarah se había marchado hecha una furia. Trató de pedirle explicaciones a Jumin sobre lo ocurrido, a lo que él respondió que había deseado besarla desde el primer momento en que la vio y que no se arrepentía de haberlo hecho. Aquel beso parecía haber transformado a Jumin en otra persona. De repente, toda su preocupación por Elizabeth Tercera se desvaneció y desde entonces solo tuvo ojos para MC. Parecía haberse dado cuenta de que para ser feliz no necesitaba tener una mascota, sino a alguien como MC: una mujer con la que compartir sus alegrías y sus penas, que le acompañase en los buenos y en los malos momentos y, sobre todo, que le quisiera por ser como era. Jumin se había pasado toda la vida evitando expresar sus sentimientos por considerarlos una pérdida de tiempo, pero ahora que había encontrado a MC no estaba dispuesto a renunciar al amor. Valiéndose de súplicas, le pidió a MC que se quedara en su casa un día más.

Los miembros de la RFA observaron el cambio que se había operado en Jumin y empezaron a sospechar que le ocurría algo raro. Estaba pendiente hasta del más pequeño movimiento de MC, llegando a un punto que rozaba lo malsano. Cada vez que MC le sugería que salieran a buscar a Elizabeth, Jumin ponía excusas para que ella no abandonase su casa; la cosa empeoró cuando Seven dio la noticia de que un hacker había modificado el sistema de seguridad del apartamento donde MC vivía provisionalmente, por lo que volver allí podía ser peligroso. Jumin estaba tan ansioso por proteger a MC que le ordenó que no saliese de casa hasta que todo se solucionara. Un poco agobiada por estar todo el día encerrada, MC le dijo a Jumin que agradecía su amabilidad, pero que ella sabía cómo protegerse.

Entonces, algo se torció dentro de Jumin. En el momento en que MC hizo ademán de irse, Jumin le cerró la puerta y le bloqueó el paso. Enfadado por lo que él consideraba un capricho de la muchacha, le dijo que no iba a permitir que huyera de él como había hecho Elizabeth Tercera. La amaba y solo quería protegerla de los peligros del mundo exterior. ¿Tan difícil era de entender? MC se dio cuenta de que Jumin estaba demasiado ofuscado como para pensar con claridad, así que decidió quedarse en su casa hasta que se calmara. Aquella misma noche, Jumin organizó para ella una cena especial en la que cuidó hasta del más pequeño detalle, incluyendo su vestido y su peinado. Encandilado por la presencia de MC, Jumin se deshizo en halagos y le habló de las maravillas de quedarse con él en aquel apartamento, que se había convertido en una especie de jaula de oro. En el edificio donde vivía Jumin, MC podía encontrar todos los lujos y comodidades que pudiera desear, por lo que no necesitaba salir al exterior para nada. Jumin llegó a impedirle la entrada a Jaehee para que no interrumpiera su cita con MC, lo que demostró que estaba actuando de una manera muy extraña.



"Quiero protegerte a como dé lugar.
¿Por qué estás intentando escapar de mí?"

En el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que del comportamiento de Jumin. Aunque MC hizo todo lo posible por calmar los ánimos, los demás sabían que Jumin estaba obrando mal al retener a MC contra su voluntad. De todos los miembros, Zen era el que más preocupado estaba por la chica, por lo que no se recató en decirle a Jumin todo lo que pensaba acerca de su forma de obrar. Entre otras cosas, le acusó de estar utilizando a MC para suplir la pérdida de su gata, y que con esa actitud posesiva no estaba protegiendo a MC, sino obligándola a estar con él; y añadió que, si tanto la quería, no tenía derecho a tratarla como si fuera de su propiedad. Sin embargo, Jumin hizo caso omiso de las palabras de Zen y decidió seguir haciendo las cosas a su manera.

Al día siguiente, Jumin fue a hablar con su padre acerca de lo ocurrido con Sarah. A pesar de que le confesó que estaba enamorado de otra mujer y, además, le mostró pruebas de que Sarah solo quería casarse con él para mejorar su situación económica, su padre no le hizo caso e insistió en que siguiera adelante con el compromiso, algo que le haría muy feliz tanto a él como a su novia Glam. Jumin no podía creer lo que su padre le estaba pidiendo y le acusó de actuar movido por la ceguera. Según él, su padre estaba tan deslumbrado por Glam que actuaba sin pensar y se comportaba de una manera egoísta. Y entonces, cayó en la cuenta de que era exactamente lo mismo que había hecho él: al retener a MC en su casa contra su voluntad, Jumin creía que la estaba protegiendo de un peligro desconocido, pero lo cierto es que había actuado así porque tenía miedo de perderla como había perdido a Elizabeth. Aquella forma de ser no era propia de él y comprendió que, aunque sus sentimientos por MC eran buenos, había actuado mal con ella. Una vez en casa, Jumin se disculpó con MC y le abrió su corazón. Para él, MC era lo mejor que le había en la vida y lo último que quería era hacerle daño, así que le prometió que la mandaría de vuelta a casa en cuanto todo volviera a la normalidad.

Mientras tanto, los miembros de la RFA no habían estado ociosos. Siguiendo las indicaciones de un sueño premonitorio de Zen, Seven y Yoosung encontraron una extraña mansión en las montañas, y en las cercanías hallaron a Elizabeth Tercera. Por supuesto, se apresuraron a darle la buena noticia a Jumin, pero él no la recibió con tanta alegría como esperaban. Arrepentido por no haber sabido tratar bien a Elizabeth, Jumin decidió que devolvería la gata a V para que se hiciera cargo de ella en su lugar. Pero V, que sabía del drama interno por el que estaba pasando su mejor amigo, acudió personalmente a su casa para llevarle a Elizabeth y hacerle entender que su gata no encontraría mejor dueño que él. Además, iba a necesitar la compañía de alguien ahora que Seven y Yoosung se habían encargado de neutralizar la amenaza del hacker misterioso, permitiendo que MC pudiera regresar a su apartamento. Jumin tuvo que aceptar que había llegado el momento de dejar marchar a MC, pero las dulces palabras de la muchacha, quien le dijo que sus corazones siempre estarían juntos a pesar de la distancia, le ayudaron a sobrellevar la separación.

A pesar de las dificultades, la organización de la fiesta de la RFA se llevó a cabo de manera satisfactoria. Sin embargo, en la sala se había concentrado una masa de periodistas y fotógrafos que sabían de la presencia del señor Han, de su novia Glam Choi y de Sarah, la supuesta prometida de Jumin; de hecho, había sido el propio Jumin el que los había invitado a la fiesta, momento que aprovecharía para aclarar las cosas ante los medios de comunicación. Y lo hizo, pero no de la manera que todos esperaban. Como anfitrión que era, Jumin inauguró la fiesta benéfica con un discurso en el que habló de las virtudes del amor, que él había descubierto recientemente gracias a una mujer maravillosa que estaba entre los presentes. Pensando que hablaba de Sarah, Glam alentó a su amiga a que se acercara a Jumin, pero se llevó un chasco cuando éste anunció que la mujer a la que amaba era MC, la coordinadora de la fiesta.

Ante esas declaraciones, el señor Han y Glam Choi se sintieron engañados, pero eso no fue nada en comparación con la indignación de Sarah. A pesar de que se le recomendó que se alejara de los medios de comunicación, Sarah le exigió una explicación a Jumin, a lo que él no tuvo reparo en dársela. Delante de todo el mundo, Jumin reveló que Sarah y Glam eran unas farsantes que se habían hecho pasar por profesora y alumna, cuando en realidad eran hermanas; desde el principio, la intención de Glam había sido la de vincularse sentimentalmente con el señor Han para, una vez conseguido su objetivo, ayudar a su hermana a atrapar a Jumin con el fin de que el matrimonio entre ambos mejorara su posición económica. Gracias a Seven, quien le había proporcionado la información sobre las hermanas, Jumin consiguió apartarlas de su vida para siempre. Feliz por poder estar con MC y sintiéndose más enamorado que nunca, Jumin se acercó a su amada y, ante todos los presentes, se arrodilló a sus pies y le pidió que se casara con él.



"¿Me permitirías ser el compañero de tu vida?"

Unos meses después, en el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que no fuera Jumin. Después de celebrar una apoteósica fiesta de compromiso y una boda con una pompa y boato dignos de la realeza, Jumin y MC regresaban aquel mismo día de su luna de miel. Sus amigos de la RFA fueron al aeropuerto a recibirles, pero se quedaron sorprendidos al ver que una multitud se había reunido en la terminal con pancartas y mensajes de apoyo para la pareja recién casada, pues veían su unión como el triunfo del amor. Ante tal recibimiento, Jumin ordenó que las medidas de protección se reforzaran, especificando que se redoblara la seguridad sobre MC. Jumin, que solo tenía ojos para su esposa, le pidió a MC que no se preocupara por nadie más que por sí misma, ya que si ella estaba a salvo, él siempre sería feliz.




Personalidad


Jumin es la personificación de la abundancia y de la prosperidad económica. Fue criado como un príncipe, rodeado de lujos y con la premisa de que no había nada material que el dinero no pudiera comprar. Pero lejos de crecer como un joven caprichoso o un niño de papá, a Jumin se le inculcó muy pronto la idea de que para tener tanto dinero era necesario entregarse en cuerpo y alma al trabajo. La C&R International era la empresa que la familia Han había conseguido mantener en pie durante años, y ahora era su turno de hacer que siguiera siendo así. Jumin, fiel a su carácter responsable y a su deseo de honrar a su familia, se mantuvo a la altura de las expectativas y consiguió que el negocio siguiese creciendo y expandiéndose.

Jumin es un hombre que vive entregado al trabajo. Serio, cabal, muy maduro para su edad, Jumin se pasa la vida celebrando reuniones de trabajo y viajando de un lado a otro por negocios. Planifica su horario al milímetro todos los días, y cualquier hora le parece buena para arreglar asuntos de trabajo. Sin embargo, Jumin también tiene un punto caprichoso, ya que a veces se aprovecha de su elevada posición para dejar sus deberes laborales a un lado mientras se dedica a otras cosas que le gustan más, como cuando va a visitar a Jaehee a medianoche para llevarle a su gata y obligarla a que la cuide, o cuando deja de ir a trabajar para pasar más tiempo junto a MC. Jumin es capaz de moderarse cuando quiere pero por lo general no es un hombre que se prive de nada, llegando a gastar enormes sumas de dinero en auténticos caprichos, como el de poner agentes de seguridad para proteger un recinto en el que hace dos años se celebró un evento que le gustaba. Está acostumbrado a tener todo lo que desea y a conseguirlo al instante, por mucho que cueste. Para él, el dinero mueve el mundo.

El carácter materialista de Jumin se ha ido gestando desde su infancia. De niño, vivió de manera bastante dramática la separación de sus padres, probablemente porque éstos no se preocuparon demasiado por sus sentimientos. Tras el divorcio, aparte de tener que crecer con la permanente ausencia de su madre, Jumin tuvo que ver los superficiales intentos de su padre por rehacer su vida con otras mujeres. Después de pasar por un segundo matrimonio y su consiguiente divorcio, el señor Han se dedicó a saltar de una novia a otra. Al contrario que su hijo, el señor Han se enamoriscaba con facilidad de mujeres más jóvenes que él que solo buscaban beneficiarse de su inmensa fortuna. De talante más conservador que su padre, Jumin se mantuvo alejado de las mujeres y puso todo su amor en Elizabeth Tercera, la gata que Rika y V le habían regalado tiempo atrás.

Pero bajo esa fachada de seriedad, Jumin oculta un corazón ardiente y apasionado que, como las fuerzas de un volcán, una vez desatado ya no puede ser contenido. Acostumbrado a reprimir sus sentimientos más recónditos, cuando estos salen a la luz lo hacen de manera desbordada y a veces bastante desproporcionada. El amor que Jumin siente por MC es tan grande que, cuando este se manifiesta, se ve incapaz de controlarlo. Se siente feliz, emocionado, lleno de vida… pero también ansioso y atemorizado. La huida de Elizabeth Tercera, la única criatura a la que Jumin había mostrado verdadero amor, provocó en él un terror inconcebible al abandono. Por eso, cuando MC intenta marcharse, el miedo de Jumin a perderla para siempre es tan grande que llega al extremo de desear meterla en una jaula para poder controlarla. Si para el resto del mundo amar significa querer proteger, en el caso de Jumin se llega al extremo: él demuestra su amor acaparando (y casi secuestrando) a la persona que ama para que no huya, sin darse cuenta de que no es necesario que haga eso. Por fortuna, el propio Jumin se da cuenta de lo que está haciendo y tiene tiempo de rectificar; sabe que su derroche de sentimientos responde a un impulso del momento y que pronto volverá a estar cómodo consigo mismo, lo suficiente como para desear establecerse con MC y tener una relación de pareja normal con ella.



"I'm ready to do whatever it takes to satisfy you... my lady."

De todos los chicos de Mystic Messenger, Jumin es uno de los que más cambia su manera de ser tras conocer al amor de su vida. Una vez que ha descubierto el gran poder que ejerce sobre él el amor, tiene prisa por experimentarlo en su mayor grado. En un determinado momento, Zen comenta que Jumin es tan impulsivo que no le parecería extraño que hoy besase a MC y que mañana le pidiera que se casara con él; esto es bastante aproximado a lo que al final ocurre, ya que a los pocos días de conocer a MC, Jumin ya está pensando en pedirle matrimonio. Conservador y hombre de ideas fijas, a Jumin no le agrada la idea de que un hombre y una mujer vivan juntos sin estar casados y, como no quiere que MC se le escape, tiene prisa por prometerse y casarse con ella. Y aunque nunca ha sido muy partidario de hablar demasiado ni de mostrar sus emociones, Jumin no escatima halagos y demostraciones de cariño para su esposa, a la que ama por encima de todas las cosas.

lunes, 8 de mayo de 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Zen


¡Hola a todos!

Pues aquí estamos una semana más para invadir mi blog con otra entrada sobre el Mystic Messenger. Y sé que muchos os estaréis preguntando si no estoy siendo un poco cansina con el tema. Ya le he dedicado un par de entradas al jueguecito de marras, ¿acaso no es suficiente? Bueno, a estas alturas ya deberíais estar curados de espantos. Ya sabéis que soy una persona a la que le van todos los vicios frikis habidos y por haber. ¿Por qué habría de ser diferente el Mystic Messenger? ¡Si tiene todo lo que a mí me gusta! Una premisa de juego interesante, una historia que engancha cosa mala, chicos manga que quieren ligar conmigo... No sé, tampoco hay que pensárselo tanto, ¿no?

Pero bueno, a lo que vamos. La semana pasada subí una entrada en la que narraba la historia personal de uno de los personajes, concretamente de Yoosung. Esta semana vuelvo a la carga con la biografía de otro personaje. Poneos cómodos, coged vuestra bolsa de Honey Buddha Chips y disfrutad de la compañía del mejor actor de la RFA! ^^*


Zen





Hyun Ryu, más conocido por el nombre artístico de Zen, es un joven actor albino de 23 años que pertenece a la RFA. Su impresionante voz y su talento interpretativo le han granjeado mucha popularidad y le han llevado a convertirse en un conocido actor de musicales, por lo que nunca le falta trabajo. Pero si por algo destaca Zen a primera vista es por su aspecto físico. De piel pálida, ojos rojos y largo cabello blanco, Zen se ha convertido en todo un icono de la belleza masculina. Tiene una alergia tremenda a los gatos, llegando a estornudar solo con ver la foto de un felino.



Biografía

Aunque Zen da la impresión de ser un hombre decidido y seguro de sí mismo, lo cierto es que no siempre fue así. De niño, su carácter quedó fuertemente marcado por las exigencias de sus padres, quienes siempre le vieron como un problema del que había que ocuparse a todas horas. Sus padres, dos profesores severos y conservadores, querían que sus hijos crecieran como hombres de carácter humilde. Pensaban que la belleza estremecedora de Hyun le convertiría en un presumido que dejaría los estudios para frecuentar malas compañías y dedicarse al mundo del espectáculo, algo que les aterraba sobremanera por considerarlo una vida abocada al fracaso. Por eso, para templar su carácter y moldearlo, durante años se dedicaron a repetirle constantemente a Hyun lo feo y desagradable que era a la vista, con la esperanza de que acabara creyéndoselo y se centrara en labrarse un futuro como médico o abogado.

Sin embargo, había algo que al pequeño Hyun no le cuadraba. A la vez que sus padres señalaban su supuesta fealdad, el niño se daba cuenta de que el resto del mundo no lo veía de la misma manera. Cuando salía a la calle solo o con su madre, las chicas lo perseguían para besarlo, pellizcarle las mejillas y sacarse fotos con él, admiradas por su gran belleza; incluso su propia profesora particular se ruborizaba cada vez que lo miraba, algo que incomodaba profundamente al pequeño. Hyun le contó sus impresiones a su hermano mayor, y éste le dijo la verdad que siempre se le había ocultado: Que no era feo, sino muy guapo, y que sus padres habían insistido en lo contrario porque querían protegerle de aquellos que querían hacerle daño. Su hermano también le habló del temor de sus padres de que Hyun se desviara por el mal camino, pero tranquilizó al niño diciéndole que él estaría siempre de su parte. Agradecido por su sinceridad, a partir de entonces Hyun vio en su hermano a su mejor apoyo.

Con el paso de los años, Hyun se fue volviendo cada vez más atractivo, pero también más rebelde. Contra los deseos de sus padres, empezó a meterse en grupos de música y teatro, descubriendo no solo que tenía talento, sino que le encantaba el arte. Pero su rebeldía no quedó sin consecuencias. Cuando su madre se enteró de que le habían visto cantando en un grupo callejero, castigó a Hyun rapándole el pelo, considerando que así no se vería guapo y se le quitaría de la cabeza la absurda idea de dedicarse al mundo del espectáculo. Como tantas otras veces, Hyun buscó la protección de su hermano mayor pero, para su sorpresa, su hermano no solo se puso de parte de sus padres, sino que también le dijo que estaba siendo un iluso al pretender ganarse la vida como artista sin tener contactos importantes. Para su hermano, nadie tenía éxito en la vida si no contaba con buenas influencias, algo que a Hyun le dolió profundamente. Pero mucho más duro fue para él descubrir que su hermano solo lo había apoyado porque esperaba que triunfara y consiguiera fama y buenos patrocinadores, lo que supondría un hermoso impulso para su propia carrera como abogado. Decepcionado con sus padres y dolido por la traición de su hermano, Hyun se escapó de casa para no volver.




Empezó entonces para el muchacho la fase más dura de toda su vida. Al no tener más que quince años, no podía trabajar en ningún sitio ya que nadie le contrataba. Acuciado por el hambre y la falta de dinero, llegó incluso a robar a sus propios compañeros de instituto, algo de lo que siempre se sentiría avergonzado. Con todo, estaba decidido a darles una lección a sus padres y a probar suerte como actor, así que empezó a trabajar en varias compañías teatrales. Se cambió el nombre por el de Zen y, poco a poco, empezó a hacerse conocido.

La vida de Zen comenzó a cambiar para mejor. Tenía un trabajo que le apasionaba y, además, se había convertido en la fantasía de cientos de chicas que soñaban con tener una relación con él. La humildad que sus padres tanto habían querido inculcarle quedó relegada a un segundo plano; consciente de lo atractivo que era, Zen decidió explotar sus encantos al máximo y acabó convirtiéndose en un narcisista al que le encantaba hacerse selfies en las poses más sugerentes para encandilar a su público femenino. Los suspiros y atenciones de las chicas inflaron su ego hasta límites insospechados pero, curiosamente, odiaba que se pegaran demasiado a él y se portaran como fangirls histéricas. Por un lado, a Zen le gustaba que lo admiraran por su belleza, pero también ansiaba que los demás viesen que tenía talento para actuar y que no era tan solo una cara bonita.

Una noche, después de una de sus actuaciones musicales, una chica fue al camerino de Zen. La chica le entregó un ramo de flores y empezó a felicitarle ardientemente por su brillante actuación. No mencionó su aspecto físico para nada; solamente se centró en su extraordinario talento como actor. Esta prueba de admiración conmovió profundamente a Zen, y más todavía cuando la chica se presentó como Rika y le dijo que llevaba siguiendo su carrera desde sus comienzos. Como creía que tenía mucho talento, Rika le ofreció a Zen la oportunidad de ponerle en contacto con un importante hombre de negocios que podía patrocinar su carrera artística. Aunque no aceptó, Zen se sintió atraído por el entusiasmo de Rika y de V, su prometido, quienes habían fundado la RFA para recaudar fondos para la gente necesitada. Como alguien que sabía lo que era pasar necesidades, Zen no dudó en entrar en la asociación.

La vida de Zen siguió adelante sin sobresaltos. En la RFA hizo buenos amigos, aunque también tuvo sus rencillas con Jumin Han, el empresario que según Rika iba a impulsar su carrera. La relación de Zen y Jumin era bastante explosiva, ya que sus caracteres y formas tan dispares de ver la vida chocaban con frecuencia, por lo que era común verles discutir en los chats. Pero todo cambió con la llegada de MC a la RFA.



"Un selfie solo para ti"


La presencia de una nueva chica en la asociación supuso una agradable novedad para el seductor Zen, que decidió aprovechar la oportunidad. Como experto conquistador que era, Zen no tardó en empezar a coquetear con MC, a mandarle fotos suyas y a decirle frases destinadas a seducirla. Y lo consiguió. En pocos días, MC estaba lo bastante interesada en Zen como para preocupar a Jaehee, quien insistía en que no debía enamorarse de Zen; en opinión de Jaehee, el hecho de que Zen tuviera novia podía afectar a su carrera como actor, y no quería que ocurriera eso, menos aún ahora que Zen había conseguido un papel en una producción muy importante en la que compartiría protagonismo con Echo Girl, una famosa ídolo coreana.

A pesar de las protestas de Jaehee, MC no vio motivo alguno para no apoyar a Zen por su buena suerte. Estaba claro que Zen le parecía muy atractivo, pero MC era lo suficientemente madura como para saber ver más allá de las apariencias, por lo que no le resultó muy difícil percibir la sensibilidad que Zen transmitía en todas sus interpretaciones. Esa pasión fue lo que acabó haciendo que MC se enamorara de Zen, a pesar del poco tiempo que hacía que se conocían.

Pero entonces ocurrió algo inesperado para Zen. Durante los ensayos del nuevo musical, tuvo un accidente y se torció un tobillo. En el hospital, los médicos le dijeron que tendría que guardar reposo absoluto durante varias semanas, y de nada sirvieron las protestas de Zen, que argumentaba que él tenía tendencia a recuperarse muy rápido de sus lesiones. Al verse privado de movilidad y temiendo perder el papel que acababa de conseguir, Zen se sintió abatido. Para desahogarse, entró en el chat de la RFA y habló con MC sobre la frustración que sentía. Conmovida, MC le propuso ir a visitarle a su casa para hacerle compañía y Zen, que vio una buena oportunidad para conocer a la chica que le interesaba, aceptó de inmediato. Tras una serie de desacuerdos con el resto de miembros de la RFA, Jumin concedió que MC fuese a ver a Zen a su casa, siempre y cuando su propio chófer la llevase hasta la puerta y la recogiese al cabo de dos horas. Sin embargo, Zen no tenía la menor intención de hacerle caso a Jumin, así que despidió al chófer diciéndole que MC pasaría la noche en su casa.

Al principio, tanto uno como otro se sintieron un poco incómodos al estar juntos, pero la seguridad y simpatía de Zen consiguieron relajar a MC, y juntos pasaron un día muy agradable charlando y preparando juntos la cena. Entre otras cosas, Zen le contó que aquella misma tarde había visto a Echo Girl, que se había enterado de su accidente y deseaba darle su apoyo, pues también era una de sus fans. Pero lo que de verdad le interesaba era acercarse más a MC, a la que sabía que no le era indiferente. Su intención era que MC pasara la noche con él, y ella parecía más que dispuesta. Mientras le mostraba la casa, Zen llevó a MC al ático, desde donde había una maravillosa vista del cielo estrellado. Le explicó que aquel era su rincón favorito desde que se había mudado a aquella casa, donde le gustaba sentarse a pensar.

Entonces, Zen empezó a contarle a MC todos los hechos relativos a su pasado; se sentía tan cómodo a su lado que le fue muy fácil abrir su corazón a aquella chica que tanta amabilidad le había mostrado. En cierto momento, Zen le preguntó a MC si podía cogerla de la mano, y cuando lo hizo, se dio cuenta de que no podía retener a MC por más tiempo en su casa. Zen sabía que si ella se quedaba a pasar la noche, él no podría resistirse a intentar hacerle el amor; en otras palabras, que la trataría como a cualquier otra chica con la que solo quería tener sexo, y Zen no quería hacerle eso a MC, pues le importaba demasiado: se había enamorado de ella. Por eso, le pidió perdón y la mandó de vuelta a casa, con la promesa de volver a verse pronto.



"No se ve el amor con los ojos, sino con el corazón"


Pero los mayores problemas todavía estaban por llegar. Tras la marcha de MC, Zen recibió la visita inesperada de Echo Girl, quien se ofreció a él de todas las maneras posibles, a pesar de las reiteradas negativas de Zen. Haciendo gala de un cinismo estremecedor, Echo Girl llegó a decirle a Zen que si no se acostaba con ella, se encargaría de arruinar su carrera; Echo Girl era una ídolo muy famosa y admirada en el país, mientras que, en su opinión, Zen era un actor de medio pelo al que se le estaba ofreciendo una oportunidad de oro para triunfar. Asqueado, Zen echó a Echo Girl de su casa sin prestar la menor atención a sus amenazas. Indignada por el rechazo de Zen, Echo Girl anunció al día siguiente en los medios de comunicación y en las redes sociales que el actor se le había insinuado y que había abusado de ella. No contenta con esto, trató de chantajear a Jumin para desprestigiarlo y, ante su desdén, difundió el malicioso rumor de que éste era homosexual.

Zen se sentía acabado. Las palabras de Echo Girl corrieron como la pólvora y su testimonio de abusos sexuales se hizo viral. Todas las miradas se posaron en Zen, a quien señalaban con desprecio y consideraban culpable del delito, a pesar de la evidente falta de pruebas. Pensando que su carrera artística estaba acabada, Zen huyó en su moto a un lugar donde se sentía más tranquilo, un rincón situado en plena naturaleza, lejos del ruido y de las miradas ajenas. Sabiendo que le encontraría allí, Jumin fue a verle y los dos mantuvieron una charla que les ayudó a limar sus asperezas. Zen se dio cuenta de que su rencor hacia Jumin se debía a lo mucho que éste le recordaba a su hermano mayor, siempre preocupado por el dinero y las influencias, pero pensó que quizás había sido un poco injusto con él. Después de hablar con Jumin, Zen se sintió mucho mejor y decidió regresar para intentar limpiar su nombre y salvar su carrera.

Pero antes de que pudiera hacerlo, Seven apareció para dar una noticia espantosa: Había descubierto que el sistema de seguridad del apartamento de Rika había sido hackeado. La bomba que Rika había mandado instalar para proteger la información clasificada de los invitados a las fiestas de la RFA había sufrido una modificación y ahora estaba programada para estallar si MC salía del apartamento o si un intruso entraba allí. A pesar de las advertencias de sus amigos, Zen estaba decidido a proteger a MC a costa de lo que fuera, de modo que fue a buscarla al apartamento en cuanto Seven le dio la certeza de que la bomba estaba desactivada.

Ajena a las novedades, MC permanecía quieta en el apartamento, ocupada con los preparativos de la fiesta de la RFA. Pero entonces, alguien rompió un cristal y entró en el apartamento: un joven de pelo blanco y mirada perdida que había venido para llevarse a MC por la fuerza. Justo cuando estaba a punto de lograr su objetivo, Zen llegó al apartamento y se enfrentó al muchacho desconocido, que amenazó con volar por los aires el edificio entero si no le dejaba marcharse con la chica. Pero MC aprovechó un descuido del secuestrador para darle un mordisco en la mano y escapar con Zen, que la llevó a su casa jurando que jamás volvería a separarse de ella. No le importaba lo que los demás pensaran de él o las repercusiones que podría tener para su carrera artística el tener pareja: Zen no se imaginaba un futuro en el que MC no estuviera, y esa misma noche le pidió que fuese su novia.

Al día siguiente, Zen y MC asistieron juntos a la fiesta de la RFA, donde se había reunido un nutrido grupo de fotógrafos y periodistas que esperaban ansiosos la llegada del actor. Sabiendo que aquel era el mejor momento para aclarar las cosas, Zen subió al estrado para empezar la rueda de prensa, en la que defendió su inocencia y mostró pruebas de que Echo Girl había mentido a todo el mundo por despecho. Además, Zen aprovechó la ocasión para decir que él jamás podría estar con otra mujer, pues ya tenía una pareja de la que estaba locamente enamorado. Y entonces, ante el asombro de todos los presentes, le pidió a MC que subiera al estrado y la presentó como su novia oficial.



"No tienes por qué responder ahora.
Lo único que importa es que me quieres"


Dos años después, la carrera de Zen ha experimentado un crecimiento asombroso. Las cosas le van de maravilla en el mundo del espectáculo, pero la verdadera felicidad de Zen está al lado de MC, a quien ha convertido en su mánager. MC va a visitarlo al set de rodaje y es entonces cuando nos damos cuenta de lo mucho que ha cambiado Zen desde que comenzó su historia. Ya no es aquel presumido al que le encantaba coquetear con todas las chicas, sino un hombre fiel a la persona a la que ama. No llegamos a saber si se han casado o no, pero no sería de extrañar dado el inmenso amor que Zen le profesa a MC todos los días y las ganas que siempre ha tenido de casarse con la chica de sus sueños.



Personalidad

Tras la primera impresión, la personalidad de Zen suele definirse con una sola palabra: narcisista. Su obsesión por su aspecto físico y el hecho de que se pase gran parte del día haciendo ejercicio y vistiendo bien para tener un buen look, demuestra claramente que Zen vive por y para su físico. Está tan pagado de sí mismo que no duda en echarle la culpa a Dios por haberle hecho tan atractivo, y el hecho de que esté continuamente haciéndose selfies dice mucho acerca de la importancia que Zen le da a su aspecto.

Si comparamos esta actitud con la que Zen mostraba en su infancia, podemos ver que son radicalmente distintas. De niño, Zen tuvo que sufrir el pésimo sistema educativo de sus padres, quienes creían que su hijo crecería con un carácter humilde si minaban su autoestima. El aspecto físico de Zen siempre fue un problema para sus progenitores, especialmente para su madre, quien no dudó en rapar a su hijo en un intento por arrancarle parte de su atractivo físico. Es curioso que el mayor temor de los padres de Zen fuese que su hijo, al ser tan guapo, se convirtiera en un presumido que caería en vicios tan perniciosos como el tabaco y el alcohol, y que perdería su tiempo ligando con chicas, ya que es exactamente lo que hizo desde que se fue de casa. Posiblemente Zen hubiera decidido llevar ese estilo de vida como una especie de venganza contra sus padres, harto de la represión a la que estos lo sometieron en su niñez.

Pero, sin duda, el carácter de Zen ha quedado definitivamente marcado por la traición de su hermano mayor. Cuando los padres de Zen lo regañaban por atraer miradas ajenas, su hermano mayor siempre parecía estar de su parte. Con amables palabras, intentaba hacerle ver a Zen que sus padres no lo trataban así porque lo odiaran o lo consideraran un monstruo, sino porque estaban muy preocupados por él y no sabían actuar de otra manera. Incluso apoyó a Zen cuando éste le dijo que algún día le gustaría ser actor. Pero el tiempo demostró que el hermano de Zen estaba más preocupado por el dinero y las influencias que por la felicidad de su hermano pequeño. Zen sufrió un terrible varapalo cuando su hermano mayor le confesó lo que pensaba de verdad: que nunca triunfaría como actor si no tenía contactos o un buen soporte económico, ya que solo de talento y de una cara bonita no se podía vivir. Además, si le había apoyado era porque pensaba que tal vez, con un poco de suerte, su belleza atraería las miradas de algún agente que quisiera hacer famoso a Zen, algo que su hermano aprovecharía para medrar en su propia carrera. Fue la gota que colmó el vaso. Zen podría haber soportado mil y un insultos por parte de sus padres, pero el hecho de que su hermano solo viese en él una mercancía a la que explotar fue más de lo que podía aguantar.

Esta mala relación con su hermano explica en gran parte las rencillas que existen entre Zen y Jumin. El joven heredero de la C&R tiene unas ideas muy claras sobre el funcionamiento del mundo, y cree que todo en esta vida se mueve al ritmo que marca el dinero. Zen detesta la actitud capitalista de Jumin, al que acusa de ser un imbécil incapaz de mostrar la más mínima emoción. Sin embargo, es en los peores momentos cuando Zen y Jumin consiguen abrirse el uno al otro y hablar de sus sentimientos; a pesar de sus piques continuos y de sus diferentes maneras de ver la vida, ambos consiguen llegar a un entendimiento, lo que ayudará en el futuro a Zen a acercarse a su hermano mayor para intentar reconciliarse con él.

En cuanto al amor, a Zen se le puede describir como un caballero dispuesto a darlo todo por proteger a su princesa. Al ser un experto seductor, sabe qué decirle a una chica para que se ruborice o se sienta halagada. A todas las trata con delicadeza, como damiselas a las que hay que agasajar con dulces palabras y gestos galantes. Sin embargo, también hay una parte muy física en Zen, que no se ve en otros personajes como Yoosung, por poner un ejemplo. A pesar de su educado y pícaro cortejo, Zen es un hombre pleno que en sus relaciones busca satisfacer sus deseos sexuales, lo que casa con su forma de ser.

Sin embargo, a pesar de que podría tener a la chica que quisiera, cuando se enamora Zen cambia por completo y se transforma en un hombre fiel y leal a la mujer de sus sueños. Aunque odia que los demás le vean como alguien vulnerable y sensible, el amor apacigua su corazón y le trae la calma y la estabilidad que tanto había estado buscando. Se siente tan feliz que no puede hacer más que dar gracias a MC por haberle escogido para ser su novio. Sabe que MC, al contrario que otras chicas como Echo Girl, ve en él algo más que un cuerpo atlético y un rostro hermoso. La generosidad de MC, que ha corrido un gran riesgo solo para ir a verle para que no se sintiera solo, es suficiente para que Zen se dé cuenta de lo especial que es esa chica para él. MC es la primera mujer a la que le abre su corazón y le cuenta su tormentoso pasado, y también es la primera en despertar en su interior un sentimiento de protección que jamás había experimentado antes por ninguna otra persona. Por ella, Zen será capaz de enfrentarse a cualquier amenaza, a cualquier peligro, con tal de poder protegerla y estar a su lado. Por MC, Zen se siente capaz de poder volver a ser él mismo.



"Babe, let me be your knight in shining armour"


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