martes, 3 de mayo de 2016

El arte en los Simpson IV


¡Hola a todos!

Pues aquí estamos con una entrega más de la galería de arte de Los Simpson. Queda poquito para terminar con los cuadros que se han visto en la serie, al menos eso creo. Es posible que en nuevos capítulos hayan aparecido más obras de arte, pero me he dado cuenta de que es más habitual encontrarlas en los capítulos pertenecientes a las primeras temporadas, que también son los mejores de todos.

Espero que os esté gustando mucho esta serie de entregas y, como no me canso de repetir, cualquier comentario, duda o sugerencia será muy bien recibida en la caja de comentarios, ^^*

Y así, sin más, echadle un vistazo a esta cuarta galería de arte simpsoniana:


42. El hijo del hombre (Magritte, 1964)

De las muchas tendencias artísticas que ha habido en la historia, es bien sabido que el Surrealismo tuvo un enorme influjo en el arte y en la forma de representar el subconsciente. Los cambios sociales, las nuevas corrientes de pensamiento y el deseo de plasmar los recovecos de la mente humana han sido los principales motores de la corriente surrealista, y Magritte lo muestra a la perfección en este famosísimo lienzo. Tenemos aquí el retrato de un hombre de unos 40 ó 50 años, ataviado con un sencillo traje y un bombín. Pero lo que realmente llama la atención es la manzana que está suspendida delante de su cara, tapándola casi por completo. Dicen los expertos que Magritte se autorretrató en este cuadro, aunque algunos teóricos sostienen que es esta una representación del Adán moderno o, partiendo del nombre de la obra, del hijo de Adán. La manzana, el mismo fruto que supuso la expulsión de Adán del paraíso, sería la tentación de la vida moderna, el pecado del hombre actual.




Existen varias representaciones de esta obra de arte en Los Simpson, todas perfectamente reconocibles. La primera de ellas la hallamos en la galería de arte de Bart Simpson, siendo él mismo el protagonista del cuadro.




Otra representación muy similar a la original la hemos podido ver en la carátula del CD de ruidos de museo que los presentadores de la televisión pública ofrecían a los espectadores que hicieran una donación para poder continuar con su programación.




Y otra versión del cuadro la tenemos en el lienzo que este alumno está pintando.





43. La muerte de Marat (David, 1793)

Famosísima pintura que es una de las grandes obras del período neoclásico, además de ser una de las imágenes icónicas de la Revolución Francesa. Representa esta obra el fallecimiento de Jean-Paul Marat, un científico y médico francés que estuvo muy relacionado con la facción jacobina de la Revolución. Marat fue apuñalado en 1793 por Charlotte Corday, quien apoyaba la facción girondina. Logró entrar en la casa de Marat con la pretensión de presentarle una lista de gente que debería ser ejecutada por ser enemigos de Francia. Marat, que en ese momento tomaba un baño para suavizar los picores de una enfermedad de la piel, le aseguró que se encargaría de ajusticiar a los culpables, y fue ese momento el que aprovechó Corday para apuñalarlo. David, que era un gran amigo de Marat, no sólo le organizó un espléndido funeral, sino que también pintó el momento de su muerte en este cuadro, que fue calificado como su mejor obra.




Una vez más, la galería de arte de Bart Simpson nos ofrece su propia versión de La muerte de Marat, aunque esta vez el protagonista es Homer Simpson. A destacar las palabras que ha escrito Homer antes de "morir" en el papel que sostiene su mano: Duff, Chips y Pork. Sin duda, los tres pilares de su existencia.





44. Marilyn Monroe (Warhol, 1962)

La obra pictórica de Andy Warhol ha sido ampliamente estudiada y difundida, pero esta imagen de Marilyn Monroe ha tenido una especial repercusión, y no sólo por el talento de Warhol para convertir una fotografía en todo un icono del pop art americano, sino también por la fama de Marilyn Monroe; este cuadro se pintó justo después de su muerte, lo que contribuyó a engrandecer el mito de la famosa actriz de Hollywood. La obra muestra el rostro en primer plano de la icónica Marilyn, pintada varias veces con colores muy vivos. Destacan el fuerte amarillo de su pelo y los colores utilizados para las sombras de ojos o el rojo intenso de los labios. Las sombras han sido acentuadas con negros definidos sobre el tono rosado de su rostro.




La versión simpsoniana de este cuadro se encuentra en posesión del millonario Artie Ziff, compañero de clase de Marge Simpson y eternamente encaprichado de ella. A tal extremo llega su obsesión por Marge, que Artie ha reunido una completa colección de arte inspirada en la mujer de sus sueños. Entre los cuadros y esculturas de Marge, podemos ver a la izquierda una parodia de la Marilyn de Warhol.





45. Misterio y melancolía de una calle (Chirico, 1914)

Una calle en penumbra al atardecer. Una niña corretea mientras juega con un aro. Un carromato de circo abierto en dirección al espectador. Luces y sombras muy marcadas en un escenario que inspira misterio, melancolía y, sobre todo, silencio. Influido por las lecturas de Nietzsche, Giorgio de Chirico pinta sentimientos, estados de ánimo profundos, misterio, sueño y meditación. Sus cuadros no muestran un entorno real, sino que juega con las formas, objetos y edificios para dar forma a un lugar imaginario donde el espectador puede encontrarse a sí mismo.




No existe una representación idéntica de esta obra de Chirico dentro de Los Simpson, pero la versión que pudimos ver en la galería de los horrores de Bart Simpson, con esa inconfundible sombra de Marge sobre la pared, recuerda mucho a las obras de arte del pintor griego.





46. Autorretrato (Van Gogh, 1889)

Nos encontramos ante uno de los retratos más bellos y significativos de Van Gogh, realizado inmediatamente después de su recuperación. Muestra al pintor con una salud aceptable (bien alimentado y con el alcohol limitado a medio litro diario), pero con las preocupaciones interiores que nunca dejaron de atormentarle. Se sabe que Van Gogh sufrió una grave crisis en 1889 de la que logró recuperarse, pero él mismo temía sufrir una recaída porque su enfermedad no le permitía pintar. Van Gogh emplea aquí una técnica muy personal en la que prima la línea ondulada que será su seña de identidad. El azul y el naranja realizan un contraste muy interesante, al igual que la línea que delimita la chaqueta y los ojos.




A lo largo de Los Simpson se ha homenajeado muchas veces a Van Gogh, y hemos de regresar a la galería de los horrores de Bart para ver una parodia de este famoso cuadro, sólo que con Homer Simpson ocupando el lugar del pintor.





47. La Gioconda o Mona Lisa (Da Vinci, 1503-1519)

Tenemos aquí uno de los cuadros más famosos del mundo, obra del maestro Leonardo Da Vinci, cuya vida y obra siempre han tenido un halo de misterio. Este retrato de Lisa Gherardini está considerado como el ejemplo más logrado de la técnica del sfumato, aunque su colorido original es menos perceptible debido al oscurecimiento de los barnices. Algunos estudios han determinado que la modelo podría estar embarazada en el momento en que se pintó el cuadro, y tanto su leve sonrisa como las manos colocadas amorosamente sobre su vientre podrían dar pie a pensar eso. La Gioconda fue la última gran obra de Leonardo Da Vinci y se sabe que siguió retocándola hasta sus últimos años.




¿Y dónde hemos podido ver a la Mona Lisa en Los Simpson? Pues en una imagen muy fugaz dentro de un capítulo de la Casa-Árbol del Terror. En esta imagen podéis ver cómo los policías de Springfield, creyendo que el monstruo que aterra a la ciudad es una momia (aunque en realidad es un vampiro), han tomado la decisión de prenderle fuego a todas las reliquias del museo de arte egipcio, entre las que inexplicablemente se encuentra una réplica de la Mona Lisa.





48. Muchacha ante el espejo (Rockwell, 1954)

Ya hemos tenido ocasión de comentar aquí algunas obras de Norman Rockwell, un artista cuya obra siempre nos hace dudar si estamos ante un talentoso ilustrador, un prodigioso pintor o un gran publicista. Sus obras son un reflejo claro de la esencia cultural norteamericana, mostrando escenas cotidianas que remiten directamente a personas, trabajadores o familias americanas de los años 40, 50 y 60. Es el caso de esta Muchacha ante el espejo, una niña de rostro tierno que mira su reflejo con una mezcla de tristeza y anhelo. Esta niña se hace preguntas sobre su futuro. Ha llegado a una edad en la que ha de dejar de lado las muñecas que la han acompañado en la infancia y sustituirlas por los cosméticos que tiene a sus pies para maquillarse como las mujeres de espléndida belleza que ve en su revista. El grado de detallismo que alcanza Rockwell es extraordinario, haciendo que sus pinturas casi parezcan fotografías.




Se ha homenajeado muchas veces a Rockwell en Los Simpson, aunque no haciendo parodias de sus obras de arte, sino haciendo que los personajes fuesen protagonistas de escenas como las que Rockwell pintaba. Es el caso de Marge Simpson, a quien vemos sentada ante el espejo de su cuarto, minutos antes de ir al baile de graduación. Como veis, la escena es calcada a la del cuadro del pintor norteamericano.





49. El nacimiento de Venus (Botticelli, 1485)

El Renacimiento italiano ha sido origen de muchísimas obras pictóricas de gran colorido y belleza. En la época gustaban mucho los mitos de la Grecia y la Roma clásicas, y todo el arte renacentista es una elevación de la antigüedad clásica como algo digno de imitar dada su perfección artística. Botticelli representó aquí la escena en la que la diosa Afrodita o Venus nace de la espuma del mar. Venus, que lleva el rostro de la bellísima Simonetta Vespucci, aparece en primer plano dentro de una concha, cubriéndose los genitales con sus cabellos dorados. A la izquierda, los dioses Céfiro y Aura impulsan el viento que la ha arrastrado desde la isla de Citera; a la derecha, una de las Horas extiende un manto para cubrir el cuerpo desnudo de la hermosa diosa.




Aunque Homer no puede presumir de poseer unos amplios conocimientos artísticos, los pocos que tiene le sirvieron para evocar la figura de Mindy Simmons como la Venus de Botticelli en esta escena sacada de su propia ensoñación.





50. Naturaleza muerta con botella y cesta de manzanas (Cézanne, 1890-1894)

Las pinturas de Cézanne son una representación perfecta del Postimpresionismo, movimiento artístico que surgió como rechazo a las limitaciones del Impresionismo. Los pintores postimpresionistas utilizaron en sus obras colores vivos, una aplicación compacta de la pintura, pinceladas distinguibles y temas de la vida real. Su deseo era representar la naturaleza de forma subjetiva. La naturaleza muerta es un tema que suele repetirse en muchos artistas, especialmente aquellos que tenían pocos recursos económicos, ya que era muy sencillo reunir piezas de fruta o botellas para hacer una composición. Tal es el caso de Cézanne, que para este bodegón preparó una composición con una cesta de frutas, un mantel, una botella y un plato con panecillos. A pesar de su simplicidad, es muy posible que preparar esta composición le hubiera llevado horas, concienzudo como era en su labor.




El homenaje al Postimpresionismo en Los Simpson se ha visto en el capítulo titulado La Familia Mansión, en el que la familia Simpson se quedaba al cuidado de la mansión del señor Burns mientras éste se iba a la Clínica Mayo a hacerse un chequeo. Entre los muchos cuadros que decoran las paredes de la casa del señor Burns, hemos podido ver un "auténtico" Cézanne, concretamente el bodegón que os he comentado antes, pero con una peculiaridad: Una de las manzanas es la cabeza del señor Burns.





51. Naturaleza muerta con Biblia y candelabro (Van Gogh, 1885)

La muerte del padre de Van Gogh en 1885 habría de motivar la ejecución de esta obra en la que el pintor ha representado la Biblia que pertenecía a su padre, predicador protestante. Junto al texto sagrado hay un libro más pequeño (la novela Joie de Vivre, de Émile Zola) y un candelabro con la vela apagada. El libro de Zola se considera la obra maestra del Realismo, pero el padre de Van Gogh opinaba que era una obra nefasta. La vela apagada entre ambos libros representa el intento de superación de la relación paterna. Respecto a la pintura, observamos una ausencia total de detallismo, trabajando el artista con rápidas pinceladas de tonalidades oscuras, aunque se pueden apreciar toques de azul, rojo y, sobre todo, el amarillo del libro, que obliga al espectador a centrarse en él.




En esta imagen que os presento a continuación hay varias obras de Van Gogh que analizaré en este post o más adelante. Pero la que nos ocupa está claramente visible en el centro de la imagen, rodeada por un marco amarillo.





52. Nighthawks (Hopper, 1942)

Traducido al castellano como Noctámbulos, este cuadro del pintor Edward Hopper es uno de los más reconocidos del arte estadounidense. Esta obra muestra a cuatro personas sentadas en una cafetería urbana, ya derribada, que estaba situada en el Greenwich Village de Manhattan. Hopper empezó a pintar el cuadro después del ataque a Pearl Harbour, cuando se sentía un gran desánimo y preocupación en todo el país, lo que también se refleja en el cuadro. La calle está vacía y dentro del local hay tres clientes que parecen ensimismados, inmersos en sus propios pensamientos. Incluso el único camarero del local parece más interesado en lo que hay fuera que en los clientes a quienes ha de atender. Se ha creído ver en esa obra una representación de la vida moderna, vacía y sola: esto se podría ver en la barra del bar, de la que no se puede salir, y en la ausencia de una puerta que dé a la calle, lo que continúa con la idea de estar atrapado o confinado.




Un bonito homenaje a esta obra lo hemos podido ver en Los Simpson en esta escena que veis a continuación. Como podéis comprobar, es prácticamente igual a la obra original de Hopper, salvo por uno de los clientes, que ha sido sustituido por el abuelo Simpson.





53. La noche estrellada (Van Gogh, 1889)

Esta famosa escena es una de las más vigorosas y sugerentes que ha pintado Van Gogh, y son muchos los académicos que la catalogan como su obra maestra. En 1889, Van Gogh se encontraba recluido en el manicomio de Saint-Rémy y mostraba en sus cuadros lo que veía por la ventana. A eso hay que sumar el interés que siempre le había suscitado la noche, tema que ya había plasmado en otras obras, y el resultado es este maravilloso lienzo. Van Gogh ha representado la silueta de un pueblo, con trazos oscuros muy marcados. Sin embargo, son las estrellas y la luna las que reclaman toda nuestra atención, con luces formando espirales y una luminosidad tan bella como irreal. Abundan los colores malvas, morados y amarillos, que muestran el estado eufórico del artista.




Casi de manera anecdótica ha aparecido esta formidable obra de arte en Los Simpson. Es difícil imaginar que esa imagen que está en la parte superior de la captura sea la misma obra de Van Gogh, pero la silueta del ciprés que domina la escena le delata.





54. Pajares en Giverny (Monet, 1884)

Se dice que, del grupo de pintores impresionistas que surgió en la segunda mitad del siglo XIX, ninguno fue más puramente impresionista que Monet. En su obra, el factor dominante es el gran esfuerzo que invierte en la incorporación de un nuevo tipo de visión, sobre todo el carácter de la luz. Puso también mucho énfasis en ejercer la pintura al aire libre (lo que se conoce como Pleinerismo), y ese es el caso de la obra que nos ocupa. Bajo la luz del sol, los pajares de Giverny adoptan tonos muy coloridos. El cuadro, con un inteligentísimo uso del color que oscila entre los tonos amarillos y los azulados, es pura luz. Refleja a la perfección la suavidad y calidez de una apacible tarde verano.




¿Y dónde hemos podido ver este cuadro en Los Simpson? Pues tenemos que regresar al Museo Springsonian para encontrar una reproducción de este cuadro de Monet, que podéis ver detrás de Marge, aunque los colores utilizados ofrezcan una imagen un tanto "siniestra" del lienzo original.





55. Un par de zuecos de cuero (Van Gogh, 1888)

Volvemos otra vez a Van Gogh con una obra de sus últimos años, en unos momentos en los que el artista deseaba recoger en sus lienzos sus propios objetos para expresarse a través de ellos. Ese es el motivo que le llevó a pintar este par de zuecos, tal como había hecho en París y Neuen, y cambiando así el concepto de naturaleza muerta. El par de zapatos está visto desde una perspectiva alzada, en diagonal, sobre una superficie amarilla. Unas líneas oscuras y firmes forman los contornos del calzado. Mediante una serie de pinceladas cortas pero muy seguras, Van Gogh da vida a los zapatos con tonalidades negras, marrones y, sobre todo, amarillas, color que cada vez irá ocupando un mayor peso en su obra.




El camión de cuadros de Van Gogh vuelve para ofrecernos esta obra del artista neerlandés, que podéis ver en la esquina superior izquierda.




Bueno, pues hasta aquí la cuarta entrega de la galería de arte de Los Simpson. Espero que os esté gustando mucho y que me dejéis algún comentario añadiendo alguna cosa que se me haya olvidado, aportando nueva información o para avisarme de que me he equivocado al dar algún dato. ¡Todos vuestros comentarios serán bien recibidos!

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