domingo, 4 de octubre de 2015

La Princesa del mes: Rapunzel


¡Hola a todos!

Sí, ya sé lo que vais a decirme: No he colgado el post de la princesa del mes el día 1, como correspondía. Vale, es verdad. Mea culpa. Pero tengo un buen motivo, y es que acabo de regresar de un fin de semana largo en Coruña, donde he pasado unos días con mis amigas. Me ha venido muy bien para desestresarme y para celebrar que he aprobado las asignaturas que me habían quedado pendientes para septiembre. Eso sí, este no es el final del camino, ya que todavía me falta llevar a cabo la defensa del TFM, aunque todavía no me han dado fecha. ¡Pero ya os contaré!

Llega octubre, el mes del terror, y espero poder hacer lo mismo que otros años, es decir, dedicarlo por entero a este tema con artículos y relatos que remitan al suspense y al terror. No sé si lo conseguiré, pues tengo que centrarme en varias cosas al mismo tiempo, pero voy a tratar de escribir con asiduidad. Mientras tanto, os voy dejando con la princesa Disney del mes, y me despido de vosotros hasta pronto.



Rapunzel


Nombre: Rapunzel
Rango: Princesa de nacimiento
País: Reino del Sol (Alemania)
Edad: 18 años
Familia:
-          Rey del Reino del Sol (padre)
-          Reina del Reino del Sol (madre)
-          Madre Gothel (madrastra)

Amigos:
-          Pascal (su camaleón)
-          Maximus (un caballo)

Esposo: Eugene Fitzherber (alias Flynn Ryder)
Canción: Por fin ya veo la luz


Hace mucho tiempo, una gota de sol cayó en la tierra y se transformó en una hermosa flor dorada que poseía el poder de curar a los que estaban enfermos y heridos. Un día, una anciana y malvada bruja llamada Gothel encontró la flor y se dio cuenta de los maravillosos poderes de la flor cuando cantaba una canción. El poder mágico de la flor dorada hacía posible que la vieja y arrugada Gothel se volviese tan joven y hermosa como una vez lo había sido. Maravillada por este prodigio, resolvió esconder la flor para poder seguir beneficiándose de sus poderes.

Tiempo después, estando la Reina embarazada, contrajo una misteriosa enfermedad para la que no parecía haber cura posible. Ansiosos por salvarle la vida, todos los habitantes del reino se reunieron para buscar la flor dorada, el único remedio que curaría a la Reina. Aunque Gothel había escondido la flor, no pudo evitar que los demás la encontraran y se la llevaran. Los médicos utilizaron la flor para preparar una medicina y suministrársela a la Reina. A los pocos días, la buena mujer recuperó completamente su salud, para gozo y alegría de todo el reino. Y el júbilo fue mayor cuando tiempo después fueron bendecidos con el nacimiento de una hermosa niña.

La princesita Rapunzel, tocada por el poder de la flor mágica, había nacido con una larga cabellera dorada. Para conmemorar el nacimiento de su hija, los soberanos del Reino del Sol lanzaron a los cielos un farolillo iluminado, y todo el reino se unió a la celebración lanzando al cielo miles y miles de farolillos. Pero una noche, la bruja Gothel se infiltró en el castillo y trató de robar un mechón de cabello de Rapunzel con el que poder seguir beneficiándose de sus poderes mágicos. Sin embargo, se dio cuenta de que, al cortarle el cabello éste se volvía castaño y perdía toda su magia. Entonces, Gothel secuestró a la niña delante de sus propios padres, que no pudieron hacer nada para impedírselo. Durante días, el reino entero buscó a la niña, pero nunca fue encontrada. Gothel la había escondido en una torre, lejos de la civilización, y la crió como si fuera su hija. Los reyes, desolados por la desaparición de su hija, pidieron a todos sus súbditos que todos los años, el día del cumpleaños de la princesa Rapunzel, lanzaran al aire farolillos iluminados en su honor.

Los años pasaron y Rapunzel, convertida en una hermosa jovencita con una larguísima melena dorada, seguía viviendo encerrada en su torre, ajena a todo cuanto la rodeaba. Los únicos seres con los que compartía su vida eran su camaleón Pascal y la bruja Gothel, a quien ella tenía por su madre. De vez en cuando tenía sueños sobre un rey y una reina que sostienen en brazos a una niña, aunque no sabía que la niña era ella. Una de las cosas que más deseaba Rapunzel era poder salir para ver las misteriosas luces que todos los años brillaban en el cielo nocturno. Sin embargo, Gothel nunca le permitió traspasar los muros de la torre por temor a que alguien la encontrara y descubriera que era la princesa secuestrada.

Mientras tanto, el ladrón Flynn Ryder y los hermanos Stabbington roban la magnífica diadema que pertenecería a Rapunzel, y que se encontraba custodiada en el palacio real. Los guardias persiguen a los ladrones, pero Flynn traiciona a los hermanos y se escapa con la diadema. Pero Flynn no deja de ser perseguido, de modo que toma la decisión de esconderse en una torre hasta que las cosas se calmen... sin saber que esa torre es la de Rapunzel.

Presa del pánico, Rapunzel consiguió dejar fuera de combate a Flynn y, viendo que era capaz de cuidarse sola, planeó contarle a su madre todo lo que había ocurrido para que le permitiera ir a ver los farolillos. Pero Gothel, aun sin saber que había un ladrón escondido en su hogar, prohibió tajantemente a Rapunzel que saliera de la torre. Haciendo gala de una gran astucia, Rapunzel le pidió como compensación que le trajese del exterior una pintura muy especial, sabiendo que su madre tendría que estar tres días ausente para ir a buscarla. Una vez sola, Rapunzel le propuso un trato a Flynn: ella le devolvería la diadema a cambio de que la llevara a ver los farolillos. De mala gana, Flynn aceptó y así empezó su viaje juntos.

Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse cuando Gothel encontró a Maximus, un caballo de la guardia real y un cartel de Se Busca con el rostro de Flynn Rider. Temiendo que las cosas se pusieran feas, decidió regresar para constatar que no habían encontrado a Rapunzel. Al descubrir que la joven había desaparecido, salió a buscarla.

Mientras tanto, Flynn y Rapunzel vivieron todo tipo de trepidantes aventuras, casi siempre provocadas por Flynn, ya que el ladronzuelo se había ganado tan mala fama que todos querían vengarse de él o capturarle para obtener una recompensa. De todos sus enemigos, los hermanos Stabbington eran los más peligrosos, ya que sus deseos de venganza eran muy fuertes. Después de librarse del soldado que los custodiaba, persiguieron a Flynn y a Rapunzel y los atraparon en la presa de una vieja cantera. A punto de ahogarse, Rapunzel cayó en la cuenta de que su cabello se iluminaba y podía ayudarles a encontrar una salida en aquella trampa. Una vez a salvo, Rapunzel le mostró a Flynn el poder que tenía su pelo curándole las heridas de su mano. También le contó que cuando su cabello era cortado perdía todo su poder y jamás volvía a crecer. Cuando Flynn se ausentó para ir a buscar leña, Gothel apareció y le dio a Rapunzel la diadema que el ladrón tanto quería, diciéndole que él no la quería a ella sino la diadema. Aunque Rapunzel no la creyó, en el fondo desconfiaba de que eso fuese verdad y optó por esconder la diadema.

Al llegar a la capital del reino, Flynn y Rapunzel disfrutaron de una jornada de alegría y diversión como nunca habían vivido, lo que contribuyó a unirles mucho más. Al anochecer, se subieron a un bote para observar los farolillos en medio del gran lago. Emocionada por el momento, Rapunzel le confesó a Flynn que ya no tenía miedo y le entregó la diadema. Flynn, rendido ante los encantos de la joven, estuvo a punto de besarla. Pero en ese momento vio a los hermanos Stabbington y decidió entregarles la corona a cambio de que se marcharan y le dejaran en paz.

Pero lo que no sabía es que todo era una trampa. Instigados por Gothel, los hermanos dejaron inconsciente a Flynn y raptaron a Rapunzel, viendo lo valioso que era su cabello. Pero Gothel se adelanta y rescata a Rapunzel de los hermanos ladrones. Por su parte, Flynn fue encontrado en el barco donde lo habían atado los hermanos y fue encarcelado. En su torre, Rapunzel lloraba con gran desconsuelo, ya que creía que Flynn la había abandonado tras recuperar la diadema. Pero al ver el pañuelo con el símbolo real que él le había entregado, se fijó en uno de sus muchos murales y cayó en la cuenta de que había dibujado inconscientemente ese símbolo en las paredes por una razón: Ella era en realidad la princesa desaparecida. Se encaró con Gothel, acusándola de ser su secuestradora, y le dijo que jamás le dejaría volver a usar los poderes de su cabello de nuevo.

Aun en la cárcel, Flynn descubrió que todo había sido un plan de Gothel para llevarse a Rapunzel. Y a pesar de que a punto estuvo de ser llevado a la horca, consiguió escapar gracias a varios amigos bandidos, que entretuvieron a los guardias para que él pudiera ir a buscar a Rapunzel. Al llegar a la torre, Flynn fue engañado por Gothel para que trepara a la torre utilizando el cabello de Rapunzel, aunque todo era una trampa. Una vez arriba, Flynn fue apuñalado de muerte por Gothel. Al ver esto, Rapunzel se desesperó y le suplicó a Gothel que le permitiera curar a Flynn; a cambio, se iría para siempre con ella y no trataría de volver a escapar nunca más. Pero durante el proceso de curación, Flynn cogió un pedazo de un espejo roto y cortó el cabello de Rapunzel para que la malvada bruja no pudiera volver a utilizarla nunca más. Cuando el cabello de Rapunzel perdió todos sus poderes, Gothel entró en pánico al verse envejecer rápidamente. Sus días los terminó deshecha en polvo.

Pero los minutos de Flynn estaban contados. Malherido, confesó su amor a Rapunzel y ella le respondió que también le amaba. Sabido esto, Flynn murió en los brazos de Rapunzel, quien lloró amargamente por su pérdida. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, una de las lágrimas de Rapunzel cayó sobre el rostro de Flynn y lo devolvió a la vida, dando a entender que los poderes de Rapunzel no habían desaparecido del todo. Contentos de estar juntos de nuevo, Rapunzel y Flynn sellaron su amor con un beso. Poco después, Rapunzel fue llevada de nuevo al castillo real, donde fue presentada a sus verdaderos padres.

4 comentarios:

  1. Rapunzel es el nuevo gran amor de mi Ratoncita (aunque sigue fiel a las canciones de Frozen, de un tiempo a esta parte prefiere las de Enredados porque creo que ya ha empezado a hartarse de escuchar las otras tooodos los días). ¡Un aplauso para ella, que está librando mi casa de la tiranía monodominante de Anna y Elsa! XD

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    1. Al principio yo no le tenía demasiada fe a "Enredados", ya que siempre he sido partidaria de la animación clásica, pero con esta película me he llevado una muy grata sorpresa. Tanto la historia como sus personajes me han encantado, y no digamos ya las canciones. De hecho, la canción de limpieza de Rapunzel me sale mientras hago las tareas de casa, jejeje! Y, desde luego, es muchísimo mejor que "Frozen" en todos los sentidos, a pesar de que casi no se le ha dado promoción. ¡Me alegro de que a Ratoncita le empiecen a gustar las canciones de Rapunzel y compañía!

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    2. A mí me encanta. Me da pena que no se hiciera en animación tradicional, pero de todas maneras es una pasada. Le da mil patadas a Frozen. Y la canción "Por fin ya veo la luz" te va a recordar a una escena muy chula de mi fanfic dentro de unos capítulos (a ver si me pongo y lo continúo, que con la revisión de mi novela la cosa se ha quedado parada durante Septiembre).

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    3. Es que "Enredados" es una buena película de animación. Es puro Disney, con su fantasía, sus canciones y la magia que la caracteriza. Y, ya que lo mencionas, que sepas que la canción "Por fin ya veo la luz" me recuerda un poquito a mí, al menos por la parte de Rapunzel. Y hasta ahí puedo decir, ^^*.

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