miércoles, 11 de marzo de 2015

Princesas de Cristal


"Yo soy una princesa. Lo son todas las mujeres. Aunque vivan en viejos y sucios desvanes, aunque se vistan con harapos, aunque no sean hermosas, listas o jóvenes. ¡Todas somos princesas! ¡Todas!"


Dice la creencia popular que todas las niñas quieren ser princesas cuando sean mayores. Cuando pensamos en una princesa, la primera imagen que se nos suele venir a la mente es la de una princesa de la factoría Disney: Blancanieves, Cenicienta, Bella o Yasmín suelen ser los modelos que gustan a las niñas. Más recientemente, y tal vez para apartarnos de la concepción más clásica de las princesas de antaño, hay niñas que escogen a princesas más atrevidas, valientes o simpáticas como sus modelos a seguir. Se trata de una fase por la que pasamos todas las mujeres en algún momento de nuestras vidas (aunque hay chicas que no quieren ser princesas, y no pasa nada por eso), porque uno de los grandes deseos de las niñas es poder llegar a ser las protagonistas de un cuento de hadas.

La imagen que todos tenemos de una princesa es la de una doncella de apariencia tierna y delicada, con los cabellos dorados, los ojos claros como dos manantiales, la piel de alabastro y una voz tan dulce que hasta los pájaros se callan para oírla cantar. En definitiva, que nos imaginamos a la princesa ideal como un ángel de bondad o una doncella tan pura que parece emanar luz propia. 

En la Edad Media, esta mujer tenía un nombre. Se la conocía como Donna Angelicatta, y para el trovador era la perfección personificada. Era una mujer, normalmente casada, que representaba como ninguna otra la dulzura, la elegancia y la pureza que debía tener la fémina ideal. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de una mujer idealizada, casi un ángel celestial, que estaba tan por encima de la corrupción terrenal que no parecía una mujer de este mundo. La descripción de esta madona es muy parecida a la que tenemos hoy en día de una princesa de cuento: Cabellos de oro, voz clara y dulce, piel blanca, delicadeza extrema.

El deseo de ser una princesa suele dar con especial fuerza en la infancia. Las niñas son, sin lugar a dudas, las princesitas de la casa, las protagonistas de un hermoso cuento de hadas. Al crecer, algunas chicas dejan de querer ser princesas porque les parece una cursilada (eso hasta que aparece el chico de sus sueños y quieren convertirse a toda costa en "su" princesa). Sin embargo, hay muchachas muy jóvenes que quieren convertirse en un cierto tipo de princesa... sin darse cuenta de que hacerlo pone en peligro no sólo su salud, sino también su propia vida. Estoy hablando de Ana y Mia, las Princesas de Cristal.




Hace un tiempo tuve que documentarme para escribir una novela que trataría sobre la vida de un grupo de adolescentes. Uno de mis personajes, una chica llamada Natalia, tenía problemas de sobrepeso y se sentía profundamente menospreciada por su familia. Su única manera de aplacar la ansiedad que sentía era darse atracones, tras los cuales solía provocarse el vómito para no engordar más. Natalia había decidido convertirse en una princesa Mia.

Seguro que muchos ya lo sabéis, pero lo explicaré igualmente. Ana y Mia son los nombres que se le dan a dos trastornos de la alimentación que sufren muchos adolescentes (la mayoría son chicas, aunque hay chicos que también padecen dichos trastornos). Ana se refiere a la anorexia, mientras que Mia es la bulimia. Las aquejadas de este terrible trastorno se llaman a sí mismas Princesas de Cristal porque su máximo deseo es ser tan delgadas y frágiles que hasta la más suave brisa pueda romperlas.

La anorexia y la bulimia son dos enfermedades de la mente que son muy graves. Los aquejados de estas enfermedades tienen una visión distorsionada de su aspecto físico y de su peso, y para curarse es necesario que reciban atención psicológica intensiva. Tanto si se es anoréxica como bulímica, el objetivo final es perder tanto peso como sea posible hasta verse delgada. Pero la delgadez de estas chicas es extrema, llegando al punto de quedarse en los huesos, sufrir dolor en las articulaciones, estar muy débiles y, en el peor de los casos, llegar a morir por no comer.

Esto ya de por sí es preocupante. Es horrible estar hablando con una chica muy joven cuyo único deseo es ser delgada y no se da cuenta de que ha caído víctima de su propia trampa. Se le achaca la culpa de este trastorno a la imagen que se tiene hoy en día de la mujer perfecta, que suele estar representada por modelos o actrices cuyo común denominador es que son tan delgadas que parece un milagro que puedan tenerse en pie. Estoy de acuerdo en que las modelos no representan el físico común de la mayoría de las mujeres de este mundo, pero a mí no es algo que me preocupe especialmente. Quizá eso se deba a que siempre he sido una persona a la que nunca le ha importado demasiado el físico, ni el mío ni el de mis allegados. Se me enseñó desde muy pequeña que el aspecto físico no es importante, porque la verdadera belleza está en el interior de cada uno de nosotros (gracias, "La Bella y la Bestia"). Además, a su manera, todos los cuerpos son igual de bonitos; lo que pasa es que hay que saber sacarles partido y potenciarlos con la debida ropa y complementos.

Pero las Princesas de Cristal no lo ven de la misma manera. Estas chicas (como la mayoría de las que padecen este trastorno son chicas, utilizaré el género femenino) viven sometidas a la tiranía de Ana y Mia, quienes las consideran poco más que unas cerdas a las que les cuelgan las lorzas por todo el cuerpo. Son chicas que prefieren morir de inanición antes que probar un pedazo de comida que pueda hacerlas engordar. Argumentan que no hay nada más hermoso que luchar por alcanzar tu sueño de ser delgada, aunque esa lucha acabe en muerte. Pues, ¿qué puede ser mejor que morir dejando un bello y delgado cadáver?




Cuando me documenté para escribir un perfil de mi personaje, me quedé francamente horrorizada por el desarrollo de este trastorno alimentario. Pero lo que terminó de rematarme fue la ingente cantidad de páginas web y blogs sobre este tema que hay por Internet. Webs creadas por y para Princesas de Cristal, que ofrecen su particular visión de sí mismas y, lo que es peor, animan a otras chicas a imitarlas para que sean tan bellas, delgadas y felices como ellas.

Y, no obstante, el contenido de estas páginas es aterrador. Echad un vistazo a los ejemplos que os pongo a continuación, sacados de varias de estas páginas*:

"Todo lo que te alimenta, te destruye"

"Si no eres delgada, nunca serás bonita"

"En este mundo para todo hay solución... Dicen que lo único que no tiene solución es la muerte, pero a veces la propia muerte es la misma solución"

"En boca cerrada no entran kilos"

"Sólo una verdadera princesa sabe realmente el precio que tiene que pagar para ser hermosa"

Todo esto está escrito en blogs PÚBLICOS, que no son retirados de la red porque no se considera que su contenido sea ilegal o poco apropiado. ¿Libertad de expresión? Los administradores de Blogger me avisaron de que podían hacer que mi blog fuese privado si mostraba una sola imagen que pudiera interpretarse como pornográfica. O sea, que se me podría censurar por mostrar tetas y pollas, pero no por animar a las adolescentes a provocarse el vómito o a engullir aspirinas a lo loco durante la menstruación para perder más sangre y, por ende, más peso. Lamento tener que repetirme, pero es verdaderamente terrible leer los consejos y mandamientos que las Ana y Mia están obligadas a seguir si quieren lograr su sueño de ser delgadas.

Motivos por los cuales no comer:

1. Quieres ser perfecta.
2. No quieres ser GORDA.
3. Si eres delgada, serás deseada por todos.
4. Ser GORDA es malo, te ves fea.
5. Las GORDAS son una basura y tú no quieres ser eso.
6. Por tu novio!!
7. Quieres ser feliz.
8. Porque no quieres.
9. Porque no debes.
10. Porque si comes te pondrás fea.
11. Porque es tu objetivo.
12. Porque si logras esto vencerás cualquier cosa.
13. Porque eres ANA.


Tips para no comer:

-Fúmate un cigarro. Aparte de que te quita el hambre, fumar adelgaza.

-Recuerda que el hambre es algo mental. Si no piensas en comida, no te da hambre.

-Mantente alejado de ver y oler comida.

-Haz mucho ejercicio, corre, brinca, limpia la casa, saca al perro, gasta todas esas calorías que tienes adentro de tu puerco... digo cuerpo.

-Échale algo a tu comida, algo que no te guste, como jabón. Así, aunque te mueras de ganas por comerte ese delicioso filete lleno de grasa no podrás hacerlo.

-Si no quieres que te pillen, haz como que comes pero tíralo a la servilleta. Si ven que se dan cuenta de lo que estás haciendo, come pero más lento, y entre bocado y bocado bebe más agua para sentirte llena.

-Come desnuda frente a un espejo.

-Usa ropa apretada cuando estés en casa para que veas por qué haces esto. Pero si sales de casa, ponte ropa amplia para que no vean que estás adelgazando.

-Vomitar es la forma más divertida de verse bien, porque puedes comer todo lo que otras que están a dieta no pueden.

-Cuando estés contenta con tu peso... ¡PARA! Queremos ser bellas, no muertas ¿verdad?


Estos son sólo unos ejemplos de lo que se puede encontrar por los blogs de cualquier Ana o Mia. Aparte de los consejos referentes a la comida, se encuentran también otro tipo de consejos, como ingerir laxantes o provocarse el vómito en caso de que no quede más remedio que sacarse toda la comida del cuerpo. También ofrecen indicaciones sobre la dieta a seguir, que sería insuficiente hasta para alimentar a un gato. Entre los alimentos que más se comen encontramos lechuga en abundancia, tomate y pepino. Pueden comer sopa, pero tiene que estar muy colada. La única bebida que se les permite tomar es agua, entre 3 y 5 litros por día. Por supuesto, es obligatorio hacer ejercicio intensivo o, por lo menos, no parar de moverse en todo el día, pues cualquier movimiento quema calorías. Y, sobre todo, pesarse continuamente. Vivir como esclavas de la báscula: esa es su meta.





Lo que me parece todavía peor es ver los comentarios que se dejan en esos blogs, en los que estas chicas cargan no sólo contra aquellos que las critican, sino también contra sí mismas. En uno de estos comentarios, una chica con sobrepeso dice ser muy feliz junto a su chico, un chaval al que describe como guapo y atlético. ¿Queréis saber cuáles fueron las primeras respuestas?

-Dices que tu novio es atlético. Se aburrirá de ti cuando vea nenas más lindas, piensa un poco lo que dices.

-Apoyo lo de arriba. No te va a querer porque estás gorda, das asco y lo que dices es mentira porque tú misma te has engañado. Vives en un mundo de mentiras, gorda asquerosa, y tu novio no se merece a una ballena como tú.

Cuando una persona hace de una enfermedad su estilo de vida, creo que de verdad hay que empezar a preocuparse. No soy psicóloga, pero no me hace falta serlo para darme cuenta de que estas chicas tienen un grave problema que les lleva a distorsionar la realidad y tener una imagen de la realidad que ellas mismas se han inventado. En muchas ocasiones se trata de chicas muy jóvenes e inmaduras que están siendo aconsejadas por gente perversa y malintencionada que no las aprecian de verdad y las conminan a que se odien a sí mismas. Creen que la delgadez les abrirá todas las puertas del éxito, del estrellato, que las conducirá a los brazos de su amor verdadero. No son capaces de ver que se han montado una película cuyo final acabará con su muerte como sigan así.

He leído muchos comentarios en sus blogs, no siempre ensalzándolas ni aplaudiendo lo que hacen. Muchos de estos comentarios se dedican a insultarlas y a llamarlas retrasadas mentales, pero creo que decirles eso es contraproducente. Además, nadie tiene derecho a insultar a nadie. Nadie la emprendería a insultos contra un enfermo de cáncer. ¿Por qué insultar entonces a las anoréxicas y a las bulímicas? Están enfermas, y lo peor de todo es que no se dan cuenta. Sinceramente, a mí me inspiran mucha lástima. Por desgracia, sus "hermosas" diosas de cristal no son ni serán nunca tan compasivas como yo.

"Muy pronto te estaré diciendo no sólo qué hacer con la comida, sino qué hacer todo el tiempo. Sonríe. Preséntate bien. ¡Mete la barriga! Puedo hacer que un plato de lechuga se vea como un festín digno de un rey. Ningún pedazo de nada. Si comes, todo el control se romperá. ¿Quieres eso? ¿Volver a ser la horrible vaca que eras? Te obligo a mirar a las modelos de las revistas, tan hermosas, tan perfectas, y te hago comprender que nunca podrás ser una de ellas. Siempre serás gorda. Cuando te mires al espejo, distorsionaré la imagen. Te mostraré un luchador de sumo cuando en realidad hay una niña hambrienta. Pero tú no debes enterarte, porque si sabes la verdad comenzarás a comer otra vez y nuestra relación se caerá.

(...)

Tengo un punto débil, pero no debemos decírselo a nadie. Si tú decides luchar, contarle a alguien cómo te hago vivir, el Infierno se liberará. Nadie debe enterarse, nadie debe romper esa máscara tras la cual te he escondido. Yo te he creado. A esta niña perfecta, delgada, cumplidora. Tú eres mía y sólo mía. Sin mí, no eres nada. Así que no luches. Cuando otros hagan comentarios, ignóralos. Olvídate de ellos, olvídate de cualquiera que trate de llevarme. Yo soy tu más grande logro, y pretendo dejarlo así.

Sinceramente,

Ana y Mia"






*Todas las frases, consejos y comentarios han sido extraídos de webs reales de Ana y Mia. Lo único que he hecho ha sido modificar la ortografía.

9 comentarios:

  1. Jo, yo que pensaba que ibas a hacer una interesante entrada sobre la Donna Angelicata, y me encuentro con esto... :-(
    Debo decir que ODIO cómo llana a estas enfermedades. ¿Por qué puñetas tienen que ponerle mi nombre a la anorexia? ¡Mi nombre es muy bonito, no una enfermedad! :-(

    En mi opinión, hay dos tipos anorexia y la bulimia: una de ellas es la causada por los nervios o la ansiedad. Cuando yo tuve depresión,a veces mi ansiedad era tan grande que no me pasaba la comida o vomitaba por los nervios, y adelgacé un montón, pero no porque yo quisiera hacerlo (en esos momentos mi forma física me importaba un carajo), sino porque no me pasaba la comida y la poca que pasaba no podía retenerla en el estómago. Jamás dejé de comer cuando tenía hambre y jamás me provoqué el vómito.
    La segunda versión, la de las niñas "oh, voy a adelgazar para ser una Princesa del Cristal", son las típicas enfermedades de niñata del primer mundo. A todas esas pavas les daba yo un buen par de bofetones y las mandaba a Sierra Leona, para que vieran lo que es pasar hambre. Me parecen enfermedades propias de chicas inmaduras, inseguras y con nula personalidad y autoestima. Creo que es muy, muy importante que los padres, amigos y hermanos mayores estén al quite para mandarlas al psiquiatra al primer síntoma de tontería. De verdad, con la cantidad de gente que hay en este mundo que mataría por un mendrugo de pan, y esas chicas vomitando la comida que con tanto esfuerzo le ponen sus padres en el plato, Dios mío...

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    1. Vaya, pues siento que no hoy no haya tocado el tema de la Donna Angelicatta, jejeje! Aunque ya he hablado de dos de ellas hace tiempo.

      El primer tipo de anorexia que mencionas creo que no sería exactamente "anorexia", sino una consecuencia de padecer un alto nerviosismo por las circunstancias que sean. ¿Por qué? Porque una anoréxica tiene una distorsión de la realidad. Siempre está pendiente de su cuerpo, que ve gordo y amorfo, y siempre busca la manera de no comer para adelgazar.

      El caso de la depresión es distinto, porque no tiene nada que ver con el físico. Me explico: una persona con depresión no come porque no puede, porque su ansiedad no se lo permite. No es porque quiera dejar de comer para verse más delgada, es que simplemente no puede comer. También existe el caso opuesto, el de una persona con depresión que trata de aliviar su ansiedad comiendo compulsivamente; sin embargo, no la verás ir corriendo al baño para vomitar y luego verse más guapa y delgada. Lo dicho: lo hace porque su mente no está sana en ese momento. Es algo reflejo.

      También me he encontrado por ahí mucha niña "poser" a la que le va el rollo victimista de las Ana y Mia (y sí, estoy de acuerdo en que es una mierda que la anorexia lleve tu nombre). Chicas que presumen de que les han llovido novios cuando dejaron de comer, que se mueren de envidia al compararse con sus amigas y quieren superarlas, y que se llaman cerdas unas a otras. Un poco "a ver quién es más princesa de las dos, cerda grasienta". Es horrible, de verdad, pero es algo que está ahí. Para estas chicas, ser Ana o Mia es su personalidad y se vuelcan completamente en esa forma de vida, aunque no sé si este es el término apropiado.

      Esto me ha hecho recordar una cosa. La modelo Nieves Álvarez padeció anorexia en su adolescencia. Se negaba a comer porque quería ser modelo a toda costa, y estuvo a punto de costarle la vida. Pero se dio cuenta de que no podía seguir así por dos razones: la primera, porque veía a sus amigas lozanas y sonrientes, mientras que ella estaba tumbada en la cama de un hospital enganchada al suero; y la segunda, porque en una agencia de modelos le dijeron que sólo la contratarían si ganaba algo de peso, porque estaba demasiado delgada.

      Yo de verdad espero que algún día estas chicas recapaciten y se den cuenta de que así sólo se están condenando a muerte. Que la comida no es algo de lo que se pueda prescindir a la ligera, sino que es una necesidad vital. Y que no se es la más hermosa por estar delgada, sino por lo que uno guarda en su interior.

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    2. No creo que sea cuestión de recapacitar, sino de que las vea un buen psiquiatra. Si una chica tiene una grave enfermedad mental y no sólo no lo reconoce sino que defiende que eso es "su forma de vida" o "su eprsonalidad", está para que la internen. Y hablo totalmente en serio. Yo pasé una depresión muy chunga con crisis de ansiedad graves, pero nunca se me ocurrió pensar que esa fuera mi forma de vida o mi personalidad: sabía que estaba enferma, pedí ayuda y me curé. Si un enfermo mental no es capaz de comprender y razonar que lo está, si no es capaz de pedir ayuda porque cree que lleva la razón y el resto del mundo está en su contra, no está transtornado, está loco, ni más ni menos loco que el que oye voces que le dicen que queme cosas o que se cree que los alienígenas le espían mediante las ondas de la televisión. Y como tal, lo mejor es que lo internen hasta que se cure. De hecho, muchas anoréxicas y bulímicas acaban internadas e incomunicadas con la familia hasta que mejoran para que no le hagan a sus padres chantaje emocional y estén vigiladísimas las 24 horas del día.

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    3. No sabría qué decirte, porque la definición de "loco" es algo con lo que hay que ir con pies de plomo. Un esquizofrénico oye voces, pero ahora no lo consideraríamos un loco, sino un enfermo. Creo que a las Ana/Mia les pasa lo mismo. Tienen una imagen de su cuerpo que no es real y eso hay que tratarlo. Claro que hay que internarlas y hacer que reciban la terapia adecuada, pero a mí no dejan de inspirarme mucha pena. Tiene que ser terrible ver cómo alguien tan joven decide echarse a perder por un sueño falso y peligroso.

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    4. A lo que me refería con "loco" es al enfermo mental que ha perdido el contacto con la realidad, o no sabe distinguirla de sus delirios. Una persona con depresión, con ansiedad, con bipolaridad, con TOC... es una persona que sabe que tiene un problema. Son personas que saben que tienen un transtorno mental, son conscientes de que están enfermas y de que su comportamiento es absurdo. Un esquizofrénico convencido de que los aliens le vigilan, un psicópata que no encuentra reprobable torturar y matar a niños o una chica de cuarenta kilos que se ve gorda en el espejo han perdido el contacto con la realidad, no son conscientes de que tienen un problema; ellos tienen la razón y es el mundo el que está en su contra. A eso me refería, a enfermos mentales tan graves que no son conscientes de estar enfermos. No sé si un psiquiatra estaría de acuerdo con esa distinción, pero es con la que me aclaro yo, lega en la materia.

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  2. Muy buena entrada. La verdad es que esas páginas, el peor problema que tienen para mi gusto es que son autodestructivas para las niñas que entran en ellas, se crean lazos y comunidades que consiguen que ahora cada vez más lleguen al extremo, el punto de no retorno en el que los daños ya son irreversibles.
    Hace poco leí en una revista que un médico dijo que hace pocos años, antes de que Internet estuviese tan extendido, estas chicas cuando entraban en contacto con otra como ellas era cuando ya estaban internas en el hospital, y siempre bajo vigilancia. Y tiene razón, en este momento esta enfermedad es más visible... porque muchas personas caen en ella de lleno cuando hace unos años podrían haber abandonado. Estas páginas son comunidades de suicidios... deberían ser ilegales.
    Un saludo.

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    1. Es cierto lo que dices sobre lo autodestructivas que son las webs de las Princesas de Cristal. Algo que me parece bastante llamativo es que, al principio, las dueñas de esos blogs se muestran muy amistosas con las recién llegadas, con las aprendices de princesa, por decirlo de algún modo. Sin embargo, no se recatan en insultarse unas a otras llamándose cerdas, asquerosas, basura, repugnantes... Es decir, que se supone que deberían estar unidas porque comparten las mismas creencias. Pero no hacen más que atacarse unas a otras y repasarse por la cara sus "fracasos" (entendiendo como fracaso el comer, claro está). Y me parece increíble que ese tipo de páginas no sean ilegales. Páginas que fomentan ese tipo de conductas son mucho, muchísimo más peligrosas que muchas otras consideradas "inapropiadas".
      Un beso!

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    2. No me gusta ese afán prohibitivo la verdad. Se deberían prohíbir páginas que causen daños a terceros (pederastas, terroristas. narcos...). Pero en lo de la anorexia estoy de acuerdo con Estewen, a esas niñas lo que les hace falta es una hostia a tiempo, y si no quieren comer oye, como decía mi profesora de Derecho Constitucional, cada uno que se muera como quiera y si quieren utilizar internet para "propagar" su enfermedad y hay chicas lo suficientemente débiles, inseguras y superficiales como para creer que el exterior es lo único que cuanta pues allá ellas. Por supuesto, esto en el tema de prohibir sus blogs en internet, luego sus familias tendrán que internarlas y darles ayuda médica como a cualquier enfermo, claro.
      Fátima

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    3. Aunque no estoy en contra de la política de la "Hostia A Tiempo", en este caso es más complicado. Al principio, cuando se tiene un caso de anorexia o bulimia en el núcleo familiar, lo más común es que los miembros de la familia reaccionen enfadándose por la conducta de la chica que se niega a comer por estar más delgada. Cuando se pierden los nervios, es lógico que a uno se le vaya la mano y le dé un par de bofetadas, en la creencia de que así reaccionará y entenderá que lo que hace no es bueno para ella. Pero lo malo es que una anoréxica, una verdadera anoréxica, no PUEDE comer. En serio, hay algo en su cabeza que se lo impide, que le prohíbe comer con tanta fuerza que no puede negarse. Es superior a ella. Su mente es tan poderosa que obliga a su cuerpo a rechazar la comida. Y eso no hay bofetón que lo arregle. Además, si se utiliza la violencia contra ellas eso les ayuda a reafirmarse en su propósito; se vuelven contra el mundo entero y persisten en su empeño. Es verdaderamente terrible ser testigo de la autodestrucción de una persona y no poder hacer nada para impedirlo. En el caso de que acepten recibir ayuda médica, tienen alguna posibilidad de salir adelante. Pero insisto en que los blogs en los que se les ofrecen consejos para vomitar y para hacerse daño a sí mismas deberían estar prohibidos.

      Gracias por comentar!

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