octubre 14, 2016

Tres cuentos clásicos de terror


¡Hola a todos!

¿Qué tal estáis pasando el mes del terror? En estas cuatro semanas de octubre todo inspira y nos lleva a experimentar el miedo más absoluto. Nos encanta buscar ese miedo, experimentar esa sensación de escalofríos en nuestra columna vertebral, sentir cómo se nos eriza el vello de los brazos ante la perspectiva de que pueda ocurrir algo a nuestras espaldas. Con el afán de experimentar ese miedo abrumador, dedicamos el tiempo libre a ver películas de terror, jugar a videojuegos de temática similar y, por supuesto, leer relatos de miedo.

A lo largo de mi adolescencia he tenido la oportunidad de leer muchos relatos de terror. La literatura  clásica cuenta con cientos de relatos que tienen como tema principal el miedo, ese miedo que ha inspirado horrores inimaginables como cadáveres vivientes, monstruos asesinos y patologías psicológicas que pueden ser tan aterradoras como cualquier criatura concebida por la mente humana.

Para amenizar un poco más este mes del terror, he decidido dejaros aquí un comentario de tres de mis relatos de terror favoritos. Son clásicos indispensables que no deberían faltar en la biblioteca de cualquiera que se jacte de ser un amante del género de terror. Espero que os gusten mucho!



El almohadón de plumas, Horacio Quiroga (1917)




Horacio Quiroga es uno de los escritores latinoamericanos que más me gustan, si no es directamente mi favorito. Este escritor uruguayo, cuya vida quedó marcada por la tragedia, los accidentes y los suicidios, pasaría a la historia por ser uno de los maestros del cuento. De prosa vívida, naturalista y modernista, los relatos de Quiroga a menudo tratan aspectos brutales, temibles y horrorosos de la naturaleza, la gran enemiga del ser humano. Su narrativa tiene una tremenda influencia de Edgar Allan Poe, algo que el propio Quiroga reconocía y aceptaba con complacencia. De todos sus cuentos de miedo, posiblemente El almohadón de plumas sea el más famoso y también el más terrorífico, y la verdad es que no es para menos.

Alicia es una cándida jovencita que contrae matrimonio con Jordán, un hombre de carácter duro y taciturno. Jordán ama profundamente a Alicia, pero nunca se muestra tierno o amoroso con ella, por lo que la joven novia pronto renuncia a sus fantasías de recién casada y se resigna a vivir con el frío Jordán en una mansión tan gélida como él. Poco a poco, Alicia empieza a perder la vitalidad. Adelgaza mucho en poco tiempo, cada vez está más cansada y su debilidad es patente. Los médicos no hallan explicación para el repentino malestar de Alicia, cuya vida se desvanece sin que se pueda hacer nada por ella. La debilidad de Alicia da paso al delirio, y la desdichada enferma empieza a tener alucinaciones terribles que cada día son más acusadas. Finalmente, la pobre mujer muere. Después del entierro, la sirvienta empieza a deshacer la cama de la mujer y descubre algo inquietante. En el almohadón hay unas pequeñas manchas de sangre que nadie ha visto hasta el momento. Jordán, extrañado, abre el almohadón de plumas y se apodera de él un horror indescriptible, pues dentro de aquel almohadón está la explicación de la muerte de Alicia.

Como no sé si habéis leído el cuento, no os contaré el final y dejaré que lo descubráis por vuestra cuenta. Podéis encontrar este cuento gratis por Internet; os dejaré aquí un enlace para que podáis leerlo y, sobre todo, disfrutarlo.



El estudiante de Salamanca, José de Espronceda (1840)




El Romanticismo español estuvo cuajado de nombres muy ilustres que dejaron para la posteridad sus inmortales obras poéticas, teatrales y narrativas, pero puede que el poeta más representativo de todo el movimiento haya sido José de Espronceda. Nacido en Almendralejo (Badajoz) en 1808, gran parte de su vida quedó marcada por las sucesivas oleadas revolucionarias que vivía el país en aquella época y por su actividad literaria, centrada casi exclusivamente en la poesía. Estuvo muy influenciado por la poesía exaltada de Lord Byron, que se ve reflejada especialmente en sus dos poemas más largos: El Diablo Mundo (éste incompleto) y El estudiante de Salamanca, que es el que hoy os recomiendo.

El argumento del poema es sencillo, pues cuenta la historia del típico donjuán, tema que ya había sido tratado por otros autores como el mencionado Lord Byron y por José Zorrilla, quien asentó firmemente el mito de Don Juan Tenorio e inmortalizó al personaje. El protagonista del poema de Espronceda es don Félix de Montemar, un estudiante afincado en Salamanca que destaca por ser un joven arrogante, prepotente, impío, tahúr y mujeriego. Utilizando sus artimañas de seductor, engañó y enamoró a Elvira, a la que le prometió que sería su esposo si ella se entregaba a él; sin embargo, una vez consiguió lo que quería, la abandonó sin ningún remordimiento. Doña Elvira, por desgracia, murió de amor por don Félix. Tiempo después, vemos a Félix de Montemar asistiendo a una partida de naipes. El joven es tan despreciable que incluso se atreve a vender un collar y un retrato de Elvira para conseguir dinero con el que apostar a las cartas. En mitad de la partida hace su aparición don Diego, hermano de la difunta Elvira, con el propósito de vengar la deshonra de su hermana. La confrontación entre ambos se recrudece y el duelo es inevitable. Por desgracia para don Diego, será don Félix el que se proclame vencedor del duelo. Tras esto, Félix vagará por las calles hasta dar con una extraña mujer que pasea cubierta por un velo. Como buen donjuán, Félix se lanza a la conquista de la dama y se da cuenta de que sus pasos le guían al cementerio de Salamanca, donde don Félix asistirá a su propio entierro. Allí también descubrirá la identidad de la mujer que se oculta bajo el velo, cuyas manos cadavéricas tratan de abrazarlo y arrastrarlo a la perdición eterna.

Como veis, el poema relata una historia muy sugestiva. La atmósfera es típicamente romántica: Noches frías, niebla, oscuridad, cementerios, un aquelarre espectral... El poema es muy recomendable para aquellos que quieran disfrutar de un clásico relato de terror decimonónico. No os cuento el final porque quiero que lo leáis vosotros mismos, cosa que podéis hacer siguiendo el enlace que os dejo aquí.



Berenice, Edgar Allan Poe (1835)




No hay nadie en este mundo que no haya oído hablar de Edgar Allan Poe, el maestro indiscutible de los cuentos de terror, renovador de la literatura gótica y primer escritor estadounidense que intentó vivir de la escritura, cosa que tuvo fatales consecuencias para él. La figura de Poe marcó profundamente la literatura de su país y puede decirse que de todo el mundo. Alcanzaría la celebridad gracias a su poema El cuervo, aunque sus múltiples relatos de terror son obras maestras de la literatura. La historia que hoy os traigo no parece ser de las más recordadas, pero os aseguro que ofrece un terror pocas veces igualado por otras historias.

La historia nos es narrada por boca de Egaeus, un hombre que durante su infancia sufrió diversos episodios de soledad y melancolía que prefería pasar encerrado entre las paredes de su lujosa heredad. Junto a él creció su prima Berenice, una hermosa y radiante niña tan distinta de Egaeus como el día de la noche. Sin embargo, la pobre Berenice no gozaba de una salud plena, pues padecía frecuentes episodios de epilepsia que podían dejarla inconsciente varias horas. Al mismo tiempo, Egaeus tenía que hacer frente a su propia enfermedad, consistente en una especie de monomanía que le hacía reflexionar durante días enteros sobre las cosas más nimias, como la llama de una vela, el perfume de una flor o una sombra en la pared. Estas reflexiones, lejos de ser pausadas, se convertían en una obsesión que le impedía pensar en nada más. Un día, Berenice fue a visitarle a la biblioteca y, en un gesto totalmente inocente, le dedicó una agradable sonrisa; sin embargo, los ojos de Egaeus se posaron sobre los dientes de su prima y prometida, y ya no pudo pensar en otra cosa. Los dientes de Berenice se le aparecían en la mente a todas horas, incluso mientras soñaba, y sentía un irrefrenable deseo de poseerlos. Pero entonces ocurrió una terrible desgracia: Berenice sufrió un nuevo ataque de epilepsia del que no pudo recuperarse, y murió. A medio camino entre el terror y la locura, Egaeus apenas le dio importancia a su muerte, pues los dientes de Berenice seguían ocupando todos sus pensamientos. Esos dientes que no se podía quitar de la cabeza...

El final de la historia es estremecedor, pero dejaré que vosotros mismos lo averigüéis si os apetece. Podéis leer el cuento de Poe siguiendo el enlace que os dejo aquí.


¡Y nada más, lectores! Espero que leáis estos relatos y disfrutéis de una buena noche de terror a la antigua... si es que conseguís dormir.

¡Hasta pronto!

octubre 09, 2016

Mamá está aquí


Todos los días desaparece alguien en el mundo. A veces, una persona sale de su casa y no vuelve nunca más. Simplemente desaparece. Pero la cosa es mucho más grave y más espantosa cuando el que desaparece es un niño.

En un parque infantil, los niños juegan sin preocupación alguna. La escena que se dibuja ante nuestros ojos desprende inocencia por los cuatro costados: niños que se balancean en el sube y baja, se tiran por el tobogán, juegan a la pelota, acunan a sus muñecas... Las madres observan a los pequeños cerca de allí y no les pierden de vista. Pero no hay peligro alguno, porque tampoco los niños se alejan demasiado y permanecen en el parque, el mejor lugar para llevar a cabo sus juegos.

Pero, en cierto momento, uno de los niños chuta el balón demasiado fuerte y tiene que ir a buscarlo. En el momento en que se agacha para recoger su balón, el niño queda paralizado al ver ante él un par de pies desnudos. A medida que levanta la vista, el horror lo hace enmudecer.

Alta como una torre, una mujer le observa a través de sus cabellos revueltos. Lleva una especie de vestido destrozado que antaño debió haber tenido otro color, pero hoy no es más que gris sucio. Una chaqueta de punto, de un tono gris más oscuro, es su único abrigo en aquel día de invierno. Está descalza, sus pies amoratados por el frío, llenos de ampollas y llagas sanguinolentas. Y, sin embargo, es su mirada lo que infunde verdadero temor.

El niño se queda mirando a la mujer sin poder hablar, sin poder hacer nada. Quiere huir, pero sus pies no le obedecen. Es como si la mirada de esa mujer le obligara a quedarse allí parado, esperando. De pronto, la mujer musita:

-¿Has perdido a tu mamá, cariño?

El pequeño responde:

-No. Mi mamá está allí. -Y señala el lugar del parque donde le espera su madre.

La mujer no le presta atención. Sus ojos no se desvían del niño.

-Esa no es tu mamá.

El niño va a protestar, pero la mujer cae sobre él abriendo su chaqueta gris, envolviéndolo con esas alas como un cuervo haría con sus crías. El niño se ve atrapado en aquel abrazo asfixiante y no puede escapar. Todo su ser lucha, pugna por huir de esos brazos fríos, podridos, muertos. Se da cuenta de que la mujer no respira y su corazón no late. Es un cadáver andante que se mueve solo a fuerza de voluntad, de una poderosa voluntad que ha desafiado a la muerte y a cualquier tipo de lógica.

Envuelto en la oscuridad, el niño se ve asaltado por imágenes que no reconoce, aunque todas ellas tienen un eje común. En las imágenes hay otros niños como él, aproximadamente de su misma edad. Todos los niños, por algún motivo, se han apartado de su lugar de juegos y se han encontrado con la misma mujer que ahora lo mantiene prisionero en esa cárcel oscura. A todos los ha capturado después de decirles que no tenían madre.

Entonces surgen más imágenes, pero estas pertenecen a un pasado que el niño no reconoce. Un pasado en el que a aquella mujer, una adolescente que había dado a luz un bebé que le fue arrebatado por considerarla demasiado joven e inexperta para cuidarlo. La pobre muchacha, ciega de dolor, había abandonado la antigua clínica y se había lanzado a las gélidas calles para buscar a su bebé desaparecido. Se perdió en aquella noche nevada y no volvió a aparecer nunca.

Sin embargo, aunque han pasado muchos años, todavía se puede encontrar a esta mujer cerca de los lugares donde hay niños. Observa, oculta entre árboles o edificios, a los pequeños, buscando entre ellos al que podría ser su hijo. Cuando cree que lo ha encontrado, busca la manera de acercarse a él y llevárselo a su mundo frío y oscuro.

El niño comprende entonces que está acabado. Si esa mujer cree que él es su hijo, entonces no hay escapatoria posible. Lo mejor que podría pasarle, llegado el caso de que la mujer descubra que no es su hijo desaparecido, es que lo estrangule y ponga fin a su vida. Como ha hecho con los demás.

Temblando como un pajarillo, el pequeño no puede evitar echarse a llorar. Entonces, la mujer le abraza con más fuerza, casi quitándole la respiración, y susurra:

-No llores, cariño. Mamá está aquí.




octubre 07, 2016

Rituales para no dormir


Uno de los pilares de las historias de terror es la posibilidad que ofrecen de poder jugar o experimentar con los entes de las sombras mediante la realización de un ritual. Desde que el mundo es mundo, la humanidad ha sentido el deseo de contactar con los muertos, adentrarse en el plano de los espíritus o, siendo más osados, conocer a una entidad infernal. Los creepypastas, esas fantásticas historias de terror que circulan por todo Internet, son una fuente inagotable de rituales destinados a conjurar e invocar las entidades paranormales más peligrosas de las que se tiene conocimiento. Algunos, como el juego de Bloody Mary, son sobradamente conocidos por la mayoría de los internautas. Pero hay otros juegos que no son tan famosos, pero eso no implica que sean menos peligrosos.

Para inaugurar el mes del terror, os voy a dejar una lista de los rituales de creepypastas que más me gustan y que me parecen más sugestivos. Espero que os gusten.



1) Tsuji-Ura





Tsuji-Ura, también llamado El Juego de la Fortuna, es un ritual muy conocido entre los jóvenes japoneses. Sin embargo, debido a los múltiples casos de suicidios que se han registrado a raíz de haber jugado a este juego, se recomendó encarecidamente no jugarlo. Se trata de un juego con el que mantenemos contacto con entidades paranormales y, además, nos expondremos al riesgo de ser víctimas de un robo, un secuestro, una violación o, en el peor de los casos, de un asesinato.

Si a pesar de estas advertencias quieres jugar, debes seguir los siguientes pasos. Tienes que salir por la noche y dirigirte a un lugar poco transitado. Lo más apropiado es que busques un cruce de caminos o una esquina paralela al camino principal y quedarte de pie ahí.

A continuación, coge un peine (que debe ser tuyo y de nadie más), pasa los dedos por las cerdas y repite esta frase tres veces:

Tsuji-Ura, Tsuji-Ura, concédeme una respuesta verdadera.

A continuación, espera en silencio en tu puesto hasta que veas acercarse a un desconocido. En cuanto ese desconocido se acerque caminando hacia donde estás, cúbrete la cara con una revista o un libro y pídele al extraño, sin que vea tu cara, que te diga tu fortuna. Si el desconocido se niega a hacerlo y se va, puedes probar suerte con otra persona.

Pero si el desconocido hace lo que esperas y predice tu fortuna, has de tener mucho cuidado. En algunas culturas creen que los espíritus malignos o el mismísimo Diablo camina por la noche y busca nuevas víctimas en los cruces de caminos. Así que, ¿quién sabe si ese desconocido que predice tu fortuna ha venido del Infierno para embaucarte?



2) El ascensor





Todos hemos sentido curiosidad por saber de la existencia de mundos alternos, realidades diferentes a la que conocemos. Para aquellos que quieran experimentar y comprobar que esto es real, el ritual del ascensor les será de mucha utilidad. Pero quienes ya lo han jugado recomiendan prudencia, pues puede que la realidad alternativa que buscamos no sea la que al final vayamos a encontrar.

El juego es muy sencillo. Tendremos que utilizar el ascensor de un edificio que tenga diez pisos o más y empezaremos en el primer piso, cuando el ascensor esté completamente vacío. A continuación, tendremos que seguir una secuencia muy precisa y no podremos salirnos del esquema bajo ningún concepto, pues podrían pasar cosas espantosas si lo hicieras. Primero tendrás que ir hasta el 4º piso, y una vez que llegues allí, pulsa el botón del 2º piso.

Desde aquí, pulsa el botón del 6º piso, y cuando estés allí regresa al 2º piso. Y desde aquí, ve al 10º piso. Te toca descender de nuevo, esta vez al 5º piso y después al 1º piso. Pero ten cuidado, porque aquí pueden ocurrir dos cosas. Si te has equivocado al marcar los pisos o has hecho algo mal, el ascensor te llevará de vuelta al 1º piso. Sin embargo, si lo has hecho todo bien, el ascensor te llevará por su cuenta al 10º piso. Prepárate, porque ahora empieza lo bueno.

Cuando las puertas del ascensor se abran, te darás cuenta de que el 10º piso no es igual a como lo viste al principio. Estás en el mismo edificio, pero en una dimensión diferente. A partir de aquí, depende de ti si te atreves a abandonar el ascensor o no. Nadie sabe qué hallarás en esa extraña dimensión, pero lo que sí es seguro es que no te podrás quitar de encima una escalofriante sensación de peligro. Como si alguien vigilara tus pasos. Decidas lo que decidas, ten en cuenta que solo podrás volver a la entrada del edificio utilizando el mismo ascensor y siguiendo exactamente los mismos pasos que has seguido antes, es decir, empezando por el 1º piso.



3) Bloody Mary




Todos conocemos la leyenda de Bloody Mary. Sin embargo, la versión más famosa habla de que hace muchos años, una muchacha llamada Mary Worth murió y fue enterrada en un ataúd al que previamente se le había puesto una campanilla, como se tenía por costumbre en caso de que el supuesto difunto sufriese de catalepsia. Este fue el caso de Mary, que despertó en su ataúd y se apresuró a tocar la campanilla. Sin embargo, a pesar de su llamada desesperada, nadie la escuchó. A la mañana siguiente, los familiares que acudieron a la tumba vieron que el cordón de la campanilla estaba roto y que la propia campanilla estaba tirada en el suelo. Se temió lo peor. Al desenterrar el ataúd y abrirlo, descubrieron que Mary estaba viva, con las uñas rotas y las manos completamente ensangrentadas. Antes de morir, Mary lanzó una maldición, y a partir de entonces, todos aquellos que se colocaran frente a un espejo y la llamaran tres veces, morirían. Antes de sucumbir a la muerte, las víctimas oirían la campanilla que Mary hizo sonar con tanta desesperación.

A pesar de que es bien conocida la amenaza de Bloody Mary, es increíble ver que ha habido un gran número de personas que ha sentido deseos de tentar a la suerte y jugar a este sangriento juego. El ritual para invocar a Bloody Mary es muy sencillo. Estando solo en tu casa, en plena noche, tienes que situarte frente a un espejo y pronunciar tres veces el nombre de Bloody Mary. Acto seguido, apaga la luz, espera unos segundos y vuelve a encenderla. Lo más probable es que descubras que no ha pasado absolutamente nada, y seguro que pensarás que has hecho mal el ritual. Por eso, volverás a repetir tres veces el nombre de Bloody Mary frente al espejo antes de apagar la luz. Pero cuando la enciendas, te llevarás el último susto de tu vida. Detrás de ti verás que hay una mujer que, rápida como el rayo, se acerca a ti, te agarra del cuello, alza un afilado cuchillo y te lo clava repetidas veces.

Sabiendo el resultado, ¿sigues queriendo jugar?



4) No mires atrás




A todos nos gusta tentar a la muerte. A todos nos gusta jugar con lo prohibido, aun sabiendo el riesgo que corremos. Por eso, nadie debería probar a jugar este peligroso juego, a menos que estés muy seguro de que podrás lidiar con el peligro que acecha a tu espalda. Pero ten presente una cosa: una vez que empieces, ya no hay vuelta atrás.

Una vez cada tres meses, a medianoche, busca la manera de quedarte solo en tu habitación, a oscuras, dejando que la única luz que entre sea la de la calle, a través de tu ventana. Coge un papel y escribe lo siguiente:

Sensor sensor sensor mírame sensor sensor sensor mírame sensor sensor.

Cuando pongas punto y final a esta frase, arruga el papel hasta convertirlo en una bola y tíralo hacia atrás. Espera cinco minutos y, de repente, sentirás que hay algo respirando detrás de ti. Notarás un escalofrío recorriéndote la espalda y, de manera instintiva, querrás mirar hacia atrás para ver qué hay ahí. No mires atrás.

Tendrás que permanecer todo el tiempo sentado y con los ojos bien abiertos, porque en cuanto los cierres el espectro te atacará. Si resistes, a lo sumo solo te acariciará la espalda. Ten en cuenta que la intención del espectro es que caigas en el error para poder atraparte. No mires atrás.

La criatura vagará por tu habitación durante un buen rato con la intención de ponerte nervioso. Irá de un lado a otro, pero nunca se pondrá en tu campo de visión. Al cabo de un tiempo, empezará a hablar en un lenguaje tosco, bárbaro e incomprensible. Mientras oigas su voz, no deberás hablar. No murmures, no susurres, ni siquiera reces. El espectro te hablará cada vez más fuerte con la esperanza de que te vuelvas hacia él. Pero tú mira al frente y permanece callado. No mires atrás.

Las cosas se complicarán a medida que pasen los minutos. Los sonidos que surgen de la garganta de esa criatura son inhumanos y abominables. Gemidos aterradores, aullidos desesperados, arcadas escalofriantes. Cuando empieces a oír el sonido de un rasgueo, entenderás que el espectro empieza a darse por vencido y se va a retirar, pero no te confíes hasta que el ritual haya acabado. No mires atrás.

Cuando oigas más de cinco rasgueos, levántate de la silla y ve a acostarte a tu cama sin mirar atrás ni una sola vez. Tapa la cabeza con la almohada, cierra los ojos y no los abras hasta el día siguiente.

El juego volverá a empezar dentro de tres meses.



5) El Hombre de la Medianoche





Este es uno de los rituales más arriesgados y peligrosos de los que se tiene noticia, pues vamos a jugar con elementos que quedan más allá de nuestra comprensión y que pueden causarnos daños mentales y, en casos muy desafortunados, la muerte. Si a pesar de todo queréis jugar, debéis seguir los siguientes requisitos uno por uno y al pie de la letra.

El ritual empezará a las 00:00 exactamente. Para eso, tendrás que llevar a cabo unos preparativos especiales antes de que comience. Es imprescindible que estés solo en casa pues, de lo contrario, el hombre de la medianoche podría ir a por el resto de moradores de la vivienda. Escribe tu nombre y tus apellidos en un trozo de papel. A continuación, pínchate el dedo con una aguja y deja caer una gota de sangre sobre el papel. Cuando la sangre se seque, apaga todas las luces de la casa y dirígete hacia la puerta principal. Allí, coloca el papel en el suelo y pon encima una vela. Cuando estés seguro de que no hay ni una sola luz encendida, prende la vela y permanece de pie frente a la puerta. Cuando enciendas la vela, tendrán que ser exactamente las 00:00 horas.

A continuación, llama a la puerta principal de la casa un total de veintidós veces, y asegúrate de terminar cuando el reloj marque las 00:01 horas. A continuación, sopla la vela, abre la puerta, ciérrala inmediatamente y vuelve a encender la vela. Tú no lo sabes, pero acabas de invitar al Hombre de la Medianoche a entrar a tu casa.

A partir de aquí, tendrás que poner un cuidado extremo en cada paso que des. Tendrás que vagar por la casa sin detenerte, pues el Hombre de la Medianoche intentará atraparte. La luz de la vela te protege, así que no permitas que se apague. Si esto llegara a suceder, solo tendrías diez segundos para volver a encenderla y restituir tu única protección frente al espíritu. No te detengas bajo ningún concepto. Si la amenaza del Hombre de la Medianoche es demasiado poderosa, puedes hacer un círculo de sal y permanecer dentro de él con la vela. Pero no permitas que el círculo se rompa, o estarás perdido. Recuerda que el juego termina a las 3:33 horas.

Si logras sobrevivir hasta esa hora, habrás conseguido escapar del Hombre de la Medianoche.



6) La ciudad sin luz





¿Odias a alguien? ¿Buscas venganza? Entonces la Ciudad sin Luz es el lugar al que tienes que ir. Ve a cualquier ciudad de tamaño decente y métete en un callejón oscuro cuando se haga de noche. Cierra los ojos apretando mucho los párpados y concéntrate en la oscuridad. Después de unos momentos, notarás que empiezan a dibujarse formas en tus párpados, formas que se irán haciendo más nítidas y se convertirán en imágenes de asesinatos, animales deformes y cosas similares. Pasados unos minutos, esas imágenes se desvanecerán y no verás más que oscuridad absoluta. Cuando eso ocurra, abre los ojos.

Te encontrarás ahora en una ciudad completamente oscura, sin luces ni estrellas en el cielo; tan solo un leve resplandor azulado rodeando los edificios. Sal del callejón y camina lo más lento que puedas en cualquier dirección. Si escuchas cualquier ruido o movimiento, corre lo más rápido que puedas para escapar. Por la ciudad encontrarás animales similares a felinos gigantescos que devorarán a cualquier humano que vean.

Sigue caminando hasta que llegues al límite de la ciudad, donde los edificios son más pequeños. Un niño de rostro resplandeciente se acercará a ti y te preguntará: ¿Quieres compartir tu luz conmigo? Dile que sí, y el niño te arrancará el ojo derecho. Te dolerá, pero no sangrarás ni te quedará una herida abierta. El niño te dará las gracias y se marchará muy contento. Al poco rato, te encontrarás con un hombre que te preguntará: ¿A quién quieres quitarle su luz? Di el nombre de la persona de quien quieras vengarte y ésta se quedará ciega de por vida.

Ahora te tendrás que enfrentar a un peligroso dilema. El hombre te hará la siguiente pregunta: ¿Estás satisfecho? Si respondes que sí, caerás en un profundo sueño y despertarás en el callejón donde iniciaste tu andadura. Sin embargo, si respondes que no estás contento con el resultado, el señor desaparecerá. Poco después vendrá otro niño que te preguntará lo mismo que el niño anterior, y al responder afirmativamente te arrancará el ojo izquierdo, dejándote ciego. Camina un poco más y te encontrarás otra vez con el señor de antes. Él te preguntará: ¿A quién quieres que la oscuridad reclame su vida? Di el nombre de la persona a la que odias y provocarás su muerte.

Sin embargo, si eliges esta opción el hombre no te preguntará si te has quedado satisfecho y tampoco podrás regresar al callejón. Tienes que odiar mucho a esa persona si decides tomar la decisión de matarla, ya que ahora pasarás el resto de tu vida en la Ciudad sin Luz, ciego, solo con tu odio para mantenerte caliente.

Hay quien no necesita más que eso.



7) Hitori Kakurenbo





Vamos a hablar del que probablemente sea el ritual más peligroso del mundo del terror. Al igual que el juego Tsuji-Ura, también tiene un origen japonés, pero este juego es muchísimo más terrorífico por la incertidumbre de su resultado final. Si a pesar de todo quieres llevarlo a cabo, sigue estos pasos con mucho cuidado.

Deberás conseguir un muñeco de trapo que tenga brazos y piernas. Utiliza un cuchillo para abrirlo, sacarle todo el relleno y sustituirlo por varios puñados de arroz. También deberás cortarte las uñas y meterlas junto con el relleno de arroz; esto se hace para que el muñeco tenga un vínculo contigo y, si quieres que ese vínculo sea todavía más fuerte, añade también una gota de tu sangre. A continuación, cose de nuevo el muñeco con aguja e hilo de color rojo.

Ve al baño y llena la bañera de agua, asegurándote de que el tapón esté bien puesto y no se vaya por el desagüe. Vierte una taza de sal y, una vez hecho esto, toma el muñeco y ponle un nombre. Puede ser cualquier nombre que quieras, excepto el tuyo. Cuando el reloj marque las 3:00 de la madrugada, repite el nombre del muñeco tres veces seguido de la frase:

Es mi turno.

Ahora, deposita el muñeco en la bañera y ve apagando todas las luces de la casa. Eso sí, si quieres puedes disponer de una pequeña fuente de luz, que puede provenir de la televisión o de una vela. Cuando todo esté a tu gusto, vuelve al baño, coge el muñeco y di:

Te encontré (nombre del muñeco).

Coge el cuchillo y apuñala al muñeco. A continuación, ponte de pie y anuncia:

Ahora es tu turno.

Supongo que ya te habrás dado cuenta de lo que va a suceder ahora, ¿verdad? Corre, huye, escóndete donde puedas, porque el muñeco va a empezar a perseguirte por toda la casa para encontrarte y devolverte el favor. Cualquier ruido que oigas, cualquier presencia extraña que sientas podría ser obra del muñeco que has invocado. Al entregarle tus uñas y tu sangre has hecho que el muñeco tenga un vínculo contigo, por lo que no le resultará difícil encontrarte.

Si quieres terminar el juego, tendrás que ponerte una pizca de sal en la boca, la misma que has utilizado para la bañera del muñeco, y decir:

Yo gano. Yo gano. Yo gano.

Con esto acabará el juego, y lo único que tendrás que hacer será quemar el muñeco y arrojar los restos bien lejos de tu casa. Pero ten en cuenta que esto solo podrás hacerlo en caso de que el muñeco no te haya lastimado, ni siquiera provocado un pequeño corte. Y si solo es un corte lo que recibes, puedes darte por satisfecho.

Para algunos, el juego termina mucho peor.


octubre 01, 2016

El Signo del mes: Libra


¡Hola a todos!

¡Aquí estamos, dispuestos a empezar un nuevo mes! ¿Qué tal os va a vosotros, cómo estáis llevando el principio del otoño? Ya sé que es una mala época por culpa de las alergias y los resfriados, así que cuidaos mucho y procurad ir bien abrigados sin sufrir una lipotimia (algo casi imposible de evitar debido a los constantes cambios de tiempo).

Mientras tanto, para iniciar con alegría el nuevo mes, aquí os dejo el horóscopo para que aprendáis algunas cositas sobre el signo que toca.

¡Hasta pronto!



Libra




Signo zodiacal: La balanza

Duración: Del 21 de septiembre al 20 de octubre

Elemento: Aire

Planeta: Venus

Signo opuesto: Aries


Como viene siendo costumbre, los signos del Zodíaco poseen una historia que ahonda en las raíces de la mitología griega, y el caso de Libra no es la excepción. Hay dos mitos que nos remiten al origen de la constelación de Libra. El primero de ellos está relacionado con Virgo, el signo del mes anterior. Astrea, hija de Zeus y Temis, fue recompensada por su lealtad a los dioses durante la guerra contra los Titanes permitiéndole conservar su virginidad y convertirse en la constelación de Virgo. Astrea estaba considerada la personificación de la Justicia en el mundo de los hombres, y por eso se la representaba a menudo portando una balanza. Cuando Astrea fue catasterizada, su balanza también corrió la misma suerte y así se convirtió en la constelación de Libra.

Otra versión del origen de Libra explica que la balanza representaba a la diosa Venus. La personalidad ambigua y dual de la diosa se veía representada en cada uno de sus dos platillos. Uno de ellos representaba la belleza serena y pura, mientras que el otro simbolizaba la seducción y la lujuria. Del equilibrio entre ambos platillos surgiría una belleza pura y perfecta.

Según los astrólogos, las personas nacidas bajo el signo de Libra poseen una naturaleza diplomática, refinada, inteligente, atenta, cálida y social. Debido a su vinculación con el planeta Venus, los Libra tienden a ser románticos y anhelan relacionarse. Sin embargo, tienden a buscar un modelo idealizado de las personas. No le dan demasiada importancia a la intimidad profundamente emotiva o a la pasión física. Los Libra también disfrutan del bienestar y del lujo.

Los astrólogos creen que los nacidos bajo este signo tienen un profundo sentido de la justicia. Sopesan con cuidado los lados opuestos de cada situación y se preocupan por las preferencias ajenas. Aunque les gusta ejercer el liderazgo, su necesidad de ser justos y agradar a todos por igual tiende a dificultarles la toma de decisiones. Es típico de ellos ser pacificadores y diplomáticos, ya que se esfuerzan por equilibrar y armonizar cualquier situación, y son capaces de hacer casi cualquier cosa con tal de evitar una confrontación. La justicia, la política, el arte, el diseño, la diplomacia y el asesoramiento son profesiones que tradicionalmente se asocian a este signo.

Entre los famosos nacidos bajo el signo de Libra están Oscar Wilde, Nietzsche, Miguel de Cervantes, Juan Domingo Perón, Miguel Delibes y John Lennon.

septiembre 22, 2016

Carta a una copiona


Querida Copiona,

En primer lugar, perdona que me dirija a ti llamándote por este apelativo que suena tan insultante. Pero dado que no sé cómo te llamas y no te conozco más que por tus actos, permíteme por unos momentos que me dirija a ti en esos términos. Quiero aclarar que esta carta que te escribo no está destinada a insultarte ni a descalificarte en modo alguno, ni como persona ni por tu trabajo. Pero dado que tú y yo compartimos un lazo, que es el de un blog en Internet, creo que no está de más que aclaremos un par de cosas que tenemos pendientes. Como ya he dicho, mi intención no es humillarte en público, sino hacerte reflexionar a ti y a todo el que me lea acerca de algo que todos (y me incluyo especialmente) hemos hecho alguna vez.

Hace poco me llegó una noticia que me dejó bastante pasmada. Una amiga me mandó un privado al Facebook diciéndome que un blog literario, especializado en la lectura, comentario y crítica de libros, había subido una reseña de la novela La Senda Oscura, de Ana Peris y Juan José Peired. Esto, en principio, no tiene absolutamente nada de malo. Sin embargo, cuál no sería mi sorpresa al descubrir en aquel mensaje que la reseña del mencionado blog era clavadita, palabra por palabra, a la reseña que yo subí en su día en este mismo blog. Algo huele a podrido en Dinamarca.

Hablando un poco más con mi amiga, me contó que algunos colaboradores de blogs literarios tienen ciertos problemas para desempeñar el trabajo que se les ha encomendado. No sé si por falta de tiempo o por escaso interés, lo cierto es que a veces da mucha pereza leer algunos libros, y todavía es peor cuando nos vemos presionados a leerlos para escribir la reseña pertinente para el blog, que debe estar lista para un determinado día del mes. Juntando estos elementos, la verdad es que no se dibuja un panorama propicio para hacer una crítica literaria como a uno le gustaría. Entonces, ¿qué hacer cuando la falta de tiempo, el poco interés y las prisas influyen en nuestro trabajo como crítico literario? Pues lo que hacen los malos estudiantes: copiar a otro.

Eso es lo que te ha pasado a ti, ¿verdad? Te cargaron con el muerto de leer un libro cuyo grosor era inversamente proporcional al tiempo que tenías para leerlo y hacer la reseña, y tú recurriste al viejo truco. Te metiste en Google, navegaste un rato buscando reseñas de la novela y encontraste una que, casualidades de la vida, la habían colgado en un blog que pasaba desapercibido y tenía pocas visitas en el contador. Sentiste que te había tocado el Gordo. ¡Una reseña bien completa de La Senda Oscura en un blog poco conocido! En tu mente empezó a fraguarse un plan maestro: ¿Y si cogías la misma reseña, le quitabas algunas cosas que no te gustaban mucho y después la hacías pasar por tuya? ¿Quién se iba a enterar? Nadie se molestaría en buscar este blog, y probablemente yo tampoco me enteraría nunca del cantazo.

Bueno, pues me he enterado. Y esto se debe principalmente a dos cosas que espero que no olvides nunca: La primera, que las mentiras tienen las patas muy cortas; y la segunda, que estas tonterías pasan cuando la gente simple empieza a pensar a lo grande.

Ojo, vuelvo a decir que no es mi intención insultar a nadie. No quiero hablar mal de ti como persona ni como profesional, puesto que no te conozco. Tampoco quiero poner en entredicho la calidad del blog literario, pues estoy segura de que cumplen con su cometido con creces y que esta "anécdota" se les ha escapado; teniendo en cuenta que tu crítica (que es mía, recordémoslo) ya ha sido retirada del blog, está claro que no quieren mostrar a sus suscriptores un producto copiado de otro blog.

¿Quieres saber una cosa? No estoy en absoluto enfadada contigo, querida Copiona. Al contrario, me siento halagada de que me hayas copiado, porque eso significa que te has pasado por mi blog, has leído mi reseña y te ha gustado mi manera de escribir y/o expresarme. No tienes que avergonzarte de haber copiado, pues lo hace mucha gente. Yo misma lo hago; he visto tags y memes en otros blogs y los he traído al mío, me he basado en entradas de otros blogueros para hacer las mías, e incluso me he copiado cosas de YouTube. Aunque yo a eso lo llamo más bien "inspiración". Por eso no puedo molestarme de que me hayas pillado la reseña y la hayas hecho pasar por tuya. Lo que sí me toca un poco la moral es que, a pesar de haberla leído entera, no te has aplicado el cuento de lo que digo en ella. ¿Te refresco la memoria? Hablo de la parcialidad de algunos blogueros literarios, de su escaso rigor a la hora de hacer una reseña cuando se le notan las simpatías por el autor o, directamente, cuando le han regalado el libro (¿Quién hablaría mal de un libro que le han dado gratis? Bueno, tal vez el Geek Furioso de la Literatura...). Y eso por no mencionar que hay blogueros que, no muy contentos tras acabar la lectura de un libro que no les ha gustado nada, todavía avisan al escritor de que, si la crítica sale a la luz, no va a ser buena. En otras palabras, que le dan la oportunidad de decidir si quiere que no salga una mala crítica del producto que ha escrito.

Pero puede que esa parte te la hayas pasado de largo. De hecho, en tu reseña (que es la mía) se nota que has hecho un gran recorte. Hasta quitaste los elementos negativos que yo había puesto en mi reseña y que creo que son básicos en cualquier reseña literaria que se precie. Pero vamos, teniendo en cuenta lo que he dicho antes, supongo que así son las cosas.

Como te digo, no estoy molesta contigo. Lo que me parece un poco mal es que ni siquiera te has molestado en añadir nada de tu propia cosecha a la reseña que copiaste. No has cambiado palabras, no te has molestado en emplear sinónimos... ni siquiera has mencionado nuevos elementos del libro que supuestamente tenías que reseñar (miedo me da preguntar si te lo habrás leído...). Eso sí que fastidia, porque has calcado toda la reseña que a mí me costó mucho elaborar y ordenar. Pero vamos, que no eres tú sola. Los blogueros se copian unos a otros, los youtubers ya ni te digo, e incluso la televisión y el cine copian constantemente y a nadie le importa un carajo. Y si no llegan a darse cuenta de que tu reseña era un copy/paste de la mía, te habrías ido de rositas y seguirías durmiendo igual de bien por las noches.

Nunca he colaborado en un blog literario. Conozco muy poco su funcionamiento interno, pero tengo entendido que los blogs que se dedican a hacer reseñas de libros, películas u otros temas de divulgación académica tienen que tener un mínimo de rigor. Pero mi blog es bastante distinto. Cuando lo creé, hace casi cinco años, mi intención no era darle un enfoque educativo, sino que iba a ser un producto de entretenimiento más. Los temas que trato se pueden encontrar en muchos otros blogs y la información la saco de Google, como todos los demás. La excepción está en mis posts sobre Historia, Arte y Literatura, para los que me gusta investigar, consultar mis libros y apuntes de la carrera... En otras palabras, que me los curro un poco más porque en esos temas me gusta ser rigurosa y ofrecer una buena información.

Lo mismo se puede decir cuando subo alguno de mis relatos cortos, que no he copiado a ningún otro escritor, sino que son míos, de mi propia cosecha. Aunque en esto del plagio literario también hay todo un mundo, ya que para muchos escritores (entre los que me cuento) es inevitable tomar inspiración de los grandes maestros de la literatura. Expresiones, recursos estilísticos, una oración que ha escrito en una de sus primeras y olvidadas novelas... Son cosas que pasan, me pasan hasta a mí. Bebemos de los grandes escritores y, casi siempre de forma inconsciente, tomamos elementos de ellos y los incluimos en nuestras obras a falta de expresiones de mayor riqueza con las que engrandecer nuestros escritos.

Pero lo tuyo ha sido un cantazo bien gordo. De un blog literario se espera una cierta profesionalidad. Se espera que el bloguero haya leído el libro, haya tomado sus notas y elaborado un esquema y, finalmente, escriba una reseña completa para ofrecérsela a sus suscriptores. Este y no otro debería ser el objetivo de un blog literario o de concepto similar, porque de no hacerlo así no sería más que un fraude. Ante este panorama, ¿cómo puedo fiarme yo del rigor de un blog, si puede que sus reseñas las haya sacado de otro bloguero que tiene la poca fortuna de ser leído por los cuatro gatos de siempre?

Hace poco supe que ya no estabas colaborando en ese blog literario. No sé si hacías una colaboración gratuita o si ganabas dinero con ello, como un trabajo más, pero no puedo dejar de sentirlo por ti. En serio, me apena que hayas salido tan mal parada por haber cometido una tontería. No creo que te sirva de consuelo, pero ten por seguro que por mi parte no hay rencores y que si necesitas mi perdón, te lo doy de corazón. Copiar está mal, pero es un pecado que todos hemos cometido alguna vez. ¡Qué coño, yo misma he copiado trabajos enteros de otras personas para hacerlos pasar por míos! Y también he pagado con creces mi deshonestidad. Porque al final todo se reduce a eso: Todos cometemos errores, y todos los pagamos.

Lo que más me apena es tú habrás pagado tu error teniendo que dejar algo que seguramente te gustaba mucho hacer. Créeme, lo siento de verdad por ti.

Sin rencores, ¿vale?

Un saludo,


Laura

septiembre 20, 2016

Cinco pequeñas historias


¡Hola a todos!

¿Qué tal os va la vida, lectores? Yo sigo aquí, en plena fase Ultimando Preparativos: que si mudarme a otra ciudad, que si mis cuentos y relatos... Tengo tantas cosas en la cabeza que a veces me aturullo y se me va un poco la olla. Dicen que quien mucho abarca, poco aprieta, y yo estoy descubriendo que es una verdad como un templo de sabiduría. A veces me gustaría hacer tantas cosas que no me doy cuenta de que al final acabo por no hacer ninguna de las que tenía pensadas.

Lo que sí he hecho con cierta regularidad es seguir escribiendo. Una de mis intenciones es la de preparar un libro de cuentos oscuros. Pero aunque me gustaría decir que lo tengo muy avanzado, me temo que solo he terminado dos de los seis o siete que tenía pensado incluir. No os podéis imaginar las ganas que tengo de compartir con todos vosotros mis cuentos oscuros, pero como no quiero poner todavía toda la carne en el asador, me temo que vais a tener que esperar. Sin embargo, como me apetecía colgar aquí algunas cosas de las que escribo, os dejo con cinco microrrelatos para que leáis, disfrutéis y comentéis.

Aquí están:



1. EL LAMENTO DEL ÁNGEL CAÍDO

Cada vez que abro los ojos, me hago la misma pregunta: ¿Tan grave ha sido mi culpa? Hubo un tiempo en el que fui uno de los ángeles más perfectos del Cielo. Mi lealtad estaba puesta fuera de toda duda, pues nadie servía al Señor con la misma presteza que yo. Todo cambió cuando creó al hombre y nos obligó a inclinarnos ante él. ¿Cómo podía el Señor exigirme algo así? ¿Iba yo a rendir pleitesía a aquel simple mortal, a una criatura imperfecta, caprichosa y voluble? Jamás. Me negué a arrodillarme ante el hombre. Ese fue mi delito.

Por mi rebeldía, el Señor me castigó con dureza. Me despojó de Su luz, me arrancó las alas y me arrojó a este abismo de fuego y azufre, donde ordenó que me encadenaran a una roca. Desde aquí puedo ver la luz de Su gloria burlándose de mi desgracia y de la de otros que corrieron la misma suerte que yo. Pero esto terminará cuando rompa mis cadenas y tenga mi libertad. ¿Adónde iré entonces? Ni al Cielo, ni al Infierno. Un ángel caído sólo puede vivir junto al hombre, pues es igual que él. Y si ambos somos iguales, ¿por qué he de arrodillarme?



2. LA MUERTE DE ODILE

Perdóname, padre Rothbart, por haberte desobedecido. Sabía lo que debía hacer, lo sabía muy bien. Fui creada para interpretar un papel, para fingir ser quien no era... con el propósito de que tu venganza se cumpliera. Tu magia sirvió para modelar mi cuerpo y mi rostro para ser como la hermosa Odette, aquella a quien convertiste en cisne, para así engañar al único hombre que podía salvarla de aquella maldición. ¡Ojalá me hubieras maldecido a mí en su lugar, visto lo que sucedió!

Me enamoré de Sigfrido, padre. Me habías ordenado seducirle con ardientes miradas y dulces sonrisas, y lo hice. Por cada uno de mis gestos, el bello Sigfrido se ilusionaba cada vez más, y yo caí presa de sus encantos. Pero se me rompía el alma cuando él me tomaba de la mano y, emocionado, susurraba el nombre de mi rival. Lloré al saber que él nunca me amaría.

Con tu venganza, padre, nos condenaste a los tres. Odette y Sigfrido eligieron morir juntos; yo lo haré en soledad. Las aguas del lago me llaman. Perdóname por haberme enamorado de tu enemigo, padre. Ojalá nunca me hubieras concedido el don de amar. Adiós.



3. ROSA MARCHITA

Los días pasan despacio en el hospital. Hace tanto tiempo que estoy ingresada aquí que ya lo considero un hogar... si es que se le puede llamar así a una habitación con una ventana y una cama. Sobre este lecho estoy yo, perpetuamente conectada a un gotero que me proporciona todo lo que necesito para mantenerme con vida. Desde hace siete años, mi vida se reduce a esta habitación y al paisaje que veo desde mi ventana.

A veces, alguien que viene de visita trata de alegrarme trayéndome rosas. Pero son incapaces de ver lo que yo veo: Esas rosas están muertas. Han esperado a que florecieran, las han cortado en la plenitud de su crecimiento y las han mantenido con vida de forma artificial... pero no dejan de estar muertas. Hermosos cadáveres para un cadáver.

Yo soy como esas rosas. Da igual que digan que algún día me recuperaré; yo sé que no es cierto. Nada puede salvarme. Mis días en este mundo están contados. Es cuestión de tiempo que mis ojos se cierren y mi cuerpo se marchite. Tal vez, algún día mis restos volarán con los pétalos de las rosas, flotando en el viento como mariposas.



4. HONE-ONNA

Ondeaba en el aire mi vestido de seda azul. Brillantes faros de un auto es lo último que recuerdo antes de la plácida ingravidez, el aire frío nocturno, el cielo oscuro y sereno, bocinas que sonaban lejanas. Me sentía tan liviana, tan pausada, que solo me dejé caer hasta que ya no hubo sensación alguna. Las gélidas aguas del río me abrazaron, dándome la bienvenida al reino de los muertos. Mi nombre desapareció con la corriente.

Oí un frenazo a lo lejos y en mi cabeza destellaron como un fogonazo los rostros de quienes me traicionaron. Mi novio y mi mejor amiga, unidos por el mutuo desprecio que sentían por mí, conspiraron para arrebatarme la vida; ya se las arreglarán para fingir tristeza cuando se denuncie mi desaparición.

Pero lo que no saben es que regresaré para vengarme. Enfundada en un hermoso kimono azul, apareceré por las noches en forma de esqueleto descarnado para convertir sus vidas en una pesadilla. Me alimentaré de sus almas, les haré pagar cara su traición. Y me aseguraré de que tiemblen al oír mi nuevo nombre.

Porque de ahora en adelante, yo seré "Hone-onna".



5. CRIMEN

Sara sabía que no debía moverse. La había despertado un ruido muy fuerte que provenía del piso de abajo. Se despertó, pero su instinto le ordenó que no se moviera. Escondida bajo las mantas de su cama, Sara oyó los sonidos del miedo. Voces que susurraban, puertas que se abrían, objetos que caían al suelo. Después empezaron los gritos. Desde su escondrijo, Sara lo oyó todo. El siseo del machete al cortar el aire. El golpe del arma al cercenar la cabeza de su padre. El chillido angustioso de su madre, sus súplicas desesperadas. Y luego, el silencio.

Sara se hizo un ovillo en la cama. Se tapó la boca con las manos para no gritar. Rezó para que el intruso se marchara de una vez sin reparar en su presencia. No tendría esa suerte. Angustiada, Sara escuchó los pasos del asesino acercándose a su habitación.



¡Y hasta aquí por hoy! ¡No os olvidéis de dejarme un comentario! ^^*

septiembre 12, 2016

Antihéroes de mi devoción


¡Hola a todos!

Jean Paul Sartre dijo una vez que lo más aburrido del mal es que uno se acostumbra. Siento mucho tener que discrepar con el escritor francés, pero resulta que es todo lo contrario: no hay nada más aburrido que la bondad, por lo previsible que es. No nos vamos a meter en disquisiciones morales acerca del bien y el mal, y acerca de la importancia de practicar la virtud y alejarse del vicio, porque no es el objeto de este post. Todos somos (o deberíamos ser) plenamente conscientes de que es necesario apartarse del mal y de quienes han decidido adentrarse por esa senda cuyo final se intuye turbio y oscuro. Y, sin embargo, ¡qué poderoso atractivo ejercen esos hijos de puta en el cine y la literatura! Criminales, usureros, corruptos, ladrones, viciosos, conspiradores... Todos estos personajes no son, ni por asomo, dignos de admiración pero, indefectiblemente, acaban despertando en nosotros una simpatía que no consiguen los personajes de afiliación buena o legal.

La figura del antihéroe en la literatura ha cobrado una gran importancia con el paso del tiempo. Ansiosos por destruir el ajado esquema del maniqueísmo entre héroe y villano, cada vez son más los autores que prefieren dar mayor protagonismo a un personaje envuelto en sombras. De algunos hemos sido testigos de su corrupción moral; a otros les hemos venerado ya con el alma emponzoñada. Pero, sin duda, con todos ellos hemos disfrutado de su maldad, de su frialdad y de su falta de escrúpulos. Los antihéroes están aquí, y han venido para quedarse.

¿Por qué nos fascina el antihéroe? Es una buena pregunta que miles de psicólogos han estudiado y tratado de responder. A grandes rasgos, existen dos motivos por los cuales sentimos atracción por el antihéroe: porque creemos entender sus motivaciones y, por lo tanto, simpatizamos con él; y porque nuestro sistema de valores ha cambiado respecto a como era hace unos años. A menudo, el antihéroe se nos presenta como víctima de una serie de circunstancias que le han llevado a hacer uso de métodos poco limpios para salir adelante en la vida. Este personaje carece de un código moral y se rige por sus propias reglas, haciendo gala de una inteligencia muy superior a la del resto de personajes gracias a la cual maneja todas las situaciones a su antojo, a la manera de un macabro titiritero. El antihéroe es un personaje marginal, solitario, individualista... pero a la vez es tremendamente culto y con su propio sentido de la justicia. Sus métodos no son los más adecuados, no hay duda, pero en el fondo estamos deseando que haga uso de ellos; que deje a un lado la bondad y lo que es políticamente correcto, y se deje llevar por la transgresión.

Como lectora y escritora amateur, confieso que siento una especial simpatía por el personaje antiheroico. Y me gusta todavía más cuando éste tiene un papel protagonista y/o esencial dentro de la novela. Por eso, hoy os voy a hablar de mis antihéroes literarios favoritos. Esta es una selección personal y puede que se me escape alguno, por lo que no descarto ampliar la lista si se me ocurre alguno más.



Petyr Baelish 'Meñique'




Aquellos que hayan leído la grandiosa novela río de George R. R. Martin, la inimitable Canción de Hielo y Fuego, sabrán que Petyr Baelish es uno de los personajes más misteriosos y emblemáticos de todo el plantel. A pesar de haber nacido en el seno de una insignificante familia cuyo señorío consistía en un cabo pedregoso en Los Dedos, Petyr Baelish supo hacer gala de todo su ingenio e inteligencia para llegar a ser Consejero de la Moneda, Señor de Harrenhal y Señor Supremo del Tridente, algo impensable para alguien de tan baja cuna como él.

Menudo, de rasgos atractivos y amigables, con una sencilla barbita puntiaguda como único adorno, Petyr Baelish ofrece un aspecto muy poco amedrentador. En efecto, carece de fuerza suficiente como para empuñar armas y batirse en duelo, y su linaje no le aporta el suficiente prestigio como para poseer ejército propio, por lo que tampoco supone una amenaza para ninguna de las Grandes Casas o el propio Trono de Hierro. Ha elegido como símbolo personal de su Casa el sinsonte, un pájaro que posee la habilidad de imitar el canto de otras aves, sonidos animales e incluso ruidos de máquinas. ¿Qué significa esto? Pues que Meñique, al igual que el sinsonte, es capaz de cantar cualquier melodía que los demás quieran oír para que las cosas le salgan tal como él quiere o mejor le convenga. Los miembros de las Grandes Casas se vigilan entre ellos, temerosos del león, el lobo huargo, el kraken... pero nadie se fijaría nunca en un inofensivo sinsonte. Y, sin embargo, ahí es donde está el mayor peligro.

La historia personal de Petyr Baelish podría dar para una telenovela, pues posee todos los elementos que caracterizan un culebrón. Enamorado desde su adolescencia de Catelyn Tully, se enfrentó a Brandon Stark por su amor y perdió vergonzosamente. Mientras él se obsesionaba cada vez más con ser el esposo de Catelyn y el padre de sus futuros hijos, Lysa Tully hacía lo propio con él. La hija menor de Hoster Tully llegaría incluso al extremo de violar a Meñique mientras estaba ebrio y dolido por el rechazo de Catelyn. Aunque tardó años en saber estos hechos, Meñique se aprovechó de Lysa y la manipuló para obtener buenos trabajos y así, poco a poco, llegar a ser Consejero de la Moneda y dueño de varios burdeles diseminados por todo Desembarco del Rey.

El gran atractivo que despierta Meñique viene de esa mezcla deliciosa entre el bien y el mal. Es fascinante leer los diálogos de Meñique e intuir segundas intenciones en sus palabras tan inocentes en apariencia. Gracias a su inteligencia y habilidad para el comercio y la conspiración ha conseguido grandes beneficios económicos pero, sobre todo, información. Meñique es un personaje muy peligroso porque sabe más que ningún otro personaje. A través de una red de prostitutas y pequeños espías, conoce todos y cada uno de los secretos mejor guardados de la nobleza de los Siete Reinos, y no duda en aprovecharse de ese conocimiento para su propio beneficio. Es calculador, mentiroso y taimado. No podemos fiarnos de él porque nunca sabremos cuál va a ser su próximo movimiento. Sin embargo, de lo que no cabe duda es que es un excelente jugador del Juego de Tronos.



Kaz Brekker



De los últimos libros que he estado leyendo últimamente, uno que merece un capítulo aparte es Seis de Cuervos, de Leigh Bardugo. El hecho de que esta autora fuese también la creadora de la flojísima saga Grisha estuvo a punto de echarme para atrás a la hora de comprar este libro. Sin embargo, después de leer y oír críticas bastante favorables, decidí darle una oportunidad y comprármelo. El resultado no podría haber sido mejor. La historia es adictiva e interesante, la ambientación es muy original y los personajes son impresionantes de principio a fin. Pero el que sin duda se lleva la palma no sólo por su originalidad sino también por su hijoputismo declarado, es su protagonista: Kaz Brekker.

Kaz Brekker es uno de los personajes más célebres de los barrios bajos de Ketterdam, ciudad donde se desarrolla la acción. Es el líder indiscutible de los Despojos, una numerosa banda de pilluelos, ladrones, pistoleros y asesinos que trabajan para él en todos y cada uno de sus trapicheos con otras bandas de la zona. Gracias a su talento para los números, Kaz lleva de memoria las finanzas del Club Cuervo, el club de naipes más famoso de Ketterdam, así como todos los asuntos de deudas y préstamos que debe reclamar a sus víctimas. A los jefes de las bandas rivales les irrita profundamente que alguien como Kaz, un joven de diecisiete años de cabello negro, tez pálida y ojos fríos como el hielo, sea capaz de ponerles en jaque con un par de palabras. Tranquilo, calculador y ambicioso, Kaz no deja ni un solo cabo suelto en sus planes y no vacila en cometer los crímenes más atroces si alguien se atreve a intentar frustrar sus propósitos.

Pero a pesar de ser un magnífico ladrón con un talento especial para las huidas imposibles, Kaz es la elegancia personificada. Envuelto en una gabardina negra y vestido con un elegante chaleco, guantes de cuero y un sombrero, Kaz sale al encuentro de sus rivales con una tranquilidad pasmosa y se hace con el control de la situación en menos de un minuto, incluso estando rodeado por decenas de francotiradores que amenazan con encajarle una bala en el entrecejo. Es un auténtico cerebro criminal, siempre con un plan en una mano y un bastón en la otra con el que sacude a sus enemigos hasta hacerles mear sangre. Su falta total de escrúpulos le convierte en un joven muy peligroso, aunque sin perder jamás la compostura. Kaz es el típico chico capaz de encajarte la punta de su bastón en una herida abierta mientras consulta su reloj de bolsillo o se quita una mota de polvo de su gabardina.



Yarvi




Ya he comentado más de una vez en este blog que soy una fan declarada de Joe Abercrombie, autor inglés que ha conseguido enamorarme con un estilo de escritura ligero pero cargado de profundidad, y libros con una trama que parece de lo más trillado hasta que el autor te mete una sorpresa detrás de otra cuando menos te lo esperas. La saga que consiguió encandilarme y hacerme seguidora acérrima de este autor ha sido la Saga del Mar Quebrado, compuesta por los títulos Medio Rey, Medio Mundo y Media Guerra. Es una saga muy recomendable para aquellos que quieran empezar en la fantasía épica, ya que son libros que se leen en un suspiro, o para los que busquen alejarse de los típicos tópicos de la fantasía y quieran un toque de originalidad y sorpresa. Pero vayamos a lo importante.

La saga del Mar Quebrado nos narra las peripecias del príncipe Yarvi, un joven cuya malformación en una mano le ha hecho perder el aprecio de su padre, así como cualquier aspiración al trono de Gettlandia. Oculto a ojos de los temibles guerreros de su padre, Yarvi encuentra en la Clerecía una suerte de familia en la que será recibido con alegría en cuanto supere las pruebas, para las que está más que preparado. Sin embargo, pocos días antes de su prueba, su tío acude a él para anunciarle que su padre y su hermano mayor han sido asesinados, por lo que él tiene que ser el nuevo rey de Gettlandia. O, como le llaman sus propios guerreros con desprecio, el Medio Rey.

La historia, como veis, tiene una temática que parece sacada de cualquier novela de fantasía épica de los años 80. Y, sin embargo, es la evolución de su personaje principal lo que la convierte en algo original y lleno de intriga y sorpresas. La trayectoria de Yarvi, que pasa de ser un confiado príncipe a convertirse en un clérigo ambicioso y sediento de poder, es impresionante y no deja a nadie indiferente. Yarvi es un joven al que jamás se le ha implicado en los grandes asuntos pero que, de repente, se le pide que haga cosas para las que no está preparado. En un mundo dominado por el filo de una espada, Yarvi tiene que buscar su sitio desesperadamente. Inútil en el manejo de la espada y el escudo y, por lo tanto, incapaz de dirigir sus ejércitos a la batalla contra el asesino de su padre y su hermano, Yarvi es traicionado y vendido como galeote en un barco mercante.

Y será durante su etapa como esclavo cuando Yarvi crecerá como hombre en todos los sentidos. Su cuerpo se fortalecerá y su mente se volverá más ágil, pues es consciente de que el peligro le acecha allá donde vaya. A base de golpes y privaciones aprenderá a no confiar en nadie más que en sí mismo. Todas las cosas que ha aprendido siendo clérigo (sanación, idiomas, diplomacia...) le serán muy útiles para granjearse el apoyo de diversos líderes políticos y militares, casi siempre a base de mentiras y grandilocuentes promesas que después no cumplirá. Poco a poco, Yarvi perfeccionará sus habilidades para la mentira y la conspiración, llegando a convertirse en un hombre en apariencia débil, pero realmente temible. Incapaz de mostrar el menor sentimiento de cariño por nadie, Yarvi vivirá por y para cumplir su venganza, que traerá terribles consecuencias al mundo que rodea el Mar Quebrado.



Raistlin Majere




El Amo del Pasado y del Presente, el Amo de la Torre de la Alta Hechicería, el mago más poderoso de todos los tiempos y uno de los Héroes de la Lanza más conocidos y recordados por todos los lectores de Crónicas de la Dragonlance. Raistlin Majere es uno de los personajes más interesantes de la saga Dragonlance, no tanto por su inmenso poderío como por su arrolladora y atractiva personalidad. Como sus títulos indican, es el mago más poderoso que jamás se ha visto en el mundo de Krynn. Tras muchos trabajos, desafíos y terribles pruebas que minaron su ya debilitada salud, Raistlin consiguió ser el nigromante más poderoso y temido de la historia. Y no conforme con ese rango, hizo todo cuanto estuvo en su mano para tratar de derrotar a Takhisis, la Reina de la Oscuridad, y ocupar su puesto como deidad, algo que estuvo a punto de conseguir.

Raistlin Majere nunca tuvo una vida sencilla. Nació tan débil que estuvo a punto de morir, pero gracias a su hermana Kitiara consiguió salir adelante. Desde su más tierna infancia Raistlin fue comparado con su gemelo, Caramon: uno pequeño y el otro grande, uno débil y el otro fuerte. Sin embargo, en cuanto a capacidad intelectual, Raistlin es más inteligente y observador que su hermano y que muchos de sus compañeros. Su interés por la magia nació cuando, siendo niño, presenció los trucos del mago Waylan y más tarde, en su casa, los reprodujo todos uno tras otro sin cometer ni un solo error, por lo que fue enviado a una escuela de magia para pulir sus habilidades. Durante su estancia en la escuela, Raistlin fue marginado y despreciado por sus compañeros; esto, que podría haber minado la personalidad de alguien más débil, le dio las fuerzas necesarias para implicarse todavía más en el estudio de la magia, llegando a aventajar incluso a magos mucho más poderosos que él. Tras muchas vicisitudes y después de pasar la terrible Prueba, que destrozó su salud sin remedio, Raistlin obtuvo la túnica roja y el bastón de mago a la temprana edad de 21 años.

Raistlin es uno de los personajes más carismáticos de la literatura fantástica, principalmente porque combina una personalidad maquiavélica con ciertos atisbos de bondad que todavía permanecen en su corazón. Sin embargo, estos gestos de bondad son muy esporádicos y no se pueden esperar de alguien como él. Raistlin es un hombre hecho a sí mismo, que ha luchado muy duro para obtener los poderes que tanto ansiaba y que está dispuesto a sacrificar cualquier cosa sólo para ser el ser más poderoso del universo. Como buen antihéroe, no sigue más reglas que las que él mismo se pone. No obedece a autoridad alguna ni siente el menor respeto por sus pares nigromantes. Al contrario, disfruta ridiculizándoles y presumir ante ellos de sus propias habilidades, sabiéndose mejor que ellos. A todo esto se suma su peculiar aspecto físico: Enteco, de cabello blanco como la nieve, piel dorada y pupilas de los ojos en forma de reloj de arena a través de las cuales es capaz de ver el desgaste del tiempo en todo lo que le rodea.

Una de las razones por las que Raistlin es sumamente peligroso (y, de hecho, si yo fuese un personaje de la Dragonlance me habría cuidado de él hace muuuucho tiempo) es que es muy traicionero. Mentiroso, artero por naturaleza, no vacila en engañar a quien sea necesario para que actúe como él quiere; su hermano Caramon ha sido una víctima recurrente de los engaños de Raistlin, aunque su sincero cariño por él le hace perdonarle y seguir a su lado. Raistlin despierta muy pocas simpatías entre quienes le rodean, pero tampoco hace nada para evitarlo; egocéntrico, pagado de sí mismo, no le gusta la compasión de gente a la que considera inferior a él y con frecuencia se despacha con insultos y desagradables siseos. Y, sin embargo, ese ser en apariencia tan débil y enfermizo sería capaz de destruir todo Krynn y a sus habitantes si tan sólo le diera la gana de hacerlo.


septiembre 05, 2016

Una de citas




Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado. Friedrich Nietzsche


No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas. Séneca


¡Qué poco cuesta construir castillos en el aire y qué cara es su destrucción! François Mauriac


Tanto los que piensan que pueden hacer algo como los que piensan que no, están en lo cierto. Henry Ford


Siempre se llega a alguna parte si se camina lo bastante. Lewis Carroll


El verdadero amigo es aquel que está a tu lado cuando preferiría estar en otra parte. Len Wein


No he fracasado. He encontrado 10.000 soluciones que no funcionan. Thomas Alva Edison


Cuanto más deseo hacer algo, menos lo considero trabajo. Richard Bach


Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros. Jean de la Bruyère


Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas. Proverbio árabe


Sin riesgos en la lucha, no hay gloria en la victoria. Pierre Corneille


La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento. Kevin Bisch


Uno tiene que ir muy lejos para saber hasta dónde se puede ir. Heinrich Böll


Vive cada día como si fuera el único día del que dispones para ser feliz, para gozar y para aprovechar el tiempo. Noel Clarasó


Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos. San Agustín


Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es tan solo encantadora o aburrida. Oscar Wilde


El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia. Henry Ford


¿Beso? Un truco encantador para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas. Ingrid Bergman


Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Martin Luther King


La razón es también una pasión. Eugeni d’Ors


En la vida humana solo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan. Enrique Jardiel Poncela


No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo. Susan Sontag


El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada. Johann Wolfgang von Goethe


Amor y deseo son dos cosas diferentes, que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama. Miguel de Cervantes


Se puede tener por compañera a la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón. Samuel Johnson


La felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante. Antonio Gala


Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo. Voltaire


Lo que haga puede no ser importante, pero es importante hacerlo. Mahatma Gandhi


La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito. Ralph Waldo Emerson


Quien no oye consejo, no llega a viejo. Refrán


Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible. San Francisco de Asís


Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía. Maurice Maeterlinck


Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad. Julio Verne


Nuestras dudas son traidoras y a menudo nos hacen perder las cosas buenas que pudiéramos conseguir. William Shakespeare


Para ser un héroe, piensa como un héroe. Voltaire


Si uno logra no hundirse, el triunfo solo radica en uno mismo. Maria Callas


Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace. Jean Paul Sartre


No podrás descubrir nuevos océanos sin el coraje de perder de vista la costa. Anónimo


La integridad es hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando. Jim Stovall


La experiencia es una buena escuela, pero la matrícula es muy cara. Heinrich Heine


El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos. Arthur Schopenhauer


Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino. Proverbio árabe


La mejor amiga y la peor enemiga del hombre es la fantasía. Arturo Graf


La única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha. Edmundo Hoffens


Debes llegar a hacer aquello que piensas no ser capaz de hacer. Eleanor Roosevelt


Lo importante es transformar la pasión en carácter. Franz Kafka


Cuando alguien te da su confianza, siempre te quedas en deuda con él. Truman Capote


Grabad esto en vuestro corazón: cada día es el mejor del año. Ralph Waldo Emerson


Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis. John Galsworthy


La mitad del mundo no puede entender los placeres de la otra mitad. Jane Austen


septiembre 01, 2016

El Signo del mes: Virgo


¡Hola a todos!

¡Bienvenidos a septiembre, lectores! Ya ha llegado el momento de despedirse del verano y darle la bienvenida al otoño, que siempre viene cargado de nuevas ideas, nuevos proyectos que llevar a cabo a lo largo del año escolar. ¿Y qué pasa conmigo? Pues, como algunos ya sabéis, me he pasado toooodo el verano trabajando y ahora mi contrato ha terminado, así que se puede decir que he vuelto a la casilla de salida. ¿Qué haré a partir de ahora? Pues buscarme la vida, como es obvio. Septiembre es un buen momento para replantearse las cosas y empezar nuevos caminos, y he decidido que eso es lo que voy a hacer: Seguir mi propio camino, embarcarme en una nueva aventura que no sé cómo acabará. Tal vez triunfe, o tal vez me toque volver a casa con las orejas agachadas, pero al menos quiero intentarlo. ¿Demasiado críptico para vosotros? Lo siento, pero no voy a contaros nada hasta que todo esté atado y bien atado, ^^*

Mientras tanto, podéis seguir leyendo mis entradas, que prometo ir actualizando periódicamente. Como siempre, estoy abierta a todo tipo de comentarios y sugerencias que queráis hacerme. ¿Os gustan los contenidos? ¿Preferiríais leer otro tipo de cosas? ¿O tal vez hay algún tema que os parece que puede resultarme interesante pero yo no lo he tratado en el blog? Comentarios, sugerencias, críticas... todo es bien recibido, ^^*

Y, para empezar bien el mes, os dejo con el signo correspondiente a septiembre. ¡Hasta pronto!



Virgo




Signo zodiacal: La doncella

Duración: Del 21 de agosto al 20 de septiembre

Elemento: Tierra

Planeta: Mercurio

Signo opuesto: Piscis


En la mitología griega, lo más común es considerar que la constelación de Virgo es la representación celeste de Astrea. Esta doncella, cuyo nombre puede significar 'la estrellada' o 'relámpago', era la diosa encargada de portar los rayos que Zeus utilizaba como arma. Astrea era hija de Zeus y Temis, por lo que era una descendiente directa de las Titánides. Y si Temis era la representación de la justicia divina, Astrea era la personificación de la justicia en el mundo de los hombres. Se dice que fue la última inmortal que vivió entre los humanos durante la Edad Dorada de Cronos, abandonando la tierra cuando ésta se envileció llegada la Edad de Bronce. Durante la guerra de los Titanes, Astrea fue una fiel aliada de Zeus, pues era la encargada de cumplir la noble tarea de portar sus rayos en los brazos. Como premio por su lealtad, Zeus le concedió el permiso para conservar su virginidad, y además le dio un lugar entre las estrellas, convertida en constelación.

En cuanto a los nacidos bajo el signo de Virgo, los astrólogos dicen de ellos que son prácticos y sensatos. Les gusta hablar, por lo que destacan como grandes comunicadores. Sin embargo, no son dados a hablar por hablar, sino que rehuyen la conversación ociosa. Es típica de los Virgo su tendencia a ser críticos con todo. Según los astrólogos, le dan mucha importancia a la salud y a la higiene. Les gusta mucho cuidarse y mantener su entorno limpio y bien ordenado.

Los astrólogos consideran a los Virgo un tanto obsesionados por los detalles, analíticos, inteligentes y esforzados. En los trabajos difíciles, los Virgo se comportan como si todo les resultara muy fácil, pues son flexibles y buenos organizadores. Se dice de ellos que les importa más hacer bien su trabajo que recibir elogios, lo que denota su modestia. También son perfeccionistas y les preocupa que sus proyectos o situaciones no alcancen sus expectativas. La enfermería, los trabajos en industria de servicios, la salud y la nutrición, el secretariado o la administración, así como la enseñanza y la edición, son profesiones asociadas con el signo de Virgo.

Entre los personajes famosos nacidos bajo este signo están Greta Garbo, Leonard Bernstein, Peter Sellers, Francisco de Quevedo, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges y la Reina Isabel II de Inglaterra.