mayo 15, 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Jumin


¡Hola a todos!

Y volvemos a la carga una semana más con Mystic Messenger, el fabuloso juego otome que ha hecho las delicias de cientos de chicas y de una servidora, que está más obsesionada de lo que cabría esperar (sin ir más lejos, hoy mismo me he comprado una camiseta de Seven, ^^). No me voy a explayar mucho con la introducción porque sería repetir lo mismo que he dicho en las anteriores semanas. Ya sabéis qué es el Mystic Messenger, ya conocéis a sus personajes y ya habéis leído las dos historias anteriores (o eso espero, caramba). Esta semana es más de lo mismo, así que poneos cómodos y disfrutad, porque hoy le toca el turno a Jumin.


Jumin





Jumin Han es un joven empresario que, a la temprana edad de 27 años, ya está considerado uno de los hombres de negocios más importantes del país. Su padre es el presidente de la C&R International, pero es Jumin el que se encarga de dirigir y hacer crecer la empresa, lo que le ha reportado múltiples beneficios económicos y una posición social envidiable. Tiene un carácter serio y maduro, y suele hablar con mucha educación, provocando el desconcierto de los miembros de la RFA y las burlas de Zen, con quien tiene una relación un poco tirante.



Biografía

Se podría decir que Jumin es el resultado de una vida en la que el amor ha estado ausente. Nació entre algodones, en el seno de una familia rica y poderosa que tenía el dinero suficiente para cumplir todas sus necesidades y caprichos. Eso sí, desde muy pequeño a Jumin se le enseñó que las cosas no venían de la nada y que para tenerlo todo era necesario estudiar, aplicarse y trabajar muy duro todos los días. Con el objeto de prepararle para que en el futuro se hiciera cargo de la empresa familiar, el señor Han se encargó de que su hijo recibiera una educación esmerada en los mejores colegios y sin reparar en gastos. Sin embargo, al mismo tiempo que preparaba a Jumin para ser su sucesor, fue también el causante de la total apatía sentimental de su hijo.

Cuando era pequeño, Jumin tuvo que enfrentarse a un suceso muy duro en la vida de todo niño: el divorcio de sus padres. En lugar de hablar con él y ayudarle a sobrellevar los cambios que se estaban llevando a cabo en el seno familiar, Jumin tuvo que ver cómo su madre se marchaba de casa sin que se preocupara en lo más mínimo por él. Y fue todavía peor cuando su padre, después de pasar por un nuevo matrimonio que le acarreó otro divorcio, empezó a salir con otras mujeres, la mayoría mucho más jóvenes que él, que solo querían aprovecharse de su inmensa fortuna. Jumin se sentía asqueado cada vez que veía a su padre babeando por su novia de turno y concediéndole todos los caprichos que ésta exigía, aunque fuesen cosas que pudieran afectar al rendimiento de la C&R. En su interior, Jumin concibió la idea de que dejarse llevar por los sentimientos, como estaba haciendo su padre, era perjudicial y no aportaba ningún beneficio. Siempre pensando en términos prácticos, Jumin no veía ventaja alguna en el amor, puesto que afectaba al rendimiento laboral, impedía ver la realidad y no constituía más que una fuente de problemas. Por ese motivo, desterró el amor de su vida y se concentró en sacar adelante la empresa familiar.

Sin embargo, tanto V como su prometida Rika estaban preocupados por Jumin. V y Jumin eran amigos desde niños, vivían en el mismo vecindario y habían ido a la escuela juntos. V conocía la situación y los pensamientos de Jumin mejor que nadie, y por eso le preocupaba el bienestar emocional de su mejor amigo. Rika también se dio cuenta de que había algo extraño tras la aparente indiferencia de Jumin en lo tocante a las mujeres, y pensó que lo que le ocurría era que todavía no había encontrado a alguien a quien querer de verdad. Jumin necesitaba experimentar el amor incondicional que se puede sentir por otra criatura y, como no podía buscarle una novia, le regaló a Elizabeth Tercera, una preciosa gata blanca.




Fue amor a primera vista. En cuanto Jumin contempló los grandes ojos azules de Elizabeth, quedó prendado de ella y se consagró por entero a su bienestar. Elizabeth Tercera podía considerarse una gata con suerte, pues Jumin se desvivía por cuidarla y hacer que se sintiera feliz: la alimentaba con la comida más nutritiva, mandó instalar cámaras de seguridad para observar sus movimientos a cualquier hora del día, se encargaba de que no se quedara sola si él tenía que hacer algún viaje de negocios, dormía con ella en la misma cama e incluso la convirtió en la imagen de su empresa. El amor de Jumin hacia su gata empezó a cobrar tintes de insania, ya que él mismo se confesaba «enamorado» de ella. Elizabeth era el único ser vivo al que Jumin podía abrirse, entregarle su corazón y amar sin reservas, pues sabía que nunca lo abandonaría. Al contrario que las novias de su padre, Elizabeth Tercera buscaba la compañía de Jumin porque le agradaba, no porque tuviera dinero. Por eso, para Jumin fue fácil darle la espalda a las mujeres y entregarse con devoción a su amada gata.

Que Elizabeth Tercera era el gran amor de Jumin no era un secreto para nadie, y mucho menos para los integrantes de la RFA, lo que no quiere decir que todos le tuvieran aprecio. Zen, siempre contrario a cualquier cosa que hiciera Jumin, detestaba que le impusiera la presencia de Elizabeth o que le mostrara fotos para fastidiarlo, pues Jumin sabía de sobra que Zen tenía alergia a los gatos. Jaehee, la asistente personal de Jumin, odiaba que su jefe la obligara a cuidar de Elizabeth cada vez que necesitaba viajar, ya que la gata se revolcaba en su sofá y lo dejaba lleno de pelos. En cuanto a Seven, sus chifladuras y su obsesión por coger a “Elly”, abrazarla y jugar con ella a lo loco consiguieron que Jumin amenazase a su compañero con ponerle una orden de alejamiento si osaba rozarle un solo pelo a su gata.

La soltería de Jumin era algo que preocupaba bastante a su padre. El señor Han veía a su hijo y consideraba que tenía que buscar a alguien con quien casarse, establecerse y ser feliz. Pensaba así porque volvía a tener novia, nada más y nada menos que la famosa Glam Choi, una celebridad dentro de los círculos de la alta sociedad, con la que pensaba contraer matrimonio en cuanto pudiera. En la comida de presentación, Jumin fue incapaz de compartir la alegría de su padre por el compromiso, pues estaba cansado de verle pasar por lo mismo una y otra vez. Pero se llevó una sorpresa mayúscula cuando el señor Han le informó de que había arreglado un matrimonio para él.

La candidata elegida para ser la futura esposa de Jumin era Sarah, una joven y bella mujer que parecía más interesada en la fortuna de su “prometido” que en él mismo, por mucho que se empeñara en aparentar lo contrario. El señor Han le contó a Jumin que Sarah poseía una importante empresa y que la unión entre ambos favorecería el crecimiento de la C&R International; y agregó, para más inri, que había sido Glam Choi la que había sugerido el enlace, asegurando que sería beneficioso para todos. A pesar de sus reiteradas negativas, la opinión de Jumin no se tuvo en cuenta y en los medios de comunicación se empezó a divulgar el rumor (extendido por la propia Sarah) de que estaba comprometido.

Jumin siempre se había mantenido alejado de los chismes y cotilleos propios de la prensa rosa, pero la presencia de Sarah se hizo tan pesada que hasta él empezó a perder la paciencia. Aquella mujer no dejaba de aparecer de improviso en mitad de sus reuniones de empresa e incluso en su propia casa, algo que le incomodaba sobremanera. Pero Jumin sintió miedo de verdad cuando Jaehee le informó de que Sarah y Glam Choi se habían presentado en su apartamento para interrogarla acerca de su relación con él; y añadió, para mayor preocupación de Jumin, que sabían de la existencia de Elizabeth Tercera y de lo mucho que significaba para él.



Elizabeth Tercera

A pesar de que su apariencia externa sugería lo contrario, Jumin comenzó a ponerse muy nervioso. Una cosa era que él tuviera que lidiar con una mujer caprichosa y un padre que pretendía imponerle un matrimonio de conveniencia, pero la situación era muy distinta si se trataba de Elizabeth Tercera. Ofuscado por terribles pensamientos, Jumin tuvo la corazonada de que su padre se aliaría con Sarah y Glam para secuestrar a su querida Elizabeth y así obligarle a casarse. Perder a Elizabeth era algo que Jumin no podría soportar, y por eso hizo todo cuanto estuvo en su mano para protegerla. No solo reforzó la seguridad en su casa, sino que también le prohibió la entrada a cualquier persona no autorizada, incluido su propio padre. Finalmente, a modo de medida de seguridad extrema y a pesar de que se le rompía el corazón al hacerlo, encerró a Elizabeth en una jaula para que no pudiera escapar.

Los miembros de la RFA, que seguían la situación de Jumin a través de los medios de comunicación y las redes sociales, estaban bastante preocupados por lo que estaba sucediendo. Jaehee no tenía manera de ponerse en contacto con Jumin para saber cómo estaba, pues éste no respondía a sus llamadas ni contestaba a sus correos electrónicos. Por eso, Jaehee le pidió a MC, la nueva coordinadora de la fiesta benéfica de la RFA, que fuese a ver a Jumin; como MC llevaba varios días hablando con Jumin a través del chat y le parecía un hombre muy agradable, aceptó la propuesta de Jaehee.

Jumin nunca se habría imaginado que MC viniera a hacerle una visita a su propia casa pero, en medio del caos emocional por el que estaba pasando, la presencia de aquella educada y adorable chica fue como un bálsamo para él. Jumin había hablado varias veces con MC en el messenger de la RFA, pero se dio cuenta de que hasta ahora no le había prestado la suficiente atención. Tener la oportunidad de estar a solas con ella, escucharla hablar y ser testigo de su genuina preocupación por él y por Elizabeth Tercera, supuso una experiencia completamente nueva para Jumin. Con su carácter dulce y sus amables palabras, MC había conseguido lo que para otras mujeres había sido imposible: llegar hasta el corazón de Jumin y hacerse un hueco en él. Ansioso por retenerla junto a él un poco más, Jumin le pidió a MC que se quedara a cenar y a pasar la noche en su casa.

Al día siguiente, MC consiguió convencer a Jumin de que no podía dejar de lado sus obligaciones en el trabajo por culpa del miedo que le habían infundido personas que solo querían molestarlo. Por eso, para tranquilizarle, MC se ofreció a quedarse para cuidar de Elizabeth mientras él iba a trabajar. Jumin aceptó la propuesta y le mostró a MC cómo tenía que abrir la jaula para dejar salir a Elizabeth, pero en ese momento uno de los agentes de seguridad entró en la habitación y la gata aprovechó la ocasión para escapar del edificio antes de que nadie pudiera cogerla.

El disgusto que sufrió Jumin al ver cómo su adorada Elizabeth huía de él fue indescriptible. Estaba atónito, desolado. Él solo había querido que Elizabeth fuera feliz, y ella se lo pagaba escapando como si él fuera un monstruo. De repente, se le antojó que todos los años que había consagrado al bienestar de Elizabeth no habían valido para nada. Traicionado por la criatura a la que más amaba, Jumin se dejó consolar por MC y le pidió que se quedara junto a él un poco más, al menos hasta que encontraran a Elizabeth.

Pero entonces, Jumin recibió otra visita inesperada. Los agentes de seguridad le dijeron que Sarah había venido para traerle noticias sobre Elizabeth Tercera, información que solo le daría si le dejaba entrar en el apartamento. Por consejo de MC, Jumin accedió a ver a Sarah y escuchar lo que tuviera que decirle. Se produjo entonces una situación muy incómoda, ya que Sarah no esperaba encontrar a otra mujer allí. Intentó que Jumin le diera explicaciones, pero él solo quería saber si Elizabeth estaba bien. Sarah le mostró entonces la foto de una gata, pero estaba claro que aquella no era Elizabeth, por mucho que ella insistiera. Sarah acusó a Jumin de estarse dejando influenciar por MC, a quien consideraba una chica del montón y una aprovechada. Jumin no iba a permitir que alguien como Sarah insultara a MC, así que le ofreció una enorme suma de dinero a Sarah a cambio de que les dejase en paz, a lo que ella no tardó en aceptar; al ver sus intenciones, Jumin le confesó que le había tomado el pelo y que no tenía intención de dejarse chantajear por ella. Con todo, Sarah no parecía dispuesta a marcharse, de modo que Jumin tuvo que tomar medidas drásticas. Se acercó a MC y le pidió perdón por lo que iba a hacer a continuación. Acto seguido, la besó en los labios.



"Tus labios son tan cálidos y suaves..."

MC se quedó tan sorprendida por lo ocurrido que apenas se dio cuenta de que Sarah se había marchado hecha una furia. Trató de pedirle explicaciones a Jumin sobre lo ocurrido, a lo que él respondió que había deseado besarla desde el primer momento en que la vio y que no se arrepentía de haberlo hecho. Aquel beso parecía haber transformado a Jumin en otra persona. De repente, toda su preocupación por Elizabeth Tercera se desvaneció y desde entonces solo tuvo ojos para MC. Parecía haberse dado cuenta de que para ser feliz no necesitaba tener una mascota, sino a alguien como MC: una mujer con la que compartir sus alegrías y sus penas, que le acompañase en los buenos y en los malos momentos y, sobre todo, que le quisiera por ser como era. Jumin se había pasado toda la vida evitando expresar sus sentimientos por considerarlos una pérdida de tiempo, pero ahora que había encontrado a MC no estaba dispuesto a renunciar al amor. Valiéndose de súplicas, le pidió a MC que se quedara en su casa un día más.

Los miembros de la RFA observaron el cambio que se había operado en Jumin y empezaron a sospechar que le ocurría algo raro. Estaba pendiente hasta del más pequeño movimiento de MC, llegando a un punto que rozaba lo malsano. Cada vez que MC le sugería que salieran a buscar a Elizabeth, Jumin ponía excusas para que ella no abandonase su casa; la cosa empeoró cuando Seven dio la noticia de que un hacker había modificado el sistema de seguridad del apartamento donde MC vivía provisionalmente, por lo que volver allí podía ser peligroso. Jumin estaba tan ansioso por proteger a MC que le ordenó que no saliese de casa hasta que todo se solucionara. Un poco agobiada por estar todo el día encerrada, MC le dijo a Jumin que agradecía su amabilidad, pero que ella sabía cómo protegerse.

Entonces, algo se torció dentro de Jumin. En el momento en que MC hizo ademán de irse, Jumin le cerró la puerta y le bloqueó el paso. Enfadado por lo que él consideraba un capricho de la muchacha, le dijo que no iba a permitir que huyera de él como había hecho Elizabeth Tercera. La amaba y solo quería protegerla de los peligros del mundo exterior. ¿Tan difícil era de entender? MC se dio cuenta de que Jumin estaba demasiado ofuscado como para pensar con claridad, así que decidió quedarse en su casa hasta que se calmara. Aquella misma noche, Jumin organizó para ella una cena especial en la que cuidó hasta del más pequeño detalle, incluyendo su vestido y su peinado. Encandilado por la presencia de MC, Jumin se deshizo en halagos y le habló de las maravillas de quedarse con él en aquel apartamento, que se había convertido en una especie de jaula de oro. En el edificio donde vivía Jumin, MC podía encontrar todos los lujos y comodidades que pudiera desear, por lo que no necesitaba salir al exterior para nada. Jumin llegó a impedirle la entrada a Jaehee para que no interrumpiera su cita con MC, lo que demostró que estaba actuando de una manera muy extraña.



"Quiero protegerte a como dé lugar.
¿Por qué estás intentando escapar de mí?"

En el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que del comportamiento de Jumin. Aunque MC hizo todo lo posible por calmar los ánimos, los demás sabían que Jumin estaba obrando mal al retener a MC contra su voluntad. De todos los miembros, Zen era el que más preocupado estaba por la chica, por lo que no se recató en decirle a Jumin todo lo que pensaba acerca de su forma de obrar. Entre otras cosas, le acusó de estar utilizando a MC para suplir la pérdida de su gata, y que con esa actitud posesiva no estaba protegiendo a MC, sino obligándola a estar con él; y añadió que, si tanto la quería, no tenía derecho a tratarla como si fuera de su propiedad. Sin embargo, Jumin hizo caso omiso de las palabras de Zen y decidió seguir haciendo las cosas a su manera.

Al día siguiente, Jumin fue a hablar con su padre acerca de lo ocurrido con Sarah. A pesar de que le confesó que estaba enamorado de otra mujer y, además, le mostró pruebas de que Sarah solo quería casarse con él para mejorar su situación económica, su padre no le hizo caso e insistió en que siguiera adelante con el compromiso, algo que le haría muy feliz tanto a él como a su novia Glam. Jumin no podía creer lo que su padre le estaba pidiendo y le acusó de actuar movido por la ceguera. Según él, su padre estaba tan deslumbrado por Glam que actuaba sin pensar y se comportaba de una manera egoísta. Y entonces, cayó en la cuenta de que era exactamente lo mismo que había hecho él: al retener a MC en su casa contra su voluntad, Jumin creía que la estaba protegiendo de un peligro desconocido, pero lo cierto es que había actuado así porque tenía miedo de perderla como había perdido a Elizabeth. Aquella forma de ser no era propia de él y comprendió que, aunque sus sentimientos por MC eran buenos, había actuado mal con ella. Una vez en casa, Jumin se disculpó con MC y le abrió su corazón. Para él, MC era lo mejor que le había en la vida y lo último que quería era hacerle daño, así que le prometió que la mandaría de vuelta a casa en cuanto todo volviera a la normalidad.

Mientras tanto, los miembros de la RFA no habían estado ociosos. Siguiendo las indicaciones de un sueño premonitorio de Zen, Seven y Yoosung encontraron una extraña mansión en las montañas, y en las cercanías hallaron a Elizabeth Tercera. Por supuesto, se apresuraron a darle la buena noticia a Jumin, pero él no la recibió con tanta alegría como esperaban. Arrepentido por no haber sabido tratar bien a Elizabeth, Jumin decidió que devolvería la gata a V para que se hiciera cargo de ella en su lugar. Pero V, que sabía del drama interno por el que estaba pasando su mejor amigo, acudió personalmente a su casa para llevarle a Elizabeth y hacerle entender que su gata no encontraría mejor dueño que él. Además, iba a necesitar la compañía de alguien ahora que Seven y Yoosung se habían encargado de neutralizar la amenaza del hacker misterioso, permitiendo que MC pudiera regresar a su apartamento. Jumin tuvo que aceptar que había llegado el momento de dejar marchar a MC, pero las dulces palabras de la muchacha, quien le dijo que sus corazones siempre estarían juntos a pesar de la distancia, le ayudaron a sobrellevar la separación.

A pesar de las dificultades, la organización de la fiesta de la RFA se llevó a cabo de manera satisfactoria. Sin embargo, en la sala se había concentrado una masa de periodistas y fotógrafos que sabían de la presencia del señor Han, de su novia Glam Choi y de Sarah, la supuesta prometida de Jumin; de hecho, había sido el propio Jumin el que los había invitado a la fiesta, momento que aprovecharía para aclarar las cosas ante los medios de comunicación. Y lo hizo, pero no de la manera que todos esperaban. Como anfitrión que era, Jumin inauguró la fiesta benéfica con un discurso en el que habló de las virtudes del amor, que él había descubierto recientemente gracias a una mujer maravillosa que estaba entre los presentes. Pensando que hablaba de Sarah, Glam alentó a su amiga a que se acercara a Jumin, pero se llevó un chasco cuando éste anunció que la mujer a la que amaba era MC, la coordinadora de la fiesta.

Ante esas declaraciones, el señor Han y Glam Choi se sintieron engañados, pero eso no fue nada en comparación con la indignación de Sarah. A pesar de que se le recomendó que se alejara de los medios de comunicación, Sarah le exigió una explicación a Jumin, a lo que él no tuvo reparo en dársela. Delante de todo el mundo, Jumin reveló que Sarah y Glam eran unas farsantes que se habían hecho pasar por profesora y alumna, cuando en realidad eran hermanas; desde el principio, la intención de Glam había sido la de vincularse sentimentalmente con el señor Han para, una vez conseguido su objetivo, ayudar a su hermana a atrapar a Jumin con el fin de que el matrimonio entre ambos mejorara su posición económica. Gracias a Seven, quien le había proporcionado la información sobre las hermanas, Jumin consiguió apartarlas de su vida para siempre. Feliz por poder estar con MC y sintiéndose más enamorado que nunca, Jumin se acercó a su amada y, ante todos los presentes, se arrodilló a sus pies y le pidió que se casara con él.



"¿Me permitirías ser el compañero de tu vida?"

Unos meses después, en el chat de la RFA no se hablaba de otra cosa que no fuera Jumin. Después de celebrar una apoteósica fiesta de compromiso y una boda con una pompa y boato dignos de la realeza, Jumin y MC regresaban aquel mismo día de su luna de miel. Sus amigos de la RFA fueron al aeropuerto a recibirles, pero se quedaron sorprendidos al ver que una multitud se había reunido en la terminal con pancartas y mensajes de apoyo para la pareja recién casada, pues veían su unión como el triunfo del amor. Ante tal recibimiento, Jumin ordenó que las medidas de protección se reforzaran, especificando que se redoblara la seguridad sobre MC. Jumin, que solo tenía ojos para su esposa, le pidió a MC que no se preocupara por nadie más que por sí misma, ya que si ella estaba a salvo, él siempre sería feliz.




Personalidad


Jumin es la personificación de la abundancia y de la prosperidad económica. Fue criado como un príncipe, rodeado de lujos y con la premisa de que no había nada material que el dinero no pudiera comprar. Pero lejos de crecer como un joven caprichoso o un niño de papá, a Jumin se le inculcó muy pronto la idea de que para tener tanto dinero era necesario entregarse en cuerpo y alma al trabajo. La C&R International era la empresa que la familia Han había conseguido mantener en pie durante años, y ahora era su turno de hacer que siguiera siendo así. Jumin, fiel a su carácter responsable y a su deseo de honrar a su familia, se mantuvo a la altura de las expectativas y consiguió que el negocio siguiese creciendo y expandiéndose.

Jumin es un hombre que vive entregado al trabajo. Serio, cabal, muy maduro para su edad, Jumin se pasa la vida celebrando reuniones de trabajo y viajando de un lado a otro por negocios. Planifica su horario al milímetro todos los días, y cualquier hora le parece buena para arreglar asuntos de trabajo. Sin embargo, Jumin también tiene un punto caprichoso, ya que a veces se aprovecha de su elevada posición para dejar sus deberes laborales a un lado mientras se dedica a otras cosas que le gustan más, como cuando va a visitar a Jaehee a medianoche para llevarle a su gata y obligarla a que la cuide, o cuando deja de ir a trabajar para pasar más tiempo junto a MC. Jumin es capaz de moderarse cuando quiere pero por lo general no es un hombre que se prive de nada, llegando a gastar enormes sumas de dinero en auténticos caprichos, como el de poner agentes de seguridad para proteger un recinto en el que hace dos años se celebró un evento que le gustaba. Está acostumbrado a tener todo lo que desea y a conseguirlo al instante, por mucho que cueste. Para él, el dinero mueve el mundo.

El carácter materialista de Jumin se ha ido gestando desde su infancia. De niño, vivió de manera bastante dramática la separación de sus padres, probablemente porque éstos no se preocuparon demasiado por sus sentimientos. Tras el divorcio, aparte de tener que crecer con la permanente ausencia de su madre, Jumin tuvo que ver los superficiales intentos de su padre por rehacer su vida con otras mujeres. Después de pasar por un segundo matrimonio y su consiguiente divorcio, el señor Han se dedicó a saltar de una novia a otra. Al contrario que su hijo, el señor Han se enamoriscaba con facilidad de mujeres más jóvenes que él que solo buscaban beneficiarse de su inmensa fortuna. De talante más conservador que su padre, Jumin se mantuvo alejado de las mujeres y puso todo su amor en Elizabeth Tercera, la gata que Rika y V le habían regalado tiempo atrás.

Pero bajo esa fachada de seriedad, Jumin oculta un corazón ardiente y apasionado que, como las fuerzas de un volcán, una vez desatado ya no puede ser contenido. Acostumbrado a reprimir sus sentimientos más recónditos, cuando estos salen a la luz lo hacen de manera desbordada y a veces bastante desproporcionada. El amor que Jumin siente por MC es tan grande que, cuando este se manifiesta, se ve incapaz de controlarlo. Se siente feliz, emocionado, lleno de vida… pero también ansioso y atemorizado. La huida de Elizabeth Tercera, la única criatura a la que Jumin había mostrado verdadero amor, provocó en él un terror inconcebible al abandono. Por eso, cuando MC intenta marcharse, el miedo de Jumin a perderla para siempre es tan grande que llega al extremo de desear meterla en una jaula para poder controlarla. Si para el resto del mundo amar significa querer proteger, en el caso de Jumin se llega al extremo: él demuestra su amor acaparando (y casi secuestrando) a la persona que ama para que no huya, sin darse cuenta de que no es necesario que haga eso. Por fortuna, el propio Jumin se da cuenta de lo que está haciendo y tiene tiempo de rectificar; sabe que su derroche de sentimientos responde a un impulso del momento y que pronto volverá a estar cómodo consigo mismo, lo suficiente como para desear establecerse con MC y tener una relación de pareja normal con ella.



"I'm ready to do whatever it takes to satisfy you... my lady."

De todos los chicos de Mystic Messenger, Jumin es uno de los que más cambia su manera de ser tras conocer al amor de su vida. Una vez que ha descubierto el gran poder que ejerce sobre él el amor, tiene prisa por experimentarlo en su mayor grado. En un determinado momento, Zen comenta que Jumin es tan impulsivo que no le parecería extraño que hoy besase a MC y que mañana le pidiera que se casara con él; esto es bastante aproximado a lo que al final ocurre, ya que a los pocos días de conocer a MC, Jumin ya está pensando en pedirle matrimonio. Conservador y hombre de ideas fijas, a Jumin no le agrada la idea de que un hombre y una mujer vivan juntos sin estar casados y, como no quiere que MC se le escape, tiene prisa por prometerse y casarse con ella. Y aunque nunca ha sido muy partidario de hablar demasiado ni de mostrar sus emociones, Jumin no escatima halagos y demostraciones de cariño para su esposa, a la que ama por encima de todas las cosas.

mayo 08, 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Zen


¡Hola a todos!

Pues aquí estamos una semana más para invadir mi blog con otra entrada sobre el Mystic Messenger. Y sé que muchos os estaréis preguntando si no estoy siendo un poco cansina con el tema. Ya le he dedicado un par de entradas al jueguecito de marras, ¿acaso no es suficiente? Bueno, a estas alturas ya deberíais estar curados de espantos. Ya sabéis que soy una persona a la que le van todos los vicios frikis habidos y por haber. ¿Por qué habría de ser diferente el Mystic Messenger? ¡Si tiene todo lo que a mí me gusta! Una premisa de juego interesante, una historia que engancha cosa mala, chicos manga que quieren ligar conmigo... No sé, tampoco hay que pensárselo tanto, ¿no?

Pero bueno, a lo que vamos. La semana pasada subí una entrada en la que narraba la historia personal de uno de los personajes, concretamente de Yoosung. Esta semana vuelvo a la carga con la biografía de otro personaje. Poneos cómodos, coged vuestra bolsa de Honey Buddha Chips y disfrutad de la compañía del mejor actor de la RFA! ^^*


Zen





Hyun Ryu, más conocido por el nombre artístico de Zen, es un joven actor albino de 23 años que pertenece a la RFA. Su impresionante voz y su talento interpretativo le han granjeado mucha popularidad y le han llevado a convertirse en un conocido actor de musicales, por lo que nunca le falta trabajo. Pero si por algo destaca Zen a primera vista es por su aspecto físico. De piel pálida, ojos rojos y largo cabello blanco, Zen se ha convertido en todo un icono de la belleza masculina. Tiene una alergia tremenda a los gatos, llegando a estornudar solo con ver la foto de un felino.



Biografía

Aunque Zen da la impresión de ser un hombre decidido y seguro de sí mismo, lo cierto es que no siempre fue así. De niño, su carácter quedó fuertemente marcado por las exigencias de sus padres, quienes siempre le vieron como un problema del que había que ocuparse a todas horas. Sus padres, dos profesores severos y conservadores, querían que sus hijos crecieran como hombres de carácter humilde. Pensaban que la belleza estremecedora de Hyun le convertiría en un presumido que dejaría los estudios para frecuentar malas compañías y dedicarse al mundo del espectáculo, algo que les aterraba sobremanera por considerarlo una vida abocada al fracaso. Por eso, para templar su carácter y moldearlo, durante años se dedicaron a repetirle constantemente a Hyun lo feo y desagradable que era a la vista, con la esperanza de que acabara creyéndoselo y se centrara en labrarse un futuro como médico o abogado.

Sin embargo, había algo que al pequeño Hyun no le cuadraba. A la vez que sus padres señalaban su supuesta fealdad, el niño se daba cuenta de que el resto del mundo no lo veía de la misma manera. Cuando salía a la calle solo o con su madre, las chicas lo perseguían para besarlo, pellizcarle las mejillas y sacarse fotos con él, admiradas por su gran belleza; incluso su propia profesora particular se ruborizaba cada vez que lo miraba, algo que incomodaba profundamente al pequeño. Hyun le contó sus impresiones a su hermano mayor, y éste le dijo la verdad que siempre se le había ocultado: Que no era feo, sino muy guapo, y que sus padres habían insistido en lo contrario porque querían protegerle de aquellos que querían hacerle daño. Su hermano también le habló del temor de sus padres de que Hyun se desviara por el mal camino, pero tranquilizó al niño diciéndole que él estaría siempre de su parte. Agradecido por su sinceridad, a partir de entonces Hyun vio en su hermano a su mejor apoyo.

Con el paso de los años, Hyun se fue volviendo cada vez más atractivo, pero también más rebelde. Contra los deseos de sus padres, empezó a meterse en grupos de música y teatro, descubriendo no solo que tenía talento, sino que le encantaba el arte. Pero su rebeldía no quedó sin consecuencias. Cuando su madre se enteró de que le habían visto cantando en un grupo callejero, castigó a Hyun rapándole el pelo, considerando que así no se vería guapo y se le quitaría de la cabeza la absurda idea de dedicarse al mundo del espectáculo. Como tantas otras veces, Hyun buscó la protección de su hermano mayor pero, para su sorpresa, su hermano no solo se puso de parte de sus padres, sino que también le dijo que estaba siendo un iluso al pretender ganarse la vida como artista sin tener contactos importantes. Para su hermano, nadie tenía éxito en la vida si no contaba con buenas influencias, algo que a Hyun le dolió profundamente. Pero mucho más duro fue para él descubrir que su hermano solo lo había apoyado porque esperaba que triunfara y consiguiera fama y buenos patrocinadores, lo que supondría un hermoso impulso para su propia carrera como abogado. Decepcionado con sus padres y dolido por la traición de su hermano, Hyun se escapó de casa para no volver.




Empezó entonces para el muchacho la fase más dura de toda su vida. Al no tener más que quince años, no podía trabajar en ningún sitio ya que nadie le contrataba. Acuciado por el hambre y la falta de dinero, llegó incluso a robar a sus propios compañeros de instituto, algo de lo que siempre se sentiría avergonzado. Con todo, estaba decidido a darles una lección a sus padres y a probar suerte como actor, así que empezó a trabajar en varias compañías teatrales. Se cambió el nombre por el de Zen y, poco a poco, empezó a hacerse conocido.

La vida de Zen comenzó a cambiar para mejor. Tenía un trabajo que le apasionaba y, además, se había convertido en la fantasía de cientos de chicas que soñaban con tener una relación con él. La humildad que sus padres tanto habían querido inculcarle quedó relegada a un segundo plano; consciente de lo atractivo que era, Zen decidió explotar sus encantos al máximo y acabó convirtiéndose en un narcisista al que le encantaba hacerse selfies en las poses más sugerentes para encandilar a su público femenino. Los suspiros y atenciones de las chicas inflaron su ego hasta límites insospechados pero, curiosamente, odiaba que se pegaran demasiado a él y se portaran como fangirls histéricas. Por un lado, a Zen le gustaba que lo admiraran por su belleza, pero también ansiaba que los demás viesen que tenía talento para actuar y que no era tan solo una cara bonita.

Una noche, después de una de sus actuaciones musicales, una chica fue al camerino de Zen. La chica le entregó un ramo de flores y empezó a felicitarle ardientemente por su brillante actuación. No mencionó su aspecto físico para nada; solamente se centró en su extraordinario talento como actor. Esta prueba de admiración conmovió profundamente a Zen, y más todavía cuando la chica se presentó como Rika y le dijo que llevaba siguiendo su carrera desde sus comienzos. Como creía que tenía mucho talento, Rika le ofreció a Zen la oportunidad de ponerle en contacto con un importante hombre de negocios que podía patrocinar su carrera artística. Aunque no aceptó, Zen se sintió atraído por el entusiasmo de Rika y de V, su prometido, quienes habían fundado la RFA para recaudar fondos para la gente necesitada. Como alguien que sabía lo que era pasar necesidades, Zen no dudó en entrar en la asociación.

La vida de Zen siguió adelante sin sobresaltos. En la RFA hizo buenos amigos, aunque también tuvo sus rencillas con Jumin Han, el empresario que según Rika iba a impulsar su carrera. La relación de Zen y Jumin era bastante explosiva, ya que sus caracteres y formas tan dispares de ver la vida chocaban con frecuencia, por lo que era común verles discutir en los chats. Pero todo cambió con la llegada de MC a la RFA.



"Un selfie solo para ti"


La presencia de una nueva chica en la asociación supuso una agradable novedad para el seductor Zen, que decidió aprovechar la oportunidad. Como experto conquistador que era, Zen no tardó en empezar a coquetear con MC, a mandarle fotos suyas y a decirle frases destinadas a seducirla. Y lo consiguió. En pocos días, MC estaba lo bastante interesada en Zen como para preocupar a Jaehee, quien insistía en que no debía enamorarse de Zen; en opinión de Jaehee, el hecho de que Zen tuviera novia podía afectar a su carrera como actor, y no quería que ocurriera eso, menos aún ahora que Zen había conseguido un papel en una producción muy importante en la que compartiría protagonismo con Echo Girl, una famosa ídolo coreana.

A pesar de las protestas de Jaehee, MC no vio motivo alguno para no apoyar a Zen por su buena suerte. Estaba claro que Zen le parecía muy atractivo, pero MC era lo suficientemente madura como para saber ver más allá de las apariencias, por lo que no le resultó muy difícil percibir la sensibilidad que Zen transmitía en todas sus interpretaciones. Esa pasión fue lo que acabó haciendo que MC se enamorara de Zen, a pesar del poco tiempo que hacía que se conocían.

Pero entonces ocurrió algo inesperado para Zen. Durante los ensayos del nuevo musical, tuvo un accidente y se torció un tobillo. En el hospital, los médicos le dijeron que tendría que guardar reposo absoluto durante varias semanas, y de nada sirvieron las protestas de Zen, que argumentaba que él tenía tendencia a recuperarse muy rápido de sus lesiones. Al verse privado de movilidad y temiendo perder el papel que acababa de conseguir, Zen se sintió abatido. Para desahogarse, entró en el chat de la RFA y habló con MC sobre la frustración que sentía. Conmovida, MC le propuso ir a visitarle a su casa para hacerle compañía y Zen, que vio una buena oportunidad para conocer a la chica que le interesaba, aceptó de inmediato. Tras una serie de desacuerdos con el resto de miembros de la RFA, Jumin concedió que MC fuese a ver a Zen a su casa, siempre y cuando su propio chófer la llevase hasta la puerta y la recogiese al cabo de dos horas. Sin embargo, Zen no tenía la menor intención de hacerle caso a Jumin, así que despidió al chófer diciéndole que MC pasaría la noche en su casa.

Al principio, tanto uno como otro se sintieron un poco incómodos al estar juntos, pero la seguridad y simpatía de Zen consiguieron relajar a MC, y juntos pasaron un día muy agradable charlando y preparando juntos la cena. Entre otras cosas, Zen le contó que aquella misma tarde había visto a Echo Girl, que se había enterado de su accidente y deseaba darle su apoyo, pues también era una de sus fans. Pero lo que de verdad le interesaba era acercarse más a MC, a la que sabía que no le era indiferente. Su intención era que MC pasara la noche con él, y ella parecía más que dispuesta. Mientras le mostraba la casa, Zen llevó a MC al ático, desde donde había una maravillosa vista del cielo estrellado. Le explicó que aquel era su rincón favorito desde que se había mudado a aquella casa, donde le gustaba sentarse a pensar.

Entonces, Zen empezó a contarle a MC todos los hechos relativos a su pasado; se sentía tan cómodo a su lado que le fue muy fácil abrir su corazón a aquella chica que tanta amabilidad le había mostrado. En cierto momento, Zen le preguntó a MC si podía cogerla de la mano, y cuando lo hizo, se dio cuenta de que no podía retener a MC por más tiempo en su casa. Zen sabía que si ella se quedaba a pasar la noche, él no podría resistirse a intentar hacerle el amor; en otras palabras, que la trataría como a cualquier otra chica con la que solo quería tener sexo, y Zen no quería hacerle eso a MC, pues le importaba demasiado: se había enamorado de ella. Por eso, le pidió perdón y la mandó de vuelta a casa, con la promesa de volver a verse pronto.



"No se ve el amor con los ojos, sino con el corazón"


Pero los mayores problemas todavía estaban por llegar. Tras la marcha de MC, Zen recibió la visita inesperada de Echo Girl, quien se ofreció a él de todas las maneras posibles, a pesar de las reiteradas negativas de Zen. Haciendo gala de un cinismo estremecedor, Echo Girl llegó a decirle a Zen que si no se acostaba con ella, se encargaría de arruinar su carrera; Echo Girl era una ídolo muy famosa y admirada en el país, mientras que, en su opinión, Zen era un actor de medio pelo al que se le estaba ofreciendo una oportunidad de oro para triunfar. Asqueado, Zen echó a Echo Girl de su casa sin prestar la menor atención a sus amenazas. Indignada por el rechazo de Zen, Echo Girl anunció al día siguiente en los medios de comunicación y en las redes sociales que el actor se le había insinuado y que había abusado de ella. No contenta con esto, trató de chantajear a Jumin para desprestigiarlo y, ante su desdén, difundió el malicioso rumor de que éste era homosexual.

Zen se sentía acabado. Las palabras de Echo Girl corrieron como la pólvora y su testimonio de abusos sexuales se hizo viral. Todas las miradas se posaron en Zen, a quien señalaban con desprecio y consideraban culpable del delito, a pesar de la evidente falta de pruebas. Pensando que su carrera artística estaba acabada, Zen huyó en su moto a un lugar donde se sentía más tranquilo, un rincón situado en plena naturaleza, lejos del ruido y de las miradas ajenas. Sabiendo que le encontraría allí, Jumin fue a verle y los dos mantuvieron una charla que les ayudó a limar sus asperezas. Zen se dio cuenta de que su rencor hacia Jumin se debía a lo mucho que éste le recordaba a su hermano mayor, siempre preocupado por el dinero y las influencias, pero pensó que quizás había sido un poco injusto con él. Después de hablar con Jumin, Zen se sintió mucho mejor y decidió regresar para intentar limpiar su nombre y salvar su carrera.

Pero antes de que pudiera hacerlo, Seven apareció para dar una noticia espantosa: Había descubierto que el sistema de seguridad del apartamento de Rika había sido hackeado. La bomba que Rika había mandado instalar para proteger la información clasificada de los invitados a las fiestas de la RFA había sufrido una modificación y ahora estaba programada para estallar si MC salía del apartamento o si un intruso entraba allí. A pesar de las advertencias de sus amigos, Zen estaba decidido a proteger a MC a costa de lo que fuera, de modo que fue a buscarla al apartamento en cuanto Seven le dio la certeza de que la bomba estaba desactivada.

Ajena a las novedades, MC permanecía quieta en el apartamento, ocupada con los preparativos de la fiesta de la RFA. Pero entonces, alguien rompió un cristal y entró en el apartamento: un joven de pelo blanco y mirada perdida que había venido para llevarse a MC por la fuerza. Justo cuando estaba a punto de lograr su objetivo, Zen llegó al apartamento y se enfrentó al muchacho desconocido, que amenazó con volar por los aires el edificio entero si no le dejaba marcharse con la chica. Pero MC aprovechó un descuido del secuestrador para darle un mordisco en la mano y escapar con Zen, que la llevó a su casa jurando que jamás volvería a separarse de ella. No le importaba lo que los demás pensaran de él o las repercusiones que podría tener para su carrera artística el tener pareja: Zen no se imaginaba un futuro en el que MC no estuviera, y esa misma noche le pidió que fuese su novia.

Al día siguiente, Zen y MC asistieron juntos a la fiesta de la RFA, donde se había reunido un nutrido grupo de fotógrafos y periodistas que esperaban ansiosos la llegada del actor. Sabiendo que aquel era el mejor momento para aclarar las cosas, Zen subió al estrado para empezar la rueda de prensa, en la que defendió su inocencia y mostró pruebas de que Echo Girl había mentido a todo el mundo por despecho. Además, Zen aprovechó la ocasión para decir que él jamás podría estar con otra mujer, pues ya tenía una pareja de la que estaba locamente enamorado. Y entonces, ante el asombro de todos los presentes, le pidió a MC que subiera al estrado y la presentó como su novia oficial.



"No tienes por qué responder ahora.
Lo único que importa es que me quieres"


Dos años después, la carrera de Zen ha experimentado un crecimiento asombroso. Las cosas le van de maravilla en el mundo del espectáculo, pero la verdadera felicidad de Zen está al lado de MC, a quien ha convertido en su mánager. MC va a visitarlo al set de rodaje y es entonces cuando nos damos cuenta de lo mucho que ha cambiado Zen desde que comenzó su historia. Ya no es aquel presumido al que le encantaba coquetear con todas las chicas, sino un hombre fiel a la persona a la que ama. No llegamos a saber si se han casado o no, pero no sería de extrañar dado el inmenso amor que Zen le profesa a MC todos los días y las ganas que siempre ha tenido de casarse con la chica de sus sueños.



Personalidad

Tras la primera impresión, la personalidad de Zen suele definirse con una sola palabra: narcisista. Su obsesión por su aspecto físico y el hecho de que se pase gran parte del día haciendo ejercicio y vistiendo bien para tener un buen look, demuestra claramente que Zen vive por y para su físico. Está tan pagado de sí mismo que no duda en echarle la culpa a Dios por haberle hecho tan atractivo, y el hecho de que esté continuamente haciéndose selfies dice mucho acerca de la importancia que Zen le da a su aspecto.

Si comparamos esta actitud con la que Zen mostraba en su infancia, podemos ver que son radicalmente distintas. De niño, Zen tuvo que sufrir el pésimo sistema educativo de sus padres, quienes creían que su hijo crecería con un carácter humilde si minaban su autoestima. El aspecto físico de Zen siempre fue un problema para sus progenitores, especialmente para su madre, quien no dudó en rapar a su hijo en un intento por arrancarle parte de su atractivo físico. Es curioso que el mayor temor de los padres de Zen fuese que su hijo, al ser tan guapo, se convirtiera en un presumido que caería en vicios tan perniciosos como el tabaco y el alcohol, y que perdería su tiempo ligando con chicas, ya que es exactamente lo que hizo desde que se fue de casa. Posiblemente Zen hubiera decidido llevar ese estilo de vida como una especie de venganza contra sus padres, harto de la represión a la que estos lo sometieron en su niñez.

Pero, sin duda, el carácter de Zen ha quedado definitivamente marcado por la traición de su hermano mayor. Cuando los padres de Zen lo regañaban por atraer miradas ajenas, su hermano mayor siempre parecía estar de su parte. Con amables palabras, intentaba hacerle ver a Zen que sus padres no lo trataban así porque lo odiaran o lo consideraran un monstruo, sino porque estaban muy preocupados por él y no sabían actuar de otra manera. Incluso apoyó a Zen cuando éste le dijo que algún día le gustaría ser actor. Pero el tiempo demostró que el hermano de Zen estaba más preocupado por el dinero y las influencias que por la felicidad de su hermano pequeño. Zen sufrió un terrible varapalo cuando su hermano mayor le confesó lo que pensaba de verdad: que nunca triunfaría como actor si no tenía contactos o un buen soporte económico, ya que solo de talento y de una cara bonita no se podía vivir. Además, si le había apoyado era porque pensaba que tal vez, con un poco de suerte, su belleza atraería las miradas de algún agente que quisiera hacer famoso a Zen, algo que su hermano aprovecharía para medrar en su propia carrera. Fue la gota que colmó el vaso. Zen podría haber soportado mil y un insultos por parte de sus padres, pero el hecho de que su hermano solo viese en él una mercancía a la que explotar fue más de lo que podía aguantar.

Esta mala relación con su hermano explica en gran parte las rencillas que existen entre Zen y Jumin. El joven heredero de la C&R tiene unas ideas muy claras sobre el funcionamiento del mundo, y cree que todo en esta vida se mueve al ritmo que marca el dinero. Zen detesta la actitud capitalista de Jumin, al que acusa de ser un imbécil incapaz de mostrar la más mínima emoción. Sin embargo, es en los peores momentos cuando Zen y Jumin consiguen abrirse el uno al otro y hablar de sus sentimientos; a pesar de sus piques continuos y de sus diferentes maneras de ver la vida, ambos consiguen llegar a un entendimiento, lo que ayudará en el futuro a Zen a acercarse a su hermano mayor para intentar reconciliarse con él.

En cuanto al amor, a Zen se le puede describir como un caballero dispuesto a darlo todo por proteger a su princesa. Al ser un experto seductor, sabe qué decirle a una chica para que se ruborice o se sienta halagada. A todas las trata con delicadeza, como damiselas a las que hay que agasajar con dulces palabras y gestos galantes. Sin embargo, también hay una parte muy física en Zen, que no se ve en otros personajes como Yoosung, por poner un ejemplo. A pesar de su educado y pícaro cortejo, Zen es un hombre pleno que en sus relaciones busca satisfacer sus deseos sexuales, lo que casa con su forma de ser.

Sin embargo, a pesar de que podría tener a la chica que quisiera, cuando se enamora Zen cambia por completo y se transforma en un hombre fiel y leal a la mujer de sus sueños. Aunque odia que los demás le vean como alguien vulnerable y sensible, el amor apacigua su corazón y le trae la calma y la estabilidad que tanto había estado buscando. Se siente tan feliz que no puede hacer más que dar gracias a MC por haberle escogido para ser su novio. Sabe que MC, al contrario que otras chicas como Echo Girl, ve en él algo más que un cuerpo atlético y un rostro hermoso. La generosidad de MC, que ha corrido un gran riesgo solo para ir a verle para que no se sintiera solo, es suficiente para que Zen se dé cuenta de lo especial que es esa chica para él. MC es la primera mujer a la que le abre su corazón y le cuenta su tormentoso pasado, y también es la primera en despertar en su interior un sentimiento de protección que jamás había experimentado antes por ninguna otra persona. Por ella, Zen será capaz de enfrentarse a cualquier amenaza, a cualquier peligro, con tal de poder protegerla y estar a su lado. Por MC, Zen se siente capaz de poder volver a ser él mismo.



"Babe, let me be your knight in shining armour"


¡Y hasta aquí por hoy, amigos! Ya sabéis que para cualquier cosa tenéis abajo la caja de comentarios para dejarme  unas palabritas sobre esta entrada. ¡Espero que os haya gustado!

mayo 02, 2017

Mystic Messenger Stories: La historia de Yoosung


¡Hola a todos!

Hace unas semanas subí en este mismo blog un post en el que hablaba sobre mi experiencia gamer con el Mystic Messenger, un juego otome descargable para el móvil o la tablet en el que tendremos que conseguir que cuatro chicos (y una chica, jeje) se enamoren de nosotras y quieran ser nuestros novios a pesar de las dificultades que encontraremos por el camino. No voy a extenderme mucho con la descripción del juego, ya que podéis leerlo aquí si os apetece saber de qué va.

De lo que sí quisiera hablar hoy es de la increíble obsesión que me ha generado este juego. Al principio, empecé a jugar con la típica dejadez de quien piensa que puede echar un par de partidas en un determinado momento y después dejar el juego hasta la tarde o hasta después de cenar. Pero me di cuenta de que, con el paso de los días, empezaba a viciarme cada vez más y más (y, de paso, a viciar a otras amigas al juego ^^). Descubrí que estaba mirando el móvil a cada rato, que saltaba de alegría cada vez que se abría un nuevo chat, que esperaba con ilusión y ansiedad los mensajes de texto de los chicos a los que estaba siguiendo. Me encantaban las ocurrencias de los personajes, sus historias personales, sus palabras de amor y cariño cuando conseguía que me tuvieran en cuenta para ser su novia. ¡Por Dios, he llegado a ponerme a jugar al Mystic Messenger en el trabajo, jugándome el tipo inconscientemente solo por no perderme el chat que tocaba en ese momento!

Mystic Messenger está considerado el mejor juego otome que ha salido hasta la fecha, y creo que esto es así por las historias de los personajes que lo protagonizan. Al principio parece que son los típicos personajes planos que no tienen más que un par de matices para que podamos diferenciarlos entre ellos, pero pronto nos damos cuenta de que hay mucho más detrás de cada personaje. Todos ellos tienen unas características propias que les hacen únicos, especiales y, sobre todo, ayudan a que les diferenciemos bien entre ellos. Un chico inmaduro, un actor narcisista, un ejecutivo estirado, un hacker estrafalario... Todos ellos tienen sus personalidades y, sobre todo, su propia historia.

Hace unos días, una amiga a la que he viciado a medias al juego (es decir, no se lo ha descargado porque no puede jugarlo, pero le encantan los personajes y las historias) me pidió que le contara detalles sobre mis resultados en el juego, demostrando que tenía mucha curiosidad por saber de qué trataban las rutas de los personajes y cómo éstos iban evolucionando. Y hacia el final de la conversación, me dijo que le encantaría leer un recopilatorio de todas las historias de los chicos del Mystic Messenger.

Y he aquí el por qué de la existencia de este artículo, el primero de los cuatro que tengo pensado escribir y publicar aquí. Durante las próximas semanas voy a escribir los perfiles y biografías de los cuatro personajes masculinos de Mystic Messenger (no he hecho la ruta de Jaehee, así que no puedo hacer su biografía), esperando que así sea más fácil de seguir sus historias personales y comprender sus motivaciones. He optado por renunciar a los bad endings; ya sabéis, esos finales alternativos en los que las cosas no salen demasiado bien para nuestro personaje, ya que creo que no son más que una posibilidad entre muchas de terminar la historia. Así pues, me centraré en la historia siguiendo la línea del good ending y añadiendo detalles que son puro SPOILER, así que si estáis jugando al juego y no queréis que os destripe nada, no debéis seguir leyendo.



Yoosung





Yoosung Kim es un chico de 21 años que forma parte de la RFA, siendo el más joven de los cinco miembros principales. En su vida diaria asiste a la SKY University, aunque no dedica a sus estudios toda la atención que debería; en realidad, le dedica más tiempo a los videojuegos que a estudiar, lo que le ha valido algún que otro suspenso. Al apenas haber pasado la adolescencia, Yoosung todavía es un chico bastante inocente e inmaduro al que sus amigos no suelen tomar demasiado en serio.


Biografía

La historia de Yoosung está marcada inexorablemente por la figura de Rika, la fundadora de la RFA. Yoosung y Rika eran primos, pero no se conocieron durante su infancia. Se vieron por primera vez durante una cena familiar, cuando Yoosung estaba en secundaria. Como ambos tenían caracteres similares, desde el primer momento se cayeron bien, y la relación entre ellos se estrechó todavía más cuando Yoosung empezó a realizar trabajos de voluntariado junto a ella. Lo que empezó siendo una actividad destinada a cubrir créditos escolares, acabó convirtiéndose en la razón de vida de Yoosung. Por eso, no es de extrañar que cuando Rika y su prometido V fundaron la RFA, una asociación destinada a recaudar fondos para ayudar a los más necesitados, él fuese uno de los primeros en ingresar.

Durante un tiempo, Yoosung tuvo la oportunidad de conocer y trabar amistad con el resto de miembros de la asociación. Sin embargo, todo su mundo se vino abajo cuando el mismo día de su graduación en el instituto, Yoosung recibió la noticia de que su querida Rika se había quitado la vida. Las extrañas circunstancias de su muerte y el hecho de que no se hubiera encontrado el cuerpo ni rastro alguno de un testamento o última voluntad, hicieron que el dolor de Yoosung fuese insoportable. Para descargar su frustración, empezó a tomarla con V, el prometido de Rika, a quien consideraba el mayor responsable de la muerte de su prima. Para Yoosung, el hecho de que Rika hubiese decidido quitarse la vida solo podía responder a una negligencia por parte de V, que no había sabido ver que le ocurría algo malo. La actitud de V, quien rehusaba hablar del suicidio de Rika y además mostraba ciertos comportamientos muy sospechosos, no ayudó a Yoosung y solo sirvió para que la animadversión que el muchacho sentía hacia él se hiciera cada vez más fuerte.

Con el tiempo, Yoosung empezó a encerrarse en sí mismo. De cara a los demás seguía siendo el chico amable, alegre e inocente de siempre, pero pronto dejó de interesarse por las cosas que antes le apasionaban. Descuidó sus estudios universitarios para centrarse por completo en el LOLOL, un videojuego de fantasía que le ayudaba a evadirse de la realidad cuando ésta se le hacía demasiado insoportable. También empezó a ingresar en clubes que le llamaban la atención pero que no tardaban en aburrirle. El hecho de no tener novia ni gustarle a ninguna chica también hizo mella en su carácter sensible e impresionable, ya que Yoosung tenía el convencimiento de que las chicas le veían como un crío. Llegó a creer que solo encontraría a su media naranja en una chica que fuese tan dulce y amable como su adorada Rika.



Yoosung y Rika


Todo cambió cuando MC llegó por casualidad a la RFA. A pesar de ser una completa desconocida recién llegada a la asociación, Yoosung no tardó en confiar en ella. La recibió con los brazos abiertos y le mostró un gran aprecio desde el principio, llegando a revelarle secretos muy íntimos sobre su pasado que no había compartido nunca con nadie. La razón de esta extrema muestra de confianza es que Yoosung vio en MC muchas de las virtudes que había tenido Rika y que él tanto admiraba en una chica: nobleza, bondad, dulzura y generosidad. El hecho de que MC se mostrara preocupada por el bienestar de Yoosung y por las cosas que a éste le gustaban, contribuyó a que el interés del muchacho aumentara más y más. Esto hizo que, para sorpresa de todos los miembros de la RFA, Yoosung y MC se enamoraran y se declararan sus sentimientos a los pocos días de haberse conocido y a pesar de no haberse visto nunca cara a cara.

Pero entonces ocurrió algo que nadie esperaba. Guiada por el desconocido que había hackeado su teléfono móvil, MC había llegado al antiguo apartamento de Rika, cuya localización era alto secreto hasta para los propios miembros de la RFA. En el apartamento, Rika había guardado todos los informes referentes a las actividades de la asociación, incluyendo información reservada sobre los invitados que acudían a las fiestas benéficas. Con la ayuda de Seven, instaló un sistema de protección de datos altamente destructivo y peligroso, pues consistía en una bomba que estallaría en cuanto se detectara la presencia de un intruso. Seven descubrió que el sistema de seguridad del apartamento había sido alterado por otro hacker, haciendo que fuese imposible para MC escapar del apartamento; por desgracia, tampoco se podía mandar a alguien para ayudarla, ya que el sistema de seguridad había sido reprogramado para que la bomba estallara en cuanto alguien entrara o saliera del apartamento.

Ante esta situación, los sentimientos de Yoosung oscilaron entre la ira y el miedo. El temor que sintió al pensar que podía perder a MC le hizo rememorar el dolor que había sentido por la muerte de Rika y no tardó en perder los nervios. Culpó a Seven y a V por haber accedido a que se instalara la bomba y les exigió que hicieran algo por proteger a MC. Furioso y dolido, se enfrentó a V y lo acusó no solo de haber apartado a Rika de su lado, sino también de intentar hacer lo mismo con MC. La dura discusión se paralizó cuando V reveló sin querer que Rika había mantenido ocultos muchos secretos, uno de los cuales era que padecía una grave enfermedad mental.

Mientras Seven intentaba solucionar el problema de la bomba, Yoosung se apartó del mundo y se encerró en su casa para reflexionar acerca de lo que acababa de descubrir. En su corazón había sentimientos encontrados. Por un lado, se negaba a aceptar que Rika hubiese padecido una enfermedad que pudo haberla conducido al suicidio, ya que eso no correspondía con la imagen que él tenía de Rika. Por otra parte, tenía que admitir que era muy posible que Rika le hubiese ocultado su estado mental, lo que significaba reconocer una verdad muy dolorosa para Yoosung: que Rika le había mentido y que no la conocía tanto como él creía.



"Rika... ¿Por qué...?"


Preocupada por Yoosung, MC habló con V y le suplicó que tratara de arreglar las cosas con él. Sabía que Yoosung llevaba arrastrando un proceso de duelo durante demasiado tiempo y comprendió que no podría superarlo jamás si V no respondía de una vez a las preguntas que tanto le atormentaban. Al comprender que Yoosung seguía sufriendo demasiado por la muerte de Rika, V decidió regresar del extranjero para hablar con él. En una escena realmente conmovedora, V abraza y consuela a Yoosung a pesar de que éste sigue empecinado en culparle por el suicidio de Rika. Sin embargo, el rencor de Yoosung se evapora en cuanto se da cuenta de que V tiene que usar gafas oscuras y un bastón. Acababa de descubrir que V se estaba quedando ciego y que la culpable de su estado había sido la propia Rika.

La visita de V tuvo la virtud de hacer salir a Yoosung de su enclaustramiento. Acabó por asimilar que Rika, a pesar de haber sido una persona excepcional, no volvería jamás a su lado por mucho que la evocara en sus pensamientos; en cambio, MC sí estaba ahí y su corazón le decía que valía la pena luchar por ella. Yoosung decidió que ya era hora de dejar el pasado atrás y hacer todo lo posible por proteger a MC y así demostrar ser digno de su amor. Por eso no sorprende que, cuando Seven descubrió el escondite secreto del hacker que había modificado la bomba y barajó la posibilidad de ir a curiosear sus actividades, Yoosung también decidiera acompañarle a pesar del peligro que ambos corrían si alguien los descubría. MC le rogó a Yoosung que no se arriesgara tanto por ella, pero Yoosung estaba decidido a darlo todo por protegerla. Antes de despedirse, se confesaron su amor y prometieron verse muy pronto.

La pista del hacker guió a Yoosung y a Seven a una extraña mansión situada en las montañas de la que nunca habían oído hablar. Se infiltraron en la mansión y empezaron a extraer información de la sala de ordenadores, pero fueron descubiertos por Desconocido, el hacker que había enviado a MC al apartamento de Rika y que había modificado el sistema de seguridad. Tras una breve conversación, Seven se dio cuenta de que Desconocido le había tendido una trampa con el único objetivo de capturarle. Aunque sus palabras eran confusas, Seven supo que Desconocido sabía quién era él y que, por algún motivo, quería vengarse. Cuando comprendió el por qué, toda su fuerza se desmoronó y fue incapaz de reaccionar contra Desconocido. Pero Yoosung sí que lo hizo. Echó a Seven del cuarto y se quedó a merced del sadismo de Desconocido, que decidió torturarle por diversión.



"¡La protegeré!"


Mientras tanto, MC seguía sin saber noticias de Yoosung. Los demás miembros de la RFA intentaban darle ánimos y la conminaban a confiar en que Yoosung no rompería su promesa de regresar a su lado sano y salvo. Después de un largo día sin respuestas, MC recibió por fin un mensaje de Yoosung diciéndole que todo había salido bien, que el problema con el hacker se había solucionado y que ahora, por fin, podían verse sin ningún peligro. Acordaron que se encontrarían al día siguiente, cuando se celebrara la fiesta benéfica en la que MC tanto había trabajado, aunque Yoosung señaló que tal vez llegara un poco tarde.

Cuando llegó el gran día y la fiesta dio comienzo, el nerviosismo de MC era más que evidente. No solo iba a conocer a los miembros de la RFA, con quienes tanto había conversado en las salas de chat, sino que también iba a encontrarse por fin con Yoosung. Jaehee, Zen y Jumin la recibieron con los brazos abiertos y le dieron la enhorabuena por haber sabido organizar la fiesta, pero Seven parecía ser incapaz de mirar a MC a los ojos. Al fin, abrumado por los remordimientos, confesó que Yoosung no estaba en la fiesta porque había resultado herido en un ojo durante su incursión en la mansión de las montañas y le había obligado a mantenerlo en secreto para no preocupar a nadie. Pero antes de que todos fuesen corriendo al hospital, Yoosung les sorprendió apareciendo en la fiesta y subiendo al escenario para hablar en público. Con el ojo izquierdo cegado y cubierto con vendajes, Yoosung pronunció un discurso en el que manifestó la inmensa admiración que siempre había sentido hacia su prima Rika por haber sido capaz de traer felicidad a los demás sin pedir nada a cambio. Y concluyó diciendo que se sentía muy dichoso por haber conocido a MC, pues su amor por él había conseguido mostrarle que el camino hacia la felicidad era posible. Y por fin, tras varios días de emociones intensas y sentimientos a flor de piel, Yoosung pudo acercarse a MC y darle un dulce beso en los labios.




La historia de Yoosung finaliza como cabría esperar en él. Cuatro años después de los hechos, Yoosung no solo ha conseguido sacarse la carrera de Veterinaria, sino que tiene su propia clínica. MC va a hacerle una visita para regalarle un par de gafas, con las que Yoosung disimula su ojo todavía ciego. Sin embargo, a pesar de estar arrastrando todavía las consecuencias de su audacia, Yoosung se considera el más feliz de los hombres. El amor que le profesa a MC es tan grande que se siente aterrorizado. La quiere tanto que tiene miedo de que algún día ella desaparezca de repente y no vuelva a verla, pues sabe que sería incapaz de vivir una vida normal sin su adorada MC. Para celebrar sus nuevas gafas, Yoosung le propone a MC que salgan a comer juntos, si a ella le apetece tener una cita con su marido.



Personalidad

De todos los miembros de la RFA, Yoosung es el más sensible y emocional. Alegre por naturaleza, es un chico que sonríe con facilidad y se abre a las nuevas amistades sin hacer reservas, ya que la desconfianza no forma parte de su carácter. Por su inocencia e ingenuidad se le describe a menudo como un crío o un cachorrito adorable.

Pero no todo en Yoosung es alegría y jovialidad. Bajo esa apariencia tan dulce se oculta la verdadera naturaleza de Yoosung, que es la de un chico cuyas emociones desbordadas le impiden razonar y le hacen cometer todo tipo de disparates que ponen en riesgo su vida y la de sus seres queridos. En circunstancias normales, Yoosung es un chico tranquilo y amable, pero cuando teme por la seguridad de sus seres queridos pierde los nervios por completo y es capaz de decir cosas muy hirientes; no son pocas las ocasiones en las que MC le pide a Yoosung que procure calmarse cuando hable con V, ante quien suele perder la compostura por el rencor que todavía le guarda por la muerte de Rika. El propio V dice en una ocasión que el corazón de Yoosung es puro fuego; tan solo hay que alimentarlo con la chispa adecuada para que estalle y consuma todo lo que tiene a su alrededor.

Además de su alegría y dulzura, lo que más caracteriza a Yoosung es su propensión hacia el amor. Es un chico que vive única y exclusivamente para amar. Tiene tanto amor para dar que se entrega sin reservas a quien le muestra un mínimo de afecto. Esa es la razón de que MC le guste desde el principio, pues se da cuenta de que ella ha visto en él detalles que los demás han preferido ignorar. Y Yoosung también ha visto virtudes en MC que la hacen muy atractiva a sus ojos, pues son las mismas que tenía su adorada prima Rika.

Sin embargo, esa entrega absoluta de amor tiene su parte negativa, que tiene que ver con el carácter un tanto obsesivo de Yoosung. Cuando habla con MC, suele compararla a menudo con Rika, llegando incluso a imaginarse a MC con el aspecto de Rika (aunque físicamente son del todo diferentes). Sus amigos se dan cuenta de que Yoosung está distorsionando la realidad: está tan desesperado por recuperar a Rika que identifica a MC con ella, lo que ha llevado a especular si los sentimientos que Yoosung sentía por Rika eran de amor incestuoso. Con los debidos consejos, Yoosung se da cuenta de que compara a MC con Rika porque ambas están llevando a cabo la misma labor; al fin y al cabo, MC está ocupando el puesto de Rika dentro de la RFA, y es tan generosa y altruista como lo fue ella. Pero, por otra parte, Yoosung se da cuenta de un detalle muy importante, y es que considera que MC es incluso más amable que Rika, lo que le lleva a comprender que lo que sentía por Rika era admiración, mientras que lo que siente por MC es verdadero amor.

La ruta de Yoosung está enfocada en la madurez del personaje que la protagoniza. Yoosung empieza siendo un muchachito distraído que falta a clase para quedarse en casa jugando al LOLOL, pero después de conocer a MC comprende que quiere ser un hombre capaz de sacrificarse por la persona que ama y de estar a su lado para protegerla de cualquier peligro. Poco a poco dejará los videojuegos, retomará los estudios y madurará rápidamente hasta acabar convirtiéndose en el hombre que siempre ha querido ser.



"I love you... my precious girl"

¡Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado mucho. Si es así y queréis seguir leyendo más cosas sobre Mystic Messenger y sus personajes, decídmelo en los comentarios. ¡Anyoooo!

mayo 01, 2017

La Barbie del mes: Princesa de Rusia


¡Hola a todos!

Sí, lo sé. El pasado mes de abril he subido tan pocas entradas que es casi una vergüenza dentro del historial de mi blog. Pero tengo una buena excusa, y es que por fin he encontrado trabajo. Como podéis imaginar, mientras dure mi contrato voy a estar bastante ocupada, ya que no podré dedicarle al blog todo el tiempo que me gustaría. Si tenemos en cuenta que además estoy llevando el blog de Rule of Rose (que actualizo cada semana), que estoy intentando avanzar en la escritura de mi novela, que tengo por lo menos cuatro o cinco dibujos pendientes de hacer para mis amigos y otros asuntos más, pues os podréis hacer una idea de que me va a costar un poco compatibilizar todas las cosas que quiero hacer.

Pero vamos a lo que vamos. Empieza un mes nuevo y, como es costumbre, toca subir el calendario correspondiente. Y la protagonista de este mes será una muñeca que a mí, personalmente, me gusta mucho.

¡Hasta pronto!


Princesa de Rusia




Una encantadora chica rubia de ojos azules resplandecientes vive en un magnífico palacio. Sus padres son el zar y la zarina, o rey y reina. Rusia es un lugar increíble y hay muchas cosas emocionantes que hacer. En junio y julio sucede algo increíble en partes de este vasto país: Beliye Nochi o "Noches blancas". ¡Es cuando el sol no se pone! Hoy, el palacio está decorado con flores para un festival y estará abierto para miles de personas. La princesa está muy feliz, luciendo su vestido favorito y la corona de su abuela.

Bueno, de esta muñeca sí que puedo hablar con propiedad porque sí que la tengo en mi pequeña colección. La encontré por casualidad en un bazar, y como estaba tirada de precio no me lo pensé dos veces antes de adquirirla. Tiene una cara muy bonita, con los típicos rasgos que todos asociamos a una belleza rubia procedente de Rusia. El vestido tiene dos piezas y está muy bien hecho, aunque su diseño no me parece demasiado destacable. Lo que sí es impresionante es la corona que luce la princesa. Tiene un montón de detalles y realmente parece que está labrada en oro.


abril 17, 2017

Apodos everywhere


¡Hola a todos!

Hace unos días me puse a pensar en plan nostálgico en ciertas personas con las que hace mucho tiempo compartí estudios y a las que la vida, por las circunstancias que fuera, acabó separando de mi lado. Y una de las cosas que más me alegró recordar son las maneras en las que se dirigían cariñosamente a mí. Me hizo mucha ilusión recordarles y darme cuenta de que, gracias a muchas personas, tengo varios hipocorísticos que me definen, que me traen muy buenos recuerdos y que consiguen sacarme una sonrisa de felicidad.

Sí, ya sé que dedicar una entrada a mis apodos personales no es algo muy original y puede que tampoco divertido. Pero ¡qué caramba", me apetecía hacer algo así alguna vez y ha llegado el momento idóneo. Como algunos sabéis, durante mi infancia y gran parte de mi adolescencia  sufrí la persecución de abusones que se divertían mofándose de mí y poniéndome motes horribles; por motivos más que obvios, esos apodos no los voy a poner aquí (todavía me resulta doloroso pensar en ello). Este es un blog amable y me gusta hablar de cosas agradables, así que vamos a ello.



Lauchan


Se podría decir que este fue mi primer apodo cariñoso, que recibí a los dieciséis años de mi amiga Jessica. Cuando estábamos en el instituto, nos hicimos muy buenas amigas porque compartíamos un montón de gustos, entre ellos el manga y el anime. Como los japoneses tienen por costumbre poner sufijos cariñosos a la gente a la que aprecian, nosotras quisimos hacer lo mismo; fue así como me quedé con el nombre de Lauchan. Aunque poco después supe que el sufijo chan es más para los niños que para las personas más adultas, me gustó tanto que no quise cambiarlo.



Lau

Vale, este no es exactamente un apodo, sino una forma de acortar mi nombre (aunque realmente no tengo un nombre tan largo como para acortarlo). Sin embargo, me gustaría incluirlo en esta lista porque me trae muy buenos recuerdos de la persona que me llamaba así, un chico llamado Sergio al que conocí durante mi época universitaria y al que siempre le he tenido mucho cariño. Me encantaba cuando venía a hacernos una visita al piso a mi compañera y a mí, y cómo me saludaba con ese “¡Laaaaauuuuuu!” tan característico antes de darme uno de sus abrazos de oso.


Lala

Parecido al anterior, pues fue una de mis amigas de la facultad quien me puso este apodo. Mi amiga Marta, que además tiene el honor de ser la primera persona de la carrera a la que me atreví a saludar y con la que después trabaría amistad, tenía por costumbre dirigirse a mí llamándome Lala, aunque yo no sabía por qué. Un día se lo pregunté y ella me contó que le salía sin querer, ya que tenía otra amiga llamada Laura a la que todos los de su grupo apodaban Lala. De todas mis amigas, ella era la única que me llamaba así y a mí acabó gustándome mucho, hasta el punto de que aún hoy sigo utilizando ese apodo. De hecho, lo incorporé en mi disfraz de Carnaval de este año; en las fotos en las que salgo disfrazada de Pink Lady, el nombre que figura en mi chaqueta rosa es “Lala”.



Lalachan

Este apodo no me lo puso nadie, sino que lo hice yo a partir de la unión de dos apodos de los que ya he hablado: Lala y Lauchan. No surgió por nada en especial, sino por pura ocurrencia mía. Un día, pensé que me gustaría unir los pocos recuerdos felices que guardaba del instituto con los que después me quedarían de la universidad, y decidí rescatar el apodo de Lauchan y darle el toque más actual con el nuevo apodo de Lala. De esa combinación surgió Lalachan. No es muy original, lo sé, pero acabó gustándome bastante. Si sois usuarios de Filmaffinity, una web dedicada a la crítica de películas y series, me encontraréis como Lalachan, ^^*.



Lyanna

Si sois fans de Juego de Tronos, entonces sabréis que el nombre de Lyanna no se me ha ocurrido a mí, sino que forma parte del universo ficticio creado por George R. R. Martin. Lyanna Stark es uno de los personajes más misteriosos de la historia, quizá porque la trama empieza muchos años después de su muerte en circunstancias poco claras y a todo el misterio que rodea su recuerdo. Precisamente esa aura de misterio fue lo que captó mi atención e hizo que me enamorara platónicamente del personaje y quisiera saber más cosas de ella. Me gustaba tanto que hasta me hice un cosplay de Lyanna Stark, con corona de rosas azules y todo, y ese vestido todavía lo sigo utilizando en ferias medievales y otras fiestas de temática similar.



Princesa

Típico y manido. Suena al típico comentario cariñoso que un chico le haría a su novia, pero este no es el caso. Para mí, este apelativo me remite a la película La Princesita, en la que Sarah, la protagonista, insistía en que las mujeres, ya fuesen guapas o feas, ricas o pobres, jóvenes o viejas… todas éramos princesas por derecho propio. Cuando era pequeña, me imaginaba a las princesas como símbolos de educación, elegancia y refinamiento, pero también de amabilidad y generosidad, y tenía muchas ganas de convertirme en una. Ser una princesa no significa ser estirada, débil o desvalida, sino ser capaz de adaptarse a cualquier situación sin perder la compostura. Y aunque no uso el apodo de Princesa para hablar de mí, algunas personas de mi círculo de amistades ya lo han empleado conmigo, como la también bloguera Estelwen Ancálimë o de nuevo mi amiga Jessica.



Niphredil

También sacado de un universo ficticio, pero en este caso del que surgió del imaginario de Tolkien. Niphredil significa copo de nieve, y es el nombre de una flor blanca llamada estrella-luna que agradaba mucho a los Elfos; de hecho, la niphredil fue la flor que se abrió cuando nació Lúthien Tinúviel, la Elfa más hermosa del mundo. Cuando fui el año pasado a la Estelcon de Zaragoza, se me dijo que podía elegir un alias tolkieniano para poner en mi acreditación, y escogí Niphredil por tres razones. La primera, porque no había nadie más que llevara ese apodo (que yo sepa). La segunda, porque su nombre habla de la luna, satélite que siempre me ha provocado cierta fascinación poética y con el que me gusta identificarme. Y tercera, porque me encantan las flores y, de todas ellas, las blancas son mis favoritas por su pureza y sencillez. Y supongo que el apodo arraigó, ya que no eran pocos los que en la Estelcon se dirigían a mí llamándome Niphredil o Flor de Alqualondë, que suena a título otorgado a una princesa elfa. ¡Vamos, lo que siempre he querido! ^^*


¡Y hasta aquí por hoy! Siento no haber publicado muchas cosas este mes, pero la verdad es que no he tenido mucho tiempo y me parece que a partir de ahora voy a tener menos aún. Pero seguiré subiendo cosas de vez en cuando, así que... ¡seguid visitándome de vez en cuando, ^^*!

abril 05, 2017

La Truñoteca strikes again: Te esperaré toda mi vida


¡Hola a todos!

Hace unas semanas me dio por moverme un poco por los blogs que suelo seguir y me he fijado en que muchos han hecho listas de los libros que tenían pensado leer a lo largo del 2017. Y esto me ha hecho pensar que yo, a pesar de lo mucho que me gusta leer, nunca he escrito ninguna lista de libros que me apeteciera leer en un determinado año. No es que tenga en mente muchos libros con los que hacer una lista (los que quiero leer suelen estar en inglés y tardan una eternidad en editarse en España), pero sí me dio ganas de retomar con mayor entusiasmo el hábito de la lectura.

Pero esto es la Truñoteca, amigos. Aquí no voy a hablar bien de un libro, sino a despedazarlo sin piedad. Y esta vez me siento con derecho a ello, porque el libro que hoy os traigo me ha producido auténticas arcadas y unas ganas tremendas de liarme a patadas con algo para descargar mi furia contenida. Señoras y señores, hoy os presento Te esperaré toda mi vida, de Megan Maxwell.





Montse y sus amigas Julia y Juana son tres españolas residentes en Londres que, para olvidarse de su estresante día a día (y para ayudar a que Montse supere la ruptura con un novio traicionero), escapan de viaje de chicas a Edimburgo. Las mágicas tierras escocesas las sorprenderán más de lo que esperaban y cambiarán el rumbo que tenían planificado por otro mucho más tentador. Y, aunque allí donde van a ir a parar no tendrán ni crema de manos ni cobertura del móvil, a cambio encontrarán un castillo, highlanders apasionados e, incluso, un eterno amor que nunca se apaga.



ATENCIÓN! AVISO DE SPOILERS DE TODO EL LIBRO!


Megan Maxwell es una de las niñas mimadas de la Editorial Planeta, y la mejor prueba de ello es que han publicado casi todas las novelas que ha escrito. Hace tiempo leí críticas bastante positivas sobre su trilogía erótica Pídeme lo que quieras que, aunque no la he leído, muchos lectores consideraban infinitamente superior a Cincuenta Sombras de Grey o la trilogía de Crossfire. Hoy os traigo la primera novela de esta autora que ha llegado a mis manos y, sinceramente, si todas sus otras novelas son como esta, me parece que va a ser la última que lea.

Como podéis ver en la sinopsis, la historia comienza de la manera más arquetípica: Tres mujeres insatisfechas con la vida que llevan hacen una escapada a Edimburgo para relajarse un poco y volver a sus vidas con las ideas más claras. Pero lo que la sinopsis no nos dice es que las protagonistas no van a la Escocia de nuestros días, sino que viajan mágicamente a través del tiempo hasta el siglo XVII, en pleno apogeo de las tropas de highlanders. Espera un segundo… ¿Highlanders en una novela romántica? ¡Guau, no me lo esperaba para nada! ¡Seguro que esta novela tiene muchas más cosas igual de originales que contar! ¬_¬

Aunque Maxwell meta el tema de la fantasía, la novela está tan llena de topicazos que es imposible tomarla en serio. Al principio, tras leer los cinco primeros capítulos, eso fue lo que pensé: que Maxwell, en el fondo, estaba haciendo una parodia de esas mujeres adictas a las novelas rosas que fantasean con tener una aventura amorosa con los héroes de sus libros favoritos, que destacan por ser altos, fuertes y varoniles caballeros victorianos/highlanders/piratas del Caribe. La propia editorial dice que es una novela divertidísima y sorprendente, que te partes de risa con las cosas que pasan. ¿Esto no es propio de una parodia? De verdad, aún ahora quiero creer que esa fue la intención de Megan Maxwell al escribir este libro. Mi cerebro quiere pensar que lo ha escrito mal a propósito, que ella en el fondo escribe bien y que es capaz de evitar los tópicos para traernos una historia divertida y original. Bueno, pues no. Es una novela tan mala que solo sería justificable si fuese la primera novela escrita por una chica de dieciséis años, porque su nivel de cultura y redacción viene a ser parecido (ni de coña, conozco a chicas de dieciséis años capaces de escribir relatos de más calidad en Wattpad).

Primero tenemos al infumable trío de protagonistas. Montse, Juana y Julia son tres españolas que se han conocido en Londres cuya mayor preocupación parece ser la de babear por hombres fornidos que las tomen entre sus brazos, les metan una naranja en la boca y las follen por detrás hasta hacerlas Fanta. Es difícil para mí decidir cuál de las tres es peor. Montse es la típica mujer que va de fuerte y segura de sí misma, pero a la mínima que se le acerca su guapo highlander pierde la compostura y se porta como una imbécil descerebrada. Lo mismo le pasa a Juana, bajita y canaria, que tiene por meta meterle ficha a un highlander para que éste le dé lujuria y desenfreno, que es lo único que le importa en esta vida (además, tiene la puta manía de decir la coletilla «mi niña» cada vez que habla, lo que me ha rayado hasta tal punto que me han dado ganas de pegarle cuatro hostias al libro). La que se salva un poco es Julia, que está casada y echa de menos a su marido, pero tampoco es que su personalidad sobresalga demasiado. Además, las que cuentan son las otras, que son las que se van a follar a los highlanders. Oh, ¿que esto es spoiler? Bah, si estaba cantado.

El caso es que estos tres clones de las chicas de Sexo en Nueva York viajan en el tiempo y retroceden hasta el siglo XVII, que se apresuran a considerar como “medieval”. Aquí tengo que hacer un inciso porque, como historiadora que soy, esto me ofende. Cualquiera que desee escribir una novela sobre viajes en el tiempo, lo primero que debería hacer es documentarse un poco sobre la época que va a tratar antes de empezar a soltar cagadas a diestro y siniestro. Por desgracia, esto es lo que le ha pasado a la Maxwell, que se nota que no tiene ni idea de cómo era la época en la que está ambientando su novela. El siglo XVII entraría en lo que se conoce como Edad Moderna, una época fascinante en la que los cambios políticos, económicos y sociales dieron pie a la configuración de los nuevos Estados europeos y al inicio de una revolución comercial que cambiaría el rumbo y el modo de pensar de toda la sociedad, así que el epíteto de “medieval” sobra. Pero claro, si las protagonistas son unas incultas a las que el riego se les ha quedado en los bajos fondos. ¿De qué me sorprendo?

Luego está su forma de hablar, que es de traca. Al parecer, a la Maxwell le parece descojonante la idea de que tres españolas del siglo XXI suelten expresiones y chascarrillos de su tierra delante de escoceses medievales del siglo XVII. El problema es que se le empiezan a acumular las incoherencias y no se da cuenta. Vamos a ver, se supone que estas mujeres llevan viviendo en Londres una buena temporada, por lo que asumo que hablan inglés y sabrán ver las diferencias que hay entre el acento british de la capital y los acentos de otros lugares, léase Escocia; los escoceses tienen un acento muy cerrado que puede ser bastante complicado de entender. Pero es que además, el acento escocés del siglo XVII era muchísimo más arcaico. Sin embargo, las protagonistas no tienen problema alguno para entender a sus allegados, y viceversa. Pero todavía hay más, y es que no puedes hacer que una persona diga expresiones españolas CUANDO ESTÁ HABLANDO INGLÉS, porque en inglés no existe esa expresión o se dice de manera completamente diferente. Expresiones como “salao”, “tocha” o “coger un trancazo” no tienen un equivalente similar en la lengua de Shakespeare, por lo que queda completamente ridículo. Es como si la Maxwell se hubiera cogido un libro de A lo Superbritánico y hubiera calcado las expresiones que le sonaban más graciosas, pero esto no va así. Si la acción se hubiese desarrollado en la vieja España, podría haber funcionado muy bien y hasta llegar a ser divertido; pero son estos detalles los que hacen que, por ejemplo, El Ministerio del Tiempo sea una obra maestra y que este libro de mierda sea un truño de los grandes.

Me gustaría hacer una mención especial a los alias que las protagonistas escogen para “pasar desapercibidas” entre los highlanders: Cindy Crawford, Paris Hilton y Norma Duval. Esto es lo que entiende Maxwell por humor descacharrante, aunque a mí me ha dejado con tres palmos de narices. ¿En serio? ¿Esto es lo mejor que se le ha ocurrido? Aparte de que es poco lógico que a la actual media de mujeres de 29 años les parezca que Cindy Crawford sea el modelo de mujer perfecta, esto da pie a que se produzca una nueva incoherencia. Vamos a ver, Maxwell: Si las protagonistas no paran de decirles a los highlanders que son españolas, ¿por qué narices se ponen nombres que claramente se ve que no son españoles? Puedo pasarlo en el caso de Norma Duval, aunque al oído hasta podría sonar francés, pero no con las otras dos. Otra cagada más para el saco, y llevamos unas cuantas.

En cuanto a las aventuras de estas tres petardas en la antigua Escocia, supongo que no os sorprenderá saber que son de lo más manido y masticado que se ha visto jamás. Ya os lo he dicho: todos los topicazos de la novela romántica están aquí. ¡Han traído a todo el mundo! Tenemos al exnovio gilipollas, a la protagonista perfecta que es una crack en todo lo que hace (cinturón negro de karate, ouh yeah) y a sus amigas insoportables. Encontramos a la típica pareja de protagonistas que no se soportan al principio pero que en el fondo se mueren por arrancarse la ropa a mordiscos; está el amor a primera vista (más que amor, yo lo llamaría ninfomanía, pero en estas historias suelen ser términos sinónimos); tenemos también a la protagonista con un pasado triste y duro que ha marcado su carácter con los hombres; también pululan por ahí highlanders cuyo único propósito es ser los juguetes sexuales de las protagonistas (y ellos encantados, claro); veremos también a la clásica rival de la protagonista que es una estúpida malhumorada y caprichosa a la que la prota no se recata en avergonzar siempre que puede. Y, por si eso fuera poco, hay una maldición. HAY-UNA-PUTA-MALDICIÓN!!!

Sí, amigos, no podía ser de otra manera. Resulta que el clan de los Carmichael, al cual pertenece Declan, el protagonista, ha sufrido una maldición por parte de la hechicera Keeva. Al parecer, durante los festejos de una boda se celebró una competición de tiro con arco, y una flecha disparada por un Carmichael mató al hijo de Keeva. En venganza, ésta lanzó una maldición sobre los Carmichael, por la cual todos perderían al ser amado en el momento de mayor felicidad, de modo que todos ellos vieran morir a sus parejas y se sintiesen desesperados. Además, se llevó la mitad de la famosa joya de los Carmichael, un colgante en forma de corazón que simbolizaba el amor de la pareja, para asegurarse de que su maldición no se rompería nunca. Pero el tiempo pasa y las reliquias se mueven, y… ¿adivináis quién consigue ese colgante tan bonito? Venga, que no es muy complicado. ¡Pues sí, lo tiene Montse/Cindy Crawford! ¡Y la otra mitad la tiene Declan, su imponente highlander! ¡Qué bonito, qué maravilla, va a triunfar el amor! Puaj…

Me resulta un poco complicado seguir destripando el libro porque, la verdad, no hay mucho más de dónde tirar. Ya os he dicho que el argumento está de lo más trillado, y nada más empezar su lectura ya sabemos que vamos a leer más de lo mismo. Los diálogos son tontos a más no poder, sin gracia alguna. Las escenas en el castillo no resultan verosímiles; los personajes secundarios se comportan como catetos, la figura de los highlanders peca de una ingenuidad propia de un párvulo, los espacios están mal construidos, las descripciones (cuando las hay) son planas y no ayudan a que nos imaginemos ni el lugar ni la cultura escocesa del siglo XVII. Es un suma y sigue, vaya.

Otras dificultades que me he topado a lo largo de la lectura han sido las numerosas faltas de ortografía, puntuación, acentuación y semántica que salpican toda la novela, así como erratas en los nombres de algún personaje; a la Maxwell se la ha jugado el corrector del Word en alguna que otra ocasión, como cuando el personaje de Alaisthar se convierte en Alistar por un segundo, o cuando la Reina de Saba se transforma (no sé muy bien cómo ni por qué) en la Reina de Java, por poner dos ejemplos. La autora también intenta que los highlanders tengan una forma de hablar arcaica con el uso del vos y el usted, aunque su fracaso es tan estrepitoso como en el caso de la ambientación. Pero lo que de verdad me ha hecho daño ha sido ver faltas de ortografía GARRAFALES en un libro editado nada menos que por Planeta. Una está leyendo tranquilamente y de sopetón se encuentra con palabras como debastador (cuando debería ser devastador) y envestida (en lugar de embestida, ya que en el contexto se refiere al acto de embestir), lo que me ha hecho sufrir varios infartos de miocardio consecutivos a la vez que maldecir a todos los dioses del Olimpo. ¿Y esta es una novela best-seller? ¡Es un desastre de principio a fin!

Otra cosa que me ha fastidiado un montón es que Montse/Cindy sea la clásica protagonista que tiene que dejar claro en todo momento lo libre y feminista que es. Me explico: Al principio, cuando su exnovio insiste en que vuelva con él a pesar que le haya puesto los cuernos y la haya llamado vieja, Montse nos regalará un “precioso” discurso en el que le expondrá a su desagradable exnovio que ella es una mujer que tiene amor propio, que se quiere a sí misma, que sabe ser feliz sola… Vamos, lo típico. Algo parecido le pasa con Declan Carmichael, con quien le gusta discutir sobre la igualdad entre hombres y mujeres, diciéndole que ella es una mujer libre, que puede vestir como le dé la gana e ir a donde le apetezca sin rendirle cuentas a un hombre. En serio, no tenéis ni idea de lo horrible que es leer este tipo de discursos, pero no por su contenido, sino porque la autora impide que la protagonista se retrate a través de sus acciones. En vez de dejar que Montse se describa a sí misma a través de sus actos, la obliga a desmenuzar un discurso feminista para que las mentes menos preclaras sepan que Montse es una mujer moderna que no deja que un hombre le diga lo que tiene que hacer. Eso sí, como Declan le ordene que vaya a su habitación a calentarle la cama, ella bien que corre como una perra en celo. ¿Coherencia? ¿Amor propio? ¿Qué es eso?

¿Más cosas? Claro, tengo para dar y tomar. Las escenas de sexo son sonrojantes, de vergüenza ajena y fatal escritas. No solo están las descripciones llenas de fogosidad que vienen en el manual de Cómo escribir una novela romántica en tres cómodos y sencillos pasos, sino que también nos regala perlas como el hecho de que a un conservador highlander le parezca muy sexy el que Montse/Cindy no sea virgen, que lleve un tanga con cadenita (que, según Montse, todas las españolas llevamos) y que tenga un piercing en el ombligo. Otra perlita que nos deja Maxwell es que Montse, nada más acabar de echar un polvo con Declan, se lleve las manos a la cabeza porque acaban de practicar sexo sin preservativo ni píldora del día después. ¿¿Y si se queda embarazada?? Pues en vez de hacer lo obvio, que sería evitar volver a acostarse con Declan, Montse seguirá visitándole todas las noches para seguir follando con su maravilloso highlander. ¿Pero en qué quedamos? ¿Estás nerviosa por quedarte embarazada o no? Chica, aclárate.

En conclusión, y por no alargarme más, me resulta incomprensible, como lectora y escritora que soy, que Megan Maxwell esté tan endiosada después de haber escrito una bazofia como esta. Me he llevado un chasco enorme con esta autora, de la que había oído maravillas y, sinceramente, no me han quedado ganas de seguir leyendo nada que haya escrito.

abril 01, 2017

La Barbie del mes: Princesa de Japón


¡Hola a todos!

¡Bienvenidos un mes más a la Biblioteca de Laura! ¿Qué me contáis de vuestra vida? ¿Qué tal os va? Yo estoy como siempre, con mis más y mis menos, siempre embarcada en algún proyecto a largo plazo (a veces, muuuuy a largo plazo) pero con ganas de dar lo mejor de mí en todo momento. Dentro de poco empezará la Semana Santa, que en mi tierra se vive de una manera muy especial, pero antes de eso está el Día de las Tortillas que, como ya sabéis (y si no lo sabéis, ya os lo digo yo), se celebra el domingo anterior al Domingo de Ramos. En realidad no es una festividad ni nada de eso, pero es una buena excusa para reunir a la familia y disfrutar de unas generosas tortillas, algo que siempre apetece ^^*.

En fin, no me entretengo más. Ya sabéis que todos los principios de mes están dedicados al calendario, así que vamos a continuar con el calendario Barbie de este año y os dejo a la princesa de este mes.

¡Hasta pronto!


Princesa de Japón




La princesa de Japón pasea bajo el cálido sol primaveral. Los preciosos sakura, los cerezos, están en flor y hoy la princesa asistirá al hanami, la fiesta anual de los cerezos en flor. Lleva un tradicional vestido japonés llamado "kimono" y sueña que un día se casará y podrá llevar el magnífico juni-hitoe, el vestido tradicional de doce capas.

Sabéis que soy una amante de todo lo que viene de Japón, y esta muñeca no podía ser menos. Esta princesa entraría también en mi lista de deseos no cumplidos, ya que cuando salió a la venta no pude comprarla (tenía que elegir entre esta, la Barbie princesa africana o la Barbie Olivia Newton-John, que fue la ganadora). Me encantan los colores del kimono, lo bien conseguido que está su peinado y el tono blanquecino de su piel, que recuerda al cutis nacarado de las muchachas japonesas.