diciembre 09, 2014

Libros, libros, libros


¡Hola a todos!

Pues ya se están acercando las navidades, momento en el que muchos todavía estamos pensando en lo que les vamos a regalar a nuestros seres queridos (o a nosotros mismos, ¿por qué no?). Aunque estoy completamente en desacuerdo con el exceso de consumismo que se lleva a cabo en estas fechas, confieso que estoy dispuesta a hacer una excepción si se trata de regalar libros. Porque considero, y sé que muchos estaréis de acuerdo, que un libro es uno de los mejores regalos que se pueden hacer.

No voy a contaros nada innovador a estas alturas. Aquellos a los que os gustan los libros tanto como a mí ya conocéis la alegría que se siente al recibir un libro, sobre todo si es uno que queríamos leer desde hace mucho tiempo o uno que nos va a introducir de lleno en un mundo totalmente desconocido para nosotros. El colmo del entusiasmo. Yo, desde luego, este año voy a picar una vez más: Ya sea un libro nuevo o un clásico intemporal, este año cae un libro fijo. Uno, por lo menos. Y me da igual si me lo regalan o si me lo regalo a mí misma: El caso es pillarse un libro para leer en vacaciones y conservarlo para siempre entre el resto de sus compañeros de estantería. Mis pequeños tesoros, como me gusta llamarlos.

Por eso, pensando en libros, he decidido escribir un poco sobre aquellos que han pasado por mi vida de una manera u otra. He hecho una selección a partir de libros que he leído hace bastante tiempo, evitando los clásicos porque para eso hay que escribir un post aparte. No están todos los que son, pero sí son todos los que están, y espero vuestros comentarios si habéis leído uno de los que voy a poner.


LIBROS QUE ME HAN GUSTADO

*La marca del escorpión, de Nancy Farmer: Una pasada de novela. Uno de los mejores libros que he tenido el gusto de leer en mi adolescencia, y por eso se lo recomiendo a todos los chavales que quieran probar con algo bueno dentro de la literatura juvenil. Sorprendente, interesante, entretenido, conmovedor. Me sorprende muchísimo que no muchas personas conozcan un libro tan bueno.  Una de las cosas que más me han gustado de este libro es la desgarradora sencillez con que la autora cuenta los hechos, los cuidados detalles y la insinuación velada a un futuro que, por desgracia, no parece muy lejano. Me parece muy injusto que haya pasado sin pena ni gloria y que sólo unos pocos afortunados lo hayamos leído. Es un libro que me parece imprescindible.

*Amor y muerte en Florencia, de Sarah Dunant: Si en una misma novela se juntan las palabras Renacimiento y Florencia, la leeré sin lugar a dudas. Todo lo que esté ambientado en el Renacimiento me llama la atención y, aunque no todo es bueno, esta novela sí lo es. Ya le dediqué un post en su día, porque me pareció una novela sencilla y fácil de leer, pero sobre todo con un estudiado contexto histórico y una trama mitad amorosa y mitad policíaca que no me desagradó para nada. Lo que habría cambiado es, precisamente, el título. El original se titula The Birth of Venus, que tiene mucho más que ver con lo que realmente ocurre en la novela, y por eso preferiría que no lo hubieran modificado.

*La Ciudad Prohibida, de Anchee Min: Novela que relata en primera persona la vida y reinado de la última emperatriz de China, la denostada Tzu Hsi, que fue objeto de numerosas críticas en su época por su conservadurismo y por "atreverse" a gobernar siendo sólo una mujer de origen campesino. Esta novela describe hasta el más pequeño detalle de la pompa y boato que caracterizaban la corte de los emperadores en la China de finales del siglo XIX, cuando el imperio ya estaba agonizando y entraba en la fase terminal de su decadencia. La emperatriz Tzu Hsi, llamada Orquídea en realidad, tiene que asumir la complicadísima labor de gobernar un imperio que se desmorona entre sus manos y luchar contra príncipes y cortesanos que conspiran en su contra y ansían destruirla para poder medrar a sus anchas. Me ha gustado mucho porque tiene buenas dosis de politiqueo e intrigas cortesanas, haciéndonos partícipes del mundo sórdido y oscuro que era la Ciudad Prohibida para una muchachita de campo que se salvó gracias a su gran inteligencia.

*Cartas de Inverno, de Agustín Fernández Paz: Otro libro de mi adolescencia, tan cortito como intenso, y escrito por uno de los mejores autores de novela juvenil del panorama gallego. Las novelas de Agustín Fernández Paz suelen ser de las más leídas en la adolescencia porque el autor se atreve con todo: desde terror al estilo lovecraftiano hasta ciencia ficción. Todo ello utilizando como marco imprescindible las tierras gallegas, pues es rara la novela de este autor que no esté ambientada en Galicia, o que uno de sus personajes no pertenezca a Galicia. Esta novela en concreto es de misterio y terror, narrada mediante una serie de cartas que el pintor Adrián Novoa le ha enviado a su mejor amigo, el escritor Xabier Louzao, y que éste reenvía a su hermana Tareixa justo después de que haya desaparecido misteriosamente de la faz de la tierra. Inquietante y entretenida al mismo tiempo. ¿Qué más se puede pedir?

*Mi espectacular ahora, de Tim Tharp: Esta novela ha sido uno de mis recientes descubrimientos en lo tocante a novelas de temática adolescente, y no me arrepiento en absoluto de haberla comprado. Me ha parecido una historia típica pero que, a la vez, no lo es. ¿Amor entre adolescentes? Sí, lo hay. ¿Es la típica historia de amor? No exactamente. Podría decirse que es la historia que acaba así en la vida real, no en la ficción. El autor hace gala de un estilo muy rápido y sencillo para contarnos historias de personajes que a su corta edad ya han vivido casi de todo, desde malos tratos hasta problemas con el alcohol y las drogas. Y lo hace sin hacernos perder la sonrisa por mucho tiempo, porque el buen humor del protagonista se eleva por encima de todo y nos hace ver las cosas de otra manera.

*Unha estrela no vento, de Ledicia Costas: O, traducida al castellano, Una estrella en el viento, es el segundo libro oriundo de Galicia de esta lista. Y me atrevo a decir que merece estar aquí, porque las emociones que me hizo pasar esta historia son impagables. También de temática adolescente, refleja la vida llena de conflictos de Miguel, un chico al que le cambia la vida por completo cuando, en una pelea, le asestan una puñalada en el pecho. La autora ha querido mostrar cómo es el ambiente de las peleas entre bandas callejeras, el racismo y la intolerancia poniendo en medio de todo eso a un protagonista sorprendentemente inteligente y maduro para su edad y que se ha cargado con multitud de obligaciones que pesan demasiado sobre sus hombros. Triste, terrible y conmovedora.


LIBROS QUE NI FÚ NI FA

*Assassin's Creed Renaissance, de Oliver Bowden: Me lo compré en su día porque estaban con la moda del Assasin's Creed y, como no podía comprar el videojuego, pensé que me las apañaría con la novela. Pero ¡ay!, qué gran verdad es esa de que con los videojuegos no se pueden hacer ni películas ni novelas. La historia es un calco, punto por punto, del famosísimo videojuego (creo que la única diferencia es que en el juego hay escenas de la actualidad, mientras que el libro transcurre íntegramente en el siglo XV). Típica historia de venganza con un protagonista imbatible, muchos saltos por los tejados, muchas técnicas de Assassin aprendidas en un par de horas, muchas conquistas de féminas que se tiran a los brazos del protagonista, salen Leonardo da Vinci y el Papa Rodrigo Borgia... Vamos, que viene a ser el relato de alguien que te cuenta el videojuego con un poco de emoción, pero poco más. Me esperaba otra cosa, la verdad.

*Los escarabajos vuelan al atardecer, de Maria Gripe: El que no haya leído este libro en su adolescencia, es que no ha tenido adolescencia ni nada. Era el Crepúsculo de mi época, el libro que todas las chicas querían leer porque además te daba fama de ser muy profunda y de lecturas interesantes. Recuerdo que mi profesora de Lengua nos había prohibido hacer comentarios de este libro porque estaba harta de encontrarse 20 redacciones iguales por clase, XD. Pero yo me lo leí igual, y confieso que al principio me pareció muy interesante, con todo eso de la casa misteriosa y las cartas secretas de Emilie y Andreas. Pero a medida que iba leyendo el libro se iba volviendo cada vez más tedioso. Llegó un punto en el que la historia de amor no era tan de amor, por lo menos por parte de Andreas. La partida de ajedrez de David con su interlocutora misteriosa me aburría (una cosa que se me acaba de ocurrir: ¿por qué en las novelas y en las películas TODOS saben jugar al ajedrez?). Y los rollos que se traían los dos hermanos no me interesaban para nada. En otras palabras, que será un clásico de la literatura juvenil, pero para mí pasó sin pena ni gloria.

*Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr: Otro clásico, esta vez ambientado en la Europa hostigada por el nazismo, que algunos ponen a la par con el Diario de Anna Frank, aunque no se le acerca ni por asomo. La historia trata de Anna, una niña de nueve años que tiene que emigrar con su familia cuando Hitler está a punto de ascender al poder; antes de marcharse, le quitan su conejo de peluche de color rosa, símbolo de su infancia, y de ahí el título de la novela. Pero aunque la historia parece prometer mucho, lo cierto es que no ofrece prácticamente nada. Fijaos lo poco que me ha calado que he tenido que leer un resumen para refrescar la memoria y decir "Ah, así que de eso trataba". Puede que fuera porque tenía unos diez años cuando lo leí, aunque la editorial estaba especializada en literatura infantil y lo encontré en la biblioteca del colegio. Pero no me acabó de gustar, y eso que traté de releerlo varias veces sin éxito. Supongo que este libro no estaba hecho para mí.

*Cuentos de Bereth. Encantamiento de luna, de Javier Ruescas: Sintiéndolo mucho por el autor, porque es joven y esta ha sido su primera novela, a mí no me ha gustado demasiado. Ojo, no por su prosa sencilla ni porque le falte talento, que no es el caso. De hecho, su forma de expresarse por escrito me ha parecido un punto muy positivo, y se nota que el autor está cómodo tratando la temática fantástica. Pero me esperaba algo más de originalidad por su parte. Aunque hay algún detalle francamente bueno (el dragón, los sentomentalistas), el resto me ha parecido tan manido, tan tópico, tan predecible... que me desinfló por completo. Tanto, que no he leído el resto de la saga porque me da la sensación de que ya sé cómo va a terminar. Además, la protagonista no me caía demasiado bien y hay algunas incoherencias en la novela que la estropean tontamente. Una lástima, porque pintaba muy bien.


LIBROS QUE NO ME HAN GUSTADO

*Donde los árboles cantan, de Laura Gallego García: También le dediqué una entrada en su día a esta novela de Laura Gallego que muchos ponen por las nubes pero que a mí me pareció simplona, infantil y pretenciosa. El dolor es mayor cuando, después de leerla, descubres que la autora ha ganado por esto el Premio de Literatura Juvenil 2012. Concebido como una especie de libro de caballerías, nos cuenta la historia de Viana, un clon de Sansa Stark que vive por y para sus fantasías de caballeros y princesas en apuros. Pero todo cambia cuando los bárbaros invaden su tierra, pues tiene que huir del bárbaro con el que la han obligado a casarse y aprender a manejarse sola en un mundo hostil y peligroso. Entre lo imbécil que es la protagonista, lo malísimos que son los bárbaros y las increíbles incoherencias que salpican la obra, la verdad es que tiene muy poco que ofrecer. Me decepcionó muchísimo, sobre todo porque me lo compré con mucha ilusión y esperaba una novela buena y original. Dos cosas que no tiene ni de coña.

*Alba, reina de las avispas, de Emma Cohen: ¡Buah, qué petardazo! El libro que podéis regalarle a vuestro peor enemigo sin fallar, porque es un pufo como una catedral. Un cuento que no tiene ni pies ni cabeza, que es demasiado rebuscado para un niño y demasiado infantil para un adulto. Es un quiero y no puedo, vamos. Es absurdo hasta la náusea porque creo (y perdonad si cometo algún error, pero es que la mente tiende a olvidar lo que le hace daño) que hasta salía Estefanía de Mónaco o algo así. ¡Yo qué sé! Unas cosas más raras... En resumen, que si a alguien se le ocurre regalaros este libro, haréis bien en estampárselo en la cabeza a quien os lo ponga en mano.

*Un amante de ensueño, de Sherrilyn Kenyon: ¡Jajajaja! ¡Oh, aquí sí que he tenido serias dudas! No sabía si poner este libro entre los que no me han gustado porque es una patata increíble, o ponerlo en los que más me han gustado por lo mucho que me he reído a su costa. He decidido ponerlo aquí porque mi criterio literario tiene que primar por encima de todo, y esta novela rosa tiene papeletas suficientes para ser una de las peores que he leído en mi vida. Se podría decir que este libro es la Enciclopedia Definitiva del Tópico, porque creo que junta todos los clichés que ha habido y habrá en toda la historia de la literatura. Todo es predecible, todo es sobreactuado. Si crees que va a pasar algo, pasará sin lugar a dudas. Te sabes los diálogos antes de que los digan los personajes. El final apesta desde lejos. Ella es una sexóloga normalita y simplona; él es un apuesto general espartano (de Macedonia, concretamente) y con nombre romano, tan guapo, deseable y apetecible que toda mujer que le mira a los ojos necesita cambiarse las bragas. Eso sí, aunque la novela es horrorosa, reconozco que te echas unas buenas risas con ella. Yo, por lo menos, me he partido de risa de principio a fin (y la escena de la resurrección de Julian y su transformación en plan Sailor Moon fue un demasiao...).

*El Código da Vinci, de Dan Brown: ¿Qué os voy a decir yo a estas alturas de esta novela? Todo cultureta poser la ha leído en su día, fijo. Al igual que cientos de canis y chonis que se han creído súper listos al leer el Código da Vinci, porque habla de arte, de Leonardo da Vinci, de Jesucristo, la Magdalena, el Santo Grial, los Templarios... ¡Todo es muy original! Y todo está súperhipermega trabajado a conciencia, con unos giros argumentales completamente inesperados, con un uso de la lógica y las matemáticas que ya querría para sí Johannes Kepler. ¡Maldita sea, a quien no le haya gustado el Código da Vinci es un puto mierda! ¡Si está claro que la Magdalena es ese chico que está al lado de Jesús en La Última Cena, no San Juan! ¡Si estaba cantado que María Magdalena estaba enterrada bajo el Louvre, porque esa pirámide invertida no dejaba lugar a dudas! ¡Y fijo, fijísimo, que Jesús y María Magdalena tuvieron un hijo, porque eso está claro como el agua, y sus descendientes viven entre nosotros a día de hoy, siguiendo una estirpe inalterable! Bah, qué libro más malo y qué pérdida de tiempo el leerlo.

*La mano izquierda de Dios, de Paul Hoffman: Otra basura que prometía mucho al principio pero que resultó ser un truño con el que no se puede envolver ni el bocadillo, so pena de sufrir una terrible muerte por envenenamiento. El autor narra la historia de Cale, un chico recluido en un santuario donde los Redentores (que son como curas católicos pero más radicales y más malos), torturan y humillan a todos los chicos con el objeto de que se entrenen para ser asesinos en el futuro. Este es el principio de la historia, lo que para mí pintaba bastante bien. Peeeero seguimos leyendo y lo que encontramos es un cuadro esperpéntico de personajes que no tienen ni pies ni cabeza, de situaciones que son una auténtica ida de olla, un marco que no se sabe si es en la Edad Media, en el siglo XV o en los años 30. Además, se nota un huevo la crítica contra la Iglesia y un machismo exacerbado (todos los personajes femeninos son absolutamente imbéciles y prescindibles). Sé que es el primer libro de una trilogía, pero no me voy a tomar la molestia ni de bajármelos en PDF para echarles un vistazo. Al fuego con ellos.


diciembre 03, 2014

Piratas que hicieron historia


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman
por su bravura el Temido
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

¡Hola a todos!

Pues aquí estoy una vez más, dispuesta a recorrer las sendas de la Historia a través de uno de mis rankings, esta vez dedicado a esos feroces marineros que surcaron los siete mares a bordo de grandes navíos, arrasando ciudades, saqueando otros barcos y asesinando a todo el que se les pusiera por delante, porque para eso eran piratas. ¡Ah, los piratas! ¿Quién no ha soñado alguna vez con ser uno de ellos o vivir una de sus aventuras?

La actividad pirata más antigua de la que se tiene constancia data del siglo XIV a.C. Entre los piratas más célebres de la Antigüedad estaban los illirios, los tirrenos y algunos renegados griegos y romanos. En el año 258, los godos eran los reyes de la piratería, mientras que en la Edad Media fueron los vikingos y los frisios los que se ganaron ese honor. Sin embargo, la denominada “edad de oro” de los piratas llegaría más tarde, en el período comprendido entre 1650 y 1730. En La Isla del Tesoro, Robert Louis Stevenson hizo famosa una imagen bastante romántica de los piratas, imagen que ha llegado a nuestros días gracias al cine, pero que poco tiene que ver con los piratas de verdad.

Los piratas eran asesinos y ladrones. Seres detestables, por tanto. Sin embargo, tenemos que reconocer que el lado oscuro tiene su atractivo. Si no, ¿cómo es posible que tantos bandoleros y asesinos sean leyendas, mientras que las fuerzas del bien caen en el olvido? A lo largo del tiempo, los malos han ejercido una perturbadora fascinación que no tienen los defensores de la ley y el orden. Y más si encima son piratas, van en barco y los encarnan en el cine tipos altos, atractivos, simpáticos, pícaros, diestros espadachines y que, aun encima, luchan por los derechos de los demás. Hay algo interesante en la figura del pirata, en esa mezcla de brutalidad en estado puro junto con su colorida puesta en escena. No eran simples bandoleros; ellos tenían estilo.

Aquí os traigo una lista con los doce peores piratas (o los mejores, según se mire) que surcaron los mares sembrando el terror y que dejaron un amargo recuerdo a su paso. Así que preparad vuestras pistolas, afilad vuestro alfanje y embarcaos en este emocionante ranking.


12) Edward Lowe (1690 - 1794)




Edward Lowe fue un destacado marino y pirata inglés que actuó al final de la llamada Edad de Oro de la piratería. Nació en Westminster y, de joven, se mudó a Boston, Massachussetts. Dos años después de la muerte de su esposa, en 1719, se hizo pirata y operó sobre todo en las costas del Caribe, las Azores y Nueva Inglaterra.

Aunque la imagen romántica de los piratas quiere mostrárnoslos como tipos galantes y seductores, es bien cierto que hubo unos cuantos piratas que pueden presumir de una maldad indescriptible. Uno de los piratas más malvados que han existido nunca fue nuestro Edward Lowe, que solía hacer barbaridades a la gente que tenía la desdicha de cruzarse en su camino. Entre otras lindezas, le encantaba cortarles los labios, cocerlos y hacérselos comer. Obviamente, era un auténtico sádico, un hombre que disfrutaba haciendo daño.

Se dice que cultivó adrede una imagen aterradora porque le facilitaba la vida, lo que no deja de tener su lógica. Cuando se acercaban a un barco e izaban la bandera pirata, se esperaba que los asaltados se rindieran sin luchar. Se trataba de cultivar esta imagen mediante la tortura y las barbaridades, algo que Edward Lowe hizo sin lugar a dudas.


11) Bart Roberts “el Negro” (1682 – 1722)




Bartholomew Roberts fue un pirata muy conocido por su actividad en las Américas y en África Occidental entre 1719 y 1722. Era el honrado timonel del Princess of London cuando la nave fue capturada por el pirata Howell Davis, quien ofreció a sus víctimas enrolarse en sus filas. Roberts se unió a la tripulación del Royal Rover y así comenzó su andadura como pirata despiadado.

Gracias a su habilidad como navegante, no tardó en ganarse la confianza del capitán. Participó en el secuestro del gobernador de la isla de Príncipe y, cuando Davis murió en un tiroteo, fue nombrado capitán por sus compañeros. Su primera orden como capitán fue vengarse de los asesinos de su antecesor. Roberts y sus hombres salieron triunfales de un peligroso encuentro con la armada portuguesa en 1720. El botín fue la captura de un barco de 40 cañones y un gran tesoro. Continuaron actuando dos años más, hasta que Roberts fue acorralado en África por el navío inglés HMS Swallow. Allí recibió un disparo en la garganta que le causó la muerte. Fue una figura clave en la redacción de un código de honor para los piratas.


10) William Kidd (1645 – 1701)




Algunos creen que el capitán escocés William Kidd no era un verdadero pirata, sino que fue una víctima de las circunstancias. Ordenado corsario en 1689, viajó a América para establecerse en Nueva York, donde compró una casa, se casó y tuvo dos hijas. Volvió a Londres para hacer una expedición y se embarcó de nuevo rumbo al océano Índico para apresar piratas, pero sufrió un motín y él mismo se convirtió en pirata.

Sus problemas comenzaron cuando apresó el mercante Quedagh, un barco que portaba un tesoro que pertenecía a la Compañía de las Indias. Lo que sucedió fue que Kidd creyó que estaba atacando un barco francés, pero en realidad a bordo iba un capitán inglés que le reconoció. Fue acusado de renegar y se ofreció una recompensa por su cabeza. Cuando llegó a Nueva York, el gobernador lo detuvo y lo envió de vuelta a Inglaterra, donde fue procesado. Fue el único pirata juzgado en la Cámara de los Comunes. Lo condenaron a muerte y fue ejecutado en el puerto. Al parecer, su ejecución fue una auténtica chapuza: la soga se rompió dos veces y murió al tercer intento. Su cuerpo fue rociado con alquitrán para que se conservase y fuera expuesto en una jaula colgando sobre el río Támesis. Hoy en día existe una taberna que se llama William Kidd, con vistas al lugar donde fue ahorcado.


9) Barbanegra (1680 – 1718)




Barbanegra se ha convertido en uno de los piratas más famosos de todos los tiempos en gran parte porque se supo vender muy bien. Hombre de gran peso y estatura, se dice que llevaba un largo abrigo de vivos colores, botas altas y una correa sobre los hombros de la que colgaban seis pistolas. Acudía a las batallas envuelto en humo y cargado de todo tipo de armas. Por supuesto, lucía una excepcional barba negra que se trenzaba para las batallas y la decoraba con pequeñas cintas de colores. Algunos registros dicen que su nombre real era Edward Teach, aunque no se puede saber con certeza.

Pero, al parecer, no era tan violento como lo pinta la leyenda. Una de sus hazañas más famosas fue el bloqueo de Charleston, en Carolina del Sur, donde consiguió saquear nueve navíos en una semana y tomar como rehenes a los pasajeros de uno de ellos para exigir medicamentos. Una vez conseguidas las medicinas, les perdonó la vida a todos. Recibió un perdón real, pero no tardó en volver a las andadas. Su última batalla se disputó en Ocracoke, y se convirtió en la batalla pirata más famosa porque se le dio mucha publicidad en la época. El teniente Maynard fue enviado por su capitán en nombre del gobernador de Massachusetts, para acabar con Barbanegra. La batalla fue cruenta y sanguinaria. Según la tradición, Barbanegra recibió más de veinte heridas de alfanje y seis disparos de mosquete. Cayó muerto en la cubierta inundada de sangre. La leyenda dice también que, tras ser decapitado, su cuerpo fue arrojado por la borda y nadó tres vueltas alrededor del barco.


8) Francis Drake (1540 – 1596)




Sir Francis Drake no se consideraba a sí mismo un pirata, aunque los españoles tenían una opinión muy distinta al respecto. Casi desde el principio de su carrera como marino, Francis Drake se dedicó a atacar y saquear los navíos españoles que venían del Caribe. Durante una de sus travesías, tomó el puerto de Nombre de Dios, en el istmo de Panamá, y destruyó la cercana ciudad de Portobelo. Después regresó a Inglaterra con un cargamento de plata española, con lo que ganó fama de magnífico corsario y pasó a formar parte de la armada inglesa.

Durante muchos años, la reina Isabel I de Inglaterra lo envió en secreto a varias expediciones contra las colonias españolas. Sus viajes le llevaron a circunnavegar el mundo en el año 1580. Cuando llegó a Inglaterra, lo hizo cargado de especias y de tesoros saqueados a los españoles. Siete meses después, la reina le concedió el título de Sir. Llegó a ser alcalde de Plymouth en 1581 y miembro del Parlamento británico en los años 1584 y 1585. En 1587, la guerra contra España era inminente, por lo que la reina lo envió a destruir la flota española que se había reunido en Cádiz. En 1596, Drake enfermó de disentería en el Caribe y su cuerpo fue arrojado al mar.


7 y 6) Mary Read (1691 – 1720) y Anne Bonny




Hubo dos mujeres piratas muy famosas: Mary Read y Anne Bonny. Mary Read fue criada como un chico por su madre viuda, para poder seguir cobrando la pensión por un hermano mayor fallecido. Read se acostumbró a su disfraz y le sacó partido, pues se alistó en la Armada británica como cadete. Partió a Flandes y se casó con un soldado. Cuando murió, Read volvió a la acción alistándose en un navío mercante. El destino quiso que su barco, que iba rumbo a las Antillas, fuera apresado por el pirata Calico Jack, que tenía en ese barco a Anne Bonny como amante.

Anne Bonny nació en Dublín. Se casó con Jack Bonny, un marinero con fama de ser bastante inútil, que se la llevó a Nassau. Allí, en una taberna, Bonny conoció al pirata Calico Jack, se enamoró y se fugó con él en su barco. Al parecer, entabló una gran amistad con Mary Read, y juntas se convirtieron en los miembros más feroces de la tripulación de Calico Jack. Sin embargo, su carrera no fue larga, pues el barco de Calico Jack fue apresado cerca de las Bahamas y todos sus tripulantes fueron enviados a prisión. Los hombres fueron ahorcados, pero ellas se libraron de la ejecución porque estaban embarazadas, y la ley prohibía ahorcar a una mujer embarazada. De Anne Bonny se pierde la pista, pero la suerte fue adversa para Mary Read: contrajo unas fiebres y murió en la prisión.


5) Henry Morgan (1635 – 1688)




Sir Henry Morgan fue un famoso bucanero galés, nacido en Llanrhymny. Al parecer, fue secuestrado en Bristol cuando era un niño, y fue vendido como sirviente en la isla de Barbados. Después de un tiempo, se abrió camino hasta Jamaica, donde se unió a unos bucaneros; en 1666 ya capitaneaba su propio barco. El gobernador de Jamaica le encargó que mantuviera las hostilidades con los españoles, y Morgan atacó y saqueó asentamientos en Cuba, Venezuela y Panamá.

Fue nombrado corsario por el Gobierno inglés en 1668 y consagró su vida a hostigar a España y a sus barcos. Capturó castillos y territorios españoles, y saqueó Panamá de manera atroz hasta que desde Inglaterra le ordenaron moderarse. Hay una anécdota suya que no deja lugar a dudas sobre su maldad: se dice que cuando una mujer de Portobelo se negó a entregarle el dinero que él creía que escondía, Morgan la desnudó y la asó en un horno. Más tarde capturaría Panamá para Jamaica, lo cual no sentó nada bien a los ingleses, pues Morgan había violado con su ataque un tratado que se había establecido entre Inglaterra y España. A pesar de todo, el rey Carlos II, convencido de su lealtad, concedió a Morgan el título de Sir y le nombró vicegobernador de Jamaica.

Morgan nunca fue perseguido por sus crímenes. Murió en 1688 como consecuencia del abuso del alcohol durante toda su vida.


4) Barbarroja (1478 – 1546)




Cuenta la leyenda que Barbarroja no era sólo un pirata, sino dos y además hermanos. Arudj y Khayr Ad-Din nacieron en Mitilene, en la isla de Lesbos, bajo la égida del imperio otomano. Al parecer, el apodo se lo ganó Arudj por la tonalidad de su cabello. El deseo de Arudj era convertirse en rey de Argel mediante el poder de sus barcos y sus hombres, provocando que Fernando el Católico emprendiera una campaña para destruirle. En medio de ciertas hostilidades, Arudj perdió un brazo. Más tarde, reinando ya Carlos I, fue mandado ejecutar.

Sin embargo, su hermano menor tomó el relevo. Khayr, más inteligente y mejor estratega que su hermano, decidió que había que hacer algo ante los constantes ataques en el norte de África de españoles y portugueses entre 1505 y 1511. Para librarse del yugo europeo y crear su propio Estado, Barbarroja y sus compañeros surcaron el Mediterráneo durante más de una década. El apoyo del sultán otomano les facilitó la conquista de Argel en 1529. Argel se convirtió en una fortaleza pirata, igual que Túnez un año después. Entre sus gestas, una de las más notorias fue la derrota que le infligió a la Liga Santa del Emperador Carlos V en 1538. Vivió como un respetado miembro de la nobleza, en Constantinopla, hasta su muerte en 1546.


3) Calico Jack (1682 – 1720)




Jack Rackham no fue en su época uno de los piratas más sanguinarios ni conocidos, sobre todo si lo comparamos con su contemporáneo, Barbanegra. Debido a su afición por las ropas chillonas, este tipo era conocido como Calico Jack, que trasladado al lenguaje actual, sería equivalente a decir Jack el Hortera. Además de su afición por los atavíos de colorines, era conocido por ser un impenitente mujeriego. Como detalle curioso, hay que decir que este hombre fue el que diseñó una de las banderas piratas más famosas de todos los tiempos: la Jolly Roger, compuesta por una calavera y dos espadas cruzadas.

Rackham, que llevaba ya muchos años saqueando barcos antes de conocer a Anne Bonny, había liderado un motín contra el pirata inglés Charles Vane en 1718, gracias a lo cual se hizo con el control de la corbeta Ranger. Poco después, él y sus hombres secuestraron el mercante Kingston y otros muchos navíos en Bermudas. Sin embargo, el robo del Kingston desató las iras de otros mercantes y Rackham no tardó en perderlo a manos de cazarrecompensas. Tras aceptar el perdón real, se estableció en New Providence, hasta que conoció a Anne Bonny y retomó su carrera criminal, sembrando el terror en el Caribe.

Su final llegaría en 1720, cuando el gobernador de las Bahamas dictó una orden de captura contra él. El cazador de piratas Jonathan Barnet lo atrapó cuando él y su tripulación estaban ebrios en la bahía de Harbour, en Jamaica. Fue juzgado y ejecutado, y su cuerpo se expuso durante días en el interior de una jaula de hierro.


2) Henry Every (1659 – Desconocido)




El indiscutible rey de los piratas, apodado Long Ben, cosechó una gran fortuna aunque sus fechorías duraron sólo dos años. Nació en Inglaterra y sirvió un año en la Royal Navy, tras lo cual pasó a dedicarse al comercio de esclavos en las costas de África. En 1693 aceptó un empleo a bordo del buque de guerra español Carlos II. Una disputa sobre las pagas desencadenó un motín y Every pasó a ser el capitán. Rebautizó al barco con el nombre de Fancy y ordenó reformarlo para convertirlo en una de las naves más rápidas del Atlántico.

Durante los meses siguientes, el Fancy actuó en las costas africanas desvalijando a los mercantes. Su éxito más sonado llegaría en 1695, cuando se alió con otros cinco capitanes piratas para asaltar 25 mercantes que se dirigían hacia Guyarat. Las primeras escaramuzas se saldaron con la muerte para muchos de sus cómplices. Every tuvo más suerte y consiguió saquear el Fateh Mohammed, que llevaba un tesoro de 60.000 libras. Por si fuera poco, días después atrapó al buque insignia del convoy, el Ganj-i-saway. Sus 80 cañones no evitaron que los piratas se hicieran con él y con su tesoro de entre 200.000 y 600.000 libras. Every se convirtió en el primer hombre con una orden de búsqueda internacional. Huyó con su enorme fortuna y se le perdió el rastro en 1696.


1) Charles Vane (1680 – 1721)




Famoso por su falta de moral, este pirata torturaba y asesinaba a hombres a los que había prometido clemencia y no dudaba en engañar a su propia tripulación con tal de sembrar el terror. Se dice que, tras apresar a la tripulación del Bermudan Diamond, ordenó ahorcar a uno de sus tripulantes para dejar claro quién mandaba. La víctima sobrevivió de milagro y pudo contar su encuentro con este despiadado pirata.

Charles Vane comenzó su carrera criminal en el mar durante la Guerra de Sucesión Española. Dos años después del final de la contienda, Vane servía a bordo de una nave comandada por el pirata Henry Jennings, de camino a Florida para saquear el oro de un barco español recién hundido. Una vez allí, masacró a los supervivientes que había en la playa. Evitó ser capturado por la Royal Navy prendiendo fuego a sus propios barcos y enviándolos hacia la flota enemiga con la esperanza de provocar una explosión. No hubo estallido, pero finalmente consiguió escapar. Un motín de su tripulación lo derrocó en favor de Jack Rackham, más conocido como Calico Jack.

En 1719 fue capturado y entregado a las autoridades de Jamaica. Murió en la horca, en Port Royal, en 1721. Durante el juicio no llamó a ningún testigo en su defensa ni mostró arrepentimiento alguno.


Y hasta aquí hemos llegado. ¿Qué os ha parecido? Los mares han estado llenos de piratas desde siempre, pero muy pocos han logrado que sus nombres hayan perdurado hasta nuestros días. Y aunque esos nombres fueron sinónimo de terror en su época, es sorprendente cómo el tiempo y la leyenda les ha dotado de un aura aventurera y romántica. Y es que hoy en día es imposible imaginarse a un pirata si no es al estilo de Espronceda, que terminaba su famosa canción con aquellos inmortales versos:

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.


diciembre 01, 2014

La Kimmidoll del mes: Koko "Emprendedora"


¡Hola a todos!

Bueno, pues ya estamos en diciembre. Falta muy poco para que se nos termine otro año más. Seguro que muchos de vosotros estaréis esperando el 2015 con ansia, quizá porque tenéis sueños y proyectos que queréis poner en marcha. Yo también tendré que empezar a hacer mis propios proyectos, pues me parece que este año que entra voy a tener que replantearme ciertas cosas. Pero no os preocupéis, porque aquí voy a seguir. Una de las cosas que quiero hacer para el año que viene es seguir dedicándome a este blog y ofreceros artículos que os resulten interesantes.

Y, llegados a este punto, paso a ofreceros la última Kimmidoll del año, deseando que os guste. Aviso que el año que viene también habrá imagen de calendario a principios de mes, pero con la temática de las princesas Disney caracterizadas de una manera muy especial. ¡Nos vemos!


Koko, "Emprendedora"


"Mi esencia es fervorosa e inquebrantable. El entusiasmo y la dedicación que muestras en la búsqueda de las metas e ideales, permite a mi espíritu crecer. De cara a los desafíos y contratiempos encuentras la fuerza y la resistencia en tu dedicación.

Es la esencia de la pasión y la devoción, la firmeza y la fortaleza frente a lo desconocido. Destaca la capacidad de la persona por encontrar el camino hacia el éxito y desprender un entusiasmo y dedicación en la consecución de metas e ideales".


noviembre 22, 2014

¡Empieza la revolución en Panem! Mi crítica de "Sinsajo. Parte 1"


¡Hola a todos!

Aquí me tenéis, recién llegada del cine después de ver la esperada Sinsajo. Parte 1, la que sin duda es la película más esperada por todos los adolescentes del mundo. Basada en la popular trilogía escrita por Suzanne Collins, la historia nos lleva a Panem, un mundo distópico dividido en doce distritos controlados con mano férrea por el autoritario Capitolio, que mantiene a la población subyugada mediante la implantación de los Juegos del Hambre, una matanza convertida en espectáculo televisivo en el que se obliga a una pareja de jóvenes de cada distrito a matarse entre ellos hasta que sólo quede uno con vida.

La protagonista es Katniss Everdeen, una joven del Distrito 12 que sobrevive no una, sino dos veces a los Juegos del Hambre. Su valentía, su fortaleza y su arrojo la han convertido en un símbolo para todos los habitantes de Panem, que la ven como la líder de un movimiento revolucionario que lleva mucho tiempo larvándose en el corazón de los distritos sometidos. Así, sin pretenderlo, Katniss se convierte en el Sinsajo, el ave que luce en su hombro como emblema personal, y debe aceptar la misión de ser la cara de la revolución que hostiga al Capitolio... aun sin saber lo alto que ha de ser el precio que debe pagar.

Hecha ya la introducción, pasemos a la película en sí:




Aunque la saga literaria ha sido planteada en forma de trilogía, el cine comercial ha decidido aprovechar el tirón de esta franquicia dividiendo esta última parte en dos películas; según su justificación, para poder contar más detalles que se incluyen en el libro y hacer un final más completo. Pero esta afirmación es tan falsa como los vídeos propagandísticos del Capitolio, porque todos sabemos que esta innecesaria división se hace para exprimir la saga y acumular una cantidad nada desdeñable de capital durante, al menos, un año más (o, por lo menos, hasta que aparezca otra saga de la que sacar jugo a lo grande). Tenemos, por tanto, no una película, sino una media película, la mitad de un desenlace que promete ser bastante épico y extendido.

Sinsajo 1 se ocupa de contar íntegramente la primera parte de la tercera novela. Después de haber sido rescatada con éxito del Vasallaje de los Veinticinco, Katniss Everdeen ha sido llevada al Distrito 13, un lugar concebido como una especie de búnker en el que sus habitantes se rigen por una férrea disciplina militar. Al ser tenida por toda la población de Panem como el símbolo de la revolución de los distritos contra el Capitolio, en el Distrito 13 se planea dar forma al mito de Katniss y convertirla en el auténtico Sinsajo. Es decir: transformar a Katniss en la líder de una revolución de masas que luchan contra la opresión. 

A lo largo de toda la película, somos testigos del drama interno de Katniss, quien se debate continuamente entre la imagen que debe mostrar al país entero y sus traumas personales. Éste y no otro es el motivo de la cinta de Francis Lawrence, ocupada en reflexionar acerca del valor de la propaganda bélica y los medios de comunicación en el marco de una guerra civil. La verdadera batalla se libra a través de las ondas, mediante vídeos que muestran los desastres llevados a cabo por uno y otro bando, cada uno utilizando a sus propios símbolos: los rebeldes a Katniss, el Capitolio a Peeta. No hay batallas campales ni luchas cuerpo a cuerpo, lo que no quiere decir que carezca de escenas realmente conmovedoras y llenas de un profundo significado, como es la voladura de la presa del Distrito 5 mientras suena de fondo la canción El Árbol del Ahorcado.

Aunque la película reproduce con bastante fidelidad la primera mitad del libro, la verdad es que me ha sabido a poco. No sé, hubiera preferido que se olvidaran de dividirla en dos y la hubieran rodado como lo que es: una película que marca el esperado y dramático final de la saga. Al partirla, lo único que han hecho es generar cierto desencanto en el espectador. No quiero decir que no me haya gustado (todo lo contrario, la película la he disfrutado mucho), pero confieso que me he quedado con ganas de más. Katniss todavía es un Sinsajo en pañales. No hay en ella la fuerza de carácter que tenía en su antecesora, En Llamas. Quizá se deba a los daños psicológicos que ha sufrido, que han trastornado su mente y la han convertido en una persona más vulnerable de lo que le gustaría ser. Es posible que esa hubiera sido la intención de Lawrence con esta película. Pero el espectador (y sobre todo el espectador que no ha leído los libros) verá esta película como una historia lenta y hasta un tanto superficial. Siento repetirme, pero es así: si hubiera sido rodada en una sola película, ese sentimiento no se habría producido.

En cuanto a los actores, no hay mucho que añadir a estas alturas. Jennifer Lawrence está más que sobresaliente en su papel protagonista, y lo mismo debo decir de Donald Sutherland (presidente Snow) y de Julianne Moore (presidenta Coin). Me ha decepcionado un poco lo desdibujados que están algunos personajes clave de la saga, como Peeta, Haymitch y Finnick, de quienes me esperaba un tratamiento más profundo dada su trascendencia en la historia.

En resumen, que por el momento se trata de la entrega más floja de la saga. No me entendáis mal: no es una mala película, ni mucho menos. Pero le falta chispa. Carece del fuego de En Llamas y de la épica que la novela Sinsajo tiene. A modo de consuelo, esta primera parte promete ser el inicio de una guerra donde primará la acción por encima de todo y en la que el final dejará a más de uno con la boca abierta.

Pero eso será el año que viene.

Y hasta aquí por hoy. Espero que os haya gustado tanto la película como esta crítica. Puede que nuestro Sinsajo favorito todavía no haya echado a volar en todo su esplendor, pero eso no quiere decir que esta película no nos dé buenas imágenes de su fuego de esperanza.

Cosas extrañas pasan al anochecer. En el árbol del ahorcado... os veré.

noviembre 16, 2014

Ocho partes de mí


1. La Chica Callada: Pues sí, se me podría definir como una persona seria y callada. No soy de las que habla por los codos ni entabla conversación con cualquiera o en cualquier parte. De hecho, me cuesta mucho arrancarme a hablar con gente a la que no conozco o con la que apenas tengo confianza. Por otra parte, no me disgusta el silencio. Me ayuda a pensar, a poner en orden mis pensamientos, a escucharme a mí misma cuando nadie más lo hace. Cuando permanezco en silencio al lado de una persona a la que aprecio, no siento la necesidad de llenar ese vacío con palabras huecas y carentes de sentido. Me parece del todo innecesario. Hablo poco, pero observo mucho y lo escucho todo. La gente no suele darse cuenta de que no me pierdo ni un solo detalle de lo que ocurre a mi alrededor. Pocas cosas se me escapan. Sin embargo, hay personas que cometen el error de creer que, por ser yo una persona silenciosa, soy como una especie de cuadro decorativo, que está ahí por estar, que no molesta pero que tampoco llama la atención. Creen que no tengo nada que decir, pero la verdad es que son pocos los que me han preguntado. Quien lo ha hecho, me ha conocido de verdad y creo que se ha llevado alguna que otra sorpresa.


2. La Chica Tímida: Muy relacionado con el aspecto anterior, ya que el tímido suele ser también callado por naturaleza. Huidiza y temerosa, reconozco que me asustan las multitudes, rodearme de gente que me es desconocida o quedarme sola en un sitio que no me resulta familiar. Me da miedo meter la pata y que la gente me mire demasiado. Así como hay personas que se abren con facilidad a nuevas amistades, a mí me cuesta mucho relacionarme con los demás. Yo necesito mi propio espacio y no tolero que nadie lo invada sin mi permiso. La gente que se acerca demasiado me asusta, me pone nerviosa. Prefiero que me permitan a mí acercarme cuando me sienta confiada. A veces doy la impresión de que no me junto con los demás porque soy orgullosa y estirada... cuando lo más probable es que me esté muriendo de ganas por abrirme y mostrar mi corazón al mundo.


3. La Chica Entusiasta: Una cosa de la que creo que puedo presumir es que puedo ser muy tenaz y persistente cuando me da la gana. Si la timidez me impide a veces atreverme a hacer algo, una vez que tomo la decisión no paro hasta llegar al final. A por todas. Puede que me cueste, pero me atrevo con todo: desde probar un plato súper picante a hacerme un tatuaje a altas horas de la madrugada (que conste que no se me ha presentado la ocasión, pero fijo que lo haría). Si se me mete en la cabeza emprender una aventura inesperada, la llevo a cabo sin ningún problema. Y con alegría, con una fuerza que a veces me pregunto de dónde la saco. Y es que una de las cosas que más me gustaría hacer es llevar a cabo una locura junto a una persona que me sea muy querida. Hay que tener un poco de cuidado conmigo: si me entusiasmo, puedo ser imparable ^^*.


4. La Chica Risueña: Aunque a primera vista no lo parezca, soy un chica a la que le gusta mucho reír. Una anécdota graciosa que me han repetido hasta la saciedad sigue arrancándome carcajadas como si hubiera sucedido hace cinco minutos. Estar rodeada de la gente que quiero tiene la virtud de dibujarme una sonrisa en la cara, una sonrisa imposible de borrar. Mis sonrisas más auténticas se pueden ver en aquellas fotos que me hicieron cuando estaba en la mejor compañía del mundo. ¿Y queréis saber algo más? Aquellos que han sido capaces de arrancarme una sonrisa cuando nadie más pudo ocupan un lugar muy importante en mi corazón. Porque gracias a ellos he descubierto que dentro de mi corazón hay más luz de la que jamás pensé que tenía. Hubo un tiempo en el que pensé que la felicidad me estaba negada, y que tendría que conformarme con esbozar una leve sonrisa de vez en cuando para contentar a los que me rodeaban. Pero el tiempo y gente maravillosa me han devuelto aquello que creí haber perdido para siempre. Por eso, cada vez que sonrío va por ellos.


5. La Chica Sarcástica: Sí, tengo que admitirlo. Soy una persona increíblemente sarcástica, sobre todo con la gente que va de sobrada o de lista por la vida. Me he encontrado con personas a las que les gustaba vacilar o ir de guays, que se regodeaban en tomarle el pelo a gente inocente o bondadosa de más, o que se creían situadas en un plano moral superior al de los demás. Si hay algo que detesto en la vida es a esa gente que presume de inteligencia sin tener ni puta idea de nada; si hay algo que me encanta en la vida es devolverles la pelota en forma de sarcasmo. ¡Oh, sí! Cada vez que alguien me suelta una pedantería o me deja claro que tiene un ego demasiado subido, siento que tengo la necesidad de bajárselo de un plumazo. ¿Cómo? Como mejor sé: escribiendo. Mi mente es menos rápida que mi mano a la hora de soltar la réplica de turno, pero para eso tengo la ventaja de poder tomarme mi tiempo para pensar lo que le voy a responder. Algunos ya sabéis de qué estoy hablando: Si alguien tiene la osadía de hacer un comentario fuera de tono o de lugar, me encargo de ponerlo en su sitio utilizando un feroz sarcasmo que me encanta sacar a relucir de vez en cuando. Y aviso: soy de las que meten bastante caña cuando me provocan. Ay, si es que me lo ponen a huevo...


6. La Chica Tierna: Vaaale, lo reconoooozco, también tengo una parte tierna dentro de mí (qué vergüenza da reconocer algunas cosas, caray...). Debido a mi seriedad, muchos piensan de mí que soy una persona arisca e intratable, de esas a las que no se le puede decir nada porque podría darte un mordisco. Sin embargo, aunque me cueste admitirlo, tengo que decir que hay sitio en mi corazón para la ternura. Aunque no me considero una persona especialmente amorosa, dada a los abrazos o a los besos, de vez en cuando me gusta tener pequeños detalles con mis allegados, hacerles partícipes de mis alegrías particulares. Me gusta hacerles dibujos, dedicarles cuentos, inventarme historias poniéndoles de protagonistas, prepararles algún postre, dedicarles una canción, hacerles pequeños regalos hechos por mí... Creo sinceramente que son los pequeños detalles los que hacen la vida, y la amistad también hay que sustentarla con gestos de buena voluntad. Eso no me convierte en alguien cursi... ¿verdad?


7. La Chica Melancólica: Ahh, de eso hay mucho en mí, para mi desgracia. Mi signo es Piscis, y dicen que los de este signo tendemos a expresar una sensibilidad fuera de lo común, que la realidad nos asusta y hace que nos repleguemos a nuestro mundo para seguir sufriendo por los males que aquejan al mundo en general. Si creyera en la Astrología, pensaría que me han leído la mente o algo así porque han dado en el clavo. En ocasiones, no sé muy bien por qué, me invade una melancolía que me resulta difícil de describir. A veces el mundo me resulta un lugar tan vacío y superficial que me cuesta encontrar fuerzas para levantarme por la mañana y vivir un día más de esa existencia gris que me deprime y a veces me enerva. En ocasiones me siento incapaz de pensar en otra cosa que no sean las desgracias que afectan a los que me rodean, llegando incluso a llorar por alguien a quien no conozco pero que sé que tiene una vida miserable y llena de penurias. Las injusticias me llenan de ira, pero me falta fuerza para luchar contra el poder establecido. Me avergüenza tener que reconocer mis debilidades, pero a veces el mundo me supera por mucho.


8. La Chica Artista: Y, para terminar, acabemos con algo feliz, ¿no? Si alguien me hubiera asignado una profesión desde mi nacimiento, sin duda habría salido algo referente al arte en cualquiera de sus formas. La literatura, la pintura, la escultura, la música, el baile, el canto, el teatro, las manualidades... Creo que lo he probado todo. Me gusta leer y escribir todo tipo de historias y en todo tipo de formatos, ya sea novela, cuento, microrrelato y algún que otro poema, incluyendo caligramas y acrósticos. Me gusta dibujar y pintar cualquier cosa que despierte mi imaginación: una flor, un arco iris, la lluvia que cae... He aprendido los rudimentos de la música, he formado parte de un coro y puedo presumir de tener un oído bastante bueno para la música. Me gusta el teatro y hasta me he animado a participar en alguna que otra obra. Y, de vez en cuando, me apetece centrar mi atención en hacer manualidades: modelar broches, hacer muñecos, bordar, diseñar postales... A veces mi cuerpo también ha sido mi lienzo, ya que soy de esas que suele hacerse dibujos en las manos y en los brazos. Vamos, que tengo corazón de artista.


noviembre 09, 2014

Películas de fantasía que no puedes dejar de ver


¡Hola a todos!

Si habéis leído mi post Kimmidoll de este mes, sabréis que a partir de ahora no voy a tener demasiado tiempo libre, ya que me he metido de lleno en el máster docente y voy a estar muuuuy ocupada en los próximos meses. Al margen de los sentimientos encontrados que me produce este máster (al que le dedicaré un post especial cuando lo termine con éxito), he decidido que al menos un par de noches a la semana las voy a dedicar a redactar artículos para este blog, al que le tengo mucho cariño y que no quiero descuidar, tanto por mí como por todos los que me leéis.

Todos sabéis ya que soy una fiel seguidora del género de fantasía en todas sus variantes: novelas, películas, videojuegos, dibujos animados, cómic... Para mí es complicado explicarle a alguien hasta qué límites llega mi amor por el género fantástico, porque el amor no tiene límites. Quizá sólo pueda comprenderme alguien que comparte el mismo sentimiento que yo. ¿Cómo se explica esa sensación de poder al imaginarte en un mundo nuevo con cientos de aventuras por vivir? ¿Cómo le haces saber a alguien que es primordial ir a buscar la Espada Kalagon para poder despertar al ejército de dragones que duerme bajo la montaña? ¿Cómo puedes explicarle a un neófito la emoción que supone ser la heroína de la profecía, aquella en cuyo interior habita el espíritu del dios guerrero Thalion? (Por si os lo estáis preguntando, esto son referencias a cuentos y personajes que yo me he inventado).

Mi amor por la fantasía me ha llevado a querer llenarme de todo lo que tuviera relación con ella, ya fuese bueno o malo. Y aquí está precisamente el problema, ya que en el género de fantasía prácticamente ya está todo inventado, y muchas de las cosas que han llegado (y llegan) a nosotros no son demasiado buenas o su calidad es francamente mediocre. Esto me lleva al apartado fílmico: El cine nos ha traído grandes historias de fantasía que más o menos recordamos. No hablo sólo de grandes maravillas visuales como El Señor de los Anillos o Harry Potter, sino también del pequeño cine, el cine de andar por casa, el que parece más cutre que unas zapatillas de cartulina. Sus historias no son nada del otro mundo; es más, incluso se repiten los típicos clichés del género de fantasía en todas sus variantes. Su puesta en escena roza lo chusco en muchas ocasiones, con decorados de cartón, vestuario ochentero o carnavalesco, y banda sonora exagerada y/o cargante hasta límites insospechados. Y, sin embargo... ¡qué recuerdos tan bonitos nos traen! ¡Qué aventuras tan grandes vivimos al lado de aquellos entrañables personajes! ¡Qué ganas de volver a ver una de aquellas cutre-películas para volver a sentir la emoción que sentimos una vez de niños, cuando éramos los héroes de nuestras propias historias!

El objetivo del post de hoy es el de devolveros, una vez más, al tierno mundo de la infancia. Si os gustan las películas de fantasía, hay unas cuantas pequeñas grandes obras que, por fuerza, habéis tenido que ver o, como mínimo, os suenan de algo. Espero que lo disfrutéis sinceramente.

Este es el Top 10 de las películas de fantasía que todos tenemos que ver:


10) Desideria, el Anillo del Dragón




Pues empezamos con una película que a muchos no les sonará, porque la verdad es que ha pasado un poco desapercibida para el público español. Este telefilm italiano de 1994 no destacaba precisamente por la calidad del rodaje, ni por la banda sonora, ni siquiera por las dotes interpretativas de sus actores. Sin embargo, para los que la vimos en su día es imposible no sonreír con nostalgia al recordar la historia que se escondía detrás.

Un rey medieval lleva en su mano un anillo con forma de dragón que simboliza su poder. Este rey tiene dos hijas muy distintas. Desideria, su hija biológica, es una mujer encantadora, alegre y vivaz; y Selvaggia, su hija adoptiva, es una hermosa princesa tan ambiciosa como malvada. Al crecer, Desideria se enamora de Víctor, el jefe de un grupo de rebeldes, que ha sido capturado. Sin embargo, todo se trastocará cuando la malvada Selvaggia interfiera en los acontecimientos, tratando de robar el Anillo del Dragón y utilizando su poder para sus fines.

La verdad es que, hablando claro, no es una obra maestra del cine. Es, simplemente, una película de aventuras que busca entretener a los más jóvenes de la casa. Reyes, magos, princesas y dragones dan forma a esta historia llena de fantasía.


9) Alisea y el Príncipe de los Sueños




Una vez más, Italia vuelve a amenizar nuestras vidas con fantasía relatándonos la historia de Alisea y Demian, un cuento lleno de aventuras, magia y, sobre todo, mucho amor. La película, al igual que la anterior, tampoco puede presumir de una calidad desbordante, pues parece que ha sido hecha en casa y con las primeras cuatro personas que pasaban por allí, excepto Christopher Lee (que aún no me explico cómo ha acabado en esta película).

Alisea y sus cinco hermanos han sido secuestrados por el malvado mago Azaret. Alisea, también llamada Sorellina por sus hermanos, busca incansablemente la manera de llevarse a sus hermanos lejos de Azaret. En cierto momento, consigue escapar del castillo, y por el camino se encuentra con el príncipe Demian, quien está huyendo de su cruel padre, el rey Kurdok, quien quiere que su hijo se convierta en un poderoso guerrero. Ambos jóvenes se enamoran, pero se ven obligados a separarse. Un hada buena, testigo del fuerte amor que les unirá toda la vida, les promete que siempre podrán verse y estar juntos en sus sueños, hasta que juntos derroten al malvado Azaret, quien se interpone entre ambos.

Tenemos aquí otra película tan simplona como la anterior, a veces rayando en la tontería más absoluta. Pero quizá no importe tanto su simpleza como la tierna historia que relata en medio de un sinfín de aventuras extraordinarias. Aunque sea simple, cutre y tonta, creo que un fantasiófilo de pro no puede dejar de verla.


8) El Señor de las Bestias




Sin ninguna pretensión, con un guión tan ingenuo que provoca más de una sonrisa, esta película se ha convertido en uno de los mejores recuerdos de mi infancia. Aunque nació siguiendo la moda de películas de los 80, más concretamente en la onda de Conan el Bárbaro o Krull el Conquistador, lo cierto es que El Señor de las Bestias ha sabido ganarse su lugar en la historia del cine de fantasía.

La acción transcurre en el reino de Zed, en el que Maax es el líder de una secta religiosa que se está haciendo con el poder del reino gracias a su alianza con los horripilantes Yuns. El rey ordena la expulsión de Maax, pero éste amenaza con arrancarle a su primogénito de las entrañas de la reina y ofrecerlo en sacrificio. Con ayuda de unas brujas, Maax consigue quitarle el bebé a la reina y lo abandona a su suerte, pero el niño es encontrado por un campesino que lo cuida y al que llama Dar. Años más tarde, Dar contempla cómo toda su familia es asesinada y descubre en ese momento que tiene la facultad de comunicarse con los animales. Dar inicia entonces un viaje con el fin de encontrar a Maax y vengar la muerte de su familia.

Sinceramente, a mí esta película me encanta. No me olvidaré nunca de los pequeños hurones Kodo y Podo, el halcón por el que veía desde los aires y la pantera negra Roo, símbolo de su fuerza. Un cuento poblado de bárbaros y ogros, de sacerdotes malignos y brujas terribles, pero donde también hay guerreros y heroínas que defienden los valores de la amistad, el bien y la ecología. Típica película que te provoca ganas de salir a la calle, levantar el puño y gritar "¡Yo soy Dar, el Señor de las Bestias!"


7) La Leyenda de Terramar




Basada en los libros de Úrsula K. Le Guin, el mundo ficticio de Terramar cobró vida en una miniserie rodada para su emisión en televisión. En su momento recibió muchas críticas ya que, al parecer, cualquier parecido con la ficción creada por Le Guin es pura casualidad. No niego que lo que dicen los fans sea verdad, pero creo que es mejor ver esta película como algo distinto a los libros y disfrutarla por lo que es en sí misma.

El temerario Ged de Diez Alisos, hijo de un herrero, ansía convertirse en el mayor mago que haya conocido el mundo de Terramar. Un mago trata de enseñarle los principios de la magia, pero cree que el joven necesita la disciplina que sólo podrá obtener en la escuela de artes arcanas. En su largo viaje se topará con multitud de aventuras y peligros, conocerá al bonachón Algarrobo y a la valiente sacerdotisa Tenar, y se enfrentará incluso a un dragón que guarda el secreto del amuleto que Ged recibió antes de partir de su tierra. Al mismo tiempo, será perseguido por un oscuro ser, creado por culpa de su inconsciencia, que busca su destrucción.

Dejando de lado la escasa fidelidad que guarda con el Ciclo de Terramar, la película no está nada mal. La historia es bonita y tiene detalles preciosos en algunos momentos. El apartado técnico es bastante deficiente, pero creo que lo compensa con una estupenda puesta en escena. Si buscáis una película de auténtica fantasía, esta es una buena opción.


6) El Viaje del Unicornio




¡Oh, sí! Una de mis películas favoritas dentro de este ranking, porque realmente me hizo soñar. Pudimos ver este telefilm en el año 2001, en una época en que en la tele nos alegraban los sábados por la noche con películas sencillas pero entretenidas, con historias muy atractivas y haciendo hincapié en la fantasía. De todas las que vi en esa época, El Viaje del Unicornio fue la que más me gustó.

Tras la muerte de su madre, una ilustradora de cuentos infantiles, Cassie Aisling, una niña de nueve años, empieza a soñar con el mundo que su madre dejó inacabado. Su hermana mayor Miranda, por el contrario, trata de apagar su dolor tras una fachada de cinismo. En cuanto a su padre, profesor de Historia Antigua en la universidad, intenta mantener a la familia unida lo mejor que puede. La vida de los tres cambia cuando un día aparecen de repente unos trolls que pretenden acabar con la familia Aisling. También aparecen en escena el enano Malachi y el elfo Sebastian, quienes ayudan a los Aisling a escapar. A bordo del impresionante barco de vela "El Unicornio", los Aisling deberán recorrer un mundo que combina los antiguos reinos de nuestro mundo con lo más variado de la fantasía, para averiguar por qué son perseguidos.

Aunque se la puede tildar de infantil y simple, la verdad es que es una película muy resultona. Es una historia llena de aventuras, humor y magia, con una ambientación fantástica y unos efectos especiales más que aceptables. Maravillosa es también la resolución de la profecía, el misterio que oculta la frase Credendo Vides (que significa "cuando se cree, se puede ver"). La fe precede al milagro. Cuando se cree en algo con mucha fuerza, es posible ver la verdad.


5) El Reino del Anillo




Los mitos que nos ha legado la Edad Media también son una buena fuente para disfrutar de la fantasía, sobre todo cuando reúne en una sola historia a reyes asesinos, un príncipe que desconoce su origen, una reina guerrera, un consejero ambicioso, un enano artero, un tesoro custodiado por un dragón y unos espíritus que anuncian la desgracia de aquel que lo robe. El Cantar de los Nibelungos, muy conocido por todos, también tuvo su más moderna adaptación en esta película.

El joven herrero Eric, cuyo auténtico nombre es Sigfrido, no sabe que es el heredero del invadido reino de Xanten, y se hace popular entre las gentes de Burgundia al derrotar con su propia espada al dragón Fafnir. Sigfrido ignora que el tesoro que ahora le pertenece oculta una maldición que a la larga acabará pagando con el amor que siente por la valerosa reina islandesa Brunilda.

La película es bastante fiel al cantar medieval, aunque cojea en la elección de algunos actores protagonistas. Es una adaptación que recoge tanto la versión clásica como la versión cristiana del Cantar de los Nibelungos, ofreciendo una historia que no deja cabos sueltos y que resulta de lo más entretenida. Como curiosidad, decir que Robert Pattinson, antes de ser el vampiro Edward Cullen, tuvo aquí uno de sus primeros papeles como el príncipe Giselher, hermano del rey Gunter de Burgundia.


4) Dragonheart




¡Maravilla de maravillas! ¡Canela en rama! Dragonheart es de lo mejorcito que encontraréis en este top, porque es una historia que lo tiene absolutamente todo para triunfar. Aunque está destinada a un público infantil, creo que es la típica película con la que todos podemos pasar un buen rato. Con una historia tan divertida como conmovedora, se la recomiendo encarecidamente a todo el mundo.

El joven príncipe Einon es herido durante una batalla por la cual se pretendía derrocar a su cruel padre, el rey Freyne. Para evitar que muera, la reina Aislinn lleva a su hijo ante el dragón Draco, quien entrega parte de su corazón al príncipe para salvar al muchacho. Agradecido con el dragón, el caballero Bowen, protector del príncipe, promete saldar esa deuda con el dragón. Sin embargo, con el tiempo se descubre que Einon es tan cruel como lo había sido su padre, y Bowen atribuye esto al corazón del dragón. Buscando vengarse, se convierte en cazador de dragones y mata a todos los que encuentra. En su periplo, Bowen se encuentra con Draco y llegan a hacerse amigos. Entre los dos deciden unir fuerzas para representar un paripé: Bowen supuestamente "caza" a Draco y luego reclama una recompensa a los habitantes del pueblo que le ha pedido ayuda. Y así seguirán su camino hasta que se encuentren con el cruel Einon, cuya muerte acarrearía también la muerte del dragón.

Si tuviera que describirla con una palabra, sería ESTUPENDA. Más que un relato de aventuras, es una fábula intimista, emotiva y espectacular. La historia más bella acerca de la amistad de un ser humano y un dragón, amenizada además con una banda sonora compuesta por Randy Edelman que eleva las emociones hasta lo máximo. Una película con corazón y con alma, y sólo por eso ya merece la pena.


3) La Princesa Prometida





¿Qué os voy a contar yo de La Princesa Prometida que ya no sepáis? Es la historia perfecta, la que lo tiene absolutamente todo: aventuras, traición, duelos de espadas, acantilados escarpados, ambición, inteligencia, fuerza bruta, venganza, amistad... y amor verdadero. Famosa por dejarnos para la posteridad frases inolvidables y escenas dignas del recuerdo. Una verdadera joya cinematográfica.

La hermosísima Buttercup descubre que Westley, el mozo de labranza que trabaja en su granja, está enamorado de ella. Y su sorpresa es aún mayor cuando descubre que ella también ama al apuesto joven. Tras declararse su amor, Westley toma un barco para ir a otra tierra a hacer fortuna... pero su barco es abordado por el temible pirata Roberts, quien nunca deja supervivientes. Buttercup se resigna a la idea de no volver a amar a nadie nunca más. Pero justo cuando falta poco tiempo para su matrimonio con el príncipe Humperdinck, al que no ama, Buttercup es secuestrada por Vizzini, Íñigo Montoya y Fezzick, tres sicarios al servicio del reino enemigo. Además, un misterioso hombre enmascarado y vestido de negro persigue a los tres esbirros con la intención de reclamar a la princesa para sí...

Es un cuento, un simple cuento. Pero no sé por qué a la gente se le queda grabado en la memoria para siempre. Es una historia llena de emoción y aventuras sorprendentes, aderezada con unas frases que quedarán para la posteridad. ¿Quién no ha dicho alguna vez "Hola, me llamo Íñigo Montoya; tú mataste a mi padre: prepárate a morir"? ¿Quién no ha disfrutado con la batalla de inteligencia entre el hombre de negro y Vizzini? ¿Quién no ha querido adentrarse en el Pantano de Fuego o ir a visitar a Max Milagros? Lo dicho: una joya.


2) Lady Halcón




¡Ah, qué historia tan bonita! La maravillosa Lady Halcón se ganó los corazones de muchos no sólo por contar una historia de fantasía realmente atractiva, sino también por la perseverancia de los amantes hechizados. Al igual que otras películas de los 80, no pretendía ser una gran producción cinematográfica. De hecho, la película es de lo más sencilla (a destacar la cutre banda sonora a cargo de The Alan Parson's Project, que tantas risas me provocó cuando la oí por primera vez). Sin embargo, es su sencillez lo que la hace tan hermosa e inolvidable.

Edad Media. En este tiempo tan convulso se ha forjado una leyenda que relata la diabólica venganza del Obispo de Aquila. Este hombre, enamorado de la bella Isabeaux, monta en cólera cuando se da cuenta de que ella no sólo no le corresponde, sino que ha entregado su corazón al valiente Navarre. El Obispo, celoso de su amor, se alía con las fuerzas del mal y lanza un hechizo sobre los dos amantes: Isabeaux se convierte en un halcón durante el día y Navarre se transforma en lobo durante la noche. Eternamente unidos y eternamente separados, los dos vagan por el mundo buscando la manera de deshacer el hechizo que les impide estar juntos.

Si hay una historia de amor bella de verdad, ésa es la de Lady Halcón. No conozco a nadie a quien no le haya gustado la historia de los amantes que nunca podían estar juntos. Y ese momento en el que Navarre e Isabeaux se están transformando y por un fugaz instante están a punto de tocarse sin conseguirlo... consiguió emocionar hasta a los más insensibles.


1) Willow




Y la corona de este top va para una de las más grandes películas del género de fantasía. La estupenda Willow, un maravilloso cuento medieval con brujas, enanos y poderes mágicos, se ganó el corazón de muchos por la candidez de sus protagonistas. Pues aunque Val Kilmer tiene un papel muy destacable, los verdaderos héroes eran el nelwyn Willow y la pequeña recién nacida Elora Danan, quienes las pasaban de todos los colores para escapar de las garras de la malvada bruja que les perseguía.

Temerosa del cumplimiento de una profecía según la cual una niña nacería para acabar con su reinado, la Reina Bavmorda ordena que la niña que lleva la marca en su brazo sea asesinada. La comadrona intenta salvar a la niña de la ira de Bavmorda pero, alcanzada por los perros de presa del castillo, no tiene más remedio que arrojar la cuna al río. Gracias a la corriente, la cuna llega a un pueblo de nelwyns, donde la niña es adoptada por el valiente Willow. Bavmorda envía a su hija Sorsha y al General Kael, líder de su ejército, a recuperar a la niña. Será tarea de Willow mantener a la pequeña a salvo de tan terribles rivales, ya que ha sido la propia niña quien le ha elegido como su protector.

En mi opinión, Willow es la mejor película de fantasía que ha habido nunca. No sé si es porque es un producto de mi infancia, pero la considero muy por encima de producciones actuales, mucho más modernas y con efectos especiales más trabajados. Sé que no tiene que hacer ante maravillas como El Señor de los Anillos. Lo único que sé es que merece la pena verla, porque dentro del género de fantasía sigue y seguirá siendo una de las mejores películas que ha habido nunca.


¡Y hasta aquí mi ranking de películas fantásticas! Espero que os haya gustado y os haya traído muchos recuerdos. Seguro que a muchos se os ha dibujado una sonrisita en la cara al recordar algunas de estas películas, sobre todo si os suenan de mucho. Si no habéis visto alguna, ya tenéis material de sobra para disfrutar durante varios fines de semana.

¡Hasta la próxima!