¡Hola a todos!
¡Bienvenidos al año 2026! ¿Qué tal habéis pasado las navidades? Espero que hayáis pasado unos momentos estupendos con vuestras familias y que empecéis el año con buen pie. Es común en esta época hacer la clásica lista de buenos propósitos para el año nuevo. Pero esos propósitos ya los conocemos todos (además, os hice una lista de ellos hace dos años, que podéis encontrar aquí), así que he decidido hacer algo diferente para esta vez.
Una de las cosas a las que todos somos más o menos aficionados es ver series. Con el boom de las plataformas tipo Netflix, HBO o Amazon Prime, podemos tener acceso a un montón de series para todos los gustos, e incluso de hace bastantes años. En mi caso particular, me he decantado por ponerme a ver anime. Y debo decir que este ha sido un año de lo más interesante en cuanto a animes que he visto, porque me he topado con varias sorpresas muy agradables y he vuelto a enamorarme de series que en su día me habían encantado. Hoy quiero compartir con vosotros la lista de animes que han protagonizado mi 2025. Espero que os guste.
*Mi feliz matrimonio (2023)
Empezamos con una serie de las más bonitas que nos ha traído Netflix, aunque tardé un poco en verla (de hecho, vi la primera temporada en el 2024, pero la segunda la vi en enero del año pasado). Esta historia que combina drama de época, romance y fantasía es una adaptación de una serie de novelas ligeras escritas por Akumi Agitogi e ilustradas por Tsukiho Tsukioka, que compila un total de nueve volúmenes y que sigue en publicación a día de hoy. Tiene una adaptación al manga y una adaptación cinematográfica de imagen real, pero de la que os voy a hablar es del anime que todos conocemos, pues fue el que le dio la popularidad que tiene hoy en día.
Nos trasladamos a una versión fantástica del Japón de la restauración Meiji, a una realidad en la que hay personas que nacen con un poder sobrenatural que les permite llevar a cabo una serie de prodigios muy variados. Aquellos que tienen poderes combativos, suelen alistarse en el ejército para combatir a los Grotescos, una especie de espíritus demoníacos que hacen daño a las personas. El poseer un poder sobrenatural es algo que está considerado como muy prestigioso; de ahí que haya familias enteras que establezcan entre ellas lazos matrimoniales para aumentar sus propios poderes, transmitírselos a su descendencia y acumular más influencia en el ámbito político.
En este contexto tenemos a Miyo Saimori, una joven de 19 años que ha nacido sin poder sobrenatural en el seno de una de las familias más orgullosas de poseer un don. Su madrastra y su medio hermana Kaya la desprecian y se divierten humillándola a todas horas y rebajándola a una simple criada, algo que el propio padre de Miyo tolera porque se siente decepcionado de que sea hija suya. Debido a los insultos y malos tratos, Miyo ha desarrollado una fuerte introversión y un enorme complejo de inferioridad que la han convertido en una chica callada, sumisa y retraída. A modo de burla, su padre le arregla un matrimonio con Kiyoka Kudo, un poderoso militar conocido por su frialdad y por haber espantado a sus anteriores prometidas de muy malos modos. Sin un hogar al que regresar, Miyo se resigna a su destino y pronto descubre que su aparentemente cruel y despiadado prometido es de todo menos el monstruo que esperaba. Poco a poco, ambos irán acercándose el uno al otro, aunque tendrán muchos problemas con los que lidiar, ya que, sumándose a la amenaza de los Grotescos, hay muchas personas influyentes que están bastante interesados en que Miyo y Kiyoka no estén juntos.
Si habéis seguido la sinopsis, no os habrá sido difícil encontrar una relación entre la historia y los cuentos clásicos de la Cenicienta y de la Bella y la Bestia, cosa que no es casual. Miyo es una Cenicienta humillada por su madrastra y su hermanastra, y se ve obligada a estar con un hombre al que todos temen y consideran una bestia. En realidad, todos sabemos que los protagonistas van a pasar por mil vicisitudes antes de que puedan estar juntos, tranquilos y felices, pero todos sabemos que en algún momento va a llegar el final feliz; en ese sentido, es bastante predecible. La historia, a pesar de todo el contexto histórico, político y mágico que le meten, es simple y hasta se la podría calificar de tontita, sobre todo por la extrema timidez de la pareja protagonista. Sin embargo, me gusta porque es una historia de amor diferente, más humana y muy enfocada en la sanación y la resiliencia. Miyo y Kiyoka son personajes que han sufrido sus propias penas; por eso son muy cerrados y les cuesta acercarse el uno al otro, pero es muy bonito ver cómo se necesitan, se cuidan y se van enamorando poco a poco.
En general, es una historia que me ha gustado mucho por su sencillez y su ternura. La animación de la primera temporada es preciosa, pero en la segunda ya se ve un poco más deslucida, como si se les hubiera acabado el presupuesto. Es un buen anime para aquellos que busquen una historia bonita, de amor que se va cultivando poco a poco, con personajes bien desarrollados y toques de fantasía.
*Nana (2006)
Primera joya vintage de la lista, y no será la última. Llegué tarde a Nana como he llegado tarde a muchas historias, pero no me arrepiento de haberle permitido entrar en mi vida. Basado en uno de los mangas más famosos de Ai Yazawa, fue llevado a la pequeña pantalla de la mano del estudio Madhouse, aunque también cuenta con dos películas de imagen real. En cuanto al manga, fue publicado en la revista Cookie de la editorial Shueisha desde el 2000 hasta el 2009, recopilando un total de 21 tomos. Sin embargo, tuvo que pararse su publicación debido a una enfermedad de la autora. Finalmente, Yazawa se recuperó de su enfermedad, pero no continuó con la serie, quedando en hiatus desde entonces.
La historia nos presenta a dos chicas muy distintas a las que el destino unirá de camino a Tokio, a donde viajan con la intención de empezar una nueva vida. Ambas se conocen en el tren que va a la capital y empiezan a hablar para distraerse durante el largo viaje, descubriendo que se llevan muy bien. Al darse cuenta de que ambas se llaman Nana, junto con otras coincidencias, se produce entre ellas una conexión que nunca se romperá, pese a lo diferentes que son en aspecto y personalidad. Nana Komatsu, a quien se refieren a menudo como Hachi (por el leal perro Hachiko), es una chica a la que se la podría tildar de inocente, infantil y caprichosa. Nana Osaki, por otro lado, es una joven cantante de punk que aparenta ser dura y tener una fuerte personalidad. Aunque se separan en la estación de tren sin haberse intercambiado sus números de teléfono, el destino vuelve a unirlas cuando Hachi está buscando piso y descubre que Nana y ella están interesadas en el mismo apartamento; como parecen llevarse bien y, además, necesitan ahorrar costes mientras buscan trabajo, deciden compartir piso. A lo largo de la historia, iremos viendo cómo evoluciona su amistad, conoceremos a los miembros del grupo de Nana, los Black Stones (o Blast, para abreviar) y a los de su banda rival, los Trapnest, cuyo bajista es el antiguo novio de Nana Osaki. Pero empiezan a suceder acontecimientos cada vez más graves que van uniendo y separando a las dos amigas. La gran amistad que tienen se convierte en algo más especial: un amor tan genuino como el de Hikoboshi y Orihime, el Pastor y la Tejedora, los dos amantes que están separados por la Vía Láctea y que sólo se encuentran una vez al año, coincidiendo en el séptimo día del séptimo mes.
Nana es una historia que no deja indiferente a nadie. A pesar de ser un shojo, tiene un argumento mucho más adulto y se sale de los típicos clichés de otras obras del mismo género. Encontraremos traumas e inseguridades muy fuertes, como la peligrosa tendencia de Hachi a "enamorarse" y tener relaciones con hombres que le muestran un poco de amabilidad, o el trauma por abandono y el apego evitativo que muestra Nana en las relaciones que establece con todo su entorno. El amor, el miedo al abandono, la manipulación, la soledad, la prostitución y las drogas estarán presentes a lo largo de la obra, haciendo de esta historia una de las más interesantes, emocionantes y profundas que he visto nunca.
Si aún no le habéis dado una oportunidad a Nana, creo que ya va siendo hora de que lo hagáis. Si no os atrevéis con el manga porque es más largo y duro (y con el inconveniente de que está inacabado), el anime os servirá para adentraros en el mundo de estas dos amigas. La animación es la típica de principios de los 2000. Le falta pulido y en algunos episodios se nota un poco de bajón en los diseños de personajes, pero lo demás es una pasada. Si sois unos enamorados del punk y de la moda de Vivienne Westwood, no os la podéis perder. Eso sí: vais a sufrir.
*Jyu Oh Sei (2006)
De todas las series anime que vamos a ver en la lista, puede que esta sea la más desconocida por todo el mundo. Este shojo mezclado con ciencia ficción pasó bastante desapercibido, y su autora Natsumi Itsuki tampoco me resulta conocida. Su versión manga fue publicada en la revista LaLa entre 1993 y 2003, recopilando un total de cinco tomos. En cuanto al anime, quedó a cargo del estudio BONES y salió al aire en el año 2006 con un total de once capítulos.
La historia nos traslada al año 2436. En este tiempo, los humanos han colonizado un sistema solar llamado Balkan que, además de sus diez planetas habitables, cuenta con dos colonias espaciales. A pesar de que los seres humanos que viven en las colonias tienen todas las comodidades, la esperanza de vida no supera los 30 años, y sólo mediante intervenciones médicas. En la colonia Juno viven Thor Klein y su hermano gemelo, Rai. Un día, descubren que sus padres han sido asesinados y ambos son arrestados y abandonados en Quimera, un peligroso planeta carcelario en donde las plantas han invadido el entorno y atacan a los seres humanos. Para sobrevivir en este planeta hay que ser dueño de una fuerza interior extraordinaria. Las personas que viven en Quimera sólo conservan un atisbo de civilización al agruparse en Anillos, elegir líderes y construir sus ciudades; pero no vacilarán en recurrir a los más bajos instintos violentos para resolver sus asuntos o imponerse sobre otros grupos. Se deshumanizan, se convierten en bestias... y la única solución para salir de este mundo es convertirse en Jyu Oh, el Rey de las Bestias.
Como podéis ver, la premisa inicial es bastante interesante. A la historia no le falta de nada, pues tiene elementos de drama, acción, romance y ciencia ficción que se entremezclan a la perfección y nos dejan un producto entretenido y emocionante. Sin embargo, a mí me ha dejado bastante fría, y creo que sé las razones de ello. En primer lugar, me parece que es una historia demasiado densa para concentrarla tan sólo en once capítulos. Es la primera vez que me pasa: querer que una historia tenga relleno, que se alargue un poco más, porque era la única manera de que muchos puntos que quedan ciegos recibieran mayor atención y quedasen mejor explicados. En segundo lugar, la rapidez con la que te lo cuentan todo hace que no tengas ni un momento de respiro y también que te dé igual lo que les pase a los personajes, puesto que no llegas a cogerles cariño. Además, hay ciertas inconsistencias en el mundo y en el trasfondo que nunca se llegan a aclarar, por lo que pueden producirse sucesos que no parecen tener el menor sentido porque no quedan bien explicados.
Si tuviera que colocar esta serie en mi ranking anual, es posible que ocupase el último lugar. Tengo la impresión de que podría haber sido un anime bastante bueno si tan sólo lo hubieran mimado un poco más. La animación es muy buena, el diseño de personajes es bastante atractivo, los caracteres de los secundarios tienen visos de ser tremendamente interesantes, pero la rapidez con la que se cuenta todo hace que parezca un resumen descafeinado de una historia distópica que podría haber funcionado muy bien. Es una lástima.
*La nobleza de las flores (2025)
El anime más reciente de esta lista, pues fue emitido entre julio y septiembre de este pasado 2025 en la plataforma Netflix. Como viene siendo habitual en este tipo de producciones, es una adaptación del manga del mismo título de Saka Mikami y que, curiosamente, está calificado como de género shonen (es decir, manga destinado a un público en su mayor parte masculino). Comenzó su serialización en el sitio web y aplicación de manga Magazine Pocket, de Kodansha, en el año 2021, y cuenta ya con 21 volúmenes. Actualmente, sigue en publicación. Por otra parte, el anime corrió a cargo del estudio CloverWorks y cuenta con 13 capítulos, aunque está abierta la puerta a una segunda temporada.
La trama de la obra gira en torno a la encarnizada guerra de sexos representada por dos institutos vecinos. Chidori y Kikyo son dos escuelas de preparatoria separadas por algo más que un muro: son completamente opuestas. Mientras que a Chidori asisten sólo chicos en su mayoría problemáticos, de pocos recursos y con bajo rendimiento escolar, Kikyo reúne a las señoritas de nivel más alto, pertenecientes a un estrato social elevado y con grandes capacidades intelectuales. El ambiente entre el alumnado de ambos institutos es muy tenso, pues se desprecian mutuamente y consideran cualquier tipo de acercamiento entre ellos como una traición o una especie de herejía. Rintaro Tsumugi es uno de los muchos estudiantes de Chidori, con una apariencia física que algunos consideran amenazadora; sin embargo, en realidad es un chico muy tímido y callado al que le cuesta comunicarse. Por otro lado tenemos a Kaoruko Waguri, una brillante chica de Kikyo que, a diferencia de sus arrogantes compañeras, es dulce y compasiva. El destino reúne a estos dos en la pastelería de la familia de Rintaro, y a partir de ese momento forjarán un vínculo que busca desafiar todos los prejuicios de uno y otro lado del muro que separa a ambos institutos.
Puede que esta sea una de las historias más bonitas que he tenido el gusto de ver este año. Es un verdadero alivio visual, magia para quitarse de encima el mal trago de una serie mediocre y un soplo de aire fresco ante tanta serie profunda y filosófica. La historia de Rintaro y Kaoruko es tan tierna como un pétalo de flor de cerezo. Es un amor cuya chispa empieza muy pronto pero su desarrollo es lento, pausado, con los personajes conociéndose poco a poco y cuestionándose todo tipo de cosas. Como son muy jóvenes, ambos tienen sus inseguridades y a veces se producen pequeños malentendidos entre ellos porque no saben expresar bien sus sentimientos. Pero gracias a los buenos amigos que ambos tienen consiguen ir ganando seguridad en sí mismos y se dan permiso para querer a la otra persona. Me sorprende muchísimo que sea una historia shonen, porque es una temática más propia del género shojo, pero la verdad es que me ha gustado mucho.
En cuanto a la animación, diré lo mismo que dije sobre Mi feliz matrimonio: es una absoluta maravilla. Me encanta la cantidad de brillo que tienen los ojos de los personajes, la suave paleta de colores, el movimiento fluido del pelo y de la ropa. Todo encaja a la perfección con el tipo de historia tierna y conmovedora que nos ofrecen. Los personajes secundarios también son muy divertidos, y ayudan a darle un toque más desenfadado a la intensidad que siente la pareja de enamorados con sus locuras y ocurrencias. Lo que quizá me gustó menos fue el hecho de que a veces la trama se alargaba demasiado y perdían mucho tiempo en cosas triviales como dar las gracias o pedir perdón. Puede que sea porque son japoneses, pero llegaba un punto en que me ponía nerviosa que no pararan de pedirse perdón por todo, hasta por elegir una chuchería que no sabía si le gustaría a la otra persona. Supongo que son cosas mías, XD
*Ranma 1/2 (2024)
Si a estas alturas de la vida aún no sabéis quién es Ranma, me gustaría pediros que me invitaseis a vuestra isla desierta perdida en un paraíso tropical. Ahora en serio, Ranma 1/2 es una de las obras más famosas de Rumiko Takahashi. Se empezó a publicar en 1987 en la revista Shukan Shonen Sunday y terminó en 1996 con un total de 38 tomos. Debido a su popularidad, no tuvo una, sino tres adaptaciones a anime: Ranma 1/2, Ranma 1/2 Nettohen (que va de los capítulos 19 al 161) y Ranma 1/2 (2024). Por si esto fuera poco, algunos tomos del manga fueron adaptados en forma de OVA hasta hacer un total de doce y además se produjeron tres películas. Esto nos muestra la enorme popularidad que Ranma tuvo en su día y que sigue teniendo.
Durante un entrenamiento en China, Genma Saotome y su hijo Ranma van a parar a los lagos de Jusenkyo, lugar donde pesa una curiosa maldición. Cuando alguien cae en uno de los muchos estanques malditos, toma la forma física de la criatura que se había ahogado en él cada vez que entra en contacto con agua fría, siendo la maldición revertida cuando se expone al agua caliente. Genma cae en el estanque del Panda Ahogado, mientras que Ranma va a parar en el estanque de la Chica Ahogada. Al regresar a Japón, ambos van a establecerse en el dojo de un viejo amigo de Genma, Soun Tendo. Soun tiene tres hijas adolescentes: la dulce Kasumi, la interesada Nabiki y la temperamental Akane. Debido a que no ha podido tener un hijo varón, Soun quiere que el hijo de Genma se case con una de sus hijas para que el dojo no tenga que cerrarse y pueda perpetuar su estilo de lucha. Pero lo cierto es que ninguna de las chicas Tendo tiene intención de casarse por conveniencia, y menos Akane: ella odia a los chicos. Sin embargo, sus hermanas son más rápidas y hábiles que ella y no tardan en decidir que Akane y Ranma hacen la pareja perfecta, de modo que quedan comprometidos a ojos de todos desde ese mismo instante y a pesar del "pequeño" inconveniente de que a ninguno de los dos le hace la menor gracia. Con el tiempo, sin embargo, veremos que van a ir desarrollando sentimientos entre ellos y que no se son del todo indiferentes a pesar de que les encante picar al otro.
Ranma 1/2 es una historia que recomendaría a cualquiera que quisiera pasar un rato muy divertido sin esperar mucha coherencia. Es un anime que combina lucha y humor absurdo a raudales. Mezcla de forma muy dinámica la historia de amor entre Ranma y Akane junto con los diferentes duelos que le salen al muchacho, que suelen ser de lo más extravagantes, al igual que sus rivales en la guerra y en el amor. El tema de las transformaciones es otro de los puntos fuertes de la historia, y creo que la autora ha sabido jugar muy bien con los pros y los contras del elemento fantástico, aunque se nota que hay muchas cosas que no se resuelven antes por el poder del guion o porque, simplemente, a Takahashi no le da la gana de hacerlo, pero es que la serie es tan divertida que no te paras a pensar en eso y, si lo haces, no le das mucha importancia.
Recientemente hemos podido disfrutar del remake de Ranma 1/2 que nos ha traído la plataforma Netflix, que le ha dado un buen lavado de cara y nos la ha devuelto casi prístina, sin quitarle ni un ápice de su delirante humor. Eso sí, aunque se agradece el enorme trabajo en la animación y del equipo de doblaje (el castellano es muy bueno), debo decir que se nota mucho que ha pasado por una leve censura que la obra original y sus primeras adaptaciones no tenían en ciertos aspectos. Y para muestra un botón: en las versiones antiguas, pudimos ver a Ranma chica vestida con un uniforme chino con la estrella comunista que en la versión más reciente se ha eliminado. Lo mismo ocurre con un peto que le presta Akane, que en el original tiene un logo con la palabra "China" pero en la versión nueva ha sido sustituido por "Smile". Otro tipo de censura la podemos ver en la forma de dibujar los pechos desnudos de Ranma, que quedan lisos al estilo Barbie, y en hacer que el anciano Happosai la abrace a la altura de la pierna en vez de hacerlo enterrando la cabeza en sus pechos, como sí ocurría en el manga y en la versión antigua. Imagino que sería para hacer la serie más amigable y más accesible a todos los públicos. Y, aunque no soy partidaria de la censura, reconozco que estos detalles no entorpecen la trama y se quedan más en algo anecdótico.
*Berserk (1997)
Nos ponemos todos de pie por unos momentos para darle la bienvenida a Berserk, la obra cumbre e inacabada del mangaka Kentaro Miura, que empezó a publicarla en la revista Monthly Animal House allá por 1989 y que siguió publicándose de manera irregular hasta el 2021, año en el que murió su autor. La obra, recopilada en 42 volúmenes hasta el momento, fue retomada por el personal de Studio Gaga (estudio conformado por los asistentes de Miura) bajo la supervisión del mangaka Koji Mori, amigo de Miura y a quien el fallecido autor había revelado diversos detalles del futuro del manga. En cuanto a sus adaptaciones a la pequeña pantalla, existen dos series y tres películas. Los fans de la obra consideran que la serie más reciente, emitida en el 2016, no le hace justicia por el uso y abuso que se ha hecho del CGI. Por eso, y porque mi señor marido es fan acérrimo de Berserk, la versión de la que vamos a hablar es la de 1997.
La historia está ambientada en una época a medio camino entre la Edad Media y el Renacimiento, pero en su versión más oscura. En este entorno duro y salvaje conocemos a Guts, un mercenario huérfano que se dedica a matar a unas monstruosas criaturas conocidas como Apóstoles. Su vida hasta el momento no fue un camino de rosas: fue encontrado recién nacido bajo el árbol donde acababan de ahorcar a su madre y le rescató la concubina del líder de una banda de mercenarios. Desde muy pequeño, Guts tuvo que vivir con la guerra y la muerte como compañeras. Como no conocía otra forma de vivir, siguió empleándose como mercenario, viajando y cambiando de ejército constantemente, hasta que fue reclutado por la Banda del Halcón, liderada por el carismático y apuestísimo Griffith. En la Banda del Halcón, Guts parece encontrar por fin su lugar, aunque no se permite ser demasiado abierto con nadie salvo con Griffith, con quien parece tener una conexión especial debido al innegable carisma del joven. Griffith le cuenta a Guts que su gran sueño es ser el rey de su propio reino, la única ambición de su vida y por lo que está dispuesto a hacer cualquier cosa (hasta prostituirse y matar) con tal de conseguir realizar su sueño. De alguna manera, ha conseguido que su sueño sea el sueño de todos sus compañeros, pero en cierto momento, Guts toma la decisión de desligarse del grupo para seguir su propio camino. Esto trastorna a Griffith hasta tal punto que comete una serie de actos que le llevarán a un punto de no retorno, con Guts como su acérrimo enemigo y con el deseo de arruinar su vida como único objetivo.
Esta adaptación anime es una verdadera joya de su tiempo. Difiere del manga en que se han eliminado o bajado de tono muchas escenas violentas y sexuales, pero no pierde en ningún momento esa crudeza tan propia del grimdark. Es una serie dura en muchos momentos, no apta para personas sensibles o que no soporten ver sufrimiento aunque sea en personajes de ficción, pero no cabe duda de que es inolvidable y deja huella en todo el que se adentra en su historia. Es una obra profunda, en la que cualquier persona que haya padecido depresión, ansiedad o cualquier tipo de padecimiento puede verse reflejada. Anima al espectador a no rendirse, a seguir luchando por muy dura que sea la batalla y a disfrutar de los momentos de paz que vienen después de la guerra.
Podréis encontrar en Netflix esta serie, que consta de 25 capítulos de pura acción y fantasía. Son pocos, pero muy intensos, y creedme si os digo que os sabrán a poco. Se echa mucho de menos una continuación de la historia, pues creo que el final... ESE final, merecía una continuación a la altura con más temporadas. Por supuesto, siempre nos quedará el manga, pero este anime es una buena manera de acercarse a la obra de Kentaro Miura. Si tuviera que destacar algún punto negativo, diría que la banda sonora llegó a parecerme un poco discordante con el tono del argumento y el trasfondo.
*Cowboy Bebop (1998)
Para mí, la gran época del anime fue la que abarca finales de los 90 y principios de los 2000. Aunque no desmerezco series posteriores (y admito que muchas de ellas son brillantes), todos tenemos un momento en el que una obra del tipo que sea nos pilla en el mejor de los momentos. Confieso que me hubiera gustado muchísimo haber visto Cowboy Bebop en aquel preciso momento, pero no me fue posible y luego la fui dejando hasta que casi me olvidé de ella. Por fin pude ponerme manos a la obra y, en cuanto tuve la oportunidad, me puse los 26 capítulos de esta fantástica serie, que es una curiosa mezcla de space opera, neo-noir, drama y western. El manga, creado por Yatate Hajime (seudónimo colectivo de todo el personal del estudio de animación Sunrise), consta de tres tomos en los que narra varias historias de los personajes principales.
Nos trasladamos al año 2071. Spike Spiegel y Jet Black son dos cazarrecompensas que viajan por todo el sistema solar en busca de delincuentes para ganarse la vida cobrando por su captura. Spike fue miembro de un antiguo sindicato del crimen y todavía arrastra asuntos pendientes con otro de sus miembros, Vicious, quien le persigue para matarlo. Jet, por su parte, es un ex policía que se retiró después de perder un brazo en una riña con un delincuente. Ambos son buenos compañeros, pero su amistad no acaba de cuajar del todo porque no se implican en los asuntos del otro y nunca se cuentan sus penas. A esta pareja se unen más tarde Faye Valentine, una mujer amnésica que despertó hace poco de su estado criogénico y se dedica a jugar y apostar para ganar el dinero suficiente para pagar la desorbitada deuda que tiene en su haber. También está Ed, una chica terrestre muy extraña pero que es una genio informática; vaga sin rumbo a donde la vida la lleve y sus travesuras ponen de los nervios a la policía, pues uno de sus pasatiempos favoritos es hackear sistemas informáticos por diversión. El último miembro de la tripulación es Ein, un perro de raza corgi identificado como "perro de datos". Como fue un animal de laboratorio, es posible que posea una inteligencia superior a la de cualquier miembro de su especie. Se le puede ver en alguna ocasión cogiendo llamadas telefónicas o hackeando un ordenador sin que sus compañeros humanos se den cuenta. A lo largo de la serie, acompañaremos a esta curiosa tripulación en sus viajes para capturar criminales y conseguir dinero.
Cowboy Bebop es un pozo inagotable de virtudes, y probablemente la mejor serie anime de esta lista. El título ya nos dice lo que nos vamos a encontrar: un western ciberespacial en el que el grupo de cazarrecompensas trata de salir adelante, pero con el toque melancólico y solitario de los protagonistas que nos recuerda a una especie de Lucky Luke o a una bailarina de saloon. Tardan en presentarse a los personajes, es cierto; el ritmo narrativo es lento, pero poco a poco vamos descubriendo por qué cada personaje hace lo que hace y qué motivación tiene para seguir adelante en un universo de perdedores natos, pero orgullosos. Quizá lo más atractivo sea precisamente lo poco que sabemos de los personajes principales, pues se nos va revelando de forma muy sutil con el paso de los capítulos, hasta que llegamos al final y quedamos sobrecogidos.
Cualquier cosa que se diga de Cowboy Bebop es quedarse a medias. Es una verdadera joya que no debería pasar desapercibida, con un estilo narrativo absolutamente demoledor. Los guiones son dignos de la mejor novela negra. Los planos adquieren un tono cinematográfico que no desagradaría a Scorsese o Tarantino. Cada capítulo es individual y no tiene relación con el anterior, lo que hace que no tengamos que vernos obligados a "seguirla" toda capítulo a capítulo. Hay drama, comedia, acción e incluso terror. Y por último, esa maravillosa banda sonora, impecable, en la que se funden casi todas las tendencias del jazz, el rhythm&blues y hasta el funkie, en una obra que se articula en los fundamentos del cine negro a la vieja usanza y con una ambientación futurista que recuerda a Blade Runner. La encontraréis en Netflix y en Crunchyroll, y ya estáis tardando en darle un visionado. No os la podéis perder.
*Neon Genesis Evangelion (1995)
Y llegamos al final de mi año de anime recuperando una serie que ya vi en su momento y que me pareció de las más interesantes por su fuerte carga filosófica y postapocalíptica. No creo que haya muchos que no hayan visto ya Neon Genesis Evangelion, pues fue uno de los animes más famosos y revolucionarios de finales de los 90, y cuya influencia se puede ver todavía hoy en la forma en que se diseñan los personajes de manga y anime. Consta de un manga creado por Yoshiyuki Sadamoto que fue publicado en la revista Shonen Ace (luego Young Ace) desde 1994 hasta 2013, recopilando un total de 14 tomos. El anime, dirigido por Hideaki Anno, corrió a cargo de la ya desaparecida Gainax y constó de 26 episodios, a los que hay que sumar la remasterización y las posteriores OVAs, destinadas a aumentar el lore de la serie.
Nos encontramos en el año 2015. Han pasado quince años desde el desastroso contacto de unos misteriosos seres conocidos como Ángeles con la Tierra, lo que culminó en un cataclismo a escala mundial conocido como Segundo Impacto. Para prevenir futuros ataques de Ángeles, la ONU estableció en Tokio-3 una organización llamada NERV, la cual desarrolló una serie de gigantes biomecánicos llamados Evangelion para combatirlos. Estos EVA tienen un sistema de funcionamiento que necesita de un piloto con el que poder sincronizar, pero el inconveniente es que sólo funciona con adolescentes. Gendo Ikari, el dirigente de NERV, se pone en contacto con su distanciado hijo Shinji para ordenarle que pilote la Unidad 01 de los EVA y que acabe con el Tercer Ángel. Aunque al principio se niega a cooperar, Shinji termina dando su brazo a torcer cuando se da cuenta de que no pueden recurrir a nadie más que él para salvarlos. Tras su primera batalla, de la que Shinji no recuerda nada tras haber perdido el conocimiento y el control del EVA, veremos cómo el piloto se adapta a su nueva vida y cómo intenta relacionarse con el medio que le rodea, con mayor o menor éxito.
¿Qué decir sobre Evangelion que no se haya dicho ya? La considero una de las mejores series de la historia, un verdadero puntazo en su época que ha quedado demasiado inflado debido a sucesivas secuelas y añadidos. Sorprendió mucho en su momento porque, a diferencia de otras historias del género mecha, en Evangelion se ahondaba en el punto de vista psicológico de los pilotos. Estamos muy acostumbrados a que los héroes de acción tomen las riendas de una situación de peligro con valentía, sin cuestionarse nada, sin pensar en sus propios miedos... pero eso no ocurre así en la vida real. Por eso a Shinji se le ha tildado infinitas veces de ser un cobarde, un llorón, un quejica... Pero es que sólo tiene catorce años y arrastra desde hace tiempo un gran sentimiento de ira y frustración que proyecta sobre su padre, quien le abandonó y sólo le buscó para utilizarle en sus planes. Todos y cada uno de los personajes dan para un análisis más profundo sobre sus traumas, miedos e inseguridades, lo que hizo que esta serie fuese considerada como un soplo de aire fresco frente a tanto héroe imbatible y el culmen de las series de mechas desde la aparición de Gundam. Es curioso cómo con tan poco presupuesto consiguieron hacer una serie tan buena e introspectiva.
Es difícil recomendar Evangelion. No porque la serie sea mala, que no lo es; de hecho, en sus primeros diez o quince capítulos es bastante animada y hasta alegre, con momentos de gran acción y emoción. Los últimos capítulos, más parados y plagados de preguntas trascendentales que atormentan a los personajes, pueden hacerse un poco aburridos a quienes no están acostumbrados a este tipo de recursos en un anime. Además, la trama es bastante compleja y cuesta un poco entenderla a la primera. Sin embargo, creo que es buena idea darle una oportunidad a Evangelion porque es de esas historias que nunca se olvidan. Un hito en el anime de finales de los 90 que podéis ver, una vez más, en Netflix.
Y hasta aquí por hoy, amigos. ¿Qué animes habéis visto en 2025 que os hayan calado hondo? Si tenéis alguna recomendación, aquí estoy para leeros. ¡Hasta la próxima y feliz año nuevo!
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